CAPRICHO
EL DÍA QUE TODO CAMBIO
NOVIEMBRE….
Peleas, seguimos rodeadas de peleas, desde hace poco más de dos meses entre nosotras, como grupo las cosas estaban tensas, Eli y Nozomi eran las primeras en pelear por cualquier cosa, aunque en realidad la rubia era quien intentaba por todos los medios que nuestra madre le dijera algo, al menos esa impresión daba.
Extrañamente Umi tenía una actitud un tanto fría para con Kotori, y celosa con Niko a la cual yo no podía ni ver, sé que ella no me hizo nada, que ella no tiene la culpa de lo que vivimos Maki y yo, pero pues aun así me sentía excesivamente molesta con solo verla, y Kotori bueno ella estaba algo rara, se veía triste por la actitud de nuestra amiga, pero a la vez estaba muy pegadita a Niko.
Hanayo estaba distante de Rin y bueno gracias a un curso de pastelería que mis padres me pidieron tomar y la depresión de mi amiga nos unimos más, cuando estábamos solas podíamos sentirnos aún más tranquilas la una con la otra y era muy divertido estar con ella, sobre todo porque cuando se olvidaba de tener una actitud tranquila podía llegar a ser realmente bromista,
Rin, bueno mi amiga enérgica estaba decaída, pese a que acaba de ser su cumpleaños y todas intentamos hacer que pasara un día realmente divertido se veía como estaba pasando por un momento difícil, lo peor era que ni Hanayo había podido hablar con ella, la única que lograba sacarla de ese estado y sacarle una sonrisa increíblemente era Umi. Cosa que ni Hanayo ni Kotori tomaron muy bien que digamos.
- Mantente en pie por ti misma al menos 5 minutos y puede y crea que estas bien – el grito de Eli me saco de mis pensamientos.
- No ya te dije que no tengo nada que demostrarte, estas siendo realmente infantil Elichika, estoy bien – repelo Nozomi de nuevo.
- Mientes, esta mañana llegaste a cada de desmayarte al ensayo matutino, hace tres días parecías un fantasma, la semana pasada tenías moretones en los antebrazos y hoy apenas y comiste ¿Cómo demonios piensas que te voy a creer que estas bien?
- No es nada, ya te dije Eli déjame hacer las cosas a mi modo, todo esto pasara pronto – suplico la peli morada.
- No, tengo miedo de que te pase algo de lo que no te podamos rescatar, siento que algo realmente fuerte estás viviendo y creo que no te puedo salvar – nuestra rubia amiga no lo soporto más y se soltó a llorar, la única persona que puede ponerla así de frágil indudablemente es Nozomi.
- Nozomi, la dramática tiene razón, nos preocupas y no sabemos cómo hacer para ayudarte, hasta los fans están preguntando si algo te pasa, porque tus ojos están perdiendo brillo.
- Se que no somos muy cercanas… - dijo bajito Hanayo, pero poco a poco comenzó a tomar fuerza en su voz – pero quiero que sepas que te ayudaremos en cualquier cosa que necesites.
- Yo bueno… recuerda que soy hija de médicos, tenemos un hospital y si se lo pido a mis padres seguramente ellos podrían apoyarte si el conflicto es económico para tratarte, digo, no es que me interese ni mucho menos pero no quiero ver a mi senpai enferma si puedo ofrecerle apoyo – menciono Maki tan deshonesta como siempre.
Nozomi solo suspiro y se puso de pie, para ir a lado de la rubia que aun lloraba en el pecho de Umi, la, tomo de las manos y la obligo a incorporarse para abrazarla por detrás aun sentada.
- Se los contare, pero no ahora por favor ténganme paciencia, tenme paciencia Elichi, voy a estar bien.
- Solo recuerda que… tengo un hospital – dijo Maki muy tiernamente, causando que todas comenzáramos a reírnos por como lo dijo.
- Esta bien, pero no tardes mucho, de verdad que tengo mucho miedo – le respondió Eli tomándola de la mano fuertemente.
- Vamos a comer un poco de RAMEN ¿Qué les parece? – interrumpió su momento romántico Rin, al parecer estaba un poco más tranquila.
- Nozomi, solo recuerda que nosotras te queremos mucho y nos preocupamos por ti, no solo por ser la madre de MUSE sino porque eres IMPORTANTE para nosotras y TE QUEREMOS, eres nuestra AMIGA, ante todo – le dije mirándola fijamente.
Solo me sonrió y asintió aun con la mirada triste, Eli la tomo de la mano y la abrazo delicadamente, poco a poco nos levantamos para irnos hoy de nuevo no ensayaríamos, pero al parecer uno de los tantos problemas que teníamos estaba al menos controlado, mire con enojo como mi pelirroja iba corriendo detrás de Niko como siempre, Hanayo solo me tomo la mano como muestra de apoyo, sentí una mirada que me helo la piel, me gire buscando a la causante para ver con sorpresa como la misma causante de mis preocupaciones me miraba molesta por mi cercanía con nuestra amiga, Rin paso a mi lado corriendo, chocando un poco conmigo, pero ni volteo a mirarme.
Gire la cara sorprendida, mi amiga solo negó con la cabeza algo triste pero no menciono nada más, suspire, nos soltamos de las manos, una a una salieron del club, hasta que quede yo sola, pero no me sentía cómoda, tenía la sensación de que alguien dentro del club me miraba, incluso un escalofrió me recorrió el cuerpo cuando escuche como alguien o algo me tocaba, no me quede para averiguar si había sido o no producto de mi imaginación simplemente salí corriendo lo más rápido que pude hasta que las alcance, Kotori se sorprendió cuando llegue a su lado y simplemente la abrace. Pero a pesar de eso no me dijo nada. Me gire de nuevo para ver a lo lejos ese salón con el claro presentimiento de que las cosas cambiarían.
Dentro del club se comenzaron a escuchar varias risas realmente divertidas por la reacción de la ojiazul. Sin embargo, no se veía a nadie en ese lugar, ni mucho menos se podían distinguir el número de cosas a las que pertenecían esas carcajadas.
- ¿Por qué lo hiciste? – pregunto una de esas cosas. El tono de voz que tenía era tierno como el de un niño, al cual haces un montón de cariños con tal verlo sonreír un poco.
- Es divertido, además ya me había fastidiado de ver como pasan las cosas entre esas aburridas, mi querido hermano – respondió una segunda voz más madura, pero aun joven, era un tono divertido el que ocupaba. El tono de voz de un bromista impertinente sin duda alguna.
- ¿Viste la cara que puso la chica pan? – pregunto el pequeño.
- No sé si eso fue lo mejor, o ver como simplemente corrió como si su vida dependiera de salir corriendo – remato el joven.
- Maldición ya guarden silencio – interrumpió fatigada la voz de una tercera persona mayor, muy gruñona, por cierto.
- Hermana por favor déjanos divertirnos, estoy cansado de ver como los idiotas humanos siguen repitiendo historias como si fuera lo más divertido del mundo, estoy aburrido, quiero hacer algo, lo que sea, pero ya – repelo el pequeño.
- El enano tiene razón es tedioso vivir así, somos inmortales y es absurdo ser inmortales para ver cómo estos idiotas siguen su vida como siempre, por siglos, generaciones, es un fastidio – dijo el de en medio.
- ¿Podemos divertirnos al menos una vez? – rogo el pequeño.
- Por favor, estoy cansado de ver todo y no hacer nada – insistió el mediano.
- Déjense de tonterías – mando el mayor, para guardar silencio por unos segundos – aunque tienen razón estoy realmente aburrido de lo mismo, todo parece un juego de memoria en estos seres, los que tienen mucho, se la viven soñando con tener más o menos de lo que gozan, con tal de obtener algo que los haga realmente "felices".
- Los que no tienen nada, se la viven deseando y codiciando lo que otros tienen, y no se fijan en lo que ellos poseen, se vuelven personas ambiciosas y llenas de resentimientos o demasiado altruistas al grado de olvidarse de ellos y así poder pagarle a la "vida" por aquello que hicieron más y les hizo merecer ese castigo – continuo el mediano.
- ¿Y los que nunca crecen, que? Esos son los peores, encerrados en sus berrinches porque no son capaces de aceptar que las cosas no siempre salen bien, malditos humanos parecen todos cortados por la misma tijera, sino pierden algo no lo valoran a tiempo, si lo valoran se les olvida después de una época porque era importante, si lloran se preguntan que hicieron mal para merecer eso, desean reír y lo obtienen se preocupan por los momentos que habrán de llorar aunque aún no lo vivan, si ríen desean aún más, sino tienen nada lo quieren todo, si tienen todo no quieren nada, son un fastidio. – Intervino el mayor.
- Si viven, se quejan de lo que perderán al morir.
- Si mueren se lamentan por lo que no hicieron al vivir.
- Si tienen salud, se olvidan de ella y cuando enferman hacen de todo por recuperarla.
- Por tratar de hacer felices a unos se olvidan de que todo tiene límites.
- Si viven con limites añoran la libertad.
- Si son libres algunos desean ser esclavos para no tener que vivir bajo el peso de sus decisiones.
- Un verdadero fastidio – concluyeron los tres con voz cansada para luego ponerse a reír por sus comentarios.
- Pero tienen razón es momento de divertirnos un poco con estos pobres humanos, y el grupito que acaba de salir parece ser que será muy interesante para jugar.
- Gracias hermana, ya veraz como nos divertiremos.
- Eso espero.
- Pobres esperemos y sepan afrontar lo que se les viene.
Mientras tres entes extraños hacían planes sobre como divertirse, nueve chicas pasaban una tarde lo más amena posible, llenas de alegría por poder compartir los momentos más hermosos de su Juventud con las otras, sin saber que sería el ultimo día que tendrían de paz por mucho tiempo.
Día siguiente, Tokio, 6 am varios lugares del distrito de Akihabara, nueve chicas salían disparadas de sus casas con la cara llena de pánico, corrían tan pronto como los cuerpos que ocupaban les permitían sin importarles que estaba pasando. Como si se hubieran puesto de acuerdo llegaron corriendo al mismo tiempo a las puertas de una preparatoria aun cerrada por lo temprano que era. Todas vestían pijamas y algunas con suerte traían sandalias.
Se miraron fijamente una vez que estuvieron frente a frente para gritarse de manera simultánea.
- ¿QUIÉN DIABLOS ESTA EN MI CUERPO?
- ¿Qué demonios pasa aquí? ¿Por qué estoy en tu cuerpo maldito monstro pechugón? ¿Qué demonios hiciste anoche que me duele tanto el cuerpo? Demonios ¿es normal que me duela tanto la espalda por cargar estas cosas? – dijo indudablemente Yazawa Niko en el cuerpo de una Nozomi Tojo realmente apaleada.
- No maltrates mi cuerpo Nikochi, te recuerdo que puedo hacerte sufrir mucho cuando todo regrese a la normalidad – dijo una aparente Hanayo poniendo una voz y un gesto realmente pervertido.
- No hagas eso nya, Kayochin no haría esos gestos – repelo una rubia poniendo gestos realmente divertidos al tratar de defender a su amor.
- Debemos mantener la calma y calmarnos – intervino Umi encerrada en el cuerpo de Honoka, haciendo que esta se viera extrañamente seria.
- Debemos despertar eso, debemos hacer, así que con su permiso yo me acostare a dormir para despertar de este extraño sueño – contesto Honoka, quien ocupaba el cuerpo de una Maki extrañamente expresiva, la cual segundos después se tiro en el suelo tratando de dormir.
- No te tires en el suelo – repelo Rin, es decir Maki en el cuerpo de Rin.
- Tranquilas, debemos pensar que vamos a hacer antes de hacer más escandalo – intento persuadir Kotori, no Niko, si en el cuerpo de Kotori.
- Pero está haciendo idioteces y está en mi cuerpo, va a ensuciar mi pijama favorito – dijo una peli naranja poniendo los ojos aguados por la agresión a su ropa favorita.
- Ya niña mimada deja de hacer escenitas - le regaño Maki, no era Rin.
- Basta, compórtense de acuerdo a la altura – nos gritó Kotori poniendo exactamente el mismo gesto que pone nuestra querida presidenta del consejo estudiantil cuando se desespera.
- ¿Pero qué demonios haremos? Nya – grito dramáticamente Rin mientras abrazaba a Kotori, no esperen Eli. Si Elí se abrazaba a sí misma.
- ¿Por qué no dices nada Hanayo? – me pregunto creo que Maki mientras se golpeaba así misma en el suelo.
- Qué…- comencé a decir bajito.
- ¿Qué? – repitieron las demás en coro.
- ¿Qué alguien me ayude? – termine de gritar mientras intentaba por todos los medios saber qué diablos pasaba.
Continuara…
