Capítulo 19: Persecución y verdades que duelen.
- ¡El concierto estuvo genial!
- Kanon es una chica muy hermosa.
- Ni lo dudes.
Mientras un grupo de chicos conversaban mientras salían del recinto, un joven castaño corría muy agitado hacia donde se encontraban sus amigos, que también se encontraban preocupados por la desaparición de su amiga.
- ¿Encontraron algo?
- Lamentablemente nada aún. – respondió el azabache.
- Pero esto es extraño, yo solo le pedí que me trajera un vaso de agua ya que lo necesitaba, no puede desaparecer así por así – muy angustiada comento la jovencita a sus amigos.
- ¿Sucedió algo? – en ese momento apareció el abuelo de Kanon con una seriedad única.
- Disculpe Señor Hiboshi, es solo que no encontramos a nuestra amiga Rosset y tememos que le haya pasado algo.
- ¿Rosset? ¿Te refieres a la jovencita de cabellos marrones largos?
- Abuelito, creo que ya te la había presentado antes.
- Lo siento Kanon, es solo que con tanto ajetreo de tu concierto más lo del trabajo como que me pierdo un poco… si te refieres a ella, me pareció verla muy feliz junto a un hombre.
- ¡¿EH?! – un muy sorprendido Kotaru reacciono ante la respuesta del señor.
- ¿Rosset con un hombre y feliz? – comento sorprendida la rojiza.
- Creo que se dirigían a la ruta 15.
- Mmm… - mirando serio el azabache – gracias por la información señor.
- De nada, al menos creo que ya no necesitaran preocuparse si está acompañada de alguien conocido, bueno paso a ir a descansar.
En ese momento el señor se alejaba del grupo, mientras Kotaru y Kanon aún estaban sorprendidos por lo que había dicho el Señor Hiboshi, por otro lado Christian no parecía conforme con la explicación del señor, sentía que algo no estaba bien ahí.
- Chicos, disculpen, iré a hacer una llamada – comento muy serio el azabache mientras se iba.
- ¡Ah! Claro, ve no te preocupes – en ese momento el castaño despertó de su sorpresa y se dio un par de golpes con las palmas de sus manos sobre sus mejillas.
- ¡Qué te haces!
- Tratando de despertar de este mal sueño…
- Tú… a ti realmente te gusta ella ¿no?
- Tanto se me nota… - sobándose la cabeza mientras miraba hacia otro lado.
En ese momento la rojiza miro al castaño, no sabía exactamente que hacer pero sentía que sus labios querían pronunciar unas palabras, era ese momento o nunca.
- Porque… porque… ¡Kotaru tu me gustas mucho! – en ese momento la rojiza se quedo mirando fijamente al muy sorprendido castaño, acaso era posible que la "idol" que en un comienzo se llevaba mal, llegase a fijarse en él.
- Es una broma… ¿No?
- Idiota… - mirando sonrojada y molesta a otro lado.
- Ahora entiendo... – mirando a la dirección en la que se fue su amigo – Kanon, tú sabes que no puedo corresponder a tus sentimientos, lo siento realmente, pero… creo que hay alguien mucho mejor que yo, y ese alguien te sabrá amar y respetar como se debe, además tu sabes que lo que siento por Rosset es en serio.
- Eso ya lo sabía… - bajando la mirada – y más te vale decirle lo que sientes, sino no te perdonare por rechazar a una futura estrella del espectáculo – en ese momento Kanon levanto la mirada con más seguridad y una sonrisa para aquel joven castaño.
- Lo haré, gracias por preocuparte.
- ¡Kotaru, Kanon! – en ese momento apareció el azabache algo alarmado.
- Christian, porque estás con esa cara – pregunto la rojiza.
- Kotaru rápido utiliza a Tauros y Nidoran, dirigete a la ruta 15, acabo de llamar a la Zona Safari, me dijeron que uno de los vigilantes llego a ver a una chica con la misma descripción de Rosset junto a un hombre encapuchado con un Girafarig.
- ¡Ese maldito! – lleno de ira.
- Christian tu también debes de ir – comento una muy preocupada Kanon.
- Kotaru, perdón pero te hare alcance en un rato, avisare a la policía y vendré con apoyo.
- Entonces yo avisare a mi abuelo para tener más refuerzos… por favor Kotaru no hagas nada peligroso.
En ese momento Kotaru con la ayuda de Tauros fue a toda prisa al lugar que le habían indicado, aunque al llegar no encontraron más pistas de a donde acabaron yendo, en eso decidió sacar a su Nidoran y ver si podía captar algún sonido como paso hace tiempo con Rani. De repente su pequeño amigo reacciona hacia un lugar en lo profundo del bosque, sin más espera él junto a Tauros siguen la dirección a la que va Nidoran.
Mientras tanto Rosset se encontraba junto al Coleccionista el cual hablaba con el pokegear.
- Chicas… - mirando llorosa a donde se encontraban sus amigas pokémon las cuales estaban en una mochila que llevaba el coleccionista junto a otras pokeballs de otros entrenadores, la castaña quería poder salvarlas al igual que los otros pokémon, pero no podía ni siquiera acercarse ya que Girafarig estaba cerca de ella, además que se aún se sentía débil.
- ¿Jefe, entonces que hago con la hija de Furuwa? Mmmm… entonces la desaparezco como paso con su padre.
- ¡Eh! – en ese momento la castaña no pudo evitar quedar perpleja del miedo y una sensación muy dolorosa, acaso lo que acababa de oír era cierto "desaparecerla como su padre" ¿aquel hombre tenía que ver con lo que le ocurrió a su padre hace años?
- Muy bien jefe, será lo que diga – cortando la llamada.
- Usted… menciono a mi padre. – una aún temblorosa Rosset dirigió sus palabras a aquel hombre siniestro.
- Jajaja veo que tienes buen oído para escuchar conversaciones, pues sí, conocí brevemente a tu padre… lástima que se opuso a darme los pokémon que llevaba… que pena realmente… bang y adiós – sonriendo malévolamente mientras miraba a la jovencita que empezó a llorar – y me temo que tú también correrás la misma suerte – sacando una pistola que apuntaba a la joven castaña.
- ¡Ral "Psiquico"! – en ese momento se escucho la voz del joven castaño que con ayuda de sus pokémon y visiblemente agitado mientras se encontraba al lado de Tauros, había llegado a tiempo para detener la maniobra del hombre que se encontraba paralizado por el repentino ataque del pokémon.
- Mocoso insolente – lleno de ira mira hacia Kotaru – Girafarig… - en ese momento ve que su pokémon esta envenenado debido al ataque de Nidoran.
- Tú eres un maldito – también lo mira con ira – a ti solo te importa el sucio dinero, asesino – agarrándolo del cuello de la camisa mientras tiraba la pistola que llevaba.
- Kotaru por favor basta… - llorando la castaña mientras se acercaba al aún furioso castaño.
- Grrr… este hombre ni siquiera necesita un poco de piedad… di, quien está detrás de todo lo que has hecho.
- Jajajaja – empezando a reír como un loco – ¿Realmente quieren saberlo? Bien… pues nada más y nada menos que Koushiro Hiboshi, millonario y abuelo de la nueva estrella Kanon… su amiga. Jajajajaja.
En ese momento ambos jóvenes quedaron en shock al escuchar tal revelación, acaso era posible que el hombre que tanto quería Kanon y su único familiar atento a ella, era el líder de aquella mafia de tráfico de pokémon criados, de repente aquel shock se desvanece al escuchar los ladridos de Growlithe y ver luces de linternas entre la oscuridad de la noche, Kotaru pide a Rosset que se acerque al bolso y libere a sus pokémon y los de los demás robados para acorralar al malhechor que finalmente pudo ser capturado por la policía local.
- Realmente gracias a la ayuda de ustedes y del joven Christian pudimos finalmente atrapar a ese hombre prófugo de la justicia, realmente muchas gracias muchachos.
- Tks… - contesto el hombre encapuchado mientras era esposado.
- Disculpe – mientras aún veía a su amiga llorando mientras abrazaba a sus pokémon – ¿Qué hay de todos estos pokémon? ¿Podrán localizar a sus dueños?
- Si, no te preocupes jovencito, te damos nuestra palabra que así será, justo ahora han atrapado a otro de los implicados dentro de esta mafia y tal vez en cuestión de horas que caigan los implicados dentro de ello… más bien el jovencito que nos dijo que siguiéramos el rastro de Tauros, se encontraba algo alarmado… me imagino que fue para apoyar moralmente a la nueva artista…
- Kanon… - bajando la mirada.
- Bueno jóvenes es necesario que ustedes también nos acompañen a la comisaria como testigos claves del hecho, además de asentar la denuncia contra este sujeto.
En ese momento Kotaru levanto a Rosset y la abrazo para que se calmara, susurrándole que todo estará bien y que ya lo terrible termino, y como inercia siguieron su camino junto a los policía y el ladrón, no sin antes prometer el villano, venganza contra estos jóvenes.
En otra parte Christian se encontraba junto a una Kanon irreconocible, la cual se encontraba llorando con fuerza mientras una tijera y varios cabellos yacían por todo el suelo.
- Christian, suéltame… no merezco nada, ni su amistad, ni la fama, ni siquiera una familia… mi propio abuelo un asesino del padre de Rosset… lo peor es que yo lo metí a mi abuelo en la cárcel… YO… ¡Déjame! – agarrando la tijera de nuevo con intención de herirse, ella minutos atrás había llegado a hablar con su abuelo sobre la situación que estaba pasando, cuando de repente escucha una conversación extraña, en donde menciona el apellido del padre de Rosset y del asesinato del cual su amiga le había comentado tiempo atrás… esto desencadeno una mescla profunda de sentimiento y a pesar de todo tuvo el valor de llamar a la policía y contar lo ocurrido, aunque el shock después de ver que su abuelo se iba a la cárcel fue demasiado para ella, además de decirle adiós.
- ¡BASTA KANON! – en ese momento Christian logra agarrar la tijera aunque queda herido en la mano derecha mientras la joven rojiza ahora con cabello corto miro sorprendida la acción que hizo el joven azabache, el cual inmediatamente abrazo a la joven – Yo… no te dejaría que te hicieras daño, y menos que te hagan daño… sé que es una situación difícil pero no estás sola… puedes confiar en mí, yo siempre estaré a tu lado… apoyándote… queriéndote… protegiéndote… - abrazando con más fuerza a la rojiza, la cual poco a poco reaccionaba de aquel shock debido a las palabras del azabache ojos azules, ella en ese momento se cuestiono sobre lo que sentía… y prefirió descansar su cabeza en los hombros de Christian mientras aún seguía brotando lágrimas de sus ojos.
