Antítesis de Amor

Vuelta a la página

La mujer que tiene enfrente es tal vez perfección, sus ojos verdes brillan de forma inusual, sus labios tienen un ligero temblor apenas perceptible y justo ahora se encuentra en una postura sumisa.

Él se siente confundido, no es el momento más adecuado para responder a una confesión seria de amor como la que Haruno Sakura le acaba de volver a hacer. ¿Por qué tiene que pasar todo esto? Llevaba 6 años sin ver a la mujer que más lo lastimó y justo cuando ella vuelve su mejor amiga decide decirle sus sentimientos.

¿No pudo hacerlo antes? Probablemente lo hubiera pensado de forma más positiva pero justo ahora tiene la cosa tan clara como el agua cristalina. Sigue jodidamente enamorado de Hyuuga Hinata.

Ya no se lo podía seguir negando más a sí mismo. La amaba desde hace años y al parecer aunque no estuviera con ella ese sentimiento seguiría punzando constantemente. La noche anterior fue un golpe de fantasía mezclado con realidad.

Sus sentimientos estaban ahí, floreciendo en éxtasis por los años reprimidos ¿De verdad ella lo estaba rechazando? ¿De verdad era tan bueno ese hombre Toneri?

No, la noche anterior él por fin había tomado la resolución en sus manos y decidió exponer eso que le consumía el pecho: Su amor inquebrantable, ella lo había aceptado y pensó que por fin las cosas tomarían su cauce, que podrían seguir sus vidas y acomodar todo para por fin estar juntos.

La verdad es que él ansiaba una familia, quería un hogar, quería dar y recibir amor. Solo eso. Por años dejó ese desear enterrado porque no se sentía merecedor de ese tipo de felicidad. Y ahora simplemente volver a tenerla cerca le hacía pensar en todo lo que alguna vez soñó.

Una familia con Hinata. Pero ella parecía no querer lo mismo, por lo menos no con él. "Estoy por casarme" dijo ella por la mañana y sus ilusiones se desmoronaron otra vez.

— Sé que ya dije esto antes — Sakura alza la voz, él regresa su vista a la mujer que tiene de frente, la estaba olvidando, su postura es firme, tiene los brazos en la cintura exigiendo ser escuchada, aunque el temblor de sus labios y el sonrojo que atraviesa su cara son evidentes muestras de su nerviosismo. — Es vergonzoso Naruto así que por favor tómame muy enserio ¿Me escuchas? — Él asiente e inmediatamente un recuerdo le viene a la mente, odiaba esta clase de recuerdos porque siempre iban directo a lastimar su corazón. Aquella escena le recordaba el día en que en la secundaria una chica se le estaba confesando y usó exactamente las mismas palabras "Tómame muy enserio" y aunque él de verdad quería poner atención en esa jovencita de cabello crema su atención se desviaba con ímpetu por los alrededores buscando a otra chica, cuando la vio su corazón dio un vuelco. A la distancia Hinata los observaba con las manos entrelazadas y la vista gacha ¿Celos? ¿Desconfianza? Daba igual, él se sentía reconfortado al verla ahí espiando una declaración de amor porque eso significaba que a ella aún le importaba, no escuchó nada de lo que la chica dijo, solo esperó que acabara para poder ir detrás de Hinata y retomar desde el punto en que se quedaron años atrás. Suspira fuerte y sin proponérselo como una especie de reflejo gira un poco su cabeza a la multitud de personas que asisten a la fiesta y su corazón se detiene por un segundo al verla ahí, con sus ojos fijos en ellos. Hinata está viendo como Sakura se le confiesa ¿Y no piensa hacer nada? ¿No la noche anterior estuvieron juntos y reafirmaron que el amor seguía ahí? ¿O para ella solo fue un momento pasional? — Te amo.

Y ahí estaba el golpe de realidad, ahora no tenía frente a él a una chica que medio conocía, no. Estaba recibiendo la confesión de amor de una amiga muy cercana, una parte importante de su vida, debería ser consciente de eso y escucharla como merece.

Naruto toma las manos de la mujer de ojos esmeralda, ella alza su vista y él siente el temblor de manos pero no sabe si es él o ella. ¿Qué debe decir? ¿Qué debe hacer? Él tiene el corazón roto, despedazado, y ya ha perdido la cuenta de las veces en que la Hyuuga pisoteó su amor. No quería repetir ese malestar y apenas hoy por la mañana escuchó ese sonido tan característico de su pecho quebrándose.

No otra vez, pensó.

Los ojos de Haruno brillaban esperando una respuesta, él sentía el corazón estallarle.

Si no hubiera conocido a Hinata ¿Quién sería "el amor de su vida"? ¿Sería Sakura? ¿Y si jamás hubiera sufrido por Hinata por quién estaría sufriendo en estos momentos? Tal vez el momento de dar vuelta a la página ha llegado, por años esperó muy en el fondo por volver a estar con ella pero ahora que la vida los había vuelto a poner en el mismo camino ella se había negado a seguirlo. Acerca con fuerza a la pelirrosa y la besa.

Hinata debe estarlo viendo y probablemente le importa un carajo lo que él esté haciendo. Eso es todo para Naruto, es el momento de dejar ir a quien alguna vez amó y comenzar a avanzar por sus propios méritos.

Mientras siente los nuevos labios que lo acogen solo puede sentir nostalgia y remembrar lo que tendrá que dejar ir.

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Y si jamás te hubiera conocido Hinata ¿Dónde estaría ahora? ¿Dónde habría estado todos estos años?

Mi madre decidió inscribirme en esa escuela porque los hijos de su mejor amiga también asistían ahí. Así que cuando tenía 6 años entré al mismo grupo que el niño mimado de los Uchiha, Sasuke. No nos llevábamos especialmente bien pero tampoco éramos completos desconocidos, después de todo crecimos casi a la par con visitas frecuentes de nuestras familias.

La época de la niñez a estas alturas es difícil de recordar con precisión, son como datos aislados. Sin embargo hay cosas que a temprana edad mueven los cimientos de lo que serás en el futuro.

En esa escuela había un enorme árbol en el centro del patio, todos los niños jugaban en los alrededores y nunca faltaba uno que otro que competían dando vueltas al enorme perene. Uno de esos días mientras discutía con Sasuke escuché el grito ligero y lejano de una niña.

Era algo tonto porque aunque parecía lejano, la niña se encontraba solamente dando la vuelta al tronco. Me levanté más por inercia y al girarme guiado por la curiosidad encontré una niña de cabello azulado, sentada de rodillas viendo su almuerzo completamente desparramado por las raíces, y dos niños frente a ella mucho mayores. Al parecer mientras ella desayunaba ellos corrían y uno tropezó con su bolsa y cayó lejos haciéndose daño.

No logro recordar con claridad qué dijo uno de ellos mientras le pateaba la caja vacía, ella se quedó llorando con la cabeza gacha.

¿No eres tú un superhéroe?

Sasuke me miraba desde atrás esperando algo, y es que desde hacía años anunciaba al mundo que de grande sería un superhéroe que protegería a mi familia y amigos. ¿Por qué no comenzar mi carrera de héroe con esa niña?

Avancé decidido olvidando que estaba alzándole la voz a dos chicos más grandes, no recuerdo haber temblado, solo tengo claro en mi mente los ojos de ella, abiertos de par en par como no creyendo lo que sucedía ante sus ojos.

Soltó un pequeño "Gracias" y su voz fue tan dulce que en ese segundo me envolvió una especie de admiración que se vio interrumpida por la patada del chico.

He de confesar que la primera impresión no fue precisamente la de un héroe. Terminé en dirección con un ojo morado y un moretón en la pierna derecha, mi padre me reprendió fuertemente por involucrarme en una pelea "Las cosa no se solucionan con golpes" sin embargo mi madre al saber el motivo por el que me había involucrado con niños mayores soltó con una sonrisa "Cuando se trata de proteger a alguien los métodos sobran, bien hecho hijo"

Mis padres se llevaban muy bien sin embargo jamás concordaron con sus posturas ante mi formación así que vivía en el medio de dos personalidades completamente opuestas.

Después de eso comencé a ser más consciente de la niña de cabello negroazulado, jamás me acerqué a ella porque en ese tiempo niños y niñas no se mezclaban, eran como polos opuestos y cercos que no debían cruzarse. Más cuando ni siquiera iban en la misma aula.

Sin embargo la observaba de lejos y en algunas ocasiones nuestros ojos chocaban pero siempre nos mantuvimos al margen el uno del otro. No supe más que su apellido cuando en uno de los tantos eventos de la escuela fue mencionada por haber obtenido el promedio más alto para la selección distrital de conocimientos.

Hyuuga.

¿No sería bueno que Naruto se quedara esta noche con nosotros?

Sí, Naruto y Sasuke deben despedirse.

Mikoto la madre de Itachi y Sasuke era una dulce mujer que me quería como un hijo más, y después de 7 años siendo amigo de la familia Uchiha estos tenían que mudarse por un nuevo trabajo del padre Fugaku.

Vería a Sasuke mucho menos y probablemente lo extrañaría mucho aunque jamás lo admitiría públicamente. Esa última noche en casa de los Uchihas llegó una visita que cambió mi vida.

La familia Hyuuga.

Yo estaba encerrado en el cuarto con Sasuke mientras jugábamos algo que en este momento ya no soy capaz de recordar, cuando la puerta se abrió y entró Itachi, venía de la mano de una niña… sí, ella.

Ella es la hija de Hiashi, un amigo de nuestro padre, jueguen con ella mientras nuestros padres se despiden.

Itachi siempre tuvo facilidad para lidiar con los jóvenes niños pero entre nosotros la cosa era diferente, ella inclinó su cabeza apenas el mayor salió del cuarto y se reclinó en una esquina donde Sasuke la ignoró por completo.

Tomé valor, ese era el momento perfecto para hablar con ella ¿Por qué no aprovecharlo? Me acerqué un poco y antes de poder pronunciar palabra fue ella quien habló.

Gracias — tartamudeó — por lo de ese día.

Hubiera preferido no escucharla, no acercármele, hubiera preferido jamás agacharme para mirar sus ojos y pedirle que jugara con nosotros. Actualmente me hubiera ahorrado todo este dolor.

Jugamos mucho incluso Sasuke se unió a nosotros. Son los recuerdos más felices de mi niñez, antes de que todo colapsara.

La familia Uchiha se mudó y prometió seguir en contacto. En la escuela comencé a hablar con frecuencia con Hinata, se había vuelto una amiga importante pero ese lapso solo duró escasos meses.

Un día al volver de clases la fatalidad ya me había alcanzado, mis padres murieron durante un tiroteo en un banco. Fueron víctimas de una causalidad estúpida y sin sentido. Solo tenía 7 años, aún hoy tengo fragmentos escasos de ese tiempo.

No supe qué sentir, si odio, si tristeza si vacío. Mi vida de la noche a la mañana dio un giro drástico. No fui a la escuela tres días y prontamente me tuve que mudar con una familia a la que pocas veces había visto. Sarutobi Hiruzen y un hombre que era una especie de hijo para él, su nombre: Jiraiya.

Ambos trataban de darme respuestas a lo que había acontecido, pero yo era muy terco y me iba cerrando cada vez más. Sarutobi era un hombre mucho mayor, que insistía en que le llamara abuelo mientras que Jiraiya trataba de entender mi situación.

Actualmente estoy arrepentido de no haber tratado de convivir mucho más con ellos. Pero esta vida está llena de arrepentimientos.

En casa pocas veces veía al viejo pervertido pues trabajaba fuera y pasaba mis días con el anciano Sarutobi, sin embargo a su edad estaba cansado y se esforzaba lo más que podía por atenderme.

Pero yo era un mocoso sin sentido común. Mis padres habían muerto, había dejado mi ciudad natal, no conocía a nadie, no tenía amigos. Solo quería llamar la atención así que comencé a hacer travesuras, a romper las reglas que esa familia tan bondadosa me había impuesto al llegar.

Pronto me inscribieron en una escuela y no fue hasta el momento en que estuve en el aula que comprendí porque Jiraiya había insistido en meterme en esa escuela. Ahí al fondo del salón estaba Uchiha Sasuke. Había pasado casi un año de no verlo y el reencuentro fue algo… propio de él.

Me senté a su lado, tenía ganas de llorar. Verlo ahí me había hecho recordar inmediatamente a mis padres.

Pensé que te habías vuelto más inteligente en este tiempo… pero sigues igual.

Teme…

Tuve que inclinarme sobre el mesabanco y tapar mis ojos con la manga de la chamarra. Jiraiya me había inscrito ahí porque sabía que podría contar con Sasuke.

Sin embargo en casa nadie podía ayudarme con los deberes y mis calificaciones eran un asco, Jiraiya no me reprendía y me ayudaba cuando podía. Pero realmente yo no entendía nada y solo empeoraba las cosas. En la escuela todo era Sasuke, las calificaciones, los profesores, los deberes, la puntualidad, el uniforme. Sasuke era perfecto. Y yo solo era un huérfano que no sabía a dónde pertenecía.

Así que traté de reafirmar mi existencia compitiendo con él.

Gracias a que el Uchiha era bastante popular pronto conocí a más personas, incluida una linda chica que siempre estaba detrás del pelinegro.

Solíamos sentarnos en una banca que se ubicaba justo fuera de nuestro salón pues Sasuke era muy anti social, cuando ella apareció.

Sus ojos verdes que contrastaban con su cabello rosa me dejaron impactado en el mismo instante. Su voz era fuerte, segura, escandalosa y alegre. Lo primero que pasó por mi mente al verla fue la imagen de esa niña que dejé en mi ciudad natal. Sombría, tímida, oscura y reservada. Nunca me despedí de ella pero a mi edad no era algo que me preocupara mucho.

Tú eres el niño transferido ¿Verdad?

¡Namikaze Naruto! A tus órdenes.

Ella río ante mi presentación y Sasuke solo resopló.

Ella es Haruno Sakura una chica que siempre anda detrás de mí.

¡Eso es falso Sasuke-kun! Somos amigos y los amigos van juntos a varios lados.

Sakura era directa, decidida, de no ser por esa actitud probablemente me hubiera deprimido con el entusiasmo natural de Sasuke. Aunque este negaba llevarse con la pelirrosa la verdad es que pronto nos convertimos en un trío inseparable.

Y me hubiera gustado que las cosas siguieran así. Pero la vida siempre es una cuestión de azar.

Llegamos a la edad en que era normal que los niños se interesaran en las niñas y viceversa. Sakura se interesó en Sasuke pese a mis expectativas de llegar a gustarle algún día.

Así que simplemente me animé a sacarlo de mi pecho antes de tener que tragarme mis palabras. Al salir del salón le bloquee el paso y me paré firme y recto como si estuviera como dar informes con algún superior.

Sakura… ¡Me gustas!

Ella soltó una risita pero cuando alzó su vista y me encaró se puso seria. Notó que no estaba jugando.

¡Pero Naruto tú sabes que me gusta Sasuke!

¡Lo sé! Pero quería que lo supieras para considerarme en el futuro ¿Está bien pedirte eso?

Ella me dio una palmada en el pecho y me sonrío. Yo le devolví el gesto y esa fue nuestra primera separación. Si me hubiera dicho que sí ¿Qué hubiera pasado al volver a mi distrito originario?

El abuelo Sarutobi murió. No fue trágico, por el contrario fue una muerte romántica. Esa mañana al despertar me dirigí a desayunar pero en la mesa no había nadie, a pesar de que estaba acostumbrado a no ver a Jiraiya el abuelo siempre estaba ahí así que inmediatamente una punzada se me instaló en el corazón.

Corrí escaleras arriba y al llegar a su cuarto ni siquiera pude tocar, entré lo más rápido que pude y lo encontré aparentemente dormido. Le llamé varias veces y al tocarlo aquella piel que usualmente era cálida y bondadosa ahora se encontraba más fría que un tempano de hielo.

No lloré pero en mi pánico llamé a Jiraiya sin saber bien cómo reaccionaría ante la noticia. Cuando llegó a casa simplemente se derrumbó a los pies de la cama y baño de lágrimas la sábana. Me sentí irremediablemente culpable ¿No debería haber llorado también?

En esos 5 años realmente aprecié al viejo pero en el momento de su muerte simplemente no pude demostrarlo, pensé que Jiraiya me odiaría por no sentir nada pero contrario a mis expectativas se giró con sus ojos llorosos y me atrajo hacia él abrazándome con mucha fuerza. Fue la primera vez que me sentí cercano a él.

Después del funeral las cosas volvieron a moverse como si la tierra desapareciera debajo de mis pies. Conocí a los hijos y nietos del abuelo Hiruzen y aunque aún era un mocoso fui capaz de entender algunas cosas de las que hasta ese momento había sido completamente inconsciente.

Jiraiya fue el hijo adoptivo de Hiruzen, no compartían apellido ni sangre y el gran imperio empresarial que había formado el abuelo solo le pertenecía a sus "verdaderos" hijos y nietos. Es decir Jiraiya y yo no teníamos derecho a absolutamente nada.

Sin embargo el pervertido de mi padre adoptivo estaba en una posición ventajosa respecto a los hijos legítimos y es que era en verdad sorprendente a la hora de hacer su trabajo. Pese a todo pronto regresamos a mi ciudad natal.

Fue sorprendente, apenas y pude decirle adiós a Sasuke y al día siguiente estaba ya en la casa en la que nací y crecí.

Naruto sé que debes odiarme porque los adultos siempre hemos decidido qué hacer contigo, a dónde vas, a dónde vives… qué debes sentir y eso es horrible. Yo hasta este momento no entendí como te sentías y por eso fui un desastre. Pero te prometo que esto va a cambiar, solo espérame unos años.

¿Qué edad crees que tengo como para esperarte años eh?

Él río y me volvió a abrazar. En ese entonces solo pude sentir su dolor pero jamás fui capaz de comprender por lo que estaba atravesando.

Sé que será difícil para ti, un niño a tu edad debería tener estabilidad y cariño todo el tiempo y me siento tan inútil por arrastrarte a estas situaciones. Viviremos aquí un año, solo eso y volveremos a Tokyo para zanjar todo este asunto, te lo prometo y entonces por fin pasaremos tiempo juntos ¿Qué piensas?

Jiraiya me inscribió en la escuela que mis padres decidieron cuando aún vivían. Inmediatamente sentí nostalgia por mi anterior escuela, había pasado más tiempo ahí que en esa y había creado hermosos recuerdos con mis mejores amigos. Ahí estaba otra vez solo.

Estaba por cumplir apenas 12 años y ya había experimentado la muerte de tres seres queridos, claro que esa no era la infancia que esperaba tener. En la escuela no comencé con el pie derecho, solo quería estar solo y retraerme en algún lugar sin que nadie me molestara. Me sentí triste al ver que el enorme y viejo árbol seguía ahí de pie, enorme e imponente como si el tiempo jamás hubiese pasado.

Sin embargo yo ya no era el mismo.

Si Sasuke hubiera estado ahí podría haber sido el mismo chico escandaloso y competitivo pero sin él las cosas solo eran sombrías. Al principio iba y venía sin emoción alguna y al llegar a casa siempre me encontraba solo.

Y me sentía más miserable que nunca. Ahí en la casa en la que nací, en la que fui amado por mis padres, en donde pasé tiempo con Sasuke. Ahí donde estuvieron los mejores años de mi infancia solo quedaba un silencio inmenso.

Simplemente estaba solo.

Hasta que ella apareció mágicamente otra vez.

Mi vida era un torbellino, quería derrumbarme y llorar hasta secarme. Cuando una mañana al ingresar al salón la vi sentada al lado de la ventana. Quedé sorprendido, pensé que no volvería a verla y ahora estaba justo frente mío sin aparente emoción.

Antes de que yo pudiera acercarme llegó la maestra y se hincó frente a ella, acarició su cabello como si tratara de consolarla y entendí que su ausencia en esos días se debía a algo grave. No me atreví a hablarle.

¿Acaso me recordaría? Habían pasado años y si ella llegaba a desconocerme la vergüenza me haría hundir la cabeza en un hoyo.

Esa mañana la observé detenidamente, había crecido y probablemente sería de mi estatura ahora. Su cabello permanecía corto y su piel tan nívea y pálida como la primera vez. Pero incluso ahora su mirada se veía más triste.

No podía evitar compararla con la amiga que dejé en Tokio, Sakura era radiante, daba la sensación de felicidad y fuerza, querías quedarte a su lado para pasarla bien y divertirte. Sin embargo la chica que estaba ahí solo podía despertar en mí la necesidad de protegerla y curar sus heridas para verla sonreír.

Ahora que lo pienso eso debió ser mi pensamiento más patético hasta el momento ¿Qué iba a ser capaz de sanar si mi alma se estaba despedazando?

Hola

Ella estaba sentada en las escaleras, tenía la mirada perdida en algún punto que yo no podía encontrar. Alzó su mirada y sus ojos hicieron que me brincara el corazón, la sensación me asustó. Por primera vez sentía nervios con los ojos de alguien. Pero no me respondió, siguió mirándome sin poder pronunciar palabra así que me senté a su lado y nos quedamos en silencio mientras ella volvía a tomar los palillos y comer con diligencia.

¿Quieres?

Dijo de una forma apenas audible que tardé segundos en procesar su palabras.

¡Claro!

Aunque parezca tonto inmediatamente me di cuenta que ella me reconoció y años después una noche de invierno mientras moríamos de frío en el departamento y ella estaba furiosa conmigo sentada en el marco de la ventana mirando la helada escalera de metal soltó con desdén "Debí fingir que no recordaba quien eras"

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— ¿Crees que tardé mucho en exponerte mis sentimientos?

La voz de Sakura es lejana, su respiración está entrecortada por el largo y ausente beso del chico rubio. Él reacciona y se aleja un tanto desorbitado, se ha ido muy lejos tratando de iniciar y cerrar el ciclo de un amor doliente. Sin embargo no ha hecho más que remembrar lo que la hace quererla, lo que es hoy. Su pasado es y seguirá siendo, pero no tiene por qué quedarse estancado ahí, es momento de avanzar ¿Verdad?

— Tardaste 17 años en responder a aquél "¡Me gustas!" ¿Recuerdas?

La pelirrosa palidece un poco, se le ve consternada. Tal vez el tono usado no fue el apropiado ¿Aquello habrá sonado rencoroso? Parecía veneno saliendo de su boca. Naruto retrocede un paso inconscientemente. Tal vez hay algo de verdad en sus palabras.

¿No pudo decirle eso hace años? Ella se habría ahorrado este dolor y él también. ¡Basta! Se reprime inmediatamente, juró no volver a culpar a los demás de sus problemas. Las cosas siempre habían estado en sus manos. Si realmente hubiera querido habría esperado por Sakura 17 años de su vida o más. Tal y como ha venido haciendo con Hinata desde aquella mañana en que ella le compartió su desayuno.

Su celular suena y hay un suspiro de alivio que no es capaz de disimular. Pero al ver en la pantalla del celular el rostro de Nara Shikamaru su corazón se sale del pecho. Trata de calmarse, seguramente es algo del trabajo.

— Sé que no es el mejor momento para llamarte pero es algo de urgencia, ya tengo las respuestas que buscábamos, ya sé quién es Hyuuga Hinata. Es una periodista mandada por KimimaroCorp. Quieren hacerte la noticia célebre para su noticiero estelar. Van a usarte para posicionarse como periodistas líderes de opinión en el nuevo medio masivo de la empresa y Hinata es la elegida para revelar tus movimientos turbios dentro del parlamento. Tiene un par de antecedentes penales de su juventud, exdrogadicta estuvo en un centro de rehabilitación hace algunos años. Esa es Hinata, lo mejor es que nos deshagamos de ella antes de que te destruya.

Naruto siente un fuerte golpe en el pecho, es una punzada que arde y que se va expandiendo hasta su rostro. La sangre le hierve, el corazón se vuelve arrítmico y siente que no puede respirar bien.

— Ya es muy tarde para evitarlo.

Exclama con un fuerte nudo en la garganta. Alza la mirada y por primera vez después de su última noche la encara con bestialidad. Ahí están sus ojos perla quienes resienten su mirada llena de sentimientos encontrados.

Y esta vez vuelve a decidir… avanzar.

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No, por vez primera Shikamaru no puede tener razón, Hinata no sería capaz de pisar a las personas para lograr algo. Esa niña no podría.

La misma que aquella mañana me esperó tan temprano a la entrada del colegio, seguía oscuro pues el sol aún no salía, hacía frío y ella temblaba.

¿Por qué estás esperándome?

Solté angustiado mientras caminaba delante de ella, sus ojos estaban empañados por las lágrimas y apenas y podía respirar con normalidad. Asustado hice que nos escondiéramos detrás del almacén escolar.

Me estás asustando Hinata ¿Qué pasa?

Papá se va de viaje y se lleva a Neji… dice que no volverán en un tiempo por trabajo.

Hinata siempre fue apegada a su familia, ellos eran todo para ella y una separación temporal le pesaba mucho. A veces uno de niño no sabe lo que promete, no mide sus palabras y piensa que toda la vida es un vaivén hermoso, no se compromete con nada ni es capaz de tomar algo en serio.

Pero no era mi caso, tenía ya 12 años y empezaba a entender la importancia de las promesas rotas, de las casas vacías, de extrañar personas a las que jamás volverás a ver, de extrañar personas a las que no puedes obligar a quedarse junto a ti.

Ellos volverán y cuando eso pase tú vas a estar esperándolos con una sonrisa enorme ¿O no? — Ella asintió apretando las manos contra su pecho como si este le doliera — Pero en lo que ellos regresan si te sientes sola siempre estaré aquí para ti ¿Sabes?

Gracias — dijo tartamudeando mientras se recostaba en el suelo, como sintiéndose aliviada.

A esa edad era común que en nuestro salón todo el mundo hiciera alboroto por las parejas que parecían algo más que una amistad, era el momento donde los niños se sentían afligidos por las chicas y estas trataban de llamar la atención y experimentar un noviazgo.

Sin embargo las cosas con Hinata eran diferentes, estábamos juntos porque no estábamos con nadie más. Ella era callada y tímida, y yo simplemente no quería involucrarme con nadie porque sabía que mi tiempo ahí sería temporal. Lamentablemente mi cariño por ella era algo que no podía poner en palabras.

En ese momento no sabía si solo era el ansia de tener una novia como todos los demás o era porque quería protegerla. Simplemente el deseo estaba ahí. Y ahora reconozco que ese sentir no era propio de mi edad, a los 12 años si bien hubiera querido una novia el sentimiento estaba más cerca de mi confesión a Haruno Sakura hacia unos meses.

Y esto estaba lejos de ser igual. Esa necesidad no venía de una moda, venía del sentimiento que provocaba en mí Hinata. Yo podría pasar el resto de mi vida así y no me arrepentiría de nada.

¿Por qué no sales conmigo? Como novios.

Me recosté a su lado y tomé su mano, la sentí temblar con ligereza pero no pudo decirme ni una palabra.

Y yo no sabía qué palabra usar.

Mis padres decían que cuando tenían problemas siempre recurrían al otro y los solucionaban juntos porque se querían. Yo te quiero ¿Me dejarías quedarme contigo y solucionar nuestros problemas juntos?

Ella se soltó a llorar y asintió sin atreverse a mirarme a los ojos. Aún hoy desconozco de dónde saqué aquellas palabras, tal vez una película de amor, tal vez un comercial… o tal vez de los recuerdos felices de mi padre y madre.

La madre de Hinata pensaba que éramos muy buenos amigos y comenzó a aceptarme en su casa, de la misma forma comenzó a llevarla a la mía. Y por increíble que esto parezca su presencia obligó a Jiraiya a permanecer más tiempo en casa, nunca se quejó ni nunca mencionó nada al respecto.

Pero gracias a eso también comencé a pasar más tiempo con el viejo pervertido. Llegaba temprano a casa, preparaba la comida y se sentaba a la mesa conmigo. Intentó seguir mi ritmo y llevarme a diferentes lugares para divertirme. Nuestra relación se estrechó de una forma que jamás esperé.

Creo que ahora soy capaz de entenderte mejor Naruto y es por eso que si comienzas a odiarme no trataré de detenerte. — Fue por la tarde, faltaba una semana para salir de vacaciones cuando él volvió a sentenciar mi futuro. — Nos regresamos la próxima semana a Tokio, las cosas se están complicando y tengo que resolver esto cuanto antes. Pero te juro que en un par de años solucionaré todo e iremos a dónde tú quieras.

En ese momento debí ser comprensivo, debí entender por lo que él pasaba. Pero Jiraiya jamás me lo explicó, se guardó todo para él y yo exploté. Desde el principio acordamos que sería un año, pero fue menos y mi vida otra vez dio un giro.

Era un estúpido por prometer cosas que no podía cumplir ¿Y si escapaba y comenzaba a vivir por mi cuenta? ¡Claro! Era una decisión aún más tonta. Se lo confesé el último día de clases.

Solo pude gritar tan fuerte "Me vuelvo a marchar, perdón" ella me miró con sus ojos plata al borde de las lágrimas pero no lloró, alzó su mano y me dijo adiós. No tuve el valor de prometerle que volvería, ni de que la seguiría cuidando y queriendo. Solo me di la media vuelta y corrí a casa tan rápido como mis piernas me lo permitieron.

No volvimos a vernos hasta un par de años después. Y aún con eso ella volvió a sonreírme y me perdonó el haberle mentido.

¿Esa misma Hinata era la mujer que me estaba utilizando para su beneficio? Shikamaru está equivocado. Solo yo sé quién es Hyuuga Hinata ¿Verdad?

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Naruto llega al sitio donde la mujer lo mira con ojos asustadizos. Él se para recto y no despega la vista de ella, está furioso, confundido… tiene miedo.

— Es una mentira ¿Verdad? ¡Shikamaru me está mintiendo! ¿No es cierto Hinata?

Ella agacha la mirada y comienza a morderse el labio inferior. Naruto solo puede pensar "Mierda, es verdad" Ese gesto es algo que ella no puede cambiar, como el hecho facto de su engaño.

— ¡Responde Hyuuga! ¿Entonces qué fue lo de ayer? — Ella sigue muda, él la toma del brazo — ¡Hinata por favor!

De pronto siente el tirón de su saco, Sasuke está detrás de él y lo jala. Él había olvidado que es un evento público. Detrás de Hinata aparece un hombre de gafas negras.

— Agradecería no le gritara a mi acompañante.

— Entre todas las personas tenías que ser tú Shino.

Naruto se muerde el labio lleno de rabia. Maldita sea la hora en que se tiene que ser políticamente correcto, maldita sea la hora en que todo le está importando dos trozos de mierda. Su puesto, su trabajo, sus amigos, Sakura y él mismo.

Ya solo quiere respuestas. Se suelta con fuerza del agarre de Sasuke.

— ¿Me permitirías bailar con ella, Aburame Shino?

Ella le regresa la mirada a su acompañante, Naruto odia esa conexión en la que no tiene espacio, en la que su amada y él pueden entenderse con solo miradas. Pero no tiene que ser un adivino, él puede poner las manos al fuego por esos ojos.

Su mirada simplemente pide alejarse de él.

Y eso duele como el infierno. Maldita seas Hinata.

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¿Cómo están? Pero qué tiempo ahora sí me tardé 3 días escribiendo la continuación entre mi falta de concentración y que quería que este capítulo quedara como lo pensé hace tantos meses. Iba a ser más largo pero ya llevaba mucho y no pude terminarlo ni sintetizarlo más.

El próximo capítulo no sé si seguimos con Naruto o comenzamos con Hinata, falta todavía mucho de su pasado así que de 2 se extenderá a 4 capítulos. ¡Sorry!

Por cierto si aprecian mi trabajo y así me encantaría contar con su presencia en mi nuevo canal de Youtube, es un canal de anime y manga. Recomendaciones, reviews, críticas, etc. Actualizo seguido y recién comencé así que contar con ustedes me haría muy feliz. Este es el link: channel/UCffRY9SJMeLvgJF6pK6Xasw

Y claro si quieren permanecer atentos de las actualizaciones de todos mis fics estoy en mi fanpage: LitttleNinnaBear

¡Gracias! Espero sus reviews.