Muchas gracias por no abandonar esta historia. Le pongo mucho empeño para que quede medianamente bien y sin sus comentarios probablemente ya hubiera abandonado. Nanistis: Sí, ya llegará el lemon, de hecho en 2 capítulos comenzaremos a recapitular sus vidas y les presentaré lemon en sus diferentes etapas, porque las relaciones sexuales también denotan la forma en que se comporta una pareja, espero pueda lograrlo. Es que las mujeres son muy dadas a eso, si ellas comenten un error culpan al hombre, pero si el hombre es quien engaña es por "su naturaleza" Hinata estaba equivocada y por eso se sentía con el derecho de reclamarle al guapo Naru se pasa. NaruHinaRyu: Tu comentario hasta lo postee en mi página, lo amé porque has hecho un hermoso análisis psicológico de las personalidades de Naru y Hina. Efectivamente estás muy acertada, en este capítulo ya doy por hecho lo que comentaste tú, Naruto siente que tiene que hacer méritos para recibir amor por eso se deja llevar. Espero te guste. Carlo Uzumaki: Yo igual espero ir mejorando, hago lo que puedo y lo reviso pero siempre hay cositas que se me pasan o que tiempo después pienso pude haber escrito mejor. Zianya: Sí es una historia "real" en el sentido que puede sucederle a cualquiera porque cada uno carga con sus demonios y problemas interiores y aunque no queramos eso afecta nuestro entorno y a los demás. No sé qué final les daré si se quedarán juntos o seguirán caminos independientes, ya se dañaron mucho que intentar algo nuevamente es una misión titánica. FlowerBloom y tirsavf1 muchas gracias por comentar créanme que me alientan a continuar.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
En la Cima del Mundo.
Él se sentía en la cima del mundo. No podía recordar si en algún momento creyó poder llegar a esa posición. Si era sincero consigo mismo podía asegurarse de que sus sueños de infancia apuntaron siempre a ser un héroe. Fuese como fuese, a sus 6 años comenzó a soñar con ser un superhéroe y salvar gente con sus super poderes y mantener la paz mediante su sola fuerza. Había planeado vivir con sus padres en una base secreta donde escondería sus super trajes y su alter ego para así cuidar su identidad secreta del resto de mortales. Su padre después de levantarlo del suelo consecuencia de un intento fallido de volar desde la mesa de la cocina, le dijo con una seriedad que Naruto comprendió como una verdad absoluta: "Llegará una persona que te hará querer gritar tu verdadera identidad y tú ansiarás ser aceptado por ella. La mayor debilidad de los héroes son las personas que aman y por las que tratan de ser mejores"
El ojiazul lo meditó un largo rato, pero no logró comprenderlo. Él amaba a sus padres y sabía que ellos lo amaban igual. Ya era aceptado por las personas que amaba ¿Dónde podía coexistir la debilidad en ese sentimiento tan cálido? Más o menos comenzó a entenderlo al entrar a la primaria. El día que la conoció y sintió la imperiosa necesidad de protegerla por sobre cualquier cosa. Sin embargo aquellas palabras seguían sin poder ser entendidas a la perfección. Más tarde descubrió que los amigos lo aceptaban tal cual era, con sus defectos y virtudes. Se trataba de un sentimiento puro y sincero y fue hallando en las palabras de su padre toda la razón. La gente que amas te hace querer mejorar.
Eventualmente fue tomando decisiones según lo llevaba la vida. Estaba seguro funcionaría con el paso del tiempo, pero las cosas tomaron un rumbo que él jamás previó.
Y aunque tarde se arrepintió, cuando volvió a encontrarse con ella todo se iluminó, quiso alejarse pero no pudo y asumió que Hinata era la luz de su mundo. Y en eso erró porque colocó toda su felicidad en las manos de otra persona, una que en algún punto buscó una independencia radical. Él se sentía infinitamente culpable, porque por su culpa conoció el mundo sucio y ruin al que él se iba acostumbrado. Sin embargo quien se hundió fue ella y Naruto prefirió dejarse llevar con tal de no separarse de Hinata. Sintió la estocada cuando fue ella la que lo abandonó.
Desde su asiento en el senado, ha llamado a un pleno. Se discute una ley que prontamente pone a todo el parlamento alterado y hasta susceptible a la agresión. El rubio no se toma en serio la capacidad de los demás senadores para perder el control. Él sigue recordando sus tontos pensamientos infantiles que sin proponérselo lo llevarían a cometer errores imperdonables.
"Tu falta de amor te convirtió en una persona que necesitaba hacer méritos para ganarse el cariño de la gente, por eso nunca fuiste capaz de dejarla" Es lo que su psicólogo había dicho durante una de las sesiones. Y aunque pesado, lo comprendió al fin. Había sido el resultado de sus deseos y carencias del pasado. Hinata no tenía toda la culpa, pero eso no significaba que le perdonase tan fácil.
Desde lo alto mira a la peliazul quien se pasea entre el pleno con una angustia detonante en el rostro. La sangre la siente hervir al recordar la terrible propuesta de hace una semana. "Ser amigos" ¿Cómo se había atrevido a pedirle algo así? ¿Qué lo había motivado a aceptar su macabra petición? Tal vez lástima, tal vez madurez, o lo más probable: Venganza.
Y había otro motivo. Uno que él no quería reconocer más de lo que ya se había visto obligado a hacer. Así que se levanta de su asiento y pide un descanso para retomar los votos para aprobar la ley. La sesión se levanta y mientras muchos salen otros conversan entre susurros aislados.
Naruto entra a su oficina y vuelve a encontrarse con la mujer de ojos perlados. Nota que algo le preocupa y con cierta espinita clavándose en su cabeza se siente con la necesidad de jugar el papel de amigo. El de un examor maduro que es capaz de aceptar el quiebre de una relación amorosa para poder entablar un bello lazo como es la amistad. Pero lo hace con toda la intención de dañarla en algún momento.
Porque para él su amor fue un sentimiento demasiado intenso y ser su amigo significa resignarse a que ese lazo que ambos construyeron fue una ilusión.
— ¿Qué sucede? Luces preocupada.
Ella se gira a verlo. Sus ojos son expresivos; antes de su "tregua" él no podía mantener su mirada en ella, sentía que quemaba. Pues durante años soñó con esos ojos, soñó tanto que se limitó a odiarlos en sus recuerdos, a odiarla a ella. Pero teniéndola al frente no puede afirmarse a sí mismo ese cuento de odio. Apenas y logra escuchar el sonido de su corazón acelerado por el contacto visual. Quiere ignorarlo porque ese latido descontrolado no forma parte de su plan.
— Yo — Hace una pausa que a él no le extraña —Olvidé mi teléfono, no tengo como actualizar su perfil de Twitter ni su cuenta en Facebook.
Naruto suelta una risa, le pasa la mano por la cabeza y le entrega su teléfono. Con una sonrisa de oreja a oreja.
— Pensé que era algo grave, solo debiste decirme y ya, toma — ella accede sin miramientos e inclina la cabeza ante el aparato, él le quita la contraseña y vuelve a entregárselo — La clave es 2312.
Por un momento duda en dar su clave. No es por la intimidad o por miedo a que ella revise sus contactos o sus mensajes, el miedo presente se manifiesta por los números. Unos simples números que son más que una clave al azar. Como muchas personas Naruto utilizaba fechas fácilmente recordables para sus contraseñas, pero hubiera preferido poner su cumpleaños, el de su madre o padre incluso el de Jiraiya o Sasuke. Pero no, él había tenido la decencia de poner la fecha en que Hinata lo dejó.
Así tal cual. Teclearlo con tanta frecuencia le había ayudado a olvidarse del asunto con tanta vehemencia. Volver un recuerdo doloroso en algo cotidiano le había servido como terapia, gran idea de su psicólogo Yamanaka Inoichi. Pero justo ahora la idea no parece tan buena.
¿Y si ella lo reconoce?
— Gracias, perdona las molestias.
La sangre vuelve a hervirle. No, para Hinata ese día ya está enterrado en su memoria. Tan olvidado que ni siquiera teniéndolo en frente es capaz de recordarlo.
— ¡Oh vamos! No es como si fuera a despedirte.
Ella muestra una sonrisa nerviosa y él sale del lugar, es momento de continuar con la sesión. Las cosas van en calma, el tiempo que dio permite a los demás senadores regresar con la mente clara y lista para la votación. A Naruto siempre se le ha facilitado hablar en público y convencer a las masas, el puesto de político no podía haberle quedado mejor aunque era algo que no había planeado jamás. Sin embargo justo ahora se siente un poco nervioso, ella mirándolo tan fijamente mientras toma fotografías lo hacen cohibirse.
Y quiere pensar que más que por el momento es por el recuerdo implícito. Tiene sentimientos encontrados porque el recuerdo aunque bello inmediatamente lo remite a un momento despreciable. Ese es el problema con Hinata. Para él, ella es la combinación de los sentimientos más opuestos que ha experimentado en su vida. No la entiende y por ello pocas veces logra comprenderse a sí mismo.
No va a dejarse intimidar por sus ojos, justo ahora él está en la cima del mundo y no será ella quien lo obligue a bajar.
La sesión termina sin contratiempos y al bajar a su oficina ella está sentada viendo fijamente el teléfono inteligente. Hay una sensación que le parece familiar y al mismo tiempo le resulta tan olvidada. Un momento de intimidad y tensión.
— ¿Estás saliendo con Sakura?
Sí, es eso que él conoce bien y al mismo tiempo sigue sin entender: Celos. ¿Celos de qué? ¿Por qué ella lo hace pensar cosas a las que no quiere acceder? Se serena, el pulso se le ha incrementado y sudor frío le baja por la nuca. No es emoción, es completa confusión. ¿Ella revisó su teléfono?
— Perdona si te molesto, es que salen muy bien en la foto que tienes de protector de pantalla.
Los castillos en el cielo del rubio se desmoronan. No sabe si aliviarse o lamentarse por pensar tonterías. Él había puesto esa foto ahí y lo había olvidado por completo. Suspira con fuerza, no sabe exactamente qué contestar.
— Sí ¿Verdad que nos vemos bien?
La peliazul asiente con una sonrisa que parece sincera y que de inmediato se atraviesa en alguna parte del corazón del chico. Él toma sus cosas y se despide de lejos, no quiere ver más sus ojos porque en alguna parte de esas lagunas perladas se perdió alguna vez y no quiere ser devorado nuevamente.
Cuando llega a su casa encuentra dulce aroma a café. Corre hasta la cocina donde Sakura sirve la cena. Él agradece con una sonrisa y después de dejar sus pertenencias en su habitación y lavarse el rostro y manos se sienta frente a ella que detrás de esa especie de mostrador termina su bebida.
Naruto toma su pan y lo sumerge en la bebida caliente. Espera unos segundos antes de sacarlo y pasarlo a su boca. Alza la mirada para encontrar los verdes ojos de la fémina que lo ven de forma acusativa. Él se limita a sonreír, ya sabe que esa maña a ella le incomoda. Aunque Sakura ha terminado mucho antes espera paciente a su acompañante. El rubio recoge sus trastes y mientras los lava la duda lo asalta.
— ¿Te darías cuenta si estuviera enamorado de ti?
Al girarse aprecia la notoria sorpresa de ella y el sonrojo que le cruza todo el rostro, pero cuando sus miradas se encuentran su expresión se modifica instantáneamente.
— Claro que me daría cuenta. — Naruto muestra sorpresa, una pequeña sonrisa se dibuja en sus labios, se gira por completo y queda frente a frente con Haruno — A pesar de que en algún momento pensé que estabas enamorado de mí esa idea quedó enterrada el día que la conocí. Es tonto, lo sé. Pero cuando estábamos en secundaria me repetías incesantemente que te gustaba, que saliera contigo y yo siempre me negué. Después desapareciste casi un año y cuando volviste al que perdimos fue a Sasuke y aunque insistías menos seguías invitándome a salir. Pensé que realmente me amabas pero el que te negaras a contarme qué hiciste en ese lapso de tiempo me inquietaba. Y cuando conseguimos ese trabajo en la pizzería lo entendí todo. Tú nunca me amaste, tal vez te gustaba y me querías pero comprendí que solo era una frase divertida para ti, tratando de no sentir el dolor que te causaba no estar con ella. ¿Recuerdas cómo la conocí?
Naruto niega con la cabeza, Sakura le ha dicho algo que no quería escuchar. Afirmar que durante años amó a Hinata al grado de buscar en Sakura la compañía aferrándose al sentimiento de libertad para elegir a quién amar lo ponían enfermo. Desde hace 6 años no se interesa en nadie ni hace el esfuerzo por salir de su burbuja de soledad. Se negaba a sí mismo el seguir amando a Hinata, prefería odiarla porque dolía menos. Pero cuando su mejor amiga le dice que él realmente jamás amó a nadie más, la preocupación invade su mente.
— Llevábamos poco tiempo trabajando cuando las clases de la preparatoria cercana dieron inicio, durante la mañana varios grupos de alumnos llegaron al local. Recuerdo que muchas chicas quedaron enamoradas de tu sonrisa. Y debo confesar que me sentí muy bien cuando les dijiste que yo era tu novia, sé que solamente fue para ahuyentarlas pero fue lindo y entonces llegó ella, venía con sus amigos y su novio. Al principio me confundí porque desde el momento en que sus ojos se miraron todo lo demás desapareció para ustedes. ¡Debiste ver mi cara cuando de la nada se besaron! Aún con esas pruebas yo creía que era solo un romance juvenil, que terminaría y ya pasaría a la historia. Porque pensé que nuestra historia juntos era más fuerte que el lazo efímero que habías creado con ella. Pero la realidad me dijo lo contrario, cuando años después la vi en el barrio dónde comprabas droga, te tomaba por el brazo y cuando te giraste para verme soltaste con una sonrisa casi deslumbrante "¿Recuerdas a Hinata? Comenzamos a vivir juntos" claro que la recordaba, ella siempre había sido el único amor de mi mejor amigo.
El ojiazul queda perplejo al ver gruesas lágrimas caer del rostro de la chica. Se altera porque no entiende nada.
— Sakura ¿Qué pasa?
— Claro que me daría cuenta si estuvieras enamorado de mí. Llevo tiempo esperándote con la esperanza de que en algún momento voltees a verme de la misma forma en que la miras a ella.
La dama de cabello rosa se da la media vuelta y corre hasta su habitación cerrando de un portazo. Él cierra la llave del fregadero y mira alrededor consternado. Eso no lo vio venir. Se dirige a su cuarto mientras las imágenes de su vida al lado de esa joven se acumulan en su cabeza. Para él la idea de una Sakura enamorada de su persona sonaba inverosímil.
Durante años las cosas estuvieron muy claras. Él con Hinata, Sasuke con Sakura. Pero con el paso de los años las cosas habían cambiado mucho, tanto que apenas y se reconocía a sí mismo. Tenía tiempo que sus amigos cercanos asociaban su amistad con noviazgo o una relación formal, cuando él lo desmentía siempre le insistían en que ella era todo lo que necesitaba. Una mujer madura, hermosa, fuerte e independiente que además lo trataba con cariño.
Si el amor se basara en lo bien que te trata una u otra persona el mundo fuese un mejor lugar, pero lamentablemente el amor es el sentimiento más irracional que existe, no puede ser explicado por ello tampoco existen reglas o pasos que garanticen relaciones felices y plenas.
Aunque su psicólogo decía que la madurez emocional sí permitía relaciones sanas, sin celos, sin sentimientos de posesividad o de pertenencia. Y aunque muy probablemente el especialista tuviese razón para Naruto el amor no era nada equilibrado, era una tormenta que arrasaba todo y te dejaba frágil ante la tempestad.
Sakura podría ser la mujer perfecta para él, su mejor amiga y una de las mujeres más increíbles que hubiese conocido, pero ahí no había amor. "Tal vez no quieres darte cuenta que es amor porque hasta ahora lo que has conocido se traduce en sufrimiento" le dijo uno de sus amigos durante la rehabilitación en el centro de drogadicción. Pero él estaba seguro de que no era así, porque aunque todos parecían olvidarlo la relación con Hinata no siempre fue turbulenta ni dañina. Por el contrario fue comprensiva, sincera y pacífica. Sin embargo a los ojos de los demás lo que más pesaba era la parte mala "Puedes hacer mil cosas bien, pero haz una mal y serás recordado por esa acción"
Al dormir las pesadillas lo invaden, una tras otra. Y aunque despierta agitado pronto se da cuenta que las ha olvidado. Prefiere despabilarse y empezar su rutina diaria. Cuando por fin sale de su habitación se sorprende al no ver a Sakura tomando su café como lo ha hecho todas las mañanas desde que viven juntos y eso ya tiene unos cuantos años.
Al avanzar el cuarto de ella se abre y ambos se encuentran frente a frente. Naruto se da cuenta de inmediato que ha llorado bastante y sus ojos aunque con maquillaje aún tienen el brillo inconfundible del llanto.
— Discúlpame por hacerte esa pregunta anoche, yo no sabía...
— Claro que no sabías, no te disculpes por eso. Ahora que lo sabes voy a esperar que me mires con otros ojos ¿Está bien pedirte eso?
El rubio asiente mientras ella sale de la casa. Aunque sigue consternado no sabe qué sentir. Sin desayuno y sin intención de ver a Sasuke prefiere llamar al amigo que mejor podría entenderlo.
Sentados uno frente al otro la plática se niega a comenzar. El hombre es un pelirrojo que porta un traje, ordena su desayuno y continúa con la vista perdida por el ventanal del restaurante. Naruto se rasca la patilla y se trata de calmar, no sabe exactamente porque lo llamó y más aún qué es lo que verdaderamente quiere contarle.
— ¿Volviste a consumir?
— No.
— ¿Entonces a qué se debe tu llamada urgente?
— Quería hablar contigo Gaara, eso es todo.
El mencionado alza una ceja.
— Volví a encontrarme con Hinata.
Hay una pausa.
— ¿Y ella sigue consumiendo?
— No lo sé. Pero no se trata de esto, quiero decir, no vine aquí a hablar sobre esa época.
Gaara lo mira examinando cada una de sus gesticulaciones, el ceño se le frunce y con ello el tatuaje de su frente se arruga. El kanji de amor parece enojado cuando le dirige la palabra.
— Bueno, por tu expresión asociaría que no es ni tan bueno ni tan malo.
— Está trabajando conmigo, llegó como parte del personal de la empresa KinCop hace un par de meses. Había tratado de involucrarme lo menos posible con ella pero a estas alturas la situación se está volviendo complicada.
— ¿Te estás enamorado de ella nuevamente?
Naruto niega con vehemencia, casi como si tratara de quitarse algún animal de la cabeza y aunque la escena es divertida para el resto de los comensales, para Gaara es una patada en la espinilla.
— ¿Tú también piensas que lo ideal sería enamorarme de Sakura por ejemplo?
— ¿Quién te ha dicho esa barbaridad?
— Todos, las características de las mujeres que describen para una vida feliz siempre encajan en ella.
— ¿Olvidas que tú no has tenido precisamente una vida feliz? ¿Por qué me buscas a mí en vez de ir con Sasuke?
El rubio se cruza de brazos mientras hace su clásica mueca al momento de pensar profundamente, entrecierra uno de sus ojos y tuerce la boca.
— Porque tú has vivido cosas parecidas a mí, creo que puedes entenderme mejor que mis demás amigos, eres confiable y sé que me estimas. Pero realmente no lo había pensado a fondo.
— Bueno, considera que de cierta forma te pasa lo mismo con Hinata. ¿Sabes qué es lo que me preocupa? En estos 6 años no has escuchado nada de ella, no sabes a lo que se dedica, si tiene familia, si sigue consumiendo o si lo dejó. No tienes idea de qué forma "misteriosa" se han vuelto a reunir.
— ¿Qué es lo que sabes Gaara?
Los platillos llegan y el pelirrojo asegura que no le contará nada hasta que terminen su desayuno, aunque impaciente decide hacerle caso y devora su plato ante la mirada nada sorprendida de su acompañante. Minutos después mientras se limpia los labios con la servilleta de papel Sabaku no Gaara carraspea su garganta. Maña que Naruto reconoce desde tiempo atrás, no importa qué sean ahora, hay cosas que se mantienen intactas.
Como su amistad. Él un político en ascendencia dentro del senado y Gaara un exitoso empresario en la industria de seguridad.
— Vi a Hinata con mi hermana hace un par de años, como sabes Temari se dedica al marketing y en ese momento trabajaban para MVM. No estoy seguro qué hacía en esa empresa.
— ¿La viste? ¿Por qué no me dijiste nada?
— Tú nos prohibiste hablar de ella en tu presencia, además ¿Qué hubieras hecho de haberlo sabido? Nada.
Uzumaki aspira profundo, es cierto. Él fue quién harto del tema de su abandono pidió encarecidamente que nadie mencionara a la chica en cuestión. Si alguien llegaba a hacerlo usualmente se ganaba un fuerte golpe en el rostro.
— Ella es comunicóloga.
— No quiero ser paranoico pero tal vez debas mandarla a investigar más a profundidad. ¿Entiendes?
— Sabes que a lo largo de nuestras vidas nos hemos encontrado varias veces, esta vez no tendría por qué ser distinto.
— En 6 años las cosas cambian mucho. Tú eres el presidente del senado, un presidente impuesto si me permites recordarte ¿Qué acaso crees que ella es una blanca paloma que llegó ahí sin ninguna intención?
— ¡Sabes que no tuve opción! Fue casi una ofrenda de caridad, no iba a rechazarla y menos por tan poco a cambio. El delito que cometo es una nimiedad en el ámbito político.
Gaara finge no escucharlo, se harta muy fácil cuando Naruto se justifica. Así que continúa sus hipótesis.
— Conozco al dueño de la empresa de donde fue recomendada Hinata y es un maldito bastardo. Un puerco asqueroso, no confiaría en nada que saliera de él. — Gaara hace una pausa, inhala profundo — Investígala, yo puedo facilitarte el acceso a la información, tú consigue alguien de confianza y mándalo a mi oficina.
La sentencia fue absoluta, tanto que durante el resto del día no pudo despegar la vista de su comunicóloga. No notaba nada extraño en sus acciones, subía tuits sobre lo que se hacía en el senado, sobre lo más relevante socialmente que mereciera que el presidente del senado comentara algo. Incluso ahora ella le explica algo que él debe agendar.
— Conseguí una entrevista en la revista Liderazgo Político. Se la realizarán aquí en el senado, pero la sesión de fotos será en el estudio de la revista, debemos estar ahí a las 9pm. Le favorecerá para su imagen pública, además consultándolo con su mercadologa es una buena estrategia para su futura candidatura.
Naruto asiente sin realmente entender, su mente sigue pensando en si es prudente investigarla. Ya ambos tuvieron un pasado compartido nada limpio, no cree que exista algo más que él deba saber.
— ¿Y cómo sigue Kiba?
Nota que ella se sorprende con su pregunta pero inmediatamente se sonríe y a él un vuelco le sacude el corazón.
— ¡Bien! Muy animado como siempre, seguimos constantemente en contacto.
— ¡Ese tipo debe odiarme!
— ¡Solo un poco! Pero en el fondo creo que te aprecia, si las circunstancias hubieran sido diferentes estoy segura serían grandes amigos. Se parecen mucho.
— ¡Lastimas mi ego!
Ambos se sueltan a reír y Naruto siente una paz en sus sonidos tontos que lo dejan aún más intranquilo. ¿Y si de verdad perdonar sea la forma más correcta de demostrar cuanto la amó?
Quiere creer que eso es posible, que ya no es un joven inmaduro y drogadicto de 21 años, quiere pensar que lo que sea que haya pasado es capaz de ser perdonado porque ambos tuvieron sus motivos y sus errores. ¿Qué importa lo que hizo ella en el pasado? ¿Qué importa si lo abandonó? Ella es feliz, su sonrisa es amena, cálida y resplandeciente como siempre lo fue, qué más da lo que haya ocurrido, tal vez es momento de soltar esas cadenas y perdonarse a sí mismo y a ella.
Mientras lo invaden como piedras esos pensamientos mira a lo lejos al novio de su ex amor. Es hora de comer. Ella también lo ve, porque se levanta de la silla y después de una reverencia sale del lugar.
El rubio no se entiende a sí mismo pero sale detrás de ella.
— Hey Hinata ¿Te importaría que comiera con ustedes?
Su novio y ella se miran con sorpresa.
— Toneri, él es mi jefe Uzumaki Naruto, jefe, él es mi pareja Ootsuki Toneri.
El mencionado estrecha su mano con la de la "pareja" de Hinata. Siente que la sangre le hierve e inconscientemente aprieta con más fuerza de la debida la pálida mano. La palabra Pareja, tenía un significado especial entre ellos dos, alguna vez y de forma errónea pensó que ese término se quedaría reservado para ambos aunque tuvieran otras relaciones sentimentales. Pero bueno, nuevamente solo él había mantenido esas promesas.
Mientras comen en el restaurante que se encuentra justo enfrente al senado el rubio tiene que soportar ver lo bien que se adapta esa pareja. Él es un tipo sensible, comprensivo, un caballero en la extensión de la palabra. La trata con una sutileza y cariño que enferman el estómago del presidente.
Pero lo que más lo daña es la forma en que se comporta Hyuuga Hinata. Amena, feliz, cómoda y tranquila. Como si la situación fuera de lo más normal. ¿Cuándo iba a ser normal tener al ex amor más turbulento de tu vida sentado al lado del hombre más sensato y amable el cuál es tu actual "pareja"?
De pronto la mesa comienza a vibrar, Hinata le toca el hombro para que reaccione.
— Te llaman.
Él gira su vista al celular que está colocado en la mesa, la foto de su amiga Sakura está en la pantalla y la llamada entrante pide a gritos ser contestada.
— Sakura es la novia del jefe — exclama la peliazul a modo de explicación a Toneri mientras él contesta la llamada, pero ganas de negarle el asunto en la cara no le faltan.
— ¿Qué sucede Sakura?
— Quería recordarte de la fiesta del fin de semana, las figuras políticas más importantes estarán ahí y tú sabes quién quiere verte, irá con Sasuke. No puedes faltar ¿Lo recordarás verdad?
— ¡Claro que lo haré! Es una promesa, si eso es todo voy a colgar.
— Antes Naruto… Sobre lo que platicamos anoche, estaré esperando tu respuesta durante esa fiesta. Adiós.
Y colgó. Antes de poder si quiera regresar su vista la pareja el celular volvió a sonar, asustado piensa que se trataba de Sakura cuando su sorpresa es mayor al ver la foto de Shikamaru.
— Acabo de recibir tu mensaje ¿Estás seguro de querer hacer esto? Yo te lo propuse cuando ella recién ingresó al senado y te negaste ¿Qué te hizo cambiar de parecer? ¿De verdad quieres que la investigue?
El presidente alza la vista al par que se hace mimos con la comida, que se divierte, que juega justo frente a sus ojos. Hinata sabe lo mal que le sienta y aun así está ahí frente a él restregándole que jamás podrá volver a tenerla, que si lo dejó fue porque había alguien mucho mejor que él, alguien como Ootsuki Toneri. Se siente en la cima del mundo, y está ahí gracias a su propio esfuerzo por ende no será ella quien lo haga darse cuenta de que su aparente estado de confort y superioridad se basa en una mentira latente de sus inseguridades y miedos. Los motivos para cambiar de opinión sobran.
— Procede con la investigación Shikamaru, espero tus resultados.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
/.
Gracias al buen recibimiento de este Fanfic he aumentado el tamaño de los capítulos cotidianos de 6 hojas a 10, espero se note. El próximo capítulo será todo desde el punto de vista de Hinata, y después comenzaremos con la serialización de lo que pasó desde sus 6 años hasta sus 22 cuando se separaron. Sí, ahora tienen 28 años.
Voy a poner la versión de uno y otro porque como alguna vez me dijo uno de mis profesores de psicología: La memoria es engañosa. Cuando una pareja termina hay dos versiones de la misma historia y ninguna es la verdadera. La mente modifica los recuerdos que al paso del tiempo la historia se deforma dependiendo de quien venga.
Y la mayoría de los fanfics que he leído solo abordan un lado de la moneda o de la relación, aquí el punto no es encontrar buenos o malos sino razones y motivos personales que los orillaron a tomar decisiones que cambiaron el rumbo de lo que ellos mismos querían. Así que pues bien, espero no se me aburran.
La semana pasada estuve completamente desconectada por un viaje escolar a la ruta dominica, y este fin me puse a redactar los capítulos. Realmente no sabía cuales actualizar primero –ya que este mes que se me viene encima estará muy pesado – y llegué a la conclusión de que los fanfics que tuvieran más reviews cada capítulo serían prioridad para actualizaciones, esto porque entiendo que son los más solicitados y por tanto recibo más soporte en ellos. Hasta el momento la lista va así:
*Mi chica ideal bajo el mismo techo
* Antítesis de amor
* Estúpidos Shojo
* Problemas en la alde…¡¿Preparatoria Konoha?!
*Fuera de la Ley: Te protegeré.
¡Así que no se vayan sin dejar review en el que más les guste!
Y los demás apenas y recibe reviews por lo que serán actualizados cuando tenga más tiempo. Gracias por su apoyo y sus mensajes. No olviden que pueden presionarme (cofcofcof) o estar pendiente de las actualizaciones en mi fanpage: LittleNinna pronto en mi blog habrá un maxipost crítica a Naruto y después del 23 una entrada dedicada a lo que me gustó y no me gustó de The Last.
Y si gustan apoyarme dando like a la familia Uzumaki y a la tienda en este link: . ?fbid=1665477653686679&set=p.1665477653686679&type=1&theater
Los amaría, también pueden dejarme ahí como contestación un comentario de qué fic les gusta más para tomar en cuenta su apoyo, es un concurso y quiero esa cámara –w-
