Capítulo 13: Celebremos el Tanabata.

Después de unos días de viaje, nuestro grupo de amigos llegaron a la encantadora Ciudad Azulona, Kotaru se encontraba ansioso por retar a la líder, así como Rosset deseaba participar en el concurso pokémon que había en la ciudad.

- Se siente tan bien estar aquí – respirando profundamente la rojiza – sobre todo si hay un Centro Comercial por aquí – brillándole los ojos al comentar esto último.

- Kanon, recuerda que aquí tienes que hacer un pequeño show a capela, el señor Rel te aviso hace unos días.

- Sí, sí, tranquilo, también por eso voy… - acercándose a Kotaru mientras conversaba con Rosset – muy bien, es hora de caminar al trabajo, luego piensas en batallas – lo cogió del brazo mientras lo jalaba hacia el Centro Comercial, dejando perplejo tanto al castaño como a la ojos azules.

- K-Kanon… - algo nerviosa comento la castaña.

- Creo que será una larga tarde… - algo nervioso agrego Christian – Mmm, verdad necesitas ir a inscribirte en el concurso pokémon… si deseas te acompaño, ya que creo que ambos estarán ocupados…

- Bueno iré a inscribir a Milky en carisma nivel alto, creo que no habría problema si me acom…

- ¡Christian! ¡Te necesito a ti también! ¡Sino quien me ayuda con mi agenda! – gritando a lo lejos la joven rojiza – Sorry Rosset, te prometo que te compensaré – juntando las manos de lejos en señal de perdón por dejarla sola.

- Ah… No te preocupes, mucha suerte.

- Igualmente – agrego la rojiza.

La castaña los vio partir, mientras tanto decidió sacar a su equipo pokémon para que le haga compañía.

- Bueno están ocupados, así que ni modo, vamos amigas.

Después de unas horas, dentro del centro comercial.

- Ahhhh~ Que bien se siente que la gente reconozca el verdadero talento – jugando un rato con su pelo mientras se dirigía a la salida del centro comercial.

- Eso dilo tú… la próxima vez no me jales como saco de papas y menos si estoy hablando con Rosset. – levemente refunfuñando el castaño.

- Bueno tranquilos… lo mejor sería apresurarnos e ir donde Rosset, tal vez alcancemos a ver la última parte del concurso pokémon.

- Tienes razón – cogiéndolo del hombro el castaño al azabache al darle la razón.

- Si, es mejor que nos… - en ese momento la rojiza se detiene y ve un afiche en particular que estaba a afuera del Centro Comercial.

Después que la rojiza coge el afiche, se apresuran en ir donde la castaña, pero para su pesar de los amigos, llegaron tarde al concurso, pero al menos encontraron a una Rosset contenta saliendo de el.

- ¡Rosset! – muy agitada alcanza en llegar Kanon junto a sus acompañantes.

- ¡Chicos! ¡Qué bueno es verlos! Milky obtuvo un listón más, creo que podemos celebrarlo todos juntos – sonriendo a sus amigos.

- Discúlpanos Rosset, no pensábamos que tardaríamos – agrego el azabache.

- Si… eso de mini presentaciones tampoco me está gustando mucho… incluso te hemos dejado sola, y eso NO ME GUSTA. – renegando el joven castaño.

- ¿De verdad no estás enojada por todo esto? – interrogo preocupada la rojiza.

- No, al contrario, estoy muy feliz que hayan podido venir.

- Pero ni siquiera vimos tu presentación…

- Tranquilos, ya habrá muchas oportunidades, al menos han tenido la intención. – sonriéndoles.

- ¡OK! ¡Entonces no sé diga más! Como te dije te voy a recompensar así que vamos al Centro Comercial, voy a comprarte algo bonito, además que necesito arreglarte para esta noche.

- ¿Kanon? – Interrogo extrañada la castaña.

- No digas nada, es mi disculpa por lo de hoy, chicos, ya saben dónde nos encontraremos así que más les vale no faltar. – en eso la rojiza coge a la castaña y se la lleva al Centro Comercial, mientras los chicos se quedan solos.

- Valla que Kanon si se propone algo, como sea lo hace. – cruzando de brazos mientras las ve partir el joven ojos grises.

- Realmente esas cosas la hacen bella… - en ese momento el azabache no pudo evitar sonrojarse por lo que acababa de decir, mientras el castaño se dio cuenta y aprovecho la oportunidad de molestarlo.

- Aja, picarón – empezando a codearlo – ¿Así que bella no? ¿Desde cuándo te gusta la "chinchosa"?

- Emm… bueno… no es lo que… bueno si… pero… Ahhhhhh – sumamente rojo por lo que su amigo le acababa de decir.

- Ay Christian, hermano… bueno al menos tomemos esto como una oportunidad, está bien que seas tranquilo amigo, pero si sigues así, y no le dices nada a la chinchosa de Kanon, perderás el tren ¡Peor! Puede que alguien se te adelante y vuelas como Pidgey, acciones y ser directo – en ese momento el castaño por una parte empezó a correr una frase en su mente "Quien soy yo para aconsejarlo… a las justas recién logro acercarme más a Rosset…"

- B-bueno me gustaría mucho poder hacerlo… pero creo que ella ya tiene a alguien que le guste…

- ¿Y? Tal vez esa persona está lejos, tal vez en Isshu o Hoenn, vamos, solo es cuestión que de a pocos te ganes su afecto.

- Realmente ahora entiendo porque te escapaste del orfanato de Ciudad Verde… realmente eres directo y presto a la aventura – sonriendo levemente.

- Bueno, no pensaba desperdiciar mi sueño si continuaba allí, de todas maneras viejo, todos estos años de aventuras que he tenido, de batalla en batalla…y bueno… - algo avergonzado por lo que iba a decir – y de conocer chicas… me hizo ganar algo de experiencia y al menos saber valorar a Ro… digo a las chicas. – sonrojado.

- Kotaru, es fácil saber que te gusta Rosset.

- ¡¿CÓMO?!

- Es con la única persona que eres realmente diferente, o podríamos decir que es tu "talón de Aquiles".

- ¡Ya nos salimos del tema! ¡Hablábamos de ti, y mira a donde vamos!

En ese momento ambos jóvenes empezaron a reír por lo que acababan de hablar, ellos tenían tiempo de conocerse, imaginar que ambos niños que una vez estuvieron en un orfanato juntos, que eran tan opuestos que a las justas conversaban, ahora en un día cualquiera después de muchos años, ambos estarían juntos conversando, mientras la tarde pasaba y el festival se acercaba.

- Sabía que te verías encantadora con ese kimono.

- Gracias por este regalo Kanon – algo avergonzada pero feliz.

- De nada my Darling, eres una de mis mejores amigas, así que merecías esto y ahora viene lo demás – acercándose a la entrada del festival.

- Waaaa~ ¡Qué precioso! Kanon, realmente muchas gracias.

- Muy bien... a donde se habrán metido ese par…

- ¡Oh! Creo que están por allá, donde están los faroles.

- ¡Kotaru, Christian! – gritando mientras se acercaba la rojiza con un kimono de color negro con mariposas estampadas, y la parte del obi estaba en forma de cuadrado, mientras su pelo suelto era acompañado con un adorno que hacia juego con su kimono.

- Realmente se ven muy bonitas las dos – comento sonrojado Christian, aunque en ese momento Kotaru lo golpeo levemente el codo para que dijera algo más a Kanon – realmente lindo kimono Kanon se hace ver muy linda.

- ¡Oh! Gracias por el cumplido – sonriéndole al azabache.

- ¡R-Rosset! ¡T-Te ves tan linda como la luna! – muy sonrojado mirando a la joven castaña que también llevaba un kimono de color lila con estampados de flores de cerezo, y el obi estaba en forma de lista, mientras su pelo estaba recogido en una cola la cual era adornada con unas delicada flores.

- M-muchas gracias Kotaru… - sonrojada mirándolo.

En ese momento la rojiza de dio cuenta nuevamente de la escena… algo dentro de ella no podía soportar ver aquello… se sentía… ¿celosa?

- ¡Kotaru, que te parece si disfrutamos del festival! Aparte necesito que alguien lleves las cosas que comprare.

De repente Kanon cogió nuevamente del brazo a Kotaru, lo cual nuevamente lo sorprendió a él como a sus amigos.

- ¡Hey! ¡Espera Kanon! – soltándose de ella, Christian y yo coordinamos algunas cosas, así que creo que no podre ayudarte hoy, pero que te parece si los cuatro juntos vamos a ver el show, además tenemos que dejar nuestros deseos en los árboles.

- A mí me gustaría hacer eso, al menos no he tenido la oportunidad de estar en uno. – comento la castaña.

- ¡Exacto Rosset! Además, me gustaría probar diferentes platillos de aquí, así que vámonos adelantándonos – en ese momento tanto Kotaru como Rosset empezaron a caminar hacia los arboles a dejar su deseo, mientras a paso lento seguían la rojiza y el azabache.

- Disculpa… creo que tú querías estar con Kotaru…

- No te preocupes, ni yo misma me entiendo a veces – sonriendo apenada – pero estar a tu lado no es mala compañía – sonriéndole algo triste.

- ¿Te gusta?

- ¿Cómo? – sorprendida por lo que acababa de decirle el azabache.

- ¡Hey! ¡No se demoren, mira que Rosset y yo ya pusimos los nuestros! – en eso el castaño interrumpió aquel momento de pesar.

- ¡Ok! ¡Ahí vamos! Christian – cogiendo su mano mientras lo jalaba hacia el árbol donde se encontraban sus dos amigos – rápido a dejar nuestros deseos.

Después de ese momento de dejar sus papeles en el árbol, un montón de Illumise y Volbeat empezaron a bailar por el estanque que estaba cerca del lugar, mientras los cuatros jóvenes se olvidaban de sus preocupaciones con tan bella danza, una mujer con un Bellossom de lejos los observaba.

- Vaya, vaya… - parece que esos jóvenes tienen problemas… mmm "el aroma del amor".