Capítulo 16: Un evento especial.
Ya había pasado una semana desde que partieron de Ciudad Azafrán los cuatros muchachos. El camino de bicis les pareció divertido, al menos hasta antes que Kanon recibiera una nueva llamada del Señor Rel, el cual le informo que organizo un evento especial en donde ella haría su aparición, el evento se realizaría al final del camino de bicis con dirección a Ciudad Fucsia, la rojiza se sintió tan feliz que pidió todo el apoyo posible de sus amigos. Ya al llegar ahí encontraron carros de maquillaje y vestuario como también quienes armaban el escenario.
- Mi sueño… se está cumpliendo – sonriendo mientras sus ojos brillaban.
- ¡Wow! Supongo que no tendré descanso hoy. – observando el castaño a su alrededor.
- Christian, por favor – cogiendo sus manos en señal de suplica – tú eres más capaz de ayudarme con mi agenda y creo que podrías también verificar si todo está bien, sé mi mano derecha, please~
- ¡C-claro! Encantado te ayudo.
- Kotaru, ya sabes, más te vale practicar, esto debe salir tan bien que debe hacerse escuchar en otras regiones.
- Ya, ya, tranquila, mira voy donde están los instrumentos y empiezo a practicar. – señalando donde estaba todo el equipo.
- Muy bien, entonces así quedamos – en eso la joven rojiza se alejo junto al azabache de sus amigos.
- Quién diría que estaría tan alegre por esto. – cruzando de brazos mientras se acercaba a los instrumentos.
- No la culpes, ella está muy feliz de que su sueño se esté cumpliendo.
- Bueno… de todas maneras espero no tener toda mi vida trabajar en esto… además la condición es hasta que consiga fama, sí hoy triunfa, supongo que finalmente seré libre. – suspirando largamente mientras Rosset solo lo observa.
- ¿No te gusta este tipo de vida?
- Bueno, tal vez en un comienzo me gustaba "sobresalir" ante el resto, y si perdía en alguna apuesta, que la mayoría de veces lo hacía en las batallas, pues terminaba renegando y maldiciendo mi día… pero supongo que todo eso quedo en el pasado – riéndose un poco mientras recordaba como conoció a Rosset y después a sus amigos.
- Entonces… aquella vez que chocamos ¿Fue por eso?
- Se podría decir que tenía un mal día, pero al menos tú me ayudaste a cambiarlo.
- Jejeje – sonrojándose levemente mientras sonreía.
- Rosset, te puedo pedir un favor.
- Claro.
- Puedes cuidar a mis pokémon, quiero al menos ver a mi público que nunca me fallara. – cogiendo la guitarra mientras sacaba a todo su equipo.
- Entonces también sacare a mis pokémon. – sonriendo – muy bien chicos, pongamonos en posiciones donde podamos ver sin problema a Kotaru.
Los pokémon del castaño como de Rosset estaban muy contentos al poder contemplar el pequeño show de práctica que hacía con la guitarra. Por otro lado Rosset observaba el desempeño de Kotaru, pero siempre ponía su mano al pecho ya que al observarlo sentía un leve calor y felicidad al poder compartir un momento con él.
El joven castaño por su parte se sentía feliz, en su cabeza corría muchas ideas mientras interpretaba la canción con la guitarra, "Terminando esto me confieso... ¿Le regalo algo antes? ¡Ah! Pero no tengo nada que darle… Ahhhh ¿Qué hago?"
- ¿Kotaru? – en eso Rosset se dio cuenta que en un momento el castaño se desconcentro.
- Lo siento… mejor lo dejo por aquí, sino luego no tendré fuerzas con el concierto… - algo apenado mientras ponía la guitarra en su lugar.
- No te desanimes, igual lo hiciste muy bien.
- Jejeje, gracias… - observando un momento a Rosset y respirando profundo.
- ¿Uh? – La castaña lo miro confundida.
- Emmm… bueno – empezando a sonrojarse – Hay algo que quiero decirte Rosset… y esto ya lo llevo pensando mucho tiempo, p-pero creo que ya es momento de… - en eso Kotaru observa a espaldas de Rosset como todos sus pokémon y los de la castaña observan con ansiedad lo que le iba a decir – ¡Hey! ¡No me miren así!
- Oh valla, los pokémon se apegaron mucho, parecen muy contentos – volteándose a observarlos mientras les sonreía al grupo.
- Ejem… ¡Rosset! – sonrojado llama a la castaña.
- ¡AH! – Sorprendida voltea a verlo.
- ¡Quiero decirte que tú….!
- ¡AJA! Ahí estabas, cuanto crees que te vamos a esperar – en ese momento apareció la rojiza junto al azabache, interrumpiendo así su oportunidad para confesarse a Rosset – Es necesario que te cambiemos la ropa, y te maquillemos.
- ¡Grrrrr! Porque no vinieron en otro momento – quejándose el castaño aún rojo.
- Oh, ¡¿perdón?! Pero si no lo sabías el tiempo es oro, y si tú no estás listo en este instante, aunque sea a rastras te llevo – acercándose a él mirándole desafiante.
- Ok, ok "idol" tú ganas… - calmándose.
- A sí me gusta – cruzándose de brazos – ¡Muy bien! – cogiendo su brazo mientras empieza a avanzar – ¡A toda marcha!
- ¡Hey! ¡Despacio!
La castaña observo toda la escena mientras solo cogía sus manos a su pecho, el azabache que también vio todo, antes de partir le dijo algunas palabras a Rosset que la dejaron algo confundida.
- Disculpa Rosset por el percance.
- Descuida… supongo que sea lo que sea que quiera decirme Kotaru, me lo dirá luego.
- Yo creo que sí… pero me temo que Kanon intuyo de lo que quería hablarte…
- ¿Eh?
- Bueno continúo en la ayuda, nos vemos en un rato. – alejándose de la castaña.
- Porque me dijo eso… - algo extrañada – lo que no entiendo es que cuando Kanon se acerca así a Kotaru, yo siento un dolor en el pecho – acercándose a los pokémon de Kotaru y de ella – no es la primera vez que me pasa eso… Kanon no es mala chica y menos Kotaru… pero me duele mucho – abrazando a su Blissey que se percatato del malestar de la joven.
El público iba acercándose al paso de las horas, ya todo estaba listo para comenzar, el escenario que se había armado era enorme, y el Señor Rel en persona se encargaba de los últimos detalles antes de presentar a la nueva estrella, una joven que poco a poco ha ido alzando más y más su fama. La hora ya había llegado.
- ¡Buenas noches público presente! Y presentaremos el primer concierto de la nueva proeza de la música, la bella y encantadora… ¡KANON! – el presentador hizo un tal énfasis que de repente se vio como entre las luces y el humo aparecía la joven rojiza muy alegre sonriendo al público que la acompañaba, por su parte, la banda que la acompañaba incluyendo a Kotaru en la guitarra eléctrica, el cual estaba vestido de un conjunto negro tipo rock con la camisa amarrada en la cintura y un polo blanco manga corta la cual había arrimado sus mangas hasta la altura de sus hombros. Sus amigos Christian y Rosset estaban tras bambalinas observando el desempeño de los muchachos.
La joven muchacha con mucha alegría saludo a todo el público que eran tanto humanos como pokémon, y empezó su espectáculo con un traje algo provocador. Mientras tanto Rosset observaba con mucho alegría lo que veía, Kanon cumplía finalmente su sueño, y Kotaru se veía muy radiante con la guitarra mientras en un determinado momento ambos cruzan una mirada que el azabache se percato, ya que los dos jóvenes desde donde estaban se encontraban rojos.
- Disculpa por lo de hace un rato… - comento el azabache a la aún sonrojada Rosset.
- ¿Eh? – sorprendida – N-no te preocupes… tal vez sea algo lenta en entender lo que lo que pasa… o quizás realmente no quiero enterarme… - algo nerviosa esbozo una sonrisa a Christian.
- De nuevo disculpa… - haciendo un leve silencio mientras observaba a Kanon – Sí realmente sientes algo por él, no dejes ir la oportunidad… no hagas lo que yo estoy haciendo… - en eso el joven bajo la mirada y decidió abandonar el escenario.
- Christian… - algo triste observa cómo se marcha el joven.
Mientras tanto el concierto seguía en su apogeo, la gente aclamaba el nombre de Kanon, y los pokémon parecían muy felices, y así este gran evento después de una horas de gozo, llego a su fin, una ya agotada Kanon se despidió de su público muy emocionada. El señor Rel recibió detrás de escena a la joven con gran euforia ya que habían recaudado más de lo pensado y ya era de ley el éxito que tendría como nueva estrella de la música, por mientras Rosset les lleva unos refresco a sus amigos.
- Felicidades Kanon, Kotaru, ambos lo hicieron muy bien – sonriendo muy alegre.
- Gracias amiga – abrazándola – realmente se los debo tanto a los tres… - haciendo una leve pausa - ¿Christian?
- Me temo que se sintió un poco cansado y decidió ir a fuera. – mintió la joven castaña.
- Valla… en parte es mi culpa ya que lo hice trabajar mucho… pero prometo que lo compensare.
- Bueno Kanon, felicidades de mi parte, puedo decir que no lo hiciste nada mal…
- Gracias Kotaru – sonrojada.
- El hecho que tú triunfaras hoy, también cumple parte del trato que hicimos.
- El trato… - un poco triste recordando – Si… es cierto… - volteándose para no ver al castaño – Bueno, fue un placer que me ayudaras en esto, pero no dejes de seguir mis éxitos.
- Bueno… está bien. – cruzándose de brazos algo extrañado por el comportamiento de la idol.
- Y lo mismo va para ti Rosset – volteándose nuevamente para verlos.
- Descuida – sonriéndole – es una promesa.
En ese momento el señor Rel decide retirarse para que los jóvenes sigan conversando, de repente se cruza en su camino a un hombre de alrededor de 60 años preguntando por Kanon.
- Sí, Kanon se encuentra aquí, aunque ahorita está conversando con sus amigos, si desea pase, yo aún tengo que encargarme de guardar todo los equipos y escenario. – en eso el señor Rel se marcha.
- Muchas gracias.
Mientras Kanon seguía hablando con sus amigos, de repente su cara hace un gesto de sorpresa al ver a aquel hombre de cabellos peinados y bigote blanco, sus amigos miraron extrañados al sujeto que acababa de aparecer, en eso una emocionada Kanon, que en ese momento parecía como una niña, corrió sin más apuros a abrazar a aquel señor.
- ¡Abuelo, viniste a verme!
- Así es – correspondiendo el abrazo - y déjame decirte que estuviste como una estrella.
Fue una gran sorpresa para ambos jóvenes castaños conocer al abuelo de Kanon pero lo que no esperaban los muchachos es que pronto acabarían sus momentos de felicidad.
