Bellos días de sol
Su mirada, su calidez esa manera tan rara de hacerme perder la cabeza me invita a amarte a la par que comienzo a odiarte, te amo porque eres música en mi vida, eres calor en medio de mis dudas tu mirada siempre me hace temer y amar lo que puedas decir, nunca eres sincera y a veces temo que tú desprecio sea realmente el reflejo de tu odio hacia nosotras, hacia mi.
Llegaste a mi vida un día en el que sentí que todo estaba perdido, nos dijeron que el sueño de trascender sería negado a otras por un problema que realmente no considere tan fuerte como lo era, nos quedaríamos sin escuela ya no existiría nuestro uniforme alguien tomaría como suyo el edificio que contenía en sus pasillos millones de sueños e historias que si las paredes pudieran hablar no podrían terminar de contar jamás.
Le conté a mis mejores amigas sobre mi idea para lograr que está escuela no cerrará Umi me mandó muy lejos y me dijo que estaba loca que mi idea no era posible, Kotori me miró con alegría pero no me contestó, al ver a esas chicas de ARISE pensé que si ellas podían brillar y hacer que su prestigio fuera grande haciendo algo que sin duda disfrutan, nosotras también pero ellas mis casi hermanas no pudieron más que tacharme de loca soñadora.
Caminé sin esperanzas por todos lados pensando que aún y con los argumentos de mis amigas mi idea era buena y entonces escuché por primera vez las bellas notas que podías generar con tus dedos, tus manos esas manos delicadas que se deslizan como si bailarán entre unas y otras al compás de un sueño que al ser tan bello y sincero no puede ser explicado. Me enamore de tu mirada sería y del cómo eres completamente sincera con estos al tocar melodías en ese piano que quisiera ser yo.
- Honoka deja de soñar y pon atención a la Junta – me regaño Umi, levanté la mirada un poco asustada mientras cerraba y guardaba el diario que no sé cómo ni porque terminé escribiendo para narrar la magnitud de mis sentimientos por aquella chica de ojos rasgados.
- No me di cuenta que ya habían llegado todas.
- Cómo sea, debemos ver qué hacer con nuestra próxima presentación.
- Haremos la canción de amor, ya lo habíamos hablado – comento Kotori con una gran sonrisa.
- Eso espero porque no voy a comenzar una melodía de nuevo – comento mi amada mientras jugaba con su hermoso cabello.
- Más bien creo que hiciste esa canción pensando en alguien especial y por eso no quieres cambiarla – comenzó a molestarla Niko.
- No sabes de lo que hablas – comenzó a discutir mientras se ponía de mil colores y así comenzó una pelea más de esas dos, yo las mire de lejos podía ver como su química impactaba a todas, como su amor era tan obvio y solo podían mostrarlo por medio de esas estúpidas peleas que siempre tenían.
Yo solo desvíe la mirada con gran tristeza como cada vez que las veía pelear, a veces Maki intenta hablar conmigo pero siempre es fría y algo distante, nunca mira a la cara y he sido testigo de cómo con la pelinegra hasta comparten abrazos y conversaciones muy cómodas.
Suspiré cansada y dolida ante mi amor "imposible" incluso Niko es una persona más centrada para alguien como ella, yo pese a ser la líder de este grupo soy subestimada por todas.
Cuando me reclaman porque soy una tonta, o porque no hago las cosas de manera adecuada, cuando me critican mi falta de responsabilidad por no ser lo adecuado solo me río pero por dentro quisiera gritar que yo solo quiero que todo salga bien, pero que no sé bien cómo lograr que las cosas sean de manera diferente, cuando querían un nuevo líder lo acepte sin rechistar porque sé que no soy lo suficientemente buena para ellas, para ella. Me lo han repetido tanto que ya lo creo, y sé que es así si sigo adelante es porque sino lo hago tal vez nadie más lo haga, aunque quisiera estar tranquila al saber que mínimo tengo algo de eso que llaman sentido común.
Suspiré de nuevo y me levanté para salir a tomar aire, cada día me cuesta más estar cerca de ellas cuando pelean cuando me dejan en claro que soy una estúpida a veces y más aún cuando me miran como si fuera una idiota.
- No te vayas aún no terminamos – me regaño otra vez Umi.
- Voy a tomar aire, regreso en unos momentos, está bien, no me voy a ir – le contesté algo grosera, Umi no me dijo nada solo se sorprendió, mi comentario logro que incluso dejaran de pelear esas dos, antes de que volvieran a decirme algo más, me fui intentando estar tranquila pero terminé azotando la puerta, corrí a la azotea mientras algunas lágrimas bajaban de mis ojos.
Si tan tonta soy, si tan irresponsable me piensan porque me siguen pidiendo que las apoye, más aún que me orilla a no poder decirles que detesto que me traten como a una idiota, simplemente mi forma de ser no es, no encaja con ellas, inclusive Rin tiene un mayor compromiso con todo, ella sería una mejor líder que yo, antes de pelear con Kotori cuando se iba del país a estudiar, antes de este grupo no me sentía tan mal por ser tan limitada como soy, pero ahora es intolerable.
Tal vez fue porque fui la única que aunque quiso ayudar a que el padre de Maki cediera ante su elección de prohibirle seguir siendo parte de nosotras, fui a la única que no escucho, a la única que por tener la familia que tengo en la tradición que me dieron no era "digna" o no lo sé, no pude proteger la sonrisa que he amado en silencio, me siento tan insegura, pero no puedo mostrarlo porque seré inmadura ante los ojos de las herederas responsables que si pueden comprender la importancia de la responsabilidad ante todo.
Escuché la puerta abrirse, limpie las lágrimas que cayeron de mis ojos y las encare con la mejor sonrisa que fui capaz de darles, les puse de excusa que me dolía el estómago por mi periodo y me disculpé con Umi por mi mala actitud, ensayamos y seguí todo con mi mayor esfuerzo mientras por dentro solo quería estar en mi casa acostada llorando por mi gran inseguridad.
Terminamos, salimos de la escuela por grupos y me dirigí a casa en silencio, Umi y Kotori platicaban de algo se la escuela o algo parecido y yo solo me sentía miserable pero ni modo es mi realidad.
- Si te sientes muy mal considera no venir el día de mañana, no es bueno pelear por cualquier cosa – me aconsejó Kotori.
- Si tal vez lo considere, nos vemos mañana – corte la conversación y me retiré casi sin verlas.
Caminé en silencio tratando de mermar mis emociones pero era difícil, llegué a casa con un humor de perros que ni yo me toleraba, mamá intento preguntarme pero me fui directo a mi habitación sin dejarla que me dijera nada, solo estaba de mal humor y no quería pagarla aún más con ellos. Ya me sentía lo suficientemente mal con todo lo que paso y la tortura de mis propios pensamientos.
- Hermana, te buscan entraremos en un momento – no me dieron tiempo de reaccionar simplemente abrieron la puerta para revelar mi penosa posición tenía abrazada una hermosa pantera de peluche mientras seguía llorando abrazada a ella estaba en pijama y tenía la cara roja por tanto llorar.
- Honoka no des esa imagen – me regaño mi hermana no pude evitar rodar los ojos una vez más en un símbolo de impotencia ante su regaño todo el día me habían reñido.
- No la regañes más Yukiho tuvo un día pesado en la preparatoria hoy – escuché la hermosa voz de mi ángel.
- Está bien pero Honoka no es bueno hacer preocupar a la gente.
- Ya se, pero quien se preocupa por mi – explote mi hermana puso una mirada sorprendía y yo me sonroje ante la mirada penetrante de mi pelirroja. Mi hermana me miró preocupada y yo solo baje la cabeza apenada.
- Lo siento.
- Está bien, las dejo solas pero hermana hablemos después – asentí ella me miró una sola vez y salió de la habitación.
- Vine porque me preocupo cómo te sentías el día de hoy, si quieres te puedo hacer un chequeo.
- No es necesario Maki, solo fue un mal día.
- Creo que fue más que un mal día – me dijo tranquila. Solo sonreí y asentí un poco triste.
- Quieres que lo hablemos.
- No es necesario, de verdad mañana voy a estar mejor.
- No me salgas con eso Honoka y creo que escuchaste mal, no te pregunté si quieres me vas a decir que pasa, odio verte triste, detesto verte sin energías, y no es bueno para el grupo.
- Lo se Maki, todo lo hago por ustedes.
- Pero nadie te pide eso, solo quiero que seas feliz, cómo cuando te conocí.
Me sonroje levemente por su comentario. Ella al ver lo que dijo se sonrojo también, pero no sé detuvo camino a mi lado, me arrebato mi peluche, pero antes de que pudiera reclamarle me abrazó tomando indirectamente el lugar de mi juguete favorito.
- Estoy contigo tonta, no te dejes caer que como tú nos sostuviste a muchas de nosotras, también podemos hacerlo contigo.
- Pero es que soy muy tonta – le dije en un susurro mientas comenzaba a sollozar lentamente.
- Creo que no conoces lo que eres capaz de llegar a hacer con determinación y eso te hace ciega ante todo lo demás de bueno que hay en ti solo eso. Y bueno poco a poco veas que eres más inteligente, capaz y responsable de lo que te imaginas.
- De verdad lo crees – le pregunté viéndola a los ojos fijamente, sin importarme lo cerca que estábamos, solo necesito escucharlo de ella y nada más.
- Estoy segura, porque eres única y llenas de alegría la monotonía de todos, llenas mi soledad Honoka – me dijo mientras acariciaba mi rostro lentamente comenzamos a acercarnos más de lo que imaginé hasta que sus labios y los míos estuvieron tan cerca que se rosaban.
- Soy importante para ti, eso estás diciéndome – le dije mientras acariciaba su hermoso cabello y me acercaba unos milímetros más.
- Tal vez demasiado – no me dejó contestarle unió mis labios a los suyos con verdadero anhelo uno que me volvió loca en menos de un segundo. Puse mis manos en su nuca para atraerla aún más a mí, si esto es un sueño no quiero despertar por nada del mundo.
Dejamos de besarnos por falta de aire, y la mire con esperanza, pero ella poco después de darse cuenta de que habíamos hecho eso, se sonrojo violentamente pero antes de poder decirle nada, se fue corriendo sin poder hablar, yo me quedé viendo como se marchó, me toque los labios con dolor y algo de felicidad ese momento que no sé si volvería a vivir pero guardaré en mi mente por siempre, tome mi diario y conté todo esto palabra por palabra aún confundida.
Al otro día llegué nerviosa a clases, la búsqueda fue exhaustiva pero no la vi aquel día, logré verla de lejos al día posterior pero estaba con Niko ella la abrazaba y se veían muy contentas juntas, venían platicando tomadas de la mano, Niko la venía haciendo sonrojar como siempre, yo solo me escondí en una columna y me tomé con desesperación el pecho tratando de arrancar ese dolor que sentí en mí, me fui corriendo a los baños para que no me vieran llorar, me salte la primera hora pensando en todo y nada.
Tuve que asistir a los periodos posteriores y al club para mi suerte íbamos a hacer el reparto del gasto mensual y yo tenía que firmarlo para llevarlo al concejo estudiantil, irónicamente firmaba un documento para dármelo a mi misma.
Niko comenzó a molestarla a Maki en cuanto entre, pero yo las ignore, trate de no verlas por nada del mundo o me pondría a llorar. Y eso no era bueno.
- Honoka… podemos…- antes de que terminara la interrumpí.
- Perdón Maki por la visita del otro día a mi casa tenía fiebre, mi hermana me contó que me encontró desmayada en el suelo después de que te fuiste, perdón si te cause algún tipo de problema – le mentí descaradamente.
Ella solo puso un gesto de decepción y alivio y me pidió que me cuidara, desde ese día miró las estrellas del cielo tratando de que ellas me ayuden a comprender porque fui cobarde y no enfrente mis sentimientos, tratando de recordar el dulce sabor de sus labios y la ternura de su amor, al menos el que creí sentir por un momento en ese beso.
Continuará...
Este capitulo esta dedicado a mi amiga Nadia por su cumpleaños, que seas muy feliz hermosa.
Despues de los anuncios muchas gracias por la aceptación que esta teniendo esta historia, ojala me aconpañen hasta el final, el NikoKoto dara mucho de que hablar, de eso estoy segura, pero no tanto como el NozoEli, aunque no se que tan desastroso pueda llegar a ser este HonoMaki aun nos falta una pareja más por conocer RinPana.
Kotori sin duda está sufriendo, pero Honoka también lo hace, creo que soy uba sadica siempre las hago llorar, en fin, nos leemos muy pronto.
