Lunes, 21 de octubre: La Gran Tormenta
Como siempre, otro lunes, otro día fastidioso en la Academia y otras clases de Laboratorio. Qué bueno que ya habían salido. Tenía tantas ganas de fumarse un cigarro.
Con una pose muy genial, apoyado en la puerta del laboratorio se encontraba Arthur. Se le veía un poco fastidiado, como si estuviese esperando a alguien. La pregunta ahora era a quién.
-¡HEY, Arthur!-oyó que gritaron a lo lejos. Una figura parecía acercarse hasta su encuentro; la bandera americana se mostraba altanera en su camiseta.
Ah, no, no, y no. Se supone que nadie podía verlo a él por ahí, que para eso había esperado a que todos se largaran y quedar él solo. Y de todas las personas, ¿por qué tenía que aparecer precisamente ese estúpido gordinflón a fastidiar? Tenía que deshacerse de él de cualquier manera.
-Alfred-dijo a modo de saludo, un poco despectivo- ¿No tienes algo mejor que hacer? Ir al Mc Donalds, por ejemplo.
-¡Ah, pero qué gracioso eres!-rió, ignorando olímpicamente el aura de cabreo y mala leche que se empezaba a formar a su alrededor- No tengo nada que hacer ahora, así que paseaba por acá a ver a quién encontraba.
De puta madre. Los muchachos vendrían para acá en 15 minutos, ¿cómo se suponía que iba a echar al estúpido ése de ahí? Piensa, Arthur, piensa.
-Oye, ¿tienes algo que hacer? Vayamos a las arcadias a jugar un rato. Si te fastidia mucho podríamos ir a tomar té o hacer algunas de esas cosas inglesas que sueles hacer.
-No tengo tiempo para tus citas, niñato-espetó- Ahora ando ocupado.
-¡Eh! ¿Quién dijo que era una cita?-se oía un poco nervioso- Ah~ ni modo, buscaré a alguien más con quien pasar el rato…
Si no lo conociera bien diría que incluso había sonado un poco desilusionado al decir eso, probablemente porque ahora se aburriría bastante si no lograba encontrar a alguien que le reemplazara. Al carajo. Lo importante ahora es que había logrado espantarlo y se comenzaba a alejar, nada más faltaba que llegasen los otros. Ojalá no demoraran tanto, el cielo comenzaba a nublarse bastante. Llovería en cuestión de minutos.
Le pareció oír un silbido, pero no vio a nadie muy cerca, así que lo adjudicó a su propia imaginación. Cuando vio que el americano, ya bastante alejado, se había detenido en mitad de camino observando el cielo, se preguntó qué era lo que veía con tanto asombro. Luego se preguntó por qué de pronto la luz se le hacía tan intolerable a la vista.
-¡Arthur!-oyó que gritaron. Luego, todo el paisaje se quemó con la luz y el resto fue oscuridad.
No había caído inconsciente, lo sabía. Todo se había quedado en un perturbador silencio, con excepción del ligero crepitar que oía tras suyo. Su cuerpo se encontraba tirado, probablemente en el suelo terroso de la Academia, y con mucho peso en su espalda. Como si un saco de patatas le estuviera aplastando.
-Arthur-oyó de nuevo que le llamaban- ¿Te encuentras bien?
Abrió despacio sus ojos, topándose con la tierra. Sus manos se encontraban apoyadas en el suelo bajo suyo, evitando así el haberse dado de frente con el mismo. Una sombra se alargaba y extendía tras suyo, señal de que alguien estaba ahí. Al girar su cabeza, como pudo, vio que Alfred estaba sobre su espalda, como cubriéndole de algo. Pareció aliviado por verle aún consciente.
-¡Qué bien! Menos mal llegué a tiempo-dijo, y le sonrió cándido.
-Quítate, pesas mucho-se quejó y le empujó hasta que por fin el mismo americano se apartó, un poco mosqueado por la actitud- ¿Qué ha pasado?
-Bueno...
El americano dirigió su mirada hacia atrás, como queriéndole señalar la raíz del asunto. Al observar hacia donde él lo hizo encontró un escenario grotesco y distorsionado. El Laboratorio en el que estuviese esperando apenas momentos atrás se había encendido en llamas, rodeándose de un fuerte tono rojizo o naranjoso. Como lo primero en incendiarse fue el techo, varios trozos de él ahora caían y se deshacían en escombros y cenizas. El crepitar no paraba de sonar.
-Debemos apartarnos de aquí-le dijo el rubio, tomándole de la mano y empezando a correr. Sus piernas comenzaron a moverse torpemente, intentando adaptarse al ritmo del otro muchacho.
Cuando hubieron estado lo suficientemente alejados del lugar se detuvieron. El británico se apoyó sobre sus rodillas, intentando recuperar un poco el aliento. El americano, en cambio, parecía estar en mejor forma, sin muestras de agotamiento alguno. Casi parecía querer burlarse de él. Maldito.
-Para estas horas ya debe de haber alguien que haya notado el incendio. Dentro de nada estarán las autoridades controlando la situación-decía Alfred- Wow, quién diría que algo como una centella caería estando en la misma Academia. ¡De seguro habrán otros salones quemándose! Ojalá estén todos bien...
¡Bien! Lo que le faltaba. ¿Ahora cómo se suponía que haría eso con los muchachos? Lo mejor sería abortar la misión. Tenía sus números de teléfono, así que sólo tendría que escribirles avisándole sobre el pequeño inconveniente y la posible reunión que tendrían para convocar el plan B y listo, zanjado el asunto.
-¿A quién le escribes?-preguntó Alfred curioseando a su lado. Intentaba ver en la pantalla del teléfono lo que escribía.
-No es tu asunto, pesado-dijo y lo empujó con una de sus manos, lejos- Por cierto, no necesitaba de tu ayuda momentos atrás, igual podría haberlo hecho yo solo. Gracias por ser tan entrometido y meterte en lo que no te importa.
Y comenzó a caminar en el sentido contrario, con destino a la salida de la Academia. Pudo oír a sus espaldas alguna especie de quejido o molestia probablemente provenientes de Alfred. Luego, un molesto chillido irrumpió en sus tímpanos, aturdiéndole de sobremanera.
-¡ARG, DEMONIOS! ¡Podrías al menos ser un poco más amable con tu héroe, you idiot!
Arthur detuvo sus pasos en seco y volteó. Su cara expresaba una total desfiguración de los gestos y rasgos faciales a causa de la ira que sentía en ese momento. Alfred tampoco parecía estar muy lejos de lucir de la misma manera, aunque pudo notar en él, además, cómo sus orejas y parte de los pómulos estaban enrojecidos por la misma rabia que sentiría en el momento.
-¡¿Y QUIÉN COÑO QUERRÍA SER AMABLE CON UNA PUTA E IRRITANTE CHICHARRA DE MIERDA TRAS SUYO?!-estalló más que iracundo el británico- Vete a la verga, you moron.
Y volvió a darse la vuelta para continuar su camino. Ni se molestó en volver a mirar atrás ni mucho menos en hacerle caso a ese mocoso arrogante. Siempre había sido así de molesto desde que eran pequeños, queriendo siempre que los demás hicieran lo que a él le diera la gana. Y una puta mierda. De haber sabido que se volvería así de atorrante, lo hubiera dejado abandonado a su suerte aquella vez en el parque...
Y como si no fuera suficiente con Alfred, va y sucede lo de la centella. ¿Acaso el universo se había confabulado en su contra ese día para frustrar sus planes? Tendría que volver a pensar cuidadosamente el plan, esta vez para que ningún evento o persona volviera a interferir con él. Lo mejor sería encontrarse con Gilbert y el otro sujeto lo más pronto posible.
Empezó a rebuscar nervioso entre sus bolsillos el encendedor. Ahora de verdad necesitaba una buena calada para matar todo el estrés que poseía...
Algunas notas sobre este cap:
El 21 de octubre de 1638 sucede en Widecombe-in-the-Moor (extremo suroeste de Inglaterra) la Gran Tormenta Eléctrica (The Great Thunderstorm). Es el primer caso documentado de una centella.
Por otra parte, las centellas se podrían describir como una bola incandescente, con un aspecto visual parecido al destello que se produce cuando se suelda metal con soldadura eléctrica. Pueden traspasar paredes, muchas veces causando un rastro de quemadura en las mismas (concreto), y es posible que se mueva muy lento. Se forman bajo circunstancias excepcionales, por lo cual su suceso no es muy común, y es mas bien un misterio científico; es decir: es un fenómeno muy raro y poco visto.
Merci, Wikipedia y Yahoo! Respuestas (sí, increíble, a veces puede servir para algo esa página...)
En fin, un poco de USUK para las fans hetalianas, que no mata si es de vez en cuando. Pero os advierto que éste será un poco diferente: nada de Arthur girly enamorándose y sonrojándose a cada rato. Aquí el que la pasará canutas será Al, jojojojojo~
En fin, disculpen el retraso. En realidad este capítulo no tocaba sino el lunes, pero tuve problemas con el cap de este jueves, así que meh, tuve que empezarlo de nuevo y puse éste que ya lo tenía prácticamente listo. Espero les haya gustado, ¡hasta el lunes! :3
