Capítulo 15: Bicicletas y Medalla.

- Valla viajecito que estamos haciendo – comento cansada Kanon, la cual decidió tomar un refresco junto a Rosset mientras los chicos fueron a la Tienda Pokémon.

- Bueno… pero no todo es malo, al menos nos han obsequiado las bicicletas, además que Kotaru podrá enfrentarse en el gimnasio.

- Mmm… tal vez tengas razón… - jugando con el sorbete de su vaso.

- ¡Hey! ¡Miren! ¿Ella no es Kanon?

- ¡Sí! ¡Hace poco tuvo una presentación!

- Miren, está acompañada de la "Damita de negro"

- Waaaa~ Por favor señorita Kanon, un autógrafo.

- ¡Yo quiero una foto con la "Damita de negro"!

Las muchachas, aún sorprendidas por lo que acababa de ocurrir, no podían creer que el público las haya reconocido con tanta emoción, por un lado Kanon se sintió muy emocionada y feliz que empezó a firmar autógrafos y tomarse fotos, mientras Rosset algo tímida aceptada lo que le decía el publico. De repente, Rosset como Kanon sienten que alguien toma de su mano y las jala fuera de la multitud.

- ¿Christian? – sorprendida y ya lejos de la multitud comento la joven rojiza.

- Disculpa por jalarte así… pero temía que se salieran de control, recuerda cuantos accidentes antes han tenido algunos cantantes sin su seguridad…

- Es verdad, y yo por emocionada se me olvido ese detalle… y por cierto... ¡¿Rosset?!

- Sana y salva – interrumpió el castaño agitado aún por lo que acaban de pasar mientras llevaba de la mano a la joven castaña.

- Emmm… - sonrojada – Gracias Kotaru por ayudarme.

- ¡Eh! – Dándose cuenta de lo que hizo – N-no te preocupes.

- Y… bien ¿Cómo les fue con las bicis? – dijo la rojiza.

- Ya está todo solucionado, ya cuando nos vallamos de la ciudad, las armamos para irnos. – comento alegre el ojos grises.

- Bueno… ya llevamos dos días aquí, entre más pronto termines tu batalla de gimnasio, nos vamos a Ciudad Fucsia como un Rapidash, realmente no puedo creer que el servicio de entrega sea tan lento, ushh. – comento una frustrada rojiza.

- Calma Kanon, además ya Kotaru se siente preparado para ir ¿No es así?

- Viejo, tú sabes que siempre estoy preparado – sonriendo pícaramente a Christian.

- Pero… la líder Sumomo dijo que es mejor no acompañarte… - comento algo entristecida Rosset.

- Yo creo que es mucha alarma, además, yo soy el retador ustedes simplemente me apoyan observando.

- Kotaru tiene razón, no me trago eso de que no podamos entrar – comento la joven idol.

- Entonces no sé diga más, vallamos al gimnasio. – comento alegre el castaño mientras se adelantaba en el camino

Sus amigos solo decidieron seguirlo, pero tanto Rosset como Christian se sentían algo preocupados, ya que aún les parecía raro el porqué de la advertencia.

Ya al llegar y entrar al gimnasio, se encontraron el lugar sin ningún entrenador.

- ¿HOLA?, VENGO A RETAR A LA LÍDER.

- Parece que no está… - comento algo asustada la castaña.

- Genial, de nuevo venimos por las puras.

- Tranquila Kanon… - sonriendo nerviosamente el azabache tratando de calmar el humor de la rojiza.

- Jujuju… visitas… - de repente una voz femenina siniestra se escucho en el lugar.

- ¿HOLA? ¿Quién quiera que seas, sabes dónde está la líder? – interrogo el castaño al vacio.

- Kotaru Isogai ¿Cierto?

- ¡¿Cómo sabes mi nombre?! – muy sorprendido comento el castaño, mientras sus amigos empezaron a sentir un escalofrío.

- "Mi tercer ojo" pudo ver tu llegada y la de… Christian Cloud, Rosset Furuwa y Kanon Hiboshi.

- ¡U-un momento! ¡Esto ya no me gusta nada, como puede saberlo si nunca se lo hemos dicho! – comento una asustada rojiza.

- Kanon, mejor vámonos… - agrego una asustada castaña que estaba al borde de las lágrimas.

- No creo que puedan irse – en ese momento una jovencita de pelo rosado apareció en escena, asustando más a las jóvenes, ya que la muchacha que acababa de aparecer estaba acompañada de una pokéball flotando – una regla del gimnasio es… "quien entra hasta no derrotarme no sale".

- Pero nosotros no tenemos que ver en el duelo, no somos los retadores - algo nervioso el azabache comento.

- Lo sé… por eso, hasta que su amigo no me derrote, dormirán plácidamente – en ese momento la jovencita levanto la mirada, la cual se podía apreciar uno de sus ojos rojos, ya que una parte de su pelo cubría su cara, lo que sorprendió más a los jóvenes es que la jovencita no tenia visión, y antes de que pudieran hacer algo quedaron profundamente dormidos a excepción de Kotaru.

- ¡QUÉ LES HAS HECHO A MIS AMIGOS! – grito un enojado castaño tratando se socorrerlos.

- Nada malo… simplemente les estoy permitiendo que vean su futuro.

- Solo tengo que derrotarte ¿no?

- Sí… pero si no lo logras, supongo que jugare un poco con sus mentes… jujuju.

- ¡Tsk! ¡Bien, dime tu regla!

- Uno contra uno.

- ¡Ok!

- Yo Psiky, acepto tu desafío Kotaru Isogai.

- ¡Ve Tauros!

- Alakazam – en ese momento la pokéball que acompañaba a la líder se abre, dando aparición del pokémon.

Por otro lado, los tres muchachos empezaron a tener cada quien un sueño.

*En el sueño de Christian*

- ¡Christian!

- ¿Eh? Señor Baoba ¡Cuánto tiempo! – saludando muy cortésmente a un hombre de aproximadamente entre 30 y 40 años.

- Sí muchacho, me entere por ahí que te casaste a lo grande y ya viene el retoño.

- B-bueno sí… pero no fue algo grande la boda. – algo sonrojado pero feliz.

- ¿Y es niña o niño?

- Niña.

- Jajaja, este mi muchacho, quien diría que terminarías con familia tan joven, y lo bueno es que eres uno de los mejores cuidando a los pokémon de Zona Safarí, me siento tan orgulloso de ti, espero que mi hijo también sigo los pasos de proteger este lugar.

- La Zona Safarí… - observando el recinto con un sentimiento de nostalgia.

*En el sueño de Kanon*

- Ya lo he dicho millones de veces, quiero que las luces se reflejen desde ese lugar, sino la actuación no saldrá como debería.

- Les diré de inmediato Señorita Kanon. – en eso se retira una chica vestida de forma sport.

- Ay… - descansando en una silla mientras toma un refresco - espero que ese par se encuentre bien.

- ¡Kanon! – en ese momento la rojiza ve a alguien acercarse a ella, a lo cual ella se levanta muy emocionada y corre a abrazar a esa persona.

- ¡Darling! ¡Tardaste mucho! – aún abrazando a esa persona mientras hacia un puchero de ternura.

*En el sueño de Rosset*

- ¿Eh? ¿Dónde estoy? – una confundida Rosset observa un espacio en blanco cuando de repente escucha una voz.

- No te deje ver tu futuro a ti.

- ¡AH! – sorprendida voltea a su espalda y encuentra a Psiky.

- Tú…

- Descuida, no te hare daño. – acercándose a la castaña – Tengo poderes psíquicos muy bien desarrollados a pesar de mi edad… parte de mi conciencia está en tu mente ahora mismo, y la otra está peleando en la realidad con Kotaru.

- ¿Por qué hiciste esto?

- Tú has sufrido mucho en el pasado, y tu futuro también está marcado.

- ¿Algo malo pasara?

- Sí… Pero, no estarás sola y podrás seguir adelante.

- Eres una buena persona – sonriendo la castaña a Psiky.

- Tal vez – sonriendo – solo cuídate mucho, sobretodo tu salud. – en ese momento la misteriosa chica desapareció de la vista de Rosset mientras ella se sorprendió levemente por lo último que le dijo.

Ya en la realidad, tanto Kotaru como Psiky estaban muy parejos.

- "Paz mental"

- ¡Tauros, "Cornada"!

El golpe le dio de lleno a Alakazam, pero se repuso rápido y aplico "Anulación" a su rival.

- ¡Tsk! ¡"Cara susto"!

- Alakazam, "Confusión".

- ¡Tauuuuuu! – fue un golpe critico para Tauros.

- ¡Tauros! – muy alarmado el joven castaño llamo a su amigo.

- Mmm… ya veo el final de esta batalla – sonriendo la joven líder.

- ¡Ja! ¡No todo está perdido chica psíquica! – sonriendo con confianza – ¡Tauros "Terremoto"!

Aquel último ataque del castaño dio por terminada la contienda entre la líder y él, lo cual con una sonrisa y regresando a su pokémon, felicito la hazaña del chico.

- Me alegro que ganaras – sonriéndole al castaño, el cual se encontró sorprendido por el gesto - este era el final que yo vi, y por eso te hago entrega de esta medalla.

- ¿Y qué hay de mis amigos?

- No te preocupes, justo en este momento están despertando – en eso la joven muchacha dirige su mirada con estaban los tres chicos, los cuales empezaron a despertar.

- ¿Eh? ¿Qué paso? – algo extrañada la rojiza comento.

- Me parece que hemos estado soñando – dijo el azabache tocándose la cabeza.

- Kotaru… - mirando la castaña hacia donde se encontraba el ojos grises.

- ¡Chicos! ¿Están bien?

- Si, al menos me siento intacta – comento la rojiza levantándose, junto a sus amigos.

- Disculpa por no ver tu batalla, pero supongo que ganaste. – agrego Christian.

- Limpiamente y aquí está la prueba. – enseñando la medalla.

- ¿Y Psiky? – preguntando Rosset por la líder.

- Esta aquí, atrás…. ¿mío? ¡Eh! ¿A dónde se fue?

- ¡Ay! No me digas que hará otra de sus "bromitas", si es así me voy ahora mismo – corriendo en pánico Kanon, mientras sus amigos la seguían.

- ¡Kanon, espera! – preocupada Rosset la siguió, pero no sin antes voltear a ver el gimnasio – Gracias… - sonriendo levemente antes de continuar su camino.