Love Line
Por Katou Yuu
Extra
ADVERTENCIAS: yullen, yaoi, R18(?)
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.
Iba de camino a su casa, después de un duro día de clases, desde que se había graduado y entrado a la universidad no había dejado de tener la cabeza metida entre las páginas de los libros, gracias a eso había salido airoso en las pruebas de acceso, después de todo no podía dejarse humillar y decaer en los estudios sino el estúpido Moyashi se querría poner por encima de él.
Llegó por fin a casa apenas anunciando su llegada, su padre se encontraba haciendo de las suyas en su estudio así que pasó de largo y se encerró en su habitación no sin antes llevarse una botella de té helado. Esperaba que esta vez fuera la vencida, después de que su conexión presentara fallas la ultima semana pensaba que iba a enloquecer y casi se encontró haciendo un berrinche a la oficina de la compañía responsable. Vio el icono que indicaba que su conexión estaba funcionando correctamente y casi sonreía como aliviado.
Visitó las páginas regulares, revisó su correo y miró la hora, faltaba un rato para que el Moyashi llegara a casa y pudiera conectarse, sin embargo no quería despegarse de la computadora, tenía la impresión de que si la dejaba sin vigilancia, el internet se iría.
Abrió un libro y estudió hasta que su padre llegó con una bandeja de soba para comer. El viejo no era tonto, no estaba encerrado ahí por estudiar, a menudo le decía que debía ser muy duro para él estar lejos de Allen. El viejo era un cursi.
Todos eran unos cursis. La pasaban conmovidos porque "se amaban a distancia" y Kanda la pasaba muerto de la vergüenza aunque lo manifestaba con fastidio y malas respuestas.
Se digno a comer tranquilamente su soba mientras veía el nuevo tráiler de Ruroini Kenshin, ya el moyashi podría decir que era un obsesionado de los samuráis, cuando justamente termino el tráiler pudo escuchar el sonido que hacia la notificación del skype, se emociono por nada al ver que Lavi le escribía, con una horrible mueca en su rostro lo ignoro, decidió volver a abrir la ventana del navegador para "revisar" un poco las fotos del facebook del Moyashi, casi no solía tomar fotos acerca de él sino del entorno en general y paisajes, ya podía contar con los dedos en las que aparecía el moyashi, creía que ya se conocía el Álbum de pies a cabeza, se comenzó a sentir como todo un stalker.
Pero esta vez había algo digno de ver. Alguien había etiquetado a Allen en una imagen, Tokusa, un chico del trabajo.
En la foto, salían todos los del turno, incluso el tal Link, del que le había hablado Allen, y se estaban cambiando.
No hacía falta revisar la etiqueta, sabía que la tierna piel de Allen era esa de la izquierda, aunque su rostro estaba cubierto por la camiseta a medio quitar.
Suspiró algo consternado, por un lado era su moyashi, por otro lo habían tomado infraganti y aunque sabía que era una estupidez, sentía el cosquilleo de los celos porque todos esos chicos veían a Allen cambiarse todos los días.
Miró molesto a todos los de la fotografía, la guardó.
Se le hacia una espera muy larga, no veía la hora de que el moyashi se conectara. Vio su carpeta con algo de pena ajena que estaba llena de fotos que había recopilado del moyashi, si porque en sus días de soledad necesitaba ver al objeto de su deseo, se sentía idiota, y el idiota de Lavi no ayudaba en nada con sus estúpidos consejos.
Por alguna razón, le había llevado porno gay a casa. Habría contemplado curiosearlos y luego fingir que no lo había hecho, perolas temática de los videos (piratas, además) era terriblemente ridícula.
Lavi pareció dedicarse a investigar su tipo de porno durante los primeros meses de relación a distancia con Allen, pero no importaba cuánto intentara, el idiota no entendía que su tipo era el moyashi.
Cada día, Lavi le llegaba con una nueva "solución", sólo quería que dejara de joder. Allen tenía suerte, había escapado del idiota y sus preguntas sobre sexo homosexual, hemorroides y tamaños de pene.
Ni siquiera el mismo podía responder con certeza a esas preguntas porque no tenía experiencia en ello, no había llegado con el moyashi mas allá de toqueteos y besos, la penetración era algo totalmente desconocido aun y con el moyashi lejos era algo que seguiría desconociendo por un buen rato, entonces Lavi había saltado con la idea mas ridícula hasta ahora
"¿Por qué no tienen cibersexo?"
había escupido el agua que se había estado tomando en aquel momento. Lavi era algo peligroso, un peligro para su propia existencia, se preguntaba si no se daba cuenta de que en cualquier momento estaba dispuesto a romperle el cuello. La sola idea de pensar en cibersexo le ponía los pelos de punta después de lo ocurrido con Alma, no era algo bonito para asociar. Vio nuevamente el skype que indicaba que el Moyashi ahora si se había conectado.
Hizo la video llamada con prisa. Regularmente escribían un poco pero hoy, tenía muchas ganas de ver a Allen. Los días en la universidad estaban particularmente estresantes.
Lavi se burlaría de lo poco que necesitaba o con lo poco que se conformaba pero, además de recordar lo extraño e impersonal que era ver a alguien desnudarse en la pantalla de la pc, también recordaba la frustración que cargaba en los pantalones. Sin embargo, no se atrevía a proponer aquello al moyashi. Tal vez ni siquiera tenía ganas y por eso no habían dejado avanzar más las cosas.
A menudo pensaba en el estado de su relación, en todos los problemas que habían tenido para aceptar sus sentimientos y luego estar separados. Entonces pensaba que a este paso jamás tendría sexo.
No tenía prisa por ello pero quizás era la necesidad de querer tocar al Moyashi que crecía cada día mas. Vio la ventana que había terminado de cargar la imagen del albino algo sorprendido.
- Vaya, no pensé que quisieras usar la cámara hoy- le escuchó hablar mientras con una toalla terminaba de secar su cabello. No perdió detalles de ello, acaba de salir de la ducha.
-Moyashi idiota- murmuró casi perdiendo la lucha consigo mismo.
- ¡Oye! ¡Escuché eso! ¡¿no se supone que al menos deberías saludar como una persona normal?!
Ya estaban con lo de siempre. Esa era otra de las razones por las que no podía pedir cibersexo, cada vez que lo veía por la cámara, volvía esa vieja costumbre de tratarlo mal.
- Hola¿quétaltudía? - dijo rápido aunque sabía que eso molestaría a Allen.
- Bien, gracias. Aunque algo atareado - dijo el moyashi quitándose la toalla de la cabeza - ¿Cómo te fue en el examen?.
Kanda pudo ver la camiseta tan delgada y sin mangas que el otro usaba. Tan delgada... estaba por irse a la mierda recordando cómo olía el moyashi cuando recién salía de la ducha.
- Bien - dijo dejando un silencio.
- ¿Seguro? estás raro.
- No me digas que ha estado difícil para ti - dijo con un tono de burla al ver que Kanda tardaba en responder.
- He aprobado, así que estoy bien - dijo con cierta molestia - Tu deberías quien debería ocuparse más de sus estudios.
- Si, ya lo sé señor samurái mandón.
A Allen le resultaba curioso que Kanda quisiera conversar con el de esa manera, aunque de cierta manera le agradaba, podía ver cuanto había crecido el flequillo de Kanda, se preguntaba si algún día se dignaría a recortarlo un poco, pero hablar de su cabello no era buena idea sino quería ganarse una mirada amenazante y que la conversación diera por terminada. Noto que por un buen rato no habían dicho nada, Kanda tenía una extraña mueca de frustración, se preguntaba a que se debía, parecía que ignoraba ya todo lo que decía, solo alcanzo a escuchar un
"-Quítate la camiseta Moyashi."
- ¿Eh? - dijo Allen pensando que había escuchado mal. Sus mejillas le quemaban al segundo.
Kanda reunió todo el valor que tenía en el cuerpo aunque el flujo sanguíneo se le iba para otro lado.
- La camiseta... -
- ¿Qué tiene mi camiseta? - comenzó a inspeccionarla.
- La tienes puesta - dijo Kanda.
Sí, quería que se quitara la camiseta, no había escuchado mal. Allen se puso de mil colores. No era pudoroso, regularmente, pero con Kanda era diferente.
- ¡Tú primero! - dijo Allen fingiendo que volvía a secarse el cabello para cubrirse el rostro y calmarse.
Kanda no esperaba eso pero el moyashi idiota seguro no cumpliría con su petición, no tenía nada que ocultar después de todo ya le había enviado hace mucho una foto de su pecho al estúpido moyashi.
- Bien, pero espero que cumplas con tu palabra Moyashi. Allen con la toalla casi cubriéndole la cara asomaba sus ojos como un niño curioso, vio a Kanda deshacerse del suéter que tenia puesto y luego a desabrocharse la camisa, estúpido Kanda como podía hacer eso sin siquiera parpadear.
- Que pasa Moyashi seguro envidias mis abdominales - dijo con cierta burla y trampa en sus palabras, provocar un poco al moyashi esperaba que tuviera el efecto deseado. Y como era de esperar Allen respondió a su reto quitándose la camiseta de golpe.
El albino había respondido por mero impulso arrojando la camiseta a un lado ya luego vino la vergüenza y quiso cubrirse subiendo la cámara.
- ¿Qué cubres Moyashi? no me digas que no quieres que vea tus tetas.
Se miraron un momento. Aunque Allen tenía esa foto en el móvil, lo que veía ahora no se comparaba. Kanda se sintió más frustrado, lo tenía ahí, frente a él y no podía tocarlo..
- Tienes un moretón en el brazo - dijo Allen tratando de desviar la mirada del pecho de Kanda - ¿Perdiste en kendo? - dijo provocando.
- Me gustas, moyashi - dijo Kanda sin quitar los ojos de la piel de Allen.
En verdad se parecía a esos abdominales de la fotografía, sin embargo, no le hacía justicia esa imagen.
- No te creo.
- ¿Qué?
- Nunca dices mi nombre - dijo Allen nervioso, tanto que ni siquiera podía decir que a él también le gustaba Kanda.
- Idiota - se mordió el labio, trataba de ser amable con el moyashi y el se quejaba.
- Si no dices mi nombre... me la volveré a poner - Allen fue por su camiseta y la mostro a la cámara con la firme intención de acabar con el espectáculo - ¿Y bien? dirás mi nombre al menos?.
Kanda tenía los labios sellados.
- ¿Es eso un "no"? ¡bien! - comenzó a colocarse la camiseta.
- ¡Esta bien! me gustas... Allen - estaba seguro que casi se mordía la lengua, esperaba que eso valiera la pena porque sino patearía al moyashi tan fuerte cuando lo volviera a ver.
Allen lo miró sonriendo. Su nombre dicho por Kanda sonaba muy bien. Era una lástima que tuviera que recurrir al chantaje para que fuera pronunciado.
- Me gustas... Bakanda.
- Idiota - Kanda suspiró y bajó la mano para acomodarse el pantalón. Le molestaba.
- ¿Qué estás haciendo?! - dijo Allen encogiéndose al ver los movimientos de Kanda y su rostro de alivio después de llevar la mano a su entrepierna. La cámara no le dejaba ver tan abajo pero se hacía una idea de lo que ocurría.
- Sabes lo que pasa - Kanda apoyó los codos en el escritorio y se frotó la cara con las manos.
No sabía si era correcto, sentía que se estaba dejando llevar por lo que sentía pero en realidad cada día le costaba más mantenerse inexpresivo con el moyashi.
- Quiero verte - dijo con seriedad.
- K-Kanda... - casi se iba para atrás con todo y silla - Sabes que ahora...
- No me refería que estés aquí, sé que eso es imposible ahora, Moyashi - volvió a pronunciar aquel apodo.
- Entonces... no estarás insinuando que yo... - la cabecita de Allen comenzaba a procesar la situación y los colores se le subieron al rostro.
- no lo estoy insinuando, quiero verte - dijo abriendo sus pantalones. SE hizo un poco hacia atrás y bajó la cámara de modo que su entrepierna fuera mostrada.
Allen comenzó a respirar agitado. Ya había visto a Kanda de reojo, lo había sentido, pero aquella muestra lo estaba dejando tan duro como a su novio.
- Al menos quítate la puta camiseta, te llamé por tu nombre - dijo Kanda tocando su extensión.
- E-está bien - se deshizo nuevamente de la camiseta. Era vergonzoso saber que hacia esto para que Kanda se tocara, el muy idiota ni cambiaba la expresión de su rostro.
- ¿Moyashi crees que con solo eso basta? - dijo Kanda señalándole.
- Esto es vergonzoso - Kanda no respondió como si lo supiera de antemano.
- Soy el único mirando- dijo esperando que Allen se decidiera.
Allen bajó un poco el pantalón de pijama que usaba y dejó salir su erección con mucha vergüenza. Sin poder evitarlo, se cubrió con la mano y de inmediato sintió que quería tocarse también. Estaba sentado en la cama y ni siquiera tuvo que acomodar la cámara pues quedaba expuesto con sólo dejas la computadora sobre algunos cojines.
Kanda siguió tocándose. Podía imaginarse encima de Allen en esa cama y ni siquiera intentó quedarse callado. Su voz salía ahogada.
Allen estaba totalmente rojo. Siempre se sorprendía de causarle eso a Kanda y esta vez era mucho más impactante pues lo estaba viendo masturbarse. Por instinto apretó su miembro y poco a poco comenzó a tocarlo. No resistía la vergüenza pero ver a Kanda así, por él, lo hacía querer tomar un autobús hacía Londres.
Agradecía estar solo, así era menos la vergüenza, estúpido Kanda como podía verse tan bien en pantalla.
-K-Kanda - comenzó a gemir mientras se tocaba tratando de imaginar que era Kanda quien le atendía. Su mano se movía mas rápido junto con su respiración.
Kanda siguió y aumentó la velocidad. Tenía tantas ganas de besarlo y tocarlo. Quería que regresara ya. Se veía irresistible en la pantalla pero no era suficiente. Veía su boca abrirse, imaginaba que esa mano era suya y que la de Allen estaba sobre él.
Lamentaba haber desaprovechado el tiempo que habían estado juntos. La próxima vez que se vieran se olvidaría de la vergüenza y no lo dejaría salir de su habitación.
Allen jamás había visto así a Kanda. Cuando se tocaban siempre había tenido ganas de verlo todo, pero no se atrevía a pedirlo. Al parecer, a pesar de que sabían quién estaba detrás de la computadora, el estar en la posición de dango69 y lastsamurai facilitaba las cosas.
Lavi había tocado el timbre de la casa de Yuu, se había cansado de mensajearle al celular y al skype que no tuvo más opción que aparecerse allí con unas películas que recién había comprado, le estaba hablando para reunirse un buen rato y olvidarse de los deberes de la universidad y Kanda solo le ignoraba, aunque siempre era así.
Tiedoll abrió la puerta algo sorprendido aunque ya estaba acostumbrado a ver a Lavi repentinamente, iba a avisarle que su amigo estaba en casa pero Lavi prefirió dejarlo por su cuenta y decirle que mejor le daba una sorpresa a Yuu, así que con pasos sigilosos subió las escaleras dejando al padre de Kanda volver a sus actividades.
Kanda le avisó a Allen entre gemidos que estaba por terminar. Allen ni siquiera esperó, ver a Kanda sonrojado, por primera vez en la vida, agitado y totalmente perdido con tan sólo verlo tocarse lo hizo terminar y como pudo se cubrió con la mano para no manchar su cama. Kanda no despegó la vista de esa imagen, el moyashi respirando agitado y temblando con cada espasmo. Kanda terminó atrapando todo con su mano.
- ¡Kanda! - dijo Allen con cara de susto y cubriéndose lo más rápido que podía tratando de no manchar su ropa.
- shhh - lo chitó Kanda disfrutando lo último de su orgasmo.
- ¡LAVI!
Lavi estaba asomándose a la cámara con los ojos como platos.
Allen desconecto la cámara y la vídeo llamada había terminado para el pero no para Kanda quien estaba allí con sus emociones completamente agitadas.
- Lo siento Yuu, no sabía que tu y el Moyashi - Kanda estaba rojo de la ira.
- ¡¿Cómo demonios entraste aquí maldito conejo?! - se trato de arreglar sus pantalones limpiándose con un pañuelo.
Lavi solo reía nerviosamente - No sabía que te daría por intentarlo, el Moyashi no se veía nada mal - Lavi no sabía si lengua era una bendición o maldición podía ver a Kanda sacando las hojillas de un cutter que tenía en el escritorio.
- ¡LÁRGATE! - gritó caminando hacia Lavi
- Sí, sí, me voy - dijo Lavi sintiendo la hoja acercarse. Pues las manos frente a él tratando de calmar a Kanda y avanzó hacia la puerta de espalda - al menos funcionó, Yuu. No estuvo mal ¿o sí?
Kanda le dio una patada que lo tiró al piso. Era la cumbre de su insolencia, estaba harto de que Lavi siempre estuviera ahí arruinando las cosas, peor aún, la primera vez que había estado así con Allen.
- ¡VETE! ¡Y MÁS TE VALE CERRAR ESA MALDITA BOCA!
Lavi sintió que Kanda iba en serio por primera vez con eso de matarlo. Salió de la habitación a rastras y vio la puerta azotarse.
Tal vez desde ahora llamaría a la puerta, aunque había obtenido una valiosa visión de sus amigos.
Kanda arrojo el cutter y cayo pesadamente en su silla, miro el skype notando que moyashi aun estaba conectado pero no decía nada, ahora estaba seguro que Lavi la había cagado, de seguro el Moyashi no querría volver a poner la cámara y mucho menos desnudarse, probo a escribirle.
/Kanda dice/: ¿Estas allí moyashi?
/Allen dice/: Si, uhmm... ¿Lavi sigue allí?
/Kanda dice/: Claro, ahora tengo un cadáver que desaparecer.
/Allen dice/: ¡Kanda! ¿no lo habrás matado en serio?
/Kanda dice/: Poco me faltó para hacer estofado de conejo.
Allen solo imaginó que Kanda exploto con las más claras intenciones de matar.
/Kanda dice:/ No sabía que venía.
/Allen dice/: Lo imaginaba, es típico de Lavi.
Allen estaba nervioso, había sido demasiado para una tarde.
/Allen dice/: Debes cerrar la puerta, Bakanda, o la próxima vez será el señor Tiedoll quien nos descubra.
Kanda sonrió al leer, al menos Allen quería una próxima.
Por un momento pensó que podría conformarse con verlo por la cámara, sólo un tiempo.
FIN
NOTAS: Buenas aquí vuelvo a dar señales de vida, Katou ha estado muy ocupada desde la culminación de sus estudios, de verdad que no esperaba que este fic fuese a descarrilar xD Al menos espero que hayan disfrutado de este extra ya que no hubo lemon y cosas R18 en el fic, quizás pronto publique otro extra si así lo desean.
