Capítulo 17: Ninjas y Descubrimientos.
Kotaru después de llegar con sus amigos a ciudad Fucsia, ya se encontraba en su batalla de gimnasio, era una ardua pelea contra el joven líder Koga que tenía aires de venir de una familia de ninjas.
- Esta batalla es muy emocionante.
- Puedo decir lo mismo – un castaño muy serio contesto a su oponente.
- Weezing "Pantalla humo", Venonat "Doble equipo".
- Tranquill elévate y utiliza "Golpe aéreo"
- Podrás a ver afectado a mis pokémon, más el tuyo está a punto de debilitarse.
- Ja, al contrario, yo ya derrote a tu Venonat, Kirlia… mejor dicho Ral – sonriendo – utiliza "Psíquico".
En ese momento el joven líder se sorprende de lo que acababa de ocurrir, Kotaru otra vez había vencido.
- El líder Koga ya no puede continuar, el retador Kotaru gana.
- ¡Kotaru felicidades! – se acercaron muy felices las jóvenes que lo acompañaban, mientras el líder le daba la mano por tan buena batalla.
- Realmente te llevas con honores esta medalla.
- Jeje – sobándose la cabeza – muchas gracias.
- Paso a retirarme, que tengan un buen día – comento el líder mientras se alejaba de aquel grupo de amigos.
- ¿Uh? ¿Y Christian? Pensé que iba a alcanzarnos – comento el castaño.
- Algo raro debe pasarle, incluso hoy en el desayuno, solo comió poco y se fue – agrego Rosset.
- Y eso que mi abuelo nos invito un buen desayuno, tal vez está enfermo… ¿Creen que sea la stress después de ayudarme en el concierto?... Si es así, entonces es mi culpa su estado… - comento triste la rojiza.
- Tranquila Kanon – cogiendo a su amiga la castaña – sea lo que sea que tenga, seguro se le pasará.
Efectivamente, el joven se encontraba muy pensativo y caminando solo por las calles de Ciudad Fucsia, en su cabeza pasaba muchas cosas.
*FLASHBACK*
Dentro de un horfanato habían un grupo de niños de aproximadamente 8 años que se encontraban jugando, de repente escuchan la voz de un pequeño Kotaru hablando de los pokémon, las Chansey que cuidaban a los niños también se acercaron para evitar que tuvieran un accidente, mientras tanto Christian observaba de lejos como poco a poco se acercaban los pequeños alrededor del castaño, el azabache prefirió seguir leyendo el libro que tenia.
- Realmente Kotaru tiene iniciativa – dijo un niño a una niña que pasaban cerca.
- ¡Sí! Al menos no es tímido como Christian.
- ¿Verdad no? Hablando de él, oye Christian ¿Por qué sigues leyendo? Mejor hay que ir a jugar.
- Si, no seas aburrido.
- Lo siento, pero quiero terminar de leer sobre la Zona Safari…
- Bleeee~ te lo dije, es un aburrido.
- Así nunca saldrás adelante – en ese momento los niños se fueron corriendo dejando solo a Christian el cual solo miro pensativo hacia donde estaba aún Kotaru.
*Fin de FLASHBACK*
- Me falta más iniciativa, toda la vida me han dicho eso – en ese momento su Poliwag y Axew lo miraron triste – lo siento mucho muchachos – agachándose y sobándoles la cabeza – creo chicos que ya es tiempo de continuar lo que empecé… observar y criar pokémon, tal vez así ya deje de pensar en ella.
- ¡Ax, ax! – en ese momento su pequeño amigo le llamo la atención haciendo que Poliwag y él mismo se sorprendieran.
- Axew gracias pero…
- ¡Oh! Disculpa por interrumpirte, estuve observando a tus pokémon, y realmente déjame felicitarte, se ven en excelente condición.
- Bueno… muchas gracias – dijo algo extrañado el azabache.
- ¡Oh! Disculpa por no presentarme, me llamo Baoba y soy uno de los dueños de la Zona Safari – extendiendo su mano en forma de saludo.
- Yo soy Christian.
- Valla, así que Christian – sonriendo – aprovechando el momento ¿No te gustaría visitar la Zona Safari? Claro que no te cobrare la entrada.
- ¿Está seguro?
- ¡Claro! Además tengo un buen presentimiento – sonriéndole.
- Entonces, muchas gracias – un poco extrañado aún pero a pesar de todo siguió a aquel hombre de aproximadamente más de 30 años.
En el camino dentro de la Zona Safari, el joven azabache se quedo extasiado de ver a los pokémon en diferentes facetas dentro de su habitad, su Poliwag y Axew miraron a su amigo con sorpresa pero a la vez con alegría, al terminar el recorrido por todo el lugar, el señor Baoba lo invito a tomar un café en la sala de recepción.
- Realmente es un lugar muy impresionante.
- Jaja gracias, es un honor ese elogio.
- Desde niño siempre estuve estudiando sobre los pokémon y sus habitad, incluso leí sobre la Zona Safari y nunca imagine poder apreciarlo directamente.
- Jaja, veo que tienes muchas aptitudes como para ayudar en la Zona, incluso si te propusieras, podrías ser Pokémon Ranger, justo es una nueva carrera en ayuda de los pokémon que está comenzando su apogeo en otras regiones.
- ¿Pokémon Ranger? Mmm supongo que en ello un requisito serán las habilidades físicas, si es así me tacha de la lista – un poco deprimido.
- Supongo que tienes razón… por cierto ¿No te gustaría trabajar con nosotros? Pienso que tienes un talento innato para cuidar pokémon.
- ¿Lo dice en serio?
- Sí, últimamente no tengo mucha ayuda, incluso mi hijo es aún muy joven para dedicarse a ayudarme totalmente y me gustaría mucho la participación de gente conocedora del cuidado de los pokémon y de ser posible que los proteja, justo hay unos fuertes rumores de una mafia pokémon llamada OCP.
- ¿OCP? – mirando con seriedad.
- Organización de Coleccionistas de Pokémon.
- Sera posible…
- ¡¿Acaso ya los conoces?!
- No estoy seguro… pero mis amigos y yo hemos sido atacados por un hombre encapuchado llamado "El Coleccionista".
- Debe ser el atacante directo, pero detrás de él hay unos hilos que lo mueven, gente de alto cargo o de mucho dinero.
El azabache se quedo contemplando preocupado su taza de café.
- Disculpa por preocuparte, creo que me fui a otro asunto – sonriendo nervioso.
- Descuide, más bien acepto su oferta de ayudar en la Zona Safari.
- Realmente muchas gracias.
En ese momento Axew empezó a dar unos cabezazos leves a Christian haciendo que se sorprenda él y el señor Baoba.
- Valla, valla, veo que tú pokémon está molesto por la decisión que tomaste.
- Bueno… es un poco difícil de explicar…
- ¿Acaso es por una chica?
- ¡Eh! – poniéndose muy rojo.
- Veo que le atine…
- Es solo que decidi rendirme.
- ¿Te rechazo?
- No… pero a ella le gusta otro chico y yo… no me atrevo a decirle nada…
- Mira jovencito, una cosa es cierta en esta vida, aun duela el rechazo, si nunca se lo dices, más fuerte se hará el dolor de nunca habérselo dicho, y el daño te lo harás tu mismo, si nunca lo intentas nunca lo sabras.
- Pero…
- Nada de peros Christian, es momento de alzar vuelo – sonriéndole al azabache, mientras este sentía una confianza regenerada.
- Señor Baoba, muchas gracias.
- De nada, más bien tu trabajo en Zona Safari aún no empezará, cuando te sientas totalmente listo, ven ya que eres bienvenido a este lugar.
- Gracias de nuevo, bueno con su permiso, vamos Poliwag, Axew – sus pokémon muy felices siguieron al muchacho, el cual tenía un nuevo brillo de confianza en el rostro.
En ese momento, y ya siendo de noche, los muchachos preocupados estaban buscando a Christian.
- ¿Rosset, encontraste algún rastro de él?
- No Kanon… espero que Kotaru tenga más suerte.
- ¡Justo ahí viene! ¡¿Kotaru porque tardaste tanto?!
- Estuve buscándolo pero ni un rastro… además aproveche urgentemente para comprar algo – el castaño se puso muy avergonzado de decir tal verdad.
- ¡Valla momento en que vas a comprar, "el cuatro ojos" puede estar en peligro y tú te vas de compras! Si le pasa algo a Christian yo… yo…
- Hey Kanon, ya no me reproches… más bien tranquilízate – observando que venía Christian – más bien ahí está vivito y coleando.
En ese momento la rojiza voltea con leves lágrimas a ver que efectivamente Christian estaba bien, en eso, involuntariamente corre y le da un fuerte abrazo que no solo deja sorprendido a sus amigos, sino también al azabache.
- ¡Grandísimo tonto! ¡¿Dónde te habías metido?! Te estábamos buscando todo el día.
- Lo siento – muy sonrojado pero a la vez tratando de calmar a la rojiza, mientras sus amigos miraron felices aquella escena.
