Capítulo 2 - Más visitantes...
Tyson, Max y Kenny se habían trasladado al salón de reunión como se los pidió el señor Dickenson, exclusivamente reservado para aquel esperado encuentro. Una amplia mesa redonda estaba en el centro del lugar. Los muchachos permanecían sentados, el constante tecleo de Kenny en su computadora parecía poner nervioso a Tyson, más de lo que ya estaba. Antes de que Tyson pudiera recriminarle algo a Kenny, la puerta se abrió lentamente, el molesto tecleo se detuvo y los ojos de los muchachos se abrieron en una misma expresión de asombro al ver entrar a los cinco visitantes.
- Hola chicos, hace mucho tiempo que no nos vemos.
- Hi.. Hilary… tu … - balbuceó Tyson. Había estado pensando en dar una calurosa bienvenida cuando en persona se encontrara con sus viejos amigos, pero le sorprendió observar lo bien que lucía su vieja amiga. Su atuendo era sencillo: una enagua de paletones negra a media pierna y una blusa color cielo, y sus zapatos de tacón alto le daban un toque más femenino a la chica.
- Jaja los extrañé mucho. – les dijo ella guiñando un ojo.
- Vemos que has crecido mucho Hilary, jaja ¡que bueno verte! – le dijo Kenny.
- Jaja ¡Jefe! Otra vez nos encontramos – dijo Hilary con su voz entrecortada de la emoción.
- Vamos Tyson, no te quedes ahí paralizado, ven y abraza a tu hermano mayor. – dijo Hiro mientras entraba.
- ¡Hiro! – gritaron los muchachos a un solo coro.
Hiro y Tyson se abrazaron emotivamente, Hiro había estada en Rusia desde hacía cuatro años y sólo se comunicaban por teléfono o a través de la red. Intercambios de saludos y sonrisas se escuchaban. El señor Dickenson, quien esa mañana se había reunido de primero con los muchachos, sonreía satisfactoriamente mientras tomaba un asiento en la mesa. Pero detrás de Hiro, dos personas permanecían un tanto tímidas sosteniendo sus equipajes y mirando la escena, así que Dickenson les hizo una señal para que tomaran asiento a su lado.
Luego de los eufóricos saludos, los chicos se sentaron a la mesa al ser invitados por Dickenson. La curiosidad ya de por sí invadía a los tres muchachos al notar a quienes acompañaban a Hiro, así que, por un instante, guardaron silencio y fijaron la mirada en ellas.
- Hola, mi nombre es Tyson, supongo que ya me conocían.
- Jaja, tu no has cambiado en nada… hermanito.
- Ush… - murmuró Hilary al ver la reacción extrovertida de Tyson.
- Chicos, se preguntaran quienes son, les presento a las señoritas Roxie Kale y Alana Stróganov. Ambas son de las mejores estudiantes de Hiro en Rusia. Chicas, ellos son Max, Kenny y, por supuesto, Tyson quien ya se ocupó en darse a conocer… jeje. – Rió Dickenson.
- Es un gusto conocerlas – dijo Max
- Hola, y bienvenidas a Inglaterra. – dijo Kenny.
- El gusto es nuestro, hemos escuchado muchas historias de ustedes y la verdad es un honor poder conocerlos. – Alana era una joven no mayor de veintidós años. Tenía un rostro muy bello, sus ojos eran azules y su cabellera rubia, con algunos destellos más dorados que otros, que le llegaba a la cintura. Portaba un lindo sombrero blanco y un vestido a media pierna de color celeste pastel, y unos botines de color café que combinaban perfectamente. Daba la impresión de ser bastante amigable y serena. No se parecía a ninguna Bey luchadora que hubieran conocido antes.
- Sí, muchas historias. Y claro Tyson, tu hermano nos ha hablado mucho de ti. Nos ha contado cosas de cuando eras tan solo un bebé. – Respondió Roxie con una sonrisa. Ella era una chica muy vigorosa. Portaba un pantalón cargo gris y botas negras, con un abrigo corto de color blanco. Su cabello era negro, el cual llevaba recogido en una cola; sus ojos mostraban un vivaz brillo pero a la vez eran profundos y decididos.- Estoy muy emocionada…
- Se preguntarán también qué hacen ellas acá. – Continuó Hiro - Como bien el señor Dickenson les comentó, nuestra federación junto con la otra federación más importante del mundo del Beyblade hemos decidido arrancar con los campeonatos regionales para prepararnos para un gran campeonato mundial, así que estamos reclutando a los mejores Bey luchadores de cada federación. Esta vez nuestra federación conformará dos equipos principales, y ellas serán parte de esos equipos junto con ustedes. Pero… venimos realmente hambrientos y tenemos mucho que contarnos ¿no creen? Así que ¿por qué no comemos mientras esperamos a los otros?..
Tyson, Max y Kenny lucían un poco confundidos, querían saber más acerca de lo que Hiro les acababa de decir, tenían muchas preguntas que hacer. Pero al mismo tiempo querían compartir tiempo con sus amigos, así que asintieron a la propuesta de Hiro.
- Claro que sí hermano, la verdad yo también tengo mucha hambre. Pero antes de comer sólo quiero que me respondas algo que tengo duda… - Tyson se había estado preguntando, al igual que sus otros dos amigos, si Ray, Daichi y Kai se harían presentes, después de todo, ellos eran los BladeBreakers. Pero Hilary se adelantó.
- Espera Tyson, eso es parte de lo que más adelante les diremos…
- Nooo… ¿por qué esperar más?
- Ya cálmate Tyson, Hiro tiene razón, ellos están agotados del viaje y las señoritas necesitan descansar.- Replicó Max guiñando ojo a las chicas, lo que las sonrojó un poco.
- Oh de acuerdo… - dijo en tono resignado.
Después de uno deliciosos bocadillos, los viejos amigos compartieron sus experiencias mientras estuvieron en países distintos, la conversación era bastante amena. Roxie y Alana escuchaban sus historias y de vez en cuando se miraban cuando Tyson alardeaba de sus logros pasados. Hilary les contaba cuanto aprendía al lado de Judy, cuando de repente recordó…
- Son casi las siete y media, ellos están por llegar.
- ¿Quiénes ellos? – preguntó Kenny.
- Es cierto, pensé que mamá vendría con ustedes, pero no fue así…
Subiendo las escaleras del hotel, Kai y dos chicos más junto con Judy se dirigían a toparse con los demás. Kai lucía pensativo, casi no había hablado durante el viaje. En el fondo, no estaba seguro de querer volver a los estadios llenos de eufóricos aficionados. Prefería mantener batallas en la escuela de la federación en Inglaterra, donde había estado viviendo últimamente, y continuar con los estudios ingenieriles y los negocios familiares. Judy notaba la actitud fría e indiferente del chico, sabía que él dudaba pero estaba segura de que la pasión por el BeyBlade que Kai tenía no le permitiría perderse la oportunidad de volver a competir.
- Aquí es. – Dijo Judy. – Justo tiempo. Kai…
- ¿Sí…?
- Me alegra que hayas aceptado, te prometo que no te arrepentirás.- Kai miró a Judy y ella le sonrió. El permanecía serio con sus brazos cruzados.
- Hola a todos, ¡cuanto me alegra verlos! – dijo ella abriendo la puerta del salón, adelantándose al empleado del hotel.
- ¡Mamá!- corrió Max a abrazarla mientras una lágrima caía de los ojos de ambos.
- Extrañaba esos abrazos, hijo.
- Yo también… - dijo Max mientras la tomaba de las manos.
- Kai… me alegra verte, hijo. No estaba seguro de que vendrías, pero tú siempre me sorprendes. – le dijo el señor Dickenson en un tono silencioso pero amable.
- Hmm, es bueno verlo señor. – le respondío Kai con una pequeña sonrisa.
Tyson, Kenny y Max no estaban seguros de cómo saludar Kai. Todos se sentían emocionados de verlo otra vez, le guardaban un profundo aprecio, que no sabían como demostrárselo, por sus mentes pasaban todos aquellos momentos que compartieron y los hicieron crecer y cambiar. Tantas aventuras y problemas así como victorias. La nostalgia empezaba a asomarse en los corazones de los que se conocían antes, aún del mismo Kai. Pero Tyson fue el primero en romper el hielo.
- Hola, viejo amigo. Me preocupó no verte temprano. – le estrechó su mano
- Hola Tyson. Ha pasado mucho tiempo. – le correspondió él.- Jefe, Max, es bueno verlos de nuevo.
- Jeje, gracias Kai – dijo Kenny rascando su cabeza.
- Sí Kai, es genial que estemos todos reunidos otra vez. – agregó Max.
- Kai… – Le extrechó la mano Giro con rostro sereno y serio al igual que Kai.
Mientras terminaban de saludarse, Hilary contempló a Kai, éste la miró por un momento también, ella sabía que Kai estuvo a punto de no acceder. "Quizás la nota que le envié sirvió de algo." – pensaba. Días atrás, la llegada de Kai no estaba confirmada, Hilary sabía lo importante que era para todos contar con Kai, así que había decidido, no sin tener que escribirla una y otra vez hasta escoger las palabras más precisas, enviar una nota a Kai.
"Hola Kai, sé que es extraño que te hable de esta manera pero no respondías el teléfono y de verdad quería que consideraras unirte a la BBA. Tú eres importante en esto, por favor, sé que todos estarán muy felices.
Hilary Tachibana"
Sabía que Kai entendía con pocas palabras. Kai no le sonrió pero tampoco le mostró un mal gesto, neutral como de costumbre. Sin embargo, Hilary se sentía feliz de verlo de nuevo, sonrió, nadie podría saber de su pequeña intervención en la decisión de Kai a menos de que éste lo contara. Volvieron todos a tomar asiento, esta vez sabrían lo que los aclamados Judy, Dickenson y Hiro se traían entre manos. El ambiente despedía ansias. Los nuevos Bey luchadores estaban orgullosos de poder presenciar el encuentro de aquellos grandes competidores que admiraban.
- Mira Alana… - le susurró Roxie al oído – son Er, Ryan y Kai. Esto se pondrá emocionante ¿no crees? Esos tipos no son cualquier aficionado…
