Miércoles 13 de noviembre: No mires
Llevar los expedientes semestrales académicos de su clase a la oficina del Director no sonaba como algo realmente complicado de hacer, además de realizarse con cierta frecuencia y de manera aleatoria por cualquier estudiante en su salón de clases. Ésta vez le había tocado a él. Lo único que esperaba de la experiencia era poder entregar lo que se le había pedido sin rechistar y volver al salón con total normalidad. Así era Yao.
Antes de siquiera terminar de abrir la puerta de aquella oficina, estando aún en el pasillo, detuvo toda clase de movimiento al observar por la rendija a una chica rubia, de ésas europeas de la Academia, con un lenguaje corporal bastante sugerente delante del Director, el cual no parecía rechazar absolutamente nada de ello: un coqueteo bastante sutil, pero difícil de ignorar una vez visto. Luego llegó un beso compartido, con toscas manos rodeando la pequeña cintura femenina, y supo en ese momento que se tenía que ir de ahí pitando. Ya luego podría sacarle alguna excusa al profesor para que alguien más fuera a entregar los documentos del demonio, siempre que no fuera él de nuevo, por supuesto.
Realmente no sabía qué esperar o pensar de lo que había visto. Durante todo el descanso se la pasó viendo la pared de color aburrido de la cafetería, y sus hermanos realmente se preocuparon por tan anormal actitud de su hermano/primo tan usualmente estricto y de espíritu de anciano, de sabiduría tanto extraordinaria como extraña a veces. Incluso cuando le tocaban o le llamaban se alteraba de la nada, diciéndole a sus adorados que dedicaran su vida a ser personas honradas y que nunca se dejaran llevar por sus pasiones más indecentes y profundas si no querían sufrir las amargas consecuencias. Toda la hora de descanso se resumió en miradas extrañadas y silencios incómodos, pero bastante prudentes de parte de sus parientes y allegados asiáticos.
Sabía que el director tenía fama de ser hasta cierto punto hedonista, de gran gusto hacia las mujeres (cultura italiana, le decían), pero a fin de cuentas muy responsable a la hora de tomar el rol que le correspondía en esta Academia. ¿Él y una estudiante involucrados íntimamente? No parecía del tipo que caería en esos juegos sabiendo de antemano todos los problemas que ello acarrearía a su reputación. Esa fémina de origen europeo tenía que ser la causa de todo. Un vil demonio de aspecto agraciado que vino a retar la suerte del pobre hombre. 魔怪 !
Cuando por fin hubo terminado las clases (y por ende, su dilema ético-moral respecto al tema) salió disparado del salón con el propósito de llegar mucho más rápido al hogar para así refugiarse en paz durante un tiempo. El clima actual no parecía tener la intención de ser benévolo con él, así que tenía que darse prisa si no quería que le cogiera un chaparrón de agua de improvisto en el trayecto. Y bien podría haber logrado cumplir su objetivo satisfactoriamente si no se hubiera detenido aquel par de segundos tras oír una voz femenina hablar un chino un tanto flojo, llamando completamente su atención .
―君子, 君子 ― murmuraba entonces la voz― ¿Tiene un momento, por favor?
Lo que empezó siendo una sorpresa un tanto halagadora terminó mutando a una mala burla y al horror cuando volteó tras sí para observar lo que era una cabellera rubia y de ojos verdes, ornamentos de un voluptuoso y grácil cuerpo femenino. Mismo que había visto apenas un par de horas atrás bajo una acalorada estela de fugaz pasión con el Director en sus oficinas. El dichoso emisario del inframundo.
El cielo finalmente se cansó de esperar, y las primeras gotas del diluvio no tardaron en caer, mojando sus hombros y su finísima cabellera oscura. La chica pareció un poco apurada al acercarse al encuentro mientras sacaba rápidamente un paraguas de su bolso para resguardar a ambos de la lluvia. Él, por su parte, sólo se dedicó a encomendar su alma y destino a los dioses, observando cómo todas sus esperanzas de volver a casa pronto se esfumaron tras la espesa cortina de nubes en el cielo.
魔怪 (Mogwai): Proviene del cantonés, y significa «demonio» o «demonio malvado». Estas criaturas maléficas se reproducen antes de la temporada de lluvias, y se aproximan a las poblaciones humanas para llevar a sus gentes al pecado, la perversión y finalmente, la destrucción. Los mogwai, en la mitología clásica de China, son criaturas espirituales diabólicas que tratan de acabar con los humanos o llevarles a la perdición.
君子 (Jinzu): En un término filosófico chino que se traduce a veces como "Caballero" o "Persona Superior", utilizado por personalidades famosas como Confucio dentro de sus trabajos y obras en general.
Muchas gracias, Wikipedia y Relatos Pulp por la info.
Mucho tiempo sin escribir: final de semestre anterior muy pesado y etc. Tengo contemplado 15 capítulos para esta serie de drabbles, lo que significa que sólo quedan seis más para terminar. Espero no demorarme mucho con ello.
P.D: La pareja es RomaxBelga. Ni se les ocurra pensar en Liech, pinches enfermos e_e
¡Nos vemos!
