Capítulo 9: La Damita de Negro

- Rosset, buenas noticias, en pueblo Lavanda harán un concurso pokémon, es tu oportunidad de ganar un nuevo listón – Comento muy entusiasmado el castaño a su amiga que estaba sentada sobre una banca mientras acariciada a su pequeña Nidoran.

- ¡Qué buena noticia Kotaru! – sonriéndole.

- ¿Verdad… y donde esta Christian y la "idol"?

- Kanon dijo que no se sentía muy bien… desde ayer que regresaron de la disquera, estaba muy rara… ¿Crees que sufrió algún mareo después de la grabación?

- No creo… - mirando para otro lado mientras recordaba algo - Pero supongo que Christian esta con ella ¿No?

- Sí, al menos eso fue lo que entendí

- Oh valla… supongo que no verán tu actuación del concurso… - cruzándose de brazos.

- Bueno lo importante es que Kanon se recupere, lo primero es la salud.

- Tienes razón… bueno… ¿Y en qué categoría participaras esta vez?

- Tengo pensado inscribirme en dulzura.

- ¿Y quién te apoyara en esta ocasión?

- Es el turno de Rani, yo sé que lo hará bien – sonriéndole.

- Por cierto Rosset… - levemente sonrojado el castaño ¿Pasó algo entre tú y Christian? ¡EH! ¡No pienses mal! Lo que pasa es que ayer cuando nos encontramos te note algo triste. – Nervioso y a la vez sonrojado al hacer la pregunta, lo cual produjo un leve sobresalto en la castaña que lo miro detenidamente un rato y luego le respondió con una sonrisa.

- Agradezco mucho tu preocupación, descuida… lo que pasa es que… - en ese momento la castaña miro a Rani la cual le respondía la mirada con preocupación por lo que iba a contar y hubo un largo silencio lo cual produjo que el castaño se sintiera un poco triste, ya que asumía que ella aún no tenía la confianza suficiente en él.

- Perdón por preguntarte algo tan repentino… tal vez sea un poco loco y atarantado, pero de verdad si tienes un problema… confía en mí, que te ayudare – Mirando en ese momento a Rosset con leve tristeza, el joven pensaba desde hace un tiempo en su cabeza, y ese mismo pensamiento volvió en él "Porque sentía tanta preocupación en ella", lo que le dijo el día anterior Kanon, era cierto a medias… en un comienzo sintió afinidad y pensaba para sí mismo la admiración que las chicas le tenían, hacían que se sintiera mejor… pero justo ahora, frente a él, había alguien que no lo hacía sentirse mejor por halagos o admiraciones, alguien con quien desde que choco la primera vez, pudo ser él mismo, demostrar aquellos lados… menos el de "picaflor"; ya no sentía ese impulso como antes… algo en él había cambiado, algo que calentaba su corazón pero que aún no entendía que era, pero que solo funcionaba cuando estaba junto a esa jovencita de ojos azules.

- Kotaru…

- ¡Verdad! Debes prepararte para el concurso, si deseas me adelanto y te apoyo en la inscripción.

- Muchas gracias Kotaru…

En ese momento el joven se adelanta para inscribir a su amiga, mientras tanto la joven se quedo sumisa en sus pensamientos… en su corazón había un señal de acongojo… nuevamente ese temor se apoderaba de su cuerpo pero a la vez esa sensación de tristeza… su pequeña y orejuda amiga solo observaba preocupada la actuación de su entrenadora.

Por otro lado el azabache se encontraba atendiendo a la joven idol.

- ¿Ya te sientes mejor Kanon? – entregándole un vaso con una aspirina en una de las meses del Centro Pokémon.

- Gracias… mmm Christian ¿no?

- Al menos ya recuerdas mi nombre – sonriendo nerviosamente.

- Bueno después de lo que pase ayer...

- Debe haber sido exhausto toda la grabación que debieron a ver hecho.

- No, claro que no. Ushhhh, solo que ese Kotaru es un cavernícola de primera – Enojada recordando lo que paso ayer.

- Por lo que veo es su forma de ser, pero a pesar de todo es un buen chico.

- Hmp, buen chico… sí claro… - mirando hacia otro lado.

- Bueno antes de que continuemos con el viaje… escuche que habrá un concurso pokémon aquí, si deseas para que te relajes un poco podemos ir a ver el evento.

- ¿Concurso pokémon? – Mirando levemente sorprendida.

- Sí, es más que seguro que Rosset participara, aparte es una oportunidad para ver nuevamente uno de sus pokémon criados y apoyarla.

- Concurso pokémon…

- ¿Te recordó algo Kanon?

- Bueno… mi madre también participo en los concursos pokémon… pero los de la región de Hoenn.

- He oído de ellos, dicen que es muy diferente al que presentan en Sinnoh y el modelo que están presentando en Kanto es justo el de esa región.

- Supongo que ir a verla participar no hará mal a nadie… Además, nunca falta un apoyo moral…

- ¿Le quieres agradecer sobre los huevos de Blissey y la leche de Miltank? – sonriéndole.

- ¡Oh c-claro que no! – levemente sonrojada – Solo lo hago porque a pesar de todo… me simpatiza...

- Entonces… ¿es una disculpa?

- ¡Ay! Deja de decir tonterías – muy sonrojada ya que efectivamente, estaba en lo cierto el azabache.

- ¡Bienvenidos de nuevo a otra edición más en Kanto de los Super Concursos Pokémon!

La gente en ese momento estaba en su apogeo, se escuchaban barras por sus coordinadoras favoritas, entre ellas para Rosset que ya estaba presente en el escenario, aunque se la notaba algo lúgubre… no era la Rosset del anterior concurso que mostraba una rebosante alegría, se la notaba apagada pero a la vez marcaba una presencia que llamaba mucho la atención de los demás.

- Algo no me huele bien – Mientras en las gradas la rojiza de ojos marrones observaba con detenimiento a la castaña.

- ¿Crees que algo haya pasado mientras estaba con Kotaru?

- ¡Ushhhhh ese cavernícola seguro tiene algo que ver! – Nuevamente enojada mientras cruzaba los brazos.

Mientras tanto el joven castaño se encontraba en otra grada del recinto junto a su joven Nidoran observando como ya Rosset cumplió el objetivo de vestir a su pokémon en menos de un minuto. Ella se encontraba nuevamente con su vestido negro con detalles otoñales, mientras su pequeña Rani estaba vestida con un gran listón rosado entre ambas orejas, mientras en su cuello acompañaba un collar de perlas el cual sostenía una capa rosada corta haciendo ver a la tierna Nidoran elegante y dulce, como si fuese una pequeña dama.

- ¡Increíble! La concursante Nº 4 Rosset, termino antes del tiempo, ahora veremos que tanto el público la apoya.

El público estaba muy dividido, pero a pesar de todo se escuchaba el apoyo para Rosset.

El momento del baile fue muy espectacular, cada pokémon hacía gala de su talento, aunque Rani tenía algunos problemas para seguir los pasos de los demás pokémon presentes pero siempre al final lograba sobresalir.

Por otro lado los amigos de Rosset miraban preocupados, no solo por el concurso sino por el estado de ánimo que presentaba su amiga.

- ¡Qué grandes demostraciones de baile han demostrado en la pista cada uno de los pokémon de los participantes! Y ahora viene… ¡La ronda de ejecución!

- Seguro en esta ronda Rosset lograra la victoria – comento muy seguro el castaño mientras miraba a su compañero Nidoran.

- ¡Nido, nin! – Dándole la razón a su entrenador.

En otras gradas…

- Definitivamente los súper concursos son distintos a los que yo conocía.

- Sí, donde más se ejecutan es en Sinnoh… aunque ahora que lo pienso, Rosset es de ahí ¿No se supone que le debió a ver sido más práctico participar en su propia región?

- Mmmm ahora que lo planteas de esa forma… - observando la rojiza a Rosset mientras ejecutaba un ataque de "Gruñido" con Rani – Parece que nuestra "alegre" compañera tiene un gran secreto… - En ese momento recordó las palabras de Kotaru lo cual hizo que la joven se pusiera algo triste.

Ya había pasado los cuatro turnos, a Rosset le estaba hiendo mal, no podía concentrarse bien, tenía una olvida oportunidad si llegaba a obtener la atención total de un juez…

- ¡ROSSET! ¡TÚ PUEDES! – grito desde las gradas un preocupado castaño de ojos grises, mientras era apoyado por su querido amigo pokémon.

- ¿Kotaru? – En ese momento la castaña solo volteo a ver a su amigo.

- ¡Rosset, ánimos! – Por otro lado el azabache también grito en son de apoyo para sorpresa de la castaña y el joven gritón que estaba sentada en otra grada.

- ¡Deja de pensar en telarañas! ¡Es tu última oportunidad! ¡NO LA DESPERDICIES!

La rojiza también se había levantado para darle su apoyo para la sorpresa de sus compañeros y de la propia concursante, la cual después de la sorpresa de sus amigos, cambio su expresión pensativa de melancolía por una de alegría.

- ¡Muy bien Rani! ¡"Atracción"!

- ¡Nido~!

Como un golpe de suerte, logro cautivar a uno de los jueces y obtener los puntos extras, ella solo miraba con alegría lo que había lograda, ya que el público la apoyaba, pero sobretodo su suerte se la debió a sus amigos, aunque aún no podía cantar victoria, ya que los resultados finales estaban a punto de ser dados.

- Valla, valla, parece que esta concurso estuvo súper reñido, pero veamos quien finalmente ganó el Concurso de Dulzura… y la ganadora es… ¡Rosset Furuwa!

- ¡Lo logro! ¡Lo logro Nidoran! – saltando mientras miraba a su compañero.

- ¡Bien hecho Rosset! – en ese momento la rojiza grito fuertemente el nombre de su compañera mientras alzaba la mano para que la viera.

- Realmente fue un golpe de suerte este concurso… aún así me alegro que ganara – sonriendo el azabache.

La joven ojos azules se sentía muy feliz, nuevamente sus lágrimas brotaban, en esta ocasión todo fue suerte, aunque aquellos brotes de lluvia de sus ojos eran una mescla de felicidad y tristeza, a pesar de que esta última no la reflejaba.

- Definitivamente eres la "Damita de Negro" – agrego el comentarista al ver como Rosset calmaba sus lágrimas, y la gente aplaudía como también aquellos que gritaban el apelativo que le puso el comentarista; "Damita de Negro".