Hidden Destiny Capitulo 11
Luego del asesinato de Friedman y el conflicto abierto que sucedió en la misión con el objetivo de su asesinato, Claudia fue llevada rápidamente a la clínica de los asesinos para ser atendida, no hubo muchos problemas de hecho, Claudia tuvo mucha suerte, el disparo no toco ningún órgano vital y solo daño unos cuantos tejidos musculares de la cadera. Dan, supo que Claudia ya se estaba recuperando, así que, fue hacia la clínica apenas pudo unos días después.
Dan caminaba por el camino de piedra que llevaba al edificio, el edificio era grande, de color blanco, con decoraciones de madera y algunas cintas de tela roja que recorrían los postes de luz a los alrededores, el camino estaba rodeado por árboles, bancos, arbustos, estatuas de arte moderno, y muchas otras decoraciones de distintos tipos y etc, Dan miraba el paisaje a medida que avanzaba, disfrutaba mucho de ello, mirar el paisaje, siempre desde pequeño lo realizaba, y ahora adulto, lo sigue haciendo.
Luego de caminar un rato, Dan levanta la vista y mira hacia el edificio
"Aquí tiene que ser…" – Murmuraba
Luego, mira hacia su reloj y ve la hora, para luego, entrar al edificio.
Esa "clínica", es de hecho una clínica construida por los asesinos junto a unos… "Aliados"… La clínica fue construida especialmente para poder atender a los asesinos heridos de manera segura sin tener el riesgo de ser descubiertos por los civiles, o por algún enemigo, o por algún extraño, además de atender a la gente "normal" que va a la clínica desconociendo su verdadero propósito.
También se le considera una base a esta clínica, pero de distinto tipo, el sistema es el siguiente, la clínica la administran en general un grupo privado a parte de los asesinos, una compañía medica poco conocida llamada "Clínicas Douglas" quien de vez en cuando compite con Abstergo (No siempre con buenos resultados). La clínica se encuentra dividida, literalmente, por un lado esta una clínica normal con todas sus habitaciones, con las consultas, informaciones, doctores, enfermeras, etc. Pero, al otro lado, cruzando unos cuantos pasillos, y algunos cuantos controles de seguridad disimulados (como claves secretas orales y guardias disfrazados), se llega hasta la otra mitad de la clínica, el lado de los asesinos (Aunque también se puede acceder a ella por una entrada trasera escondida para las ambulancias). Esa "mitad" es administrada por los asesinos y solo se atienden a asesinos, asesinos heridos que suelen venir así desde misiones peligrosas. Esa otra mitad, tiene consultas un poco mas especializadas en traumas, heridas, hematomas o cosas por el estilo, casi nada de consultas para cosas como enfermedades o malestares, o esas otras cosas las cuales la "gente normal" o "civiles" tendrían normalmente.
Los asesinos, obtendrían su propia clínica privada y refugio, mientras que Clínicas Douglas, obtendría un apoyo económico y descuentos en ciertas tiendas para sus trabajadores (también aliadas de los asesinos). El sistema de los gremios nunca se perdió realmente a pesar de lo que piensan algunos, lo que sucede es que simplemente se ve menos y se usa menos, pero siempre esta presente.
Luego de "La Gran Purga" del año 2000 (Asesinato del mentor de los asesinos por un "agente durmiente" de Abstergo), el lanzamiento de satélites de vigilancia (Algunos de Abstergo, otros de otras compañías, pero que podrían también ser utilizadas por Abstergo), y la gran cantidad de tecnología que ahora estaba disponible para todos, los asesinos tuvieron problemas, y se fragmentaron, en especial por "La Gran Purga", tuvieron que comenzar a trabajar en grupos pequeños y tuvieron que comenzar a eliminar y/o esconder la mayoría de las bases al aire libre, para que así fueran indetectables, por eso, por ejemplo, el entrenamiento de Dan fue en una base bajo tierra. Esta clínica, como era administrada por Clínicas Douglas, que supuestamente "no conoce el conflicto templario-asesino, y que además contiene en su clínica un lado secreto para los asesinos, la base nunca fue eliminada y el lugar se utiliza como clínica para los asesinos hasta hoy en día.
Claudia dormía placidamente en su cama en su habitación de la clínica, era una habitación pequeña, no muy grande de hecho, paredes blancas, unos sillones al costado izquierdo de la cama, una ventana al lado derecho, y una pequeña tele colgada en la esquina de la habitación… Oh, y también un bello cuadro antiguo de caballos en la pared.
En el sillón, se encontraba Ariel, sentado y medio dormido, con brazos y piernas cruzadas, esperando a que Claudia despierte. Entonces, Claudia despierta.
"…Gracias" – Claudia dice suavemente mientras despierta
Ariel rápidamente se despierta de su somnoliento estado y sacude la cabeza, e intenta fingir que no estaba cansado.
"¿Ah? ¿Que? Eh… Hola Claudia, buenos días"
"…Dije gracias" – Claudia recalca
"¿Por? ¿Que hice?"
Claudia recupera un poco su voz y habla mas fuerte, "recupera fuerzas".
"Que no hiciste, te has quedado allí todo este rato mirándome como idiota"
"Eh, si… Es que, luego del dis- ah si, y como esta tu herida?"
"Ah, duele a veces pero no es tanto, en un mes estaré de vuelva en combate"
"Me alegra oír eso" – Ariel asiente
En ese momento, Dan abre la puerta de la habitación y entra.
"Uy, ups, eh, interrumpo algo?" – Dan no quería molestar y pudo ver como Ariel miraba a Claudia
"No, para nada, pasa" – Dice Claudia feliz por las visitas.
Dan obtiene un poco de confianza y camina por la pequeña habitación hasta la ventana
"Y..."
Camina un poco más y se sienta en ella apoyándose mientras mira hacia afuera.
"¿Ahora que?"
"¿Como que ahora que?" – Responde Claudia extrañada
"¿Como seguiremos sin ti? Eres parte del equipo y-"
"Ah que tierno, Dan, pueden continuar sin mi, hay muchos otros asesinos que me pueden reemplazar mientras estoy fuera… Bueno, dentro mejor dicho, ya que no puedo salir de aquí"
"¿Pero como lo haremos?"
Entonces habla Ariel
"Dan, a veces es mejor no… Encariñarse mucho con tus compañeros, por que después… No sabes como continuar cuando ellos no estén"
"Entiendo…"
Todos quedan un rato en silencio, Claudia interrumpe
"Oye, te puedo hacer una pregunta Dan?"
Dan se extraña un poco por el repentino interés de Claudia, entonces se gira hacia ella y responde
"Claro, por que no?"
"Eh, puede que te moleste lo que preguntare…"
"…Pero, eh… Mejor pregunta, ósea… Por algo me dijiste que tenias una pregunta"
"Ok"
Claudia mira hacia el techo desde su cama, como pensando como hacer su pregunta, como formularla, como hacerla correctamente, al final, luego de unos segundos, decide preguntar lo primero que se le viene a la mente.
"¿Por que golpeaste así a Friedman?"
"¿Que?"
"¿Por que? Era primera vez que lo veías y…"
Claudia se detiene y luego abre bien los ojos.
"Ooooh!… Ya recuerdo"
Dan queda en silencio y mira hacia abajo, Claudia sigue con sus preguntas
"¿Que paso con tu padre? ¿No era parte de los asesinos? ¿Y tu madre? ¿Eras huérfano no? ¿Pero como el los conocía?"
"Es eso exactamente"
Dan se levanta de la ventana, camina, y se apoya en la pared al lado del cuadro.
"…Yo nací huérfano, y viví toda mi vida huérfano, jamás en mi vida conocí a mis padres, bueno, hasta hace poco claro."
"Como que no te sigo la historia"
"Espera y te explico, nací y viví en mi orfanato hasta los 18 años, siempre, desde pequeño, me falto un padre, una madre, hablo de alguna figura materna o paterna, lo que sea, pero, nunca me adoptaban, y nunca me adoptaron, a tal punto, en donde… aun ni si quiera tengo familia alguna, nunca tuve novia, nunca tuve amig… Bueno, si tuve uno, uno, pero no hablare de eso"
"Habla"
"¿Que? No gracias… "
"Claudia acaso oíste algo de lo que dije?" – Ariel interrumpe, no tenia muchas ganas de oír la historia de Dan por segunda vez
"No… Dan, por favor"
…Orfanato, año 1983
La lluvia abundaba afuera, aunque fuera de día, estaba atardeciendo y estaba muy nublado, haciendo parecer el día, noche, las calles vacías, pero con unos pocos pero notorios autos que viajaban y cruzaban cada cierto tiempo frente a las puertas de cada casa, cuyas luces podían hacer notar la densa lluvia que caía. Dentro del orfanato, una señora, de unos 40 y tantos años, de contextura "rellena", afroamericana, y vistiendo un colorido suéter, estaba sentada en una silla del comedor, ese gran comedor, aquel se utilizaba para atender a todos los huérfanos que vivían en ese lugar, una mesa larga y amplia. La señora leía para pasar el rato, los niños del lugar se encontraban en otro lado de la casa, en el segundo piso para ser exactos, muchos dormían, y otros solo veían televisión, cada uno en lo suyo. Así que dejaban el suficiente silencio para la señora, quien estaba inmersa en su libro leyéndolo. Entonces, oye que golpean la puerta, ella, se levanta y camina hasta ella.
Abre la puerta y saluda, casi por rutina.
"Hola bienvenido al orfanato, viene por adopción?" – Pregunta la señora felizmente ignorando por completo el aspecto del día, o del aspecto de quien estaba parado frente a ella.
Un hombre, con una chaqueta oscura muy gruesa, jeans, y una camisa manchada con lo que parecía ser sangre, pero no mucha, solo unos puntos, el hombre, se veia un poco herido y sucio. Sostenía a un bebe recién nacido, envuelto en distintos ropajes, completamente limpio, como si no le hubiera pasado absolutamente nada, durmiendo "como un angelito", sin ni siquiera una sola gota de lluvia sobre su joven piel.
"Por favor, cuídelo" – El hombre habla mientras le acerca el niño a la señora, la dueña del lugar
"…Entiendo, pero por favor, pase unos momentos, esta lloviendo, y hace frío, adentro tenemos comida" – La señora, ósea, la directora del orfanato, se caracterizaba por tener un corazón de oro, que ayudaba a las personas sin importar las circunstancias o los prejuicios que podrían aparecer junto a estas.
"No, muchísimas gracias, pero por favor, solo le pido que lo cuide, hasta que llegue el momento"
"Eeeh…" – La directora no sabia bien como responder
El hombre, deja el bebe en las manos de la directora repentinamente, la directora, intenta sostener al niño correctamente pues el hombre se lo había pasado muy rápido, y luego, levanta la vista. Ve que no hay nadie, y ve que el hombre ya se había ido.
La directora, sale unos momentos cubriéndose ella y al bebe de la lluvia con su antebrazo para poder mirar, no había ni una alma, una calle vacía. Luego, se devuelve… Justo antes de entrar al orfanato, oye que piso algo, como una hoja de papel, mira hacia abajo, y ve que piso una nota, la toma, entra, cierra la puerta, acomoda al bebe y la lee.
"Su nombre es Dan"…
…"Llegue al orfanato recién nacido de hecho, y lo mas increíble fue que me fueron a dejar directamente, no fue que me abandonaron, si no, me dejaron, nunca supe quien fue mi padre o madre hasta hace poco, y eso, digamos que me afecto un poco"…
…Orfanato, año 1996
Dan, se encontraba acostado boca abajo en su cama, leyendo una enciclopedia, de esas de dinosaurios, unas baratas que se solían comprar en kioscos o que venían incluidas en promociones de diarios,
En ese tiempo solía leer mucho, incluso demasiado, se pasaba horas y horas leyendo, perdió mucho el interés con los años, pero solía leer mucho, en especial al no tener ningún amigo "real", que tuviese su edad o que compartiese sus gustos, siempre era igual, solo, en algún rinconcito, leyendo alguna cosa, y no por que fuera un niño estudioso, si no, por que le daba algo que hacer, algo que ver, algo que descubrir y aprender.
Había estado leyéndose esa enciclopedia desde hacia rato pues no tenia nada importante que hacer en esos momentos (A veces se distraía con labores de la casa que le tocaban de vez en cuando, no era un niño autista ni nada parecido) pero, una pequeña pero aguda voz le interrumpe.
"Oye" – Un niño un poco menor que Dan le toca con el dedo en la espalda mientras lo llama
"Oye" – El niño vuelve a tocar a Dan
"Oye" – El niño, comienza a tocar a Dan por cada vez que dice "Oye"
"Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye… Oye…"
"¡¿QUE?!" – Dan se da vuelta y mira al niño con un rostro que mezcla la risa y enojo a la perfección
"Hoy se va Jack"
"Wow, en serio?"
"Si, nos estamos despidiendo de el ahora, ven abajo"
"…Ok"
Dan se levanta de su cama, se dirige a las escaleras y comienza a bajar a paso lento mientras oye atentamente a la multitud de abajo, pero justo a la mitad del camino, se detiene, y ve en la sala a su antiguo compañero, sonriendo, riendo, feliz… Abrazando a una emocionada señora.
Desde allí, vio desde lo lejos la emotiva escena. Pero, se sentía extraño, no estaba feliz, ni triste, tampoco enojado, ni mal, de hecho, solo sentía… Que no tenia por que estar allí abajo. Algo… Perteneció al orfanato, y era parte de ese grupo, pero sentía que simplemente no debía estar allí.
…No lo sentía
"Y mam-, eh, te puedo llamar mama cierto?" – Pregunta el pequeño niño
"Claro que si amor" – La mujer sonríe junto a sus ojos llorosos y abraza fuertemente al niño.
Muchos otros niños e incluso otros padres celebran mirándolos y aplaudiendo… Dan, por su parte solo se encontraba en un escalón, a lo lejos, mirando, pensativo…
…"Pero igual lo supe llevar bien con un poco de ayuda"
"¿Amigos?"
"…Amigo"…
…Orfanato, año 1998
Era de mañana, muy de mañana, y Dan se había despertado mas temprano, demasiado para su gusto pues el no es para nada madrugador. Estaba sentado en su cama, esperando que le de sueño para poder volver a dormirse, se acomoda, oye a los otros que dormían a su lado en las otras habitaciones, mira por la ventana… No hacia nada realmente, y así pasaron una buena cantidad de minutos de "nada". Entonces, le da hambre, y así que decide bajar y tomar algo. Se levanta, camina intentando no despertar a nadie, y sale de la habitación.
Se acerca a las escaleras y comienza a bajar lentamente, el crujido de los escalones se oía fuerte, eso incomodo un poco a Dan ya que no quería despertar a nadie, prefería mejor evitar los momentos incómodos, así que, con sumo cuidado paso a paso bajo los escalones. Entonces, oyó ruido en la cocina, platos, puertas, y de todo, siendo abiertas, cerradas, etc.
Alguien estaba abajo revolviéndolo todo, la directora? No, no podría ser ella, ella el día anterior dijo que dormiría hasta tarde, ella no suele equivocarse en cuanto a eso… Tal vez la asistente de la directora? No, tampoco, podría ser cualquiera, pero algo le daba mala espina.
Dan se detiene en seco y oye con atención… Pasan unos segundos y se siguen oyendo ruidos. "Tengo que bajar", pensó Dan… Se acerca de a poco, baja las escaleras y camina hasta la cocina, intentando controlar la velocidad de sus pasos. Entonces, justo antes de abrir la puerta, esta se abre frente a el y de repente ve a la dueña del lugar salir de la cocina como si nada, quien le saluda, dándole un susto de muerte.
"¡Hola! ¿Madrugando?" – Dice alegremente la directora
"¡Aagh!"
Dan da un salto hacia atrás, luego simplemente ríe nerviosamente mientras se rasca la nuca…
"Je-jeje M-me asustaste"
"Ah disculpa, es que estaba atendiendo a James"
"¿James?"
Dan mira entonces hacia la cocina, detrás de la directora y la puerta, asomándose… Y justo allí se encontraba un chico, un poco mayor que Dan, de aspecto, como decirlo, distinto… Tenia una vestimenta de indigente, pero estaba tan limpio como un joven de situación económica buena, su cabello estaba muy desordenado y con manos con marcas de antiguas cicatrices, el niño al parecer vivió en la calle por mucho tiempo pero se mantuvo bien… Estaba comiendo cereales en una esquina de la mesa, quieto, silencioso, y concentrado en su actividad. Levanta un poco la cabeza, mira a Dan, y saluda
"Hola"
"…Hola?"
James baja la cabeza y sigue con su desayuno, cumplió con su deber de saludar y no parecer maleducado, Dan se queda mirándolo extrañado, y la directora, los mira a los 2… Oh, el clásico silencio incomodo… Bueno, por suerte la dueña era lo suficientemente elocuente como para romper el hielo.
"Bueno, James tiene 16, solo un año mas que tu, así que creo que no habrán problemas en cuanto a gustos y podrán ser buenos amigos"
"¡Pero si apenas lo conozco!"
"Yo igual apenas te conozco" – Responde James
"Verdad"
"Bien, bueno, Dan, muéstrale las "Instalaciones" si no te molesta" – La directora ríe y se va al refrigerador a sacar un jugo.
"Ok, pero… Creo que tengo que esperar a que termine" – Dan responde apuntando a James mientras sigue con la vista a la dueña quien estaba abriendo el refrigerador.
"Ya termine, vamos?" – Dice James levantándose de la mesa y poniendo su plato en el lavaplatos
"Eh, ok"
Dan mira a James unos segundos, y luego de darse cuenta que no había opción alguna, le hace una seña con el pulgar apuntando afuera como preguntándole si estaba listo, James asiente y salen de la cocina…
…Dan se levanta de donde estaba, y da una pausa a su historia
"Eh, ¿que pasa?"
Dan queda pensativo… ¿Debería continuar hablando?... Ah ya que… Tiene que terminar con lo que empezó.
"Lo que pasa es lo siguiente, un día conocí a un niño llamado James, era un año mayor que yo y llego al orfanato solo. Al parecer vivió en la calle y necesitaba refugio, así que la directora lo acogió sin dudarlo. Lo coloco en mi habitación, y comenzamos a conocernos con el tiempo. Me acuerdo que era bien criticón, pero muy inteligente, a veces molesto, otras un buen compañero, al principio era un poco autista pero fuimos buenos amigos… Bueno, eso era eso del amigo"
"Cuenta mas"
"¿Que?"
"Estoy aburrida… Diviérteme"
"Y herida"
"Solo por un tiempo!"
"Ehm… bueno quieres saber o no quieres saber?"
Claudia se sienta, estira los brazos y se hecha de nuevo en la cama
"Si"
Ariel tose un poco para llamar la atención y pregunta.
"Ejem… Y Dan… Amm… Y el li-"
Entonces, la pregunta de Ariel es interrumpida, es su teléfono vibrando. Ariel se levanta de su silla pocos segundos después de sentir su teléfono y se disculpa mientras ve quien le llama.
"Ok no importa, disculpa Dan, pero creo que me necesitan afuera"
"Ok no hay problema, total ya oíste todo esto no?"
"Jeje, si, en parte, bueno… Em… Si, ya me tengo que ir, permiso"
Ariel se va de la habitación un poco apresurado y deja a Dan solo, narrando su historia a Claudia
…En el orfanato, el deporte preferido entre los niños era el futbol, siempre, y todo el tiempo, futbol. Futbol, futbol, futbol, ¿que originales no? Todas las tardes de los viernes y los domingos, los niños del orfanato se juntaban afuera en el patio de la casa para poder organizar pequeños partidos, en donde el orfanato entero se dividía en distintos equipos para realizar pequeños campeonatos de este deporte.
O a veces incluso, mediante algunos contactos de por ahí, los niños invitaban a otros niños de otros lugares de la ciudad para poder jugar, y esto no se hacia muy seguido, pero cuando se hacia, era algo que realmente unía a todo el mundo… Pero, no todo era de color de rosa para estos niños, pues a veces, niños, por así decirlo, no muy "educados", se unían al grupo y dejaban un embrollo enorme, pero esa es otra historia que conocerán mas adelante.
Unos 15 niños aproximadamente se encontraban parados en fila frente a otros 2 niños, quienes eran responsables del tener que elegir a los jugadores para sus equipos correspondientes para el próximo juego el cual tendría que realizarse en unos momentos, nadie allí quería demorarse mucho mas de lo que ya se habían demorado, habría que jugar, y pronto… Dan, por su parte, no estaba tan ansioso como ellos, de hecho, ni si quiera estaba allí exactamente, en realidad se encontraba sentado en una silla plegable no muy lejos de allí al lado de la puerta trasera del orfanato, nada mas, y nada menos que, mirando…
Y mirando el veía como los niños se comportaban y como interactuaban entre ellos, casi como un fascinante objeto de estudio. Se fijo en como iban eligiendo a los jugadores poco a poco, pasaba lo típico, los niños mas deportistas eran los primeros en ser elegidos, los mediocres iban al medio, y los gordos o aquellos con mal estado físico, al final… Dan solía criticar eso… En especial al recordar aquella vez en donde el quiso probar jugar y fue elegido ultimo solo por verse mas "flojo", y lo peor, es que ni si quiera pudo jugar, lo dejaron en una banca esperando a su turno durante horas… Bueno no nos alejemos del tema
"Ok elijamos… ¡Frank!" – Dice uno de los niños capitanes, y Frank, uno de los niños del grupo, sale y se acerca para ponerse en fila detrás de su nuevo capitán de equipo.
"William" – Dice el otro, y William, otro niño del grupo, se pone detrás de su capitán en fila.
"Steve" – Dice el primero.
Y comienzan a elegir…
Dan se queda un rato mirándolos, pero entonces, oye algo…
Traptaptap ¡PAF!
"¡UHGJ!" – Suena como alguien que se ha caído, ¿Qué habrá pasado?
Dan se levanta de su silla, mira hacia de donde venia el ruido, piensa un poco sobre que pudo ser, mira a los niños, y luego se dirige hasta la fuente de su repentina atención, va al costado del orfanato, justo en la brecha que separa la pared oeste, y la valla. Dan gira hacia el pequeño camino, y ve a James arrodillado en el piso jadeando de cansancio.
"Jame- James, ¿que haces?"
James lo mira y no responde a la pregunta, se da media vuelta ignorando la presencia de Dan y luego intenta correr verticalmente por la pared, se levanta unos metros gracias a su técnica y luego cae al piso con fuerza.
"Que mier… ¡¿Que fue eso?!"
"Parkour"
"Park-que?"
"Parkour, el… Arte de moverse de un punto a otro… Así como fluido"
"Parece como… Gimnasia callejera o algo así jeje" – Dan se rasca la nuca riendo dándose cuenta de lo raro que fue su comentario.
James hace un nuevo intento, cae con fuerza y luego sigue hablando mientras se levanta.
"Tanto que lees y no sabes nada" – James mira a Dan con mirada critica
"Es que no tengo nada mas que hacer"
James levanta una ceja, se encoje de hombros, y vuelve a intentar su movimiento, lo logra, apoya su pierna en la pared, da un impulso hacia arriba, "corre", y luego, al llegar al punto mas alto posible, da un impulso hacia atrás mientras da un giro con la cadera y logra subirse a la punta de la valla. Se toma de ella, y luego queda sentado en cuclillas luego de acomodarse un poco.
"…Wow…" – Dan lo mira con los ojos bien abiertos
James mira sus pies en donde estaba apoyado, mira la pared, mira sus manos, y luego mira a Dan.
"¿Quieres intentarlo?"
"Ehm…"
Dan gira la cabeza y ve a los niños que siguen eligiendo para el partido. No le extrañaran
"Por que no, bueno vamos"
Y fue así como comenzó la amistad entre Dan y James, fue una amistad, por así decirlo, corta pero bien satisfactoria. Días mas tarde, James realizo un trato junto a Dan y le prometió que le enseñaría todo lo que el supiese sobre el parkour, y a cambio, Dan tendría que enseñarle a James, todo aquello de lo que James no pudo aprender por su vida en la calle, es algo curioso el sobre como fue que llegaron a este acuerdo, la señorita Connolly tuvo mucha influencia en esto, ya que, siendo honestos, será una simple directora de orfanato, pero era una maestra de la persuasión cuando ella se lo proponía. ¿Que? ¿No habia mencionado su nombre? Ah ya que...
Dan no era el mejor profesor del mundo, pero al menos se esforzaba, mientras que James, bueno, a James le fue mas fácil, ya tenia algo de experiencia en enseñar. Según le contó a Dan en una ocasión, esto se debía a que hubo un tiempo en donde tuvo que enseñar a hacer "ciertas cosas" a sus hermanos, como el robo… El no estaba muy orgulloso, pero tenía que hacerlo. Para la sorpresa de James, Dan no le dio gran importancia a este hecho, e incluso, podría decirse que hasta lo ignoro, o fingió hacerlo, realmente no importaba, Dan rápidamente acepto la realidad y su amistad se hizo cada vez más fuerte.
En los días en donde a James le tocaba ser el profesor, solían salir del orfanato y se iban a entrenar a un camino de piedras que cruzaba unas casas abandonadas cercanas a este, estaban a medio construir en su gran mayoría, por lo tanto estaban llenas de cosas que podrían usarse para sus acrobacias y entrenamientos, eran perfectas, realmente perfectas. La casa con el extraño terreno baldío lleno de bloques de cemento, la rayada estación de buses que nunca fue utilizada, el pequeño kiosco, y hasta una tienda vacía que había quebrado hace algunos meses y que nadie había ido a reclamar. Wow que recuerdos.
En el entrenamiento primero comenzaron con simples saltos, como saltar por encima de obstáculos, agarrarse de cornisas, y carreras de free-running simple, luego, pasaron a las caídas y volteretas, el nombre mismo lo explica y luego… Muy de a poco, Dan fue aprendiendo sobre como utilizar el parkour de manera correcta y utilizar cada una de sus técnicas de la mejor manera posible, nunca llegaron a cosas muy complejas a decir verdad, pero de que algo aprendió, algo aprendió, y eso es lo importante.
Eso si no fueron muy de contacto, no se solían abrazar, o saludar calurosamente, o como se le diga, mas bien eran de conversar mucho, y MUCHO… Plácticas que se podrían calificar de hasta filosóficas a la media noche, realizadas cuando ya todos dormían, conversaciones de lo que le paso a cada uno en el día, cosas varias… Sep, cosas varias y etc etc…
…"Pero todo cambio cuando recibí mi libro"
"¿Libro?"
"El libro de la historia de los asesinos, un día, en el orfanato, recibí un… Paquete…Y este contenía la historia de los asesinos"
"…Ok…"
"Si, pues… Me lo robaron… Y el me ayudo, pero luego, simplemente desapareció"…
…Año 1999
Dan, arrodillado y agotado, respirando con un poco de dificultad y rápidamente. Estaba en el tejado de una de las casas abandonadas, había estado entrenando junto a su amigo ya durante un largo rato, y necesitaba descansar un poco y dejar de moverse. Se habían subido allí ya para terminar finalmente su práctica.
"Espera, James…" – Dan alza la mano intentando detener a James
James estaba unos cuantos pasos mas adelante, el por su parte, había soportado un poco mejor el entrenamiento y se había movido muchísimo mas que Dan, estaba igual de cansado, pero no necesitaba la misma cantidad de descanso. Se seca el sudor, y se da vuelta.
"¡Dan levántate!" – James le habla con fuerza, casi como un militar hablándole a su subordinado
"S-si"
Dan tose un poco y se levanta. Estira sus brazos hacia atrás y recupera fuerzas, intentando ignorar el cansancio.
"Que te paso hoy que andas de tan mal humor"
"Ehm… Te explico luego"
Era extraño, James parecía distraído, fuera de si, como si algo le preocupase… Aun así, Dan prefería no preocuparse y/o hacerse tantas preguntas, así no se complicaría y además era mejor que no se metiese en asuntos que no sean de su incumbencia.
En ese momento, oyen unas risas a lo lejos, venían justo desde el otro lado del terreno baldío en el que se encontraban, al parecer de la esquina de una vereda que llevaba a la entrada de unos departamentos ¿Quiénes podrían ser?
"Que es eso…" – James se gira nuevamente y mira hacia lo lejos mientras se tapa del sol con su mano
"Ni idea, tu que crees?"
"…Ni la mas mínima idea"
Entonces James sin previo aviso, mientras Dan lo miraba incrédulo, corre hacia el borde del techo, da un enorme salto y cae con fuerza al piso seguido de una rodada, se levanta de la caída, y vuelve a mirar a la fuente de las carcajadas…
"¡Oye no me dejes solo! ¿¡Por que te vas así!?" – Dan trota y se acerca al borde del techo para ver a donde aterrizo su amigo.
"Tienen tu libro"
"Mi…"
Dan queda pensativo por unos momentos, levanta la cabeza y entiende al segundo.
"Oh no…"
Debía bajar…Pero… Dan baja la cabeza y ve la altura desde donde esta, ve la altura desde el techo al piso, era una vertiginosa altura, era demasiado alto… ¿O tal vez no tanto? Tal ves solo exageraba ¿Debería saltar?... Se puso a pensar nerviosamente.
"¡No tenemos todo el día!"
"Ok ok…" – Dan da unos pasos hacia atrás y se prepara para el salto.
Uno… Dos… Tres…
Dan corre y salta, cae con fuerza, y amortigua la caída doblando las rodillas, tal como había aprendido y practicado durante variadas veces… Un dolor punzante en su rodilla izquierda lo afecta de improviso.
"Ugh… Olvide rodar…" – Dan se levanta y cojea un poco al acercarse a James
James se detiene y mira a Dan de reojo.
"Creo que en verdad te robaron el libro…"
"No me digas que son esos niños de la calle Elliot"
"No se…"
Se quedan parados unos segundos y oyen con atención… Nada, solo oían risas… Pero ya no eran desconocidas, ya los habían reconocido, eran "ellos".
Ok es momento de que les cuente sobre esos niños "no tan educados", los niños de la calle Elliot. Los niños de la calle Elliot eran unos 4 niños muy molestosos que les encantaba ir a sectores alejados de sus casas por el simple afán de molestar, fastidiar, robar, y hacer daño… Se llamaban Michael, Lucas, Eduardo, y José. El típico grupito insoportable y pesado, el típico grupito que estaba siempre detrás de todo, el grupito invisible para los adultos pero siempre concurrente para los niños y adolescentes inocentes, el típico grupito… Que James y Dan odiaban (y por supuesto, el resto del orfanato).
"¡Ajajaja!"
"Weeeeena"
"¡Pero que puto! ¡Leyendo libros de historia! ¡AAY SI MIRENME SOY TODO UN INTELECTUAL"
"¡Si! ¡Además fíjate en ese traje que usa ese que usa ese barbón! ¡Pero que gay! ¡¿Acaso esa es una falda?!"
Y risas y carcajadas le siguieron… Los 4, se hallaban justamente sentados en un círculo en el recodo de una calle, y adivinen que, estaban revisando nada más ni nada menos que el libro de la historia de los asesinos, "EL" libro de los asesinos. Llenándolo de suciedad y de mugre, tocándolo con sus manos, arrugando hojas, y hasta sacando algunas con dibujos invaluables de quien sabe que época, para hacer toscos y vulgares aviones de papel. Era "EL" libro y lo miraban con insignificancia, riéndose de el solo por el hecho de que les hacia gracia y que les era chistoso al no entender nada de lo que decía, de hecho, hubo un tiempo en donde Dan dudaba si estos chicos realmente sabían leer… Meh, tal ves sabían pero eran tan flojos que les daba pereza leer una mísera palabra.
Dan y James caminan un rato… Ven al "grupito"… Se ponen frente a ellos.
Al momento que se ponen frente a ellos, el grupo súbitamente deja de hablar y reír, el niño quien sostenía el libro lo esconde poniéndolo detrás de su espalda e intercambian miradas
"Hola Danicito" – Un diminutivo, un clásico, que original!
"Tenían mi libro, devuélvanmelo"
"Nooo… Noo… No… Como se te ocurre, estábamos jugando aquí no mas tranquilos"
El niño sonríe sarcásticamente mientras levanta ambas manos en señal de inocencia.
"Devuelv-"
"¡DEVUELVANLO!" – James interrumpe con gran ímpetu, no había tiempo para racionalizar con esos tipos.
"James, no te metas, ya me han robad-"
"¡¿No te cansas de esto?!"
"Ay si, mira como tiemblo" – El niño infla pecho y sigue levantando sus manos
Bueno, técnicamente no son niños pues eran tan solo un poco menores que Dan, pero actuaban como unos no? O al menos así lo demostraba este tipo, era Michael, el "peleador" del grupo... No hay mucho que explicar.
"Nosotros no tenemos ninguno de esos libros"
"Si, lo tienes"
Se miran con fiereza... Dan comienza a caminar hacia atrás y a pensar sobre el como diablos podría terminar con la pelea, o mejor dicho terminar con la pelea que podría crearse, no quería problemas, en verdad no los quería, pero James se veía violento, y conociéndolo, habría problemas… Un aire de tensión e incertidumbre acompañaba a los oponentes, Dan se incomoda en gran manera, se aleja, pero es entonces detenido por otro niño que se para detrás de el bloqueándole el paso, es José, Dan pudo reconocerlo bien ya sin mirarlo con simplemente sentir su "presencia" detrás suyo, y cuando digo presencia, hablo de la enorme robustez del chico, su sombra y pasos se solían sentir hasta de lejos.
"¡Que te crees tu! ¡De seguro tu madre fue una puta!"
"Yo no te he insultado, devuelve el libro" – James apunta con su índice
"James, no creo que-"
Por dios que esto no termine en pelea, pensaba Dan
"Tu madre es tan gorda... Uh!... Lo olvide, no tienes madre…"
Sus amigos sonríen al oír el ruin insulto de Michael, Dan traga saliva y mira con asombro, James respondería.
"Tu madre es tan gorda… Que su matrimonio se encuentra en peligro, tus padres se encuentran prontos al divorcio y por consiguiente tu te quedaras solo viviendo junto a una madre alcohólica"
"Uuuuuuuuuuuuuuu!" – El resto del grupo grito con risa pero al mismo tiempo algo de temor al oír la gran respuesta, las miradas entre los 2 se vuelven aun mas tensas.
"Ya olvidemos esto ehm" - Dan se acerca a los 2.
De repente Michael le da un puñetazo a Dan directamente en la cara, le deja un ojo morado, casi como dejándole claro que deje de estorbar. Entonces, oyen un coro de voces gritando al mismo tiempo
"¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea!"
Casi por arte de magia, los 2 rivales comenzaron a ser rodeados por un gran número de niños y niñas de distintas edades, también habían algunos adolescentes, pero menos. Muchos de ellos habían estado jugando en las cercanías, algunos llevaban pelotas, bicicletas, otros estaban mascando chicle, y otros solo estaban simplemente mirando, se notaba que fueron distraídos de sea lo que fuese que hayan estado haciendo, en esos años la gente solía salir un poco mas de lo que se sale ahora, y mas aun en sectores de la ciudad de ese tipo.
Dan se toca el pómulo suavemente, sintió el golpe, sintió la inflamación… Siente el dolor, y siente la furia contenida que estaba a punto de salir como un volcán en erupción, intenta controlarse, pero no, ya no lo soportaba, ya no importaba… Dan empuña la mano y se decide a devolver el golpe, pero es entonces cuando James lo detiene tomándole el brazo
"Detente" – James mira a Dan fijamente
"P-pero" – Dan se calma, James ríe un poco para calmar a su amigo
"Yo no necesito atacar para dejarlo mal"
"¡Me cabreo este hijo puta!" – Grita Michael
Michael corre y le da un puñetazo con gran enojo. James da un paso hacia atrás mientras se toca la cara por el golpe.
"Sabes que mas, olvídalo, saquémosles la-"
Y otro puñetazo mas le llega a James, pero al estomago. James se dobla por unos segundos por el dolor y luego se endereza.
"¡JAJAJA!" – El niño comienza a reír
James sin decir nada mas devuelve un vigoroso puñetazo al niño, este cae noqueado al primer golpe, al parecer no era tan fuerte como el se lo creía.
"¡PUTA MADRE MATO AL MICHAEL!"
Las aclamaciones de los niños se intensificaron, José y Eduardo comenzaron a rodear a James, uno por delante, y otro por detrás, el tercero, Lucas, toma a Dan por la espalda.
José le da a James un puñetazo, James da un salto hacia atrás para intentar esquivar el golpe, pero es agarrado por Eduardo, mientras, Dan se mueve fuertemente para liberarse de Lucas quien lo sostenía con fuerza.
"¡Vamos pégale fuerte!" "¡Vamos vamos!" "¡Salete!" "¡Patéalo!" - Se oían cada vez gritos y más gritos, de a poco se hacían más incomprensibles, enérgicos, y hasta ajenos a la pelea.
Dan se zafa y le da un codazo a Lucas, Lucas se va hacia atrás y responde con una patada a las piernas, la patada le llega a Dan justo en la tibia… Le dolió… Dan da un minúsculo quejido y sigue con el combate.
José aprovecha que Eduardo tiene agarrado a James dejándolo indefenso y comienza a darle puñetazos en el estomago, en la cara, y en todo el cuerpo. James resiste firme cada uno de los golpes y no hace ni esfuerzo alguno en salir de la trayectoria de la arremetida.
Dejan de golpearlo por un segundo, mientras José da un pequeño respiro, James levanta la vista y ve como Dan esta forcejeando con Lucas, Lucas se suelta, va hacia atrás y se dirige a darle otro golpe a Dan.
"¡Dan! LEVANTA LA GUARD-"
James recibe otro puñetazo por José el cual le corta la respiración por unos cuantos segundos. Dan oye a James y pone sus brazos frente a el, no tenia idea de cómo pelear, pero algo debía hacer. Lucas da un puñetazo a Dan, Dan reacciona y se defiende torpemente del golpe. El puño de James se desvía y sigue de largo, Dan ve esto, es momento de atacar, Dan ataca con un codazo derecho, le rompe la nariz y la deja sangrando. Lucas se detiene y para de pelear, se toca debajo de la nariz, ve su dedo, ve su sangre y se pone pálido. Dan hesita cortamente mientras ve a la multitud aclamando y luego golpea una segunda vez, lo derriba.
Se da media vuelta y ve como James, quien sigue agarrado de Eduardo, sigue recibiendo golpes, pero derepente, de la nada saca fuerzas escondidas y da una patada a José alejándolo unos cuantos metros, entonces corre hacia atrás mientras sigue estando agarrado de Eduardo y lo golpea contra una pared zamarreándolo fuertemente, sigue haciéndolo chocar con la pared repetidas veces y se suelta, luego, James se da media vuelta y le da un puñetazo. Dan ve que José estaba corriendo hacia James.
"¡CUIDADO!"
Dan sale corriendo y embiste a José interceptándolo, lo tira al piso. Se oye un crack, todo queda en completo silencio, los niños que miraban fervientemente el espectáculo se detienen en un parpadeo… Dan, sigue agarrado con firmeza a su enemigo… El silencio extraña a Dan, abre lentamente los ojos, y se levanta velozmente ante gran sorpresa.
José yacía inconsciente, con su cabeza apoyada en la pared, ya manchada por un líquido oscuro y rojizo.
Dan luego de pasar la conmoción por unos segundos, se da media vuelta intentando no pensar en José y recoge su anciano libro del piso. Pero entonces, José se levanta como muerto que revive y comienza a meter su mano en su bolsillo mientras se acerca sigiloso, pero al segundo, James le da una patada en el estomago, para luego seguir con un poderoso gancho derecho.
José cae como un saco de papas y James se queda quieto en la posición en la que había dado el golpe, abre el puño de a poco y se vuelve hacia Dan, quien se levanta tranquilamente luego de tomar su libro, con serenidad y sin expresión alguna en el rostro, sabiendo que ya habían terminado... Mira a James, y luego de unos segundos ríe nerviosamente.
"Jeje ¡¿Donde mierda aprendiste a pelear?!"
"Lo mismo te pregunto a ti"
"Wow…"
Dan agita la cabeza un poco y mira a su alrededor, el show había terminado, y todo su "publico" ya se iba, ya se habían aburrido.
Pasos se oyen detrás de Dan, James se iba, Dan se da vuelta extrañado.
"Ehm… A donde vas?"
"…Vamos a casa…"
"…Vamos a casa entonces…" - Dan lo mira y se une a la caminata.
Se ordenan las ropas, se limpian la suciedad y restos de la pelea, y se retiran del lugar sin decir palabra alguna...
…"Y justo a la mañana siguiente… Ehm… Bueno… Desde ese día no lo he vuelto a ver" - Dan se rasca la cabeza con la pared misma y mira al techo
"¡WOW PERO QUE HISTORIA!"
"Si… Buen-" - Dan mira el reloj de su teléfono -"OH POR DIOS, cuanto tiempo llevo hablando?!"
"20 minutos aprox"
"Oh…"
Dan echa un vistazo por la ventana y luego se acerca a la cama de Claudia, le mira un poco las vendas.
"Mhm… Se ven bien"
"Sep… Ah si, y al final nunca me contaste el por que golpeaste así a Friedman"
"Ehm, pues yo"
Entonces, un gran estruendo, Ariel entra abriendo la puerta con un portazo, casi la rompe. Se veía muy nervioso.
"No van a creer quien me acaba de llamar"
FIN
