¡Hola mi gente Lectora!
¿Cómo dicen que les va?
¡El primer Yatori del año! :')
Si no han leído el último capítulo del manga, ¡léanlo! está basado a partir de allí... (Y en como me gustaría que se de en el siguiente, fangirleo, ya saben ;))
Sin más, espero que les guste...
¡Nos leemos abajo!
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Egoísta
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Yato no entendía con exactitud lo que estaba pasando. Lo único que entendía era que frente a él estaba Hiyori, pero era totalmente diferente a la Hiyori que él conocía. Ésta tenía un aura oscura rodeándola, su mirada denotaba furia y resentimiento, y la cola que indicaba su balance entre ambos mundo estaba totalmente erizada, como el de un gato acorralado.
Observó por detrás de ella a la mujer que yacía inconciente en la cama. La madre de Hiyori. Y fue ahí que entendió todo. Sujetó con fuerza sus espadas, alertando a Yukine.
-Yato…- susurró nervioso- ¿Qué vas a hacer?
-No lo se, aún no lo se- musitó con los dientes apretados- Lo único que sé, es que hay que ayudarla.
-¿Por qué está así?
-La naturaleza humana…- dijo, recordando lo que su padre la había dicho- Puede ser también horrible.
-¿Qué?
-Luego te lo explico Yukine- dijo con seguridad- Ahora, es mejor encargarnos de Hiyori.
-Fue mi culpa- murmuró ella, con más enojo- Ella está así por mi culpa… El hospital está por mi causa…
-No fue tu culpa Hiyori… No has hecho nada para que esto sucediera- dijo intentando calmarla.
-¡No es así!- exclamó negando con la cabeza- ¡Yo hice algo que no puedo deshacer!
-Hiyori…- susurró acercándose a ella a paso lento- Tranquilízate, podemos hablarlo si eso quieres, pero por favor…
-¡No!- gritó alejándose de él- ¡No quiero hablarlo porque yo se que es así!
-¡Hiyori!
-¡Si no hubiese hablado con tu padre! ¡Si no me hubiese enterado de todo!
-¿Enterarse de qué?- preguntó Yukine a Yato, sin embargo, él no contesto.
-¡Si no hubiese sido tan indiferente con mi familia! ¡Si yo no…!
-¡No digas más Hiyori!
-¡Si yo no te hubiese empujado esa vez! ¡Si no te hubiera visto ese día nada de esto estaría pasando!
El aura de oscura de Hiyori parecía incrementar a cada frase que pronunciaba. Su mirada se oscurecía de odio y resentimiento.
Yato mordió su labio inferior con impotencia. Apretó con más fuerza a Senki, y la observó con tristeza y arrepentimiento, pero también con determinación.
-Solo hay una manera de volverla a la normalidad- le dijo a su shinki.
-Yato… ¿No me dirás que tu…?- preguntó con miedo.
-Hay que cortar sus lazos.
-¡Yato!
-¡Es mejor así!- exclamó- ¡Debí haberlo hecho hace mucho!
-¡Pero!
-¡Pero nada!- gritó como amenaza- Esto es lo mejor para ella y para su familia.
Yukine no dijo más. No quería separarse de Hiyori, mucho menos que lo olvidara, pero sabía que Yato tenia razón. El dios volvió a acercarse a ella, pero de nuevo retrocedió, casi temerosa. Volvió a avanzar y ella volvió a retroceder. Lo hicieron un par de veces más hasta que ella chocó contra la pared.
-Hiyori…
Ella, sin escuchar más, se dirigió con velocidad hacia la ventana y la atravesó.
-¡Hiyori!
-Maldición- murmuró y salió por la ventana también, siguiéndola hasta el tejado del hospital.
Corrió hacia ella y en un intento desesperado se colocó en frente para evitar su huida.
-¡Hiyori!
-¡No! ¡Aléjate!
-Hiyori… escúchame…
Ella no hizo caso. Arremetió contra él con uno de sus famosos movimientos y Yato apenas lo esquivó.
-¡No quiero escucharte!- gritó tratando de nuevo golpearlo.
Yato esquivaba, pero no atacaba. No quería herirla, pero tampoco quería ser él el herido. Trataba de buscar un punto ciego, pero Hiyori no lo dejaba pensar.
Sin embargo, lo encontró. Justo al costado cuando ella levantaba su pierna para golpearlo. Sostuvo a senki con fuerza y lo lanzó hacia ella, pero justo antes de siquiera rozarla, se detuvo y Hiyori aprovechó para patearlo, empujándolo unos metros.
-¡Yato!
-Estoy bien Yukine, no te preocupes- dijo levantándose. Apretó sus dientes con furia.
-¿Qué haremos Yato? No quiero lastimarla…
-No lo sé, yo tampoco quiero… Tengo que acercarme lo suficiente para poder cortar los lazos.
-¿Estás seguro de eso?
Yato guardó silencio un momento y luego dijo:
-Es lo mejor para ella.
No dijo más y se lanzó de nuevo hacia ella. Movía la katana ágilmente, sin lastimarla. Necesitaba tomarla desprevenida para poder cortar su unión. Una, dos, tres veces, hasta que rozo el filo contra su cuello. Hiyori retrocedió por instinto y trató de recuperar el aire perdido. Yato se acercó lentamente a ella y pudo observar con asombro que ella estaba llorando.
-Lo siento- murmuró con la voz rota- Lo siento.
-Hiyori…
El aura oscura que la estuvo rodeando todo este tiempo se había disipado.
-Yo… Yo realmente no me arrepiento… No lamento haberte conocido, Yato… Tampoco a ti, Yukine…
Yato bajó su guardia y la miró con profunda tristeza.
-Todo lo que dije… En realidad no me arrepiento… Y me siento tan egoísta- dijo tapando su rostro con ambas manos.
-No eres egoísta… Tú menos que nadie lo eres.
-Pero…
-Hiyori… Es gracias a ti que Yukine y yo seguimos aquí- dijo Yato, dejando al shinki en el suelo- Si hubieses sido egoísta, no nos habrías salvado tantas veces… Y no estaríamos contigo ahora.
Ella sollozó más fuerte y el dios hizo lo primero que se le vino a la mente. Abrazarla. La abrazó para que sintiera todo el amor que él le tenía. Para que supiera que él siempre estaría a su lado, inclusive si ella no quisiera. Para protegerla, para mimarla… Yato quería transmitirle todo eso mientras estuviera en sus brazos.
-Yato…- susurró y sus piernas ya no aguantaron más. Ambos cayeron de rodillas, sin dejar de abrazarse. Sin darse cuenta, Hiyori había correspondido el gesto.
-Siempre voy a estar para ti, Hiyori- le susurró en el oído.
El dios susurró el nombre de su shinki lo suficientemente fuerte como para que él volviese de nuevo a su forma normal. Yukine observó con una pequeña sonrisa el momento y luego se acercó a ellos. Se arrodilló y sintió como Yato lo atraía al abrazo.
-¿Ya no vas a cortar los lazos, Yato?- preguntó Yukine después.
Al parecer, Hiyori había caído dormido debido al esfuerzo anterior. Estaba recostada en el hombro de Yato, mientras que él la tomaba de la cintura y la alzaba.
-No… Ya no es necesario- dijo mientras caminaba. Lo mejor era buscar su cuerpo y dejarla allí.
-Me alegra haber conocido a Hiyori…
-Si, a mi también me alegra.
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Haberla conocido, fue lo mejor que la había pasado y jamás se separaría de ella. Aun si eso sonara egoísta.
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Yo! :D
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Espero, sinceramente, que sí :D
(ejem! No hemos llegado a los 100 reviewa ¬¬ así queeee... No hay lemmon pa' la banda)
¡No se olviden! Si tienen alguna idea, ¡díganmela! Y yo les haré realidad ;)
Ahora~ los agradecimientos!
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-Sofialoveanime: ¡Amo los reviews! Quería un capítulo Yatori, pero en presencia de Yukine! :D La familia perfecta! Muchas gracias!
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-HiddenBlackCat: Me gusta la gente ruda B) Quería Yatori, pero quería también un ambiente bien familiar! :D Pero espero que este capítulo lo haya compensado... o no? Gracias por la inspiración! Me fue de gran ayuda! ;)
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-san: ¡Muchas gracias! El lemmon a los 100~ :P
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-LIRIO-CHAN: ¡Gracias! El lemmon llegará cuando lleguen los reviews (e.e)
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-Estefa-chan: lamento no haberte contestado antes! :I tengo que releer ese capítulo para hacerme la idea~ ¡Gracias por la idea!
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¡Gracias a todos!
Espero que tengan un hermoso año...
Nos leemos en otro capítulo! *3*
