Love Line

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, drama, Ooc (Out of character) propuestas indecorosas...

DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece, es propiedad de Katsura Hsohino.


Lavi tartamudeaba cosas inentendibles y temblaba como gelatina, Lenalee se había llevado las manos a la boca como si quisiera contener su impresión. Kanda y Allen estaba completamente paralizados. Ni en sus mas locos sueños hubieran imaginado ver a Allen y Kanda besarse con aquel sentimiento

Lavi creyó que su ojo bueno debía estarle fallando pero podía ver con claridad a Lenalee, entonces si había sido real.

- ¡¿C-como es posible?! ¡Ustedes están saliendo y no nos han dicho nada!- dijo Lavi por mero impulso de estupidez, sabía que habían otras preguntas más importantes q hacer al respecto como "¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?"

Komui llego tras ellos junto a una enfermera saludando amigablemente a todos, era hora del chequeo de Allen, Komui les pidió salir a todos de allí, Kanda no quiso despegarse de la camilla, sabía que si salía era como si fuera a su muerte.

- K-Kanda ¿ustedes...? - Lenalee no conseguía formular una pregunta coherente.

- Yuu, eres un pillín no querías venir con nosotros porque no resistirías... - estampó la cabeza de Lavi contra la pared.

- Conejo impertinente - Murmuro de mala gana.

- No es que me queje pero... ¿por qué? - dijo Lenalee sin preocuparse con Lavi.

Kanda soltó al pelirrojo y se apoyó en la pared cruzado de brazos. Finalmente a ellos qué les importaba? Así que no contestó nada, sólo los miró mal y lamentó no haber tomado su mochila para dejarle el problema a Allen.

- por eso Allen rechazaba a todas las chicas... - dijo Lavi tratando de atar cabos con Lenalee - Y no fue a la fiesta de Yuu porque seguro ya le había dado su regalote - dijo sonriendo y avergonzando a la chica.

- No estamos saliendo - dijo Kanda para que de una vez se callara.

En cuanto Komui salió, Kanda tomó sus cosas y se fue sin decir nada. Lavi y Lenalee trataron de sonsacarle la verdad a Allen pero él contestó lo mismo de Kanda y se hizo el dormido.

La situación era de lo más extraña, ambos concluyeron que aquel beso que habían visto había sido el primero.

Kanda no sabía si podía ir de nuevo. Sabía que se gustaban pero eso no quitaba del medio el hecho de que se odiaran. Sería rarísimo llegar y decirle "hey, Moyashi ¿quieres ser mi novio?" No... no se lo podía imaginar. Pasaron un par de días sin que fuera al hospital, entonces recibió un mensaje furioso.

"¿Ya no vendrás? ¡quién te necesita! ¡já! "

"¿Ya puedes comer solo?"

"Seguro no quieres volver porque te dará un infarto."

Jamás iban a terminar esas peleas. Kanda creyó que eso podría ser parte del encanto... o maldición.

" Eso lo veremos" guardó su teléfono en el bolsillo de su pantalón y se encamino al hospital, Lavi y Lenalee no estaban allí para su tranquilidad, vio al hermano de Lenalee a lo lejos seguro haciendo la revisión de rutina de algunos pacientes su saludo fue una simple mirada y se adentró a la habitación del Moyashi.

Entró con cuidado fijándose en que Allen no se había dado cuenta de su presencia aun, cerró la puerta con cuidado tras de sí y con la agilidad de un felino se acerco al albino.

-Estas distraído Moyashi - le habló y le vio sobresaltarse.

- ¿Como entraste?

- Por la puerta ¿o es que piensas que puedo atravesar las paredes?

- Muy gracioso, no escuché la puerta.

-No toqué.

Kanda miro el rostro de Allen los moretones comenzaban a desaparecer de su piel pálida, aun faltaba mucho tiempo para que las puntadas les fueran retiradas y su brazos dejara de estar enyesado.

- ¿Te duele? - le preguntó por inercia aunque la respuesta debía ser obvia.

- ¿Tu qué crees? - miró su brazo - Ya no tanto como al principio es lo único que te puedo decir.

-¿Tuviste miedo? - Allen no se esperaba esa pregunta. - Algo, aunque debí prever que un día me mandaría al hospital - se rió, Kanda le miro seriamente y apretó sus dedos en la tela de su pantalón.

Escucharon como tocaban la puerta, era Komui, venia por el chequeo, le había dejado quedarse ya que solo sería un momento. Komui anotaba algunas cosas, dejó de escribir un momento para mirar a Allen.

- Dentro de unos días te podré dar el alta, pero necesitaras cuidados de otra persona- si bien conocía su situación con Cross. - ¿Tienes algún familiar que se pueda hacer cargo de ti?

- Sí, creo que si... emm... los llamaré para preguntarles si pueden venir - dijo Allen sonriendo.

- ¡Muy bien! Lenalee quería que te quedaras con nosotros, pero si tienes familiares, mucho mejor - Komui se fue algo más aliviado pues no tendría a un muchacho en la misma casa que su hermana.

Allen suspiró y dejó a un lado el celular que había fingido tomar. Kanda llamó su atención apretando su mano vendada.

- ¡Basta! - dijo Allen moviendo el pie tratando de patearle.

- Llorón - murmuró Kanda mirándolo serio - ¿No tienes a donde ir, cierto?

- No soy un vagabundo - dijo ofendido.

- Ven a mi casa - propuso agarrándole la pierna sobre las sábanas para que dejara de tratar de patear.

- ¿Y soportarte? no gracias, prefiero una caja de cartón en un callejón - dijo encogiendo ambas piernas pues el toque de Kanda le había causado un cosquilleo.

- ¡Cállate moyashi! - dijo con fastidio - Le hablo a dango69.

- ¡Deja de tratarme como si fuera dos personas!

-Cuando dejes de tratarme cómo si no fuera lastsamurai - dijo tomándole la mano derecha pero esta vez no para lastimarlo. De nuevo estaba temblando, pero esta vez Allen lo notó. Jamás lo había visto nervioso. ¿Así lo ponía?

A su mente le costaba aún procesar lo ocurrido con Lastsamurai. casi quiso reír, la idea de comenzar a ver a Kanda aparte de la imagen que tenía de él era extraño para él pero sabía que detrás de aquella imagen grosera estaba lastsamurai. ver a Kanda actuar como lo estaba haciendo le desconcertaba un poco, le hacía preguntarse qué quería lograr con todo aquello.

- ¿Por qué te interesa tanto que trate así? ¿qué es lo que realmente quieres lograr con todo esto? ¿qué seamos amigos con derecho o algo parecido? - si bien los besos que se habían dado aquella tarde no esperaba que significaran algo pero aún le tenían la cabeza dando vueltas al respecto.

Kanda soltó su mano por un momento y parecía que estaba pensando sobre que responderle, le miró fijamente y tragó algo de saliva por encontrarse con aquella mirada indescifrable para él.

- ¿Tendría que deletreártelo verdad? - Allen alzó una ceja confundido aún y Kanda sabía que tenía que ser muy explicito con él como cuando le daba sus clases particulares en la red - No espero que me correspondas pero al menos quisiera que me dejaras intentarlo Moyashi.

Las mejillas de Allen se enrojecieron - ¿Quieres algo serio...? ¿conmigo? - preguntó con voz temblorosa y dudosa.

Kanda asintió ante la atenta mirada de Allen quien solo comenzó a ponerse nervioso.

- No tienes que responder ahora, Moyashi.

- Es Allen - corrigió por mera costumbre.

- De momento vendrás a mi casa - dijo serio dándole a entender que no tendría derecho a réplica.

- No te he dicho nada si estoy de acuerdo con eso- Allen hizo un puchero.

- por favor... vendrás a mi casa. estaré aquí en la mañana para recogerte - dijo Kanda usando el "por favor" más como adorno que como un verdadero sentimiento de petición. Kanda se fue y Allen casi no podía creerlo.

Su enemigo declarado lo trataba como un buen amigo, como lastsamurai trataría a dango69. eso significaba que ¿Kanda ya había asumido que era dango? Ojalá pudiera cerrar los ojos siempre o ponerle una bolsa en la cabeza para simular que no era lastsamurai. Recordó la única imagen que tenía de su amigo. Su abdomen y pecho con el tatuaje. Se tiró en la cama, sus mejillas estaban rojas. Al final, ese cuerpo era de Kanda. pensó en los besos y casi tuvo ganas de esconderse por la vergüenza de pensar que en esta visita esperaba que Kanda lo besara de nuevo.

Se fue directo a casa, al momento de salir pudo ver a Lenalee y Lavi llegar agradecía salir a tiempo, hubiera sido incomodo que les hubieran encontrado juntos a él y al Moyashi en la habitación, suficiente tenia con una sola vez, Lenalee parecía contenta de que visitara a Allen y Lavi no dejaba de hablar babosadas, no respondió a sus palabras y solo se marcho ahora turno del Moyashi para soportarlos un buen rato.

Llego a su casa, su padre no estaba en la sala lo que significaba que debía estar en su estudio, abrió la puerta, allí estaba Tiedoll concentrado dándole los toques finales a una pintura. Hizo algo de ruido para llamar su atención.

- ¿Yuu? ¿qué ocurre? - preguntó curioso, pues su hijo no era de interrumpir su labor y pocas veces entraba allí.

- Padre tengo algo que pedirte - para Tiedoll eso fue totalmente inesperado, rápidamente lo alentó a decirle lo que fuera - Un..."amigo"...- dudo por un momento si usar esa palabra para describir al Moyashi y mas que le era raro usarla ya que nunca llamaba a nadie de esa manera.

- ¿Qué pasa con tu amigo Yuu?

- El tuvo un accidente... no tiene familiares que le puedan acoger en su casa y... - le estaba costando hablar, era la primera vez que hacia una petición así a su padre, así que no estaba seguro de que palabras usar.

Tiedoll logró rápidamente captar con la poca información a donde iba su petición. - Por supuesto que puede quedarse aquí el tiempo que necesite.

Kanda sintió el alma volverle al cuerpo. - ¿Estás seguro viejo?

Tiedoll asintió y para la tarde ya le había preparado el catre para él, su habitación tendría que cedería pues aunque el apartamento era grande, sólo había dos camas y un accidentado no podía dormir en el suelo. Kanda, para sorpresa de Tiedoll estuvo de acuerdo, el catre lo colocaría en la biblioteca.

Kanda sentía que estaba poniendo demasiado empeño en su habitación, no tenía muchas cosas, ni siquiera una tv porque al viejo no le gustaba, pero cambió las sábanas y puso las más suaves que encontró, limpió los muebles, incluso escondió sus cuadernos de dibujo y algunos cómics viejos que le gustaban aún pero le daba pena reconocer y dejó el lugar impecable. por la tarde su viejo lo acompañó y sólo con sus palabras Allen se relajó y fue con ellos.

Allen pretendía irse de ahí al día siguiente, investigaría la situación y volvería a su casa, podría emanciparse por su edad pero definitivamente no podía estar en casa de Kanda, sentía que iba a explotar, le hacía un favor y seguía siendo grosero. cuando lo ayudó a bajar del auto y tocó su espalda sintió un cosquilleo y se puso rojo, cuando le tomó la cintura para que no cayera de las escaleras la respiración se le cortó y cuando llegó a su habitación y tocó la hora de limpiarle los puntos del brazo le dieron ganas de escapar. No quería que lo viera así mucho menos que hiciera cosas buenas por él.

No quería hacerse una idea equivocada de sus atenciones ni tampoco acostumbrarse a ellas, aunque Kanda le había dicho sus intenciones no estaba dispuesto a bajar la guardia por completo

- Yo puedo solo - se ganó una mirada reprobatoria de Kanda.

-No puedes comer correctamente ¿y pretendes limpiarte las heridas?

- Es solo que... es suficiente con que me dejes quedarme en tu casa, no es necesario que hagas tanto por mi- Kanda entrecerró sus ojos y tomo con brusquedad su brazo.

- Komui dejo claras las instrucciones, solo eres un Moyashi torpe y lograrías abrirte las heridas con tu torpeza - dijo serio comenzando a quitarle el vendaje.

Para Allen era tan extraño, no solo por ser Kanda sino el trato en general, no estaba acostumbrado a que le trataran con cuidado, se había acostumbrado al duro trato de su padre y a los golpes, así como a resolver las cosas por su cuenta. Kanda le dio a entender que no se retiraría al menos hasta que terminara y tuvo que aceptar en silencio, aun le dolía un poco su brazo, se mordió el labio para disimular, no quería mostrar ningún signo de debilidad.

- ¿Qué es lo que piensas hacer después? - le preguntó Kanda de pronto.

- No lo sé, supongo que debo volver a casa y al trabajo, sería lo normal ¿no?

- Y a la escuela- dijo Kanda retirando por completo el vendaje

-... Si... supongo que sí - dijo Allen mirando con la frente arrugada los puntos que podían verse a lo largo de su antebrazo.

-No volverás- dijo Kanda adivinando lo que pensaba.

No se trataba de querer, ahora estaba solo y si su padre lograba salir de la cárcel iba a tener que huir de Londres. Kanda y Allen estuvieron callados largo rato mientras la herida se limpiaba. Allen tenía dos puntos en el labio, dos en la ceja y un parche en la nariz cubriendo otros dos puntos.

Kanda los retiró con cuidado. de nuevo su corazón lo traicionaba y le dejaba la garganta seca y los pulmones sin aire. su rostro volvía a estar muy cerca del de Allen. terminó pero no apartó la cara, incluso se acercó mucho más pero recordó que el moyashi no quería nada de él, aunque estuviera en su casa, no iba a dejar de ser Bakanda. suspiró.

- ¿Qué me ves Moyashi?

- Tú eres el que no se quita.

-Vete a la mierda, moyashi estúpido.

Kanda estaba enojado con Allen, con sí mismo porque al parecer Allen no consideraba que lastsamurai era él.


NOTAS: aquí está el nuevo capítulo, disculpen el retraso realmente que la tesis me está matando y si no vuelvo a aparecer es que morí y se quedaran sin saber el final de esta historia si es que algún familiar consigue mis notas sobre el fic y lo sube a la red -cosa que dudo-

Sobre el cap Kanda está tratando de ser "amable" con el moyashi aunque le queda antinatural y solo hace que Allen lo quiera mandar a la mierda (?) Veremos en el siguiente capítulo si Allen se quedará a vivir para siempre con Kanda, Tiedoll no tiene problemas porque debe ser la primera vez que Yuu trae a alguien a casa que no sea Lavi y Lavi se invita solo.

Nos leemos en el siguiente capítulo.