buenas noches, aqui os traigo un fanfic Three-short que esta basado en una de mis canciones favoritas de Vocaloid. "Survival "MA"". Espero que les guste.
La elección
(frente al panteón hay cuatro caballeros su pasado y antecedetes son muy diferentes)
Dejadme que os cuente una historia, una historia que ocurrió hace tanto tiempo que ya se cree leyenda, venid, acercaos y os contaré lo que pasó antes de que el mundo que conocemos ahora fuera tal y como es.
Hace mucho tiempo existía el llamado Reino de Iwatobi, un reino próspero donde los haya, sus gentes eran doctas en el arte de la magia, pero nunca se valían de ellas para la guerra puesto que eran un pueblo pacífico. Este reino estaba gobernado por la estirpe de magos más poderosos que el reino hubiera conocido, los Nanase, quienes gobernaban con sabiduría y rectitud, siendo amados por su pueblo.
Los Nanase en aquella época se componían solo por la anciana reina y los dos nietos de esta, una mujer llamada Hikari y un joven doncel llamado Haruka, ambos niños de oscuros cabellos, tan negros como la noche sin estrellas, pero con un rasgo diferenciado, los ojos de la hermana eran negros como su cabello, mientras que los del joven eran azules como el océano, tan profundos que algunos temían mirarle directamente a ellos por miedo a quedar sumergidos en ellos, los dos tenían catorce años en ese momento.
Ocurrió entonces que en su lecho de muerte la anciana mujer visionó un aciago futuro para su Reino, un mal lo acosaba, un mal que solo se solucionaría con el nacimiento del hijo del dios del agua,ara que naciera debían ser cumplidas dos condiciones, la primera era que de quien debía quedar encinta el nieto elegido debía ser un mago fuerte capaz de aguantar la gran cantidad de magia de la que dispondría el bebe, y la segunda era que debían ambos cónyujes beber la sangre del dios del mar que se encontraba escondida en el templo que coronaba el este de Iwatobi protegiendo el reino. Dicho esto, la anciana mujer expiró dejando el futuro del reino en manos de sus nietos.
Rápidamente los miembros del consejo se pusieron en marcha y mandaron expediciones al templo para encontrar la sangre del dios del mar y que la princesa Hikari la bebiera. La hermosa mujer tenía por aquel entonces un amante considerado uno de los mejores magos de Iwatobi, por lo que la segunda parte ya estaba completada, solo quedaba esperar a que la muchacha pudiera concebir y que la sangre del dios estuviera en sus manos. Así pasaron cuatro años, contaban ambos príncipes con dieciocho años cuando la tragedia se desencadenó. Hikari se casó con el mago que era su amante y la noche de bodas ambos concivieron, sin embargo algo salió mal, la magia producida por la sangre del dios se salió de control y ninguno pudo controlarla, ambos perecieron aquella noche, llevandose consigo a aquellos sirvientes que dormitaban en el mismo ala que ellos, destruyendo gran parte del castillo.
-Los hijos del dios no han nacido-se cuchilleaba al día siguiente en las calles de Iwatobi
-Hikari no pudo convertirse en la madre del dios
-El hijo de dios no pudo tomar vida.
-¿Que pasará ahora?
Mientras en el castillo Haruka se encontraba sentado en el borde de una gran fuente, las telas azules de su túnica se pegaban a su cuerpo por el agua que le salpicaba de la boca de la diosa Astarthe, no le importaba mojarse, la verdad en esos momentos le gustaría poder fundirse con el agua y no tener nada que ver con su reino ni con sus gentes. Era un hecho que habiendo fallado su hermana en concevir, le tocaría a él intentarlo, era la última baza a jugar por el consejo para salvar a su gente, sabía que no sería como a su hermana, que a él no le dejarían elegir con quien quería tener al niño porque eso supondría un nuevo posible fracaso y su muerte.
-Te vas a acabar resfriando-dijo una voz gentil a su espalda que conocía muy bien- vamos Haru-chan, apartate de ahí
-Makoto...-suspiró alejándose de la fuente, ahí estaba ante él, un hombre que, a pesar de ser cinco meses más pequeño que él, le sacaba ococentimetros de altura, de cuerpo bien formado, con los músuclos marcados debido al duron entrenamiento, sobretodo los de la espalda vestido con una armadura de plata, llevando en el cinto un estoque de plata, de cabellos castaños tirando a oliva y lo que más llamaba la atención a Haruka, unos ojos tan verdes como la hierva en primavera y tan gentiles como los de una madre, así era Makoto Tachibana, su mejor amigo, el capitán de la guardia, su primer y único amor.
-Venga Haru, que no te puedes enfermar.-le tendió la mano para ayudarle a salir de la fuente, la cual el doncel aceptó sin rechistar-deberíamos ir dentro a que te cambies-Haruka negó-no puedes quedarte así de fresco Haru, enfermarás y los del consejo se enfadarán y no es conveniente tenerlos más enfadados de lo que ya están.
-en vez de llorar la muerte de mi hermana planean como matarme a mi por salvar el país.-apartó la mirada y su vista se clavó en el mar, ese lugar que él tanto amaba y que a Makoto le daba tanto miedo. De pronto se vio rodeado por los brazos de Makoto que lo abrazaban con fuerza pero con gentileza, un abrazo protector, un abrazo que le robaba el aliento y hacia que su corazón se le quisiera salir del pecho.
-No dejaré que te maten Haruka, te protegeré. -Y Haruka no dudaba de sus palabras, Makoto era uno de los magos más fuertes que había en Iwatobi, el puesto de jefe de la guardia no se lo daban a nadie porque si.
-Gracias...Makoto-dijo antes de que el más alto buscara sus labios y los uniera en un dulce beso, sellando la promesa.
-¡Haru-chan! ¡Mako-chan!-entró gritando y corriendo al jardín uno de los sirvientes del palacio, un chico de diecisiete años, bajito, rubio y de ojos rosas, llegando hasta ellos, teniendo que tomar aire cuando llego a su lado de todo lo que había corrido- el...el...
-Calmate y respira Nagisa-pidió Haruka que no se separaba de Makoto- ¿que pasa?
-El consejo...ha decidido que...que van a hacer-tomó una bocanada de aire- van...van a reunir a todo...a todo el mundo en el panteón que hay en el centro del...del pueblo, Rei...Rei-chan me ha pedido que te avise, hay que ir...todos.
Makoto y Haruka se miraron, diciendose todo lo que se tenían que decir con la mirada, un último beso, y en compañía del rubio Haruka marchaba a donde se encontraban los miembros del consejo para marchar al centro del pueblo.
El centro de Iwatobi estaba concurrido, todo el mundo se encontraba allí, viendo como en lo ato de un pedestal estaba Haruka Nanase ataviado con sus mejores galas, haciendole ver más hermoso de lo que ya era, junto a los miembros del consejo, flanqueado por Rei Ryugazaki y Sousuke Yamazaki. Al frente de la multitud se encontraba Makoto junto a una chica soldado, su lugarteniente, Aki Yazaki, una joven de cabellos castaños y ojos del mismo color, situada como una de las mejores magas del país. Souske Yamazaki, un joven alto, de ojos azules y cabello negro dio un paso al frente, al parecer, él sería quien diera la noticia al pueblo.
-Pueblo de Iwatobi, como bien sabréis no tenemos tiempo de llorar la muerte de nuestra princesa Hikari, que Dios la tenga en su gloria en estos momentos, tenemos cosas más...inminentes que tratar -souske suspiró- Pueblo de Iwatobi, en vista de los recientes acontecimientos, nosotros, él consejo hemos decidido que se llevará a cabo un concurso en el país entre los cuatro mágos más poderosos del reino para obtener la mano del príncipe Haruka y salvar nuestro reino-un nuevo silencio roto por los murmullos de la población- la prueba consistirá en lo siguiente, mandaremos a los cuatro magos elegidos al bosque a que peleen entre ellos, el que sobreviva, será el nombrado rey, y lo obtendrá todo -el miembro del consejo sacó un papel del bolsillo- vamos a nombrar a los que el consejo ha denominado los cuatro más fuertes, cuando os llame venid aquí con vuestra arma preparada-nueva pausa, aquellos nombres eran difíciles de decir, tragó duro y empezó a recitar- el primero, Kisumi Shigino-un muchacho de cabellos dorados y brillantes ojos azules se hizo paso entre la multitud, una espada era su arma, la cual estaba anudada en su cinto-la segunda, Aki Yazaki- la chica se mordió el labio y dio un paso al frente colocandose al lado de Kisumi- el tercero, Rin Matsuoka
-¡No!-se escuchó gritar a la pareja de este, Aiichirou Nitori, un chico de ojos azul cielo y cabello gris, que formaba parte del consejo al ver como otro miembro de este, de cabellos rojos y ojos del mismo color se levantaba y tomando una espada se encaminaba hacia donde estaban los otros tres, Sousuke ni siquiera le miró, no podía. Aiichirou se lanzó hacia él agarrandole del brazo- por favor, no vayas, Rin.
-Tengo que ir Ai, son órdenes-dijo secando las lágrimas que caían por los ojos del muchacho- te quiero Ai, a ti y a nuestro tiburoncin-acarició el vientre de su pareja por encima de la ropa- lo único que lamento es que no se si te veré nacer.
Y tras besar a su pareja, el noble consejero, Rin Matsuoka se posiciono junto a los otros dos candidatos dejando a Sousuke seguir con el último de los competidores.
-Bien, y el último es...-miró al príncipe Haruka de reojo, no es que le cayera muy bien, pero este iba a ser un duro golpe, igual que el que llevaba con Rin que era uno de sus mejores amigos.-el capitán Makoto Tachibana
-No...-susurró Haruka viendo como con firmeza Makoto caminaba hacia donde estaban los otros, se levantó del trono dispuesto a ir a por Makoto-no quiero...-no quería que muriera.
-Eso es todo -Sousuke guardó el papel y miró a los cuatro contendientes, tres caballeros y una dama que serían convertidos en demonios por sus acciones- seréis enviados al bosque ahora, os estaremos observando en todo momento, luchad lo mejor que sepáis y que la suerte este de vuestra parte.
Haruka y Makoto se miraron mientras una luz empezaba a salir del suelo bajo los pies de los chicos. El menor de ambos esbozó una sonrisa tranquilizadora, le dijo con la mirada que volvería, que le amaba, y que haría lo posible para que estuvieran de nuevo juntos. Antes de que Haruka pudiera lanzarse a por él a alcanzarlo, Makoto ya había desaparecido junto con los demás.
-Que empiece la masacre-fue lo único que pudo decir Sousuke mientras la gente se marchaba a sus casas.
Bueno, hasta aquí por hoy. el día 23 subiré la continuación. El segundo capitulo. Espero que les haya gustado.
