¡Wola! ¿Cómo les va? Siento no haber actualizado en mucho tiempo, pero es que estoy en temporada de exámenes. Lo siento de veras. Voy a usar un nuevo tipo de formato de escritura, a ver si hay suerte y no me elimina los POV, ¿vale? Bueno, ¿empezamos?
No eres más que un vil asesino.
-Por fin te he encontrado…¡Ahora podré vengar a mis padres!
-¡Ey, espera un momento! ¡Yo no maté a tus padres!
-¡Mentiroso! ¡Ese tatuaje y ese peinado te han delatado! ¡Eres ese sucio asesino!
-¿Mi…tatuaje?
Black
No puede ser… ¿Fue él?
Vuelta al pasado… Vamos a la infancia de Black Star.
-¡Papá, mamá! ¡Mirad, mirad!
-¿Uhmm? ¿Las notas? ¡Vaya, vaya! ¡Pero si ya estás a punto de poder participar en una misión conmigo!
-¿A que sí papá?
-White Star, no le animes, que luego no sabes la lata que da antes de meterlo en la cama…
-Tranquila mujer…
Si mal no me equivoco, Black Star pronto me superará.
En una misión.
-¡Rodead su flanco izquierdo! ¡Vosotros arrojadles bombas de humo! ¡No vamos a permitir que escape! ¡Hijo, tú ven conmigo!
-¡Sí, papá!
-Hijo, en cuanto esté al alcance de tus katanas, pártelo por la mitad.
-No te decepcionaré, padre.
Entonces apareció un monstruo… Un kishin. Este ser había disfrutado con la matanza que había provocado masacrando un pequeño poblado de pescadores. Al parecer, después de matarlos, se había comido sus almas.
-¡Ahora!
Black Star cayó como una centella, buscando el cuerpo del enemigo. Pero al parecer, ese ser tenía los reflejos muy desarrollados.
-¡Maldición! ¡Aguanta, ahora te ayudo!
White Star arrojó varios shurikens a la cara del kishin. Pero éste ya se esperaba el ataque. Lo esquivó.
-Maldición…
-¡Jefe de escuadrón! ¡Jefe de escuadrón!
-¡Maldición! ¡Vete de aquí Shiro!
Shiro era un ninja, que al igual que Black Star, era su primera misión. Tenía el pelo blanco, y unos ojos en los que destellaban auténtica pasión y admiración por su mundo. Había oído el ruido de la pelea y había querido ir a ayudar, ya que, según él, no era justo que Black Star se llevase todo el mérito.
Lástima que sus reflejos no fueran lo suficientemente rápidos como para ver como una mano, más grande que él, le arrancase la cabeza de un manotazo.
-¡SHIROOO!
El ser cogió rápidamente la bola azul que emanaba del cuerpo de Shiro…Y la engulló.
Black Star pudo oír cómo gritaba su amigo al ser devorada su alma…
-ÉSTUPIDOS HUMANOS… ¡AHORA NO ME PODEIS DETENER!
Y sin decir nada más, atacó a Black Star, que se hallaba junto al cuerpo sin cabeza de aquel que había sido su mejor amigo.
White Star interpuso su katana entre medias del chico. White Star era conocido como el "ninja perfecto" ya que poseía reflejos, fuerza, destreza y buen juicio a partes iguales. Pero el kishin lo sobrepasaba… Había cruzado su acero con varios monstruos, pero este se había vuelto más fuerte…
-Maldito monstruo… ¡¿Cómo te has vuelto tan poderoso?
-COMIENDOME EL ALMA DEL MUCHACHO, ¡AL IGUAL QUE ME COMERÉ LA TUYA!
Entonces Black Star se levantó, con una expresión que hizo que incluso a su propio padre le entrase un escalofrío.
-¿Te comiste…su alma?
Los músculos de Black Star se tensaron, haciendo que su musculatura se multiplicase. Su mirada era un cúmulo de sentimientos: Dolor, frustración… Pero sobre todo ira.
Ira, contra aquel que había matado a tantos aldeanos. Ira contra aquel que había matado a su mejor amigo, como quien mata a un mosquito molesto…
-Tú…Tú…¡NO TIENES PERDÓN!
Entonces blandió sus katanas a una velocidad pasmosa. El kishin se defendió con un brazo, pero este voló cercenado. Black Star estaba rodeado de un aura poderosa, un aura que le hacía semejarse a uno de esos dioses de las efigies que tenían en el templo privado de su familia… Black Star parecía un DIOS.
-¡PREPARATE PARA MORIR!
Entonces, antes de que el espantoso ser pudiese cubrirse, Black Star lo amputó de brazos y piernas, dejando al kishin como a un despojo sanguinoliento… lo único que quedaba intacto era la cabeza.
-POR FAVOR, ¡TEN PIEDAD!
-Piedad… Algo que seguramente te imploraron todos aquellos a los que mataste. Algo que les negaste, riéndote de ellos, ¿piedad? Si te la concediese, tendría que hacerme el seppuku para quitar mi deshonra de dejar vivo a un espectro asesino… No, no la mereces. Si te he dejado la cabeza intacta, es para que mueras de la misma forma que mi amigo.
Diciendo esto, Black Star cogió la cabeza del kishin, y, con un esfuerzo que se notaba en todos sus músculos y en su cara, arrancó de cuajo la cabeza de ese ser…
-Shiro…te he vengado…
Después se desplomó inconsciente.
White Star. Pov
Qué fuerza y qué velocidad… ¿ese era mi pequeño? Por más horas de entrenamiento que yo hiciese, jamás podría tener una fuerza semejante…
-Oh, pero hay una forma.
-¡¿Quién anda ahí?
-No me puedes ver, porque estoy hablando a tu mente, bobo. Tú estás orgulloso de tu hijo, pero a la vez tienes envidia y miedo
-¿Miedo de mi hijo? ¡Jamás!
-Oh, sí. Tienes miedo. Miedo de dejar de ser el fuerte del clan. Miedo de que tu hijo deje de verte como mentor, sino como un estorbo. Tienes miedo de ser menos que tu hijo… Miedo de ser DÉBIL.
-¡No soy débil!
-De momento, no le llegas a tu hijo ni a la suela del zapato… Pero hay un método…
-…¿Cuál?
Black Star. Pov.
Pasados unos días, me desperté. Saludé a mi madre y a mi padre… Pero éste estaba más frío que de costumbre…Fui a la tumba de Shiro. Era una tumba sencilla, con una piedra grande y otra más pequeña encima…
El día fue transcurriendo normalmente… yo me sentía perfectamente, a pesar de las quejas de mi madre. Como siempre, pidió ayuda a mi padre, pero éste se fue sin mediar palabra.
-Papá está raro… ¿qué le pasa?
-Lleva así desde el día de la muerte de Shiro…No sabía que le había afectado tanto. Es cierto que él era el jefe de escuadrón, pero nadie le echa la culpa…
-¡Bah! ¡Seguro que no es nada! ¡Dentro de poco volverá a ser el de siempre!
O al menos eso creía…
Al día siguiente tenía una misión de escolta que me llevaría lejos de mi casa durante un par de días…
Nunca se me olvidará lo que me encontré a mi regreso.
Mi aldea estaba en llamas. La mayoría yacían en grandes charcos de sangre. La sangre no solamente pertenecía a hombres, sino también a mujeres y a niños. Fui a mi casa preocupado, y me encontré con algo que preferiría no haber visto jamás.
Mi madre había sido asesinada.
Tenía una expresión de miedo y de traición en sus ojos. Se los cerré, pero en seguida me di cuenta de la inutilidad de mi gesto… Ella ya no tenía alma. Lo notaba. Algo en mi interior me lo decía.
-¿Quién? ¿Quién te ha hecho esto?
Preparé mi equipo. Mis shurikens, katanas, kunais, bombas de humo y un kit de primeros auxilios.
Salí en busca de aquello que había destrozado mi poblado. Pasaron varios días y noches en los cuales lo único que me calentaba era el fuego del odio. La rabia. Quería encontrar al ser que se había atrevido a quitarme mi felicidad y destrozarlo con mis propias manos.
Al cabo de una semana, encontré lo que estaba buscando, unas huellas recientes. Parecía humano, pero no me iba a dejar engañar, A veces esos seres se transformaban en niñas desvalidas o en guerreros de nuestro propio clan, para después matarnos a todos durante la noche. No me fiaba. Y no iba a darle clemencia. No.
El rastro me llevó hasta una aldea. Permanecí oculto en un lindero del bosquecillo que la rodeaba. Al anochecer, ocurrió lo que me temía. El kishin estaba atacando.
Entré, dispuesto a pararle los pies y matarlo…Pero el kishin tenía una forma que conocía demasiado bien...
-¿Padre?
El ser rebanó el pescuezo de una joven delante de mis ojos, y contemplé atónito como cogía la esfera azulada por el rabito…
-Ahhh, hola hijo… ¿Qué tal?
Entonces todo empezó a encajar…Las víctimas que parecían ser asesinadas de forma que la sorpresa y la traición aún eran evidentes en cada uno de los rostros de las víctimas, la cara de mi madre, de tristeza, sorpresa y traición…
-Padre, por favor…Dime que tú no eres el kishin que mató a nuestra aldea…
-¿Kishin? No hijo, he mejorado. Ya no soy un simple humano, ahora…
Se tragó el alma de la chica, se relamió, y después me miro sonriendo… Con una sonrisa que me heló la sangre
-SOY DIOS
Mi padre me atacó a una velocidad sorprendente, casi ni me dio tiempo a desenfundar mis espadas. Atacaba como un animal enloquecido. Intenté hacerle reaccionar, recordarle como era… Fue inútil. Lancé mis bombas de humo, con la esperanza de poder atacarle por detrás, pero él se anticipó a mis movimientos… Con un rápido giro de muñeca, me golpeó la cara, rompiéndome la nariz. Me mantuve en pie a pesar del dolor. Le lancé varios shurikens y kunais, esperando que alguno le acertase…Pero los paró todos, e incluso me devolvió unos cuantos agitando su katana…
En dos golpes me desarmó…Me senté aterrorizado…
-¿Esto es todo? ¿Es todo lo que puedes darme, hijo mío? Qué decepción…
Parecía dispuesto a rematarme, incluso pude advertir una mirada animal y asesina en sus ojos… Pero, por un segundo, volvió a ser un ser humano…
-Márchate. Ahora soy un Dios. Pero estoy seguro de que algún día me superarás… Y serás el hombre que supere a Dios. Mientras tanto, yo me seguiré alimentando de las esencias de los seres inocentes… Hasta que llegue el día en el que caiga por tu espada.
Entonces me golpeó en la nuca y me dejó inconsciente.
Se había ido.
Vuelta al presente
Tsubaki. Pov
Estaba furiosa, ¡¿cómo me había podido fijar en ese ser? ¡El asesino de mis padres! Me salían lágrimas de furia.
-…
-¡Habla ahora mismo! ¡¿Es que no tienes nada que decir?
-… En parte…
-¿Eh?
-Soy responsable de la muerte de tus padres, pero yo no les maté. Tu y yo tenemos un objetivo común, ese…
-Asesino, desgraciado, capullo, ¿sigo con la lista?
-Tú lo llamas asesino, yo lo llamé padre.
-¡Oh!
Así que ese hombre tenía un hijo…Y parece que le hizo mucho daño a Black Star… Está intentando contener las lágrimas…
Le abracé…
-¡¿?
-Lo siento…Lo siento tanto. No debería haberte acusado de esa forma… Por lo que veo, a ambos nos hizo daño…
-Black Star estaba temblando…
Yo permanecí abrazada a él, y empezó a sollozar. Al cabo de unos minutos, estábamos los dos llorando, él derramaba lágrimas por un dolor que solo él conocía y yo lloraba por mi estupidez y su dolor… Le había abierto una herida, y la mejor cura era la sal de las lágrimas…
Permanecimos abrazados durante unas horas…y nos dormimos.
Hasta aquí el fic. ¡Buff, qué ganas tenía de contar el pasado de Black Star! ¡Antes de que se me olvidase totalmente XDD! Bueno, ¿cómo les pareció? ¿Les gustó? Preguntas que hay que hacerse: Esa voz que oía White Star, ¿quién sería? ¿Será por esto por lo que Black Star dice siempre que será el hombre que superará a Dios? ¿Por qué no he puesto lo que está pasando entre Maka y Soul? Tranquilos, ¿vale? Lo pondré en el siguiente capi, pero me interesaba poner esto especialmente. Bueno, cuídense mucho. ¿Reviews?
