Capítulo 4: Caminemos juntos.
Una batalla empezó a llevarse dentro del Monte Moon, un misterioso sujeto con semblante de un hombre maduro había aparecido en frente de los jóvenes entrenadores, la mirada de ese sujeto era de mucho misterio y de maldad…
- Valla, valla, parece que tendremos que librar una batalla por este pokémon… me parece bien… pero que tal si la hacemos más interesante – sonriendo.
- ¡Tss! ¡Deja de hablar y empieza a pelear! – muy enojado se encontraba Kotaru por la situación.
- ¿Qué te parece si apostamos? – sonriendo maléficamente – Si yo ganó, me llevo también ese Nidoran que tienes… se nota que también lo has criado desde que fue un huevo.
- "¡Como rayos lo supo!" – pensó para así mismo el joven castaño.
- Veo tu rostro mortificado, jajaja, solo puedo decirte que es un "don" que tengo… y bien que dices, si gano me llevo a tu Nidoran, si tú ganas, te llevas a la Nidoran, jajajaja – comenzó a reír con más fuerza.
- ¡Kotaru! – miro muy preocupada Rosset a su compañero.
- ¡Eres una basura! ¡Jugar de esa forma es de cobardes!
- Tic-toc… el tiempo se acaba.
- Tss… Rosset quédate atrás, esta batalla la ganaré ¡Ya lo verás!
- Bien ¡Comencemos! ¡Girafarig usa "Impresionar"!
- ¡Giraf~!
- ¡Nidoran, esquívalo!
A pesar de la orden de su amigo, Nidoran no pudo evitar el ataque de su oponente, en eso "El Coleccionista" manda enseguida a su pokémon que utilice "Pisotón", haciéndole un leve daño.
- ¡Rayos! Amigo, utiliza "Foco energía"
- Jajaja, no crees que hubiera sido más inteligente si me atacabas, sabes bien que yo tengo ventaja.
- Aún la batalla no termina, acuérdate "el que ríe último, ríe mejor" – mirándolo con seriedad.
- ¡Vamos Kotaru, Nidoran, sé que ustedes pueden lograrlo! – alentaba a su amigo Kotaru, la joven castaña.
- ¡Nido~! – Rani desde su cautiverio también los apoyaba.
- Amigo, todo depende de nosotros – mirándose tanto el entrenador y su pokémon.
- ¡Pisotón de nuevo Girafarig!
- ¡Esquívalo y Picotazo Venenoso!
- ¡Nidooooo! – justo antes que Girafarig lo atacara, él logra esquivarlo y le lanza su ataque que logra envenenarlo.
- ¡Bien!
- No cantes victoria aún… Si te fijas Girafarig está listo de nuevo. – miraba en ese momento a su pokémon el hombre encapuchado.
- ¡Oh no! Tenía una Baya Meloc.
- Tranquila Rosset… Nidoran y yo lo lograremos.
- Tienes razón… ¡Tú puedes hacerlo! – grito de nuevo la joven castaña.
- Qué lindo te apoya tu amiguita… lástima que pronto llorara por la perdida.
- ¡Ja! ¡Como si eso fuese a pasar cobarde!
- Muy bien, terminemos esto… ¡"Confusión"!
- ¡Tienes razón, aquí lo terminamos! ¡Nidoran, esquívalo y utiliza "Garra umbría"!
En ese instante, ambos Pokémon dieron su ataque final… una nube de polvo se alzo dentro de la cueva con ese ataque, no se podía ver aún quien fue el ganador de esa batalla.
- ¡Kotaru! – grito Rosset de la angustia.
- Cof, cof… - el castaño estaba tosiendo por la nube de polvo, que poco a poco se disipaba.
- ¡Cómo es posible! – grito muy impactado el hombre encapuchado, el cual alarmo a ambos jóvenes que estaban ahí.
- ¡Kotaru, ganaste! – sonrió muy alegre Rosset dándole un abrazo de lado.
- ¡Lo logramos amigo! – menciona estas palabras a su Nidoran que aún estaba de pie después de la batalla, aunque algo sonrojado por la reacción de Rosset pero también feliz y aliviado de saber que pudieron vencer al encapuchado.
- Bien, está vez ganaron, pero recuerden que tarde o temprano nos volveremos a ver… ¡Regresen, Girafarig, Onix! – en eso el sujeto por medio de una "cuerda huída" desapareció de la vista de ambos jóvenes.
- ¡Nido~! – cerca del lugar la pequeña Rani empieza a correr a los brazos de su dueña.
- ¡Rani! – empezaron a botar lágrimas tanto la pequeña Nidoran y su amiga humana.
- ¡Buen trabajo amigo!
- Nido – sonriéndole algo cansado.
- De verdad muchas gracias a los dos – sonriéndoles, en eso su amiga quiere bajarse de sus brazos para agradecerle también al Nidoran - Veo que Rani también te lo quiere agradecer.
- Nido~ - acercándose tímidamente al Nidoran macho.
- Nido, nido – En su expresión parecía decirle "que no se preocupe", pero de repente la joven Nidoran se acerca para darle un beso en su mejilla a su "salvador".
- Valla amigo, veo que conseguiste una fan – sonriéndole a su compañero.
- Parece que Rani congenio muy bien con tu Nidoran – sonriendo mientras veía al Nidoran macho sonrojado por la acción de la tímida Nidoran que le miraba con ojitos de dulzura.
- Así parece… Ahora supongo que tendremos que salir de aquí.
- Creo que aquí cerca está Ciudad Celeste… ahora la pregunta de oro es… ¿Cómo saldremos de aquí? – mirando a su alrededor.
- Bueno, supongo que no nos queda más remedio que andar juntos como equipo.
- ¿Ser compañeros de viaje?
- Algo así…
- ¡Me parece genial! – sonriéndole al joven castaño – Siempre he querido iniciar mi viaje por Kanto junto a un compañero – la castaña sonrió con mucha ilusión.
- Ha bueno… "Yo me refería para salir de la cueva… pero no creo que este mal pasar el viaje con ella" – pensó para sí mismo el joven.
