Capítulo 3- Rivales inesperados

- Por fin estamos todos reunidos… – Dijo Dickenson.

- ¿Todos? Pe.. pero… ¿y Ray? – interrumpió Tyson.

- Tyson tiene razón ¿Qué hay de Daichi?

- Bien, les pensábamos dar la noticia después pero era evidente que no esperarían, así que deben saber que ellos no pertenecen más a nuestra federación. – respondió Hiro con un tono decidido.

- ¡¿Qué? – preguntaron a un unísono Max, Kenny y Tyson.

- ¿Cómo puede ser eso? – preguntó Kenny muy intrigado, lo habría esperado más de Kai que de Ray y Daichi.

- Muchachos no se desesperen, todo a su tiempo – los calmó Dickenson – no vamos a ocultarles nada, pero antes queremos presentarles a Ryan y a Er, ellos pertenecen a la escuela de Beyblade de Inglaterra, han peleado constantemente junto a Kai durante sus entrenamientos. Al igual que las señoritas, ellos han alcanzado un alto nivel de combate, convirtiéndoles en perfectos candidatos para formar los nuevos equipos que les hemos mencionado.

A pesar de la mala noticia que les mencionó, los muchachos les dieron la bienvenida a los nuevos con calurosos apretones de mano. Er era de la edad de dieciocho años, tenía el cabello negro peinado con un fleco corto a medio lado y sus ojos eran azules. Parecía un joven amable pero bastante callado. Por su parte, Ryan era castaño, con su cabello un poco largo, amarrado. Su edad no superaba la de Tyson. Se veía muy seguro de sí mismo, tenía una cicatriz al lado de su ojo derecho.

- Sé que les puede extrañar que Daichi y Ray no sean parte de nuestra federación, pero tampoco tenemos claridad de la decisión que tomaron. Debemos respetarles. Nosotros también lo lamentamos mucho. – prosiguió Dickenson.

- No puedo creerlo… - susurró Tyson.

Desde la última competencia que tuvieron como equipo, las Beybatallas mundiales habían cesado. Dos federaciones o ligas habían tomado el liderazgo del deporte del Bayblade, la BBA la cual era dirigida por el señor Dickenson, y la otra era BEGA, la cual había re aparecido de las cenizas con un nuevo dirigente, Alvin Schitz, el cual se había ganado la admiración de muchos al fundar una escuela de entrenamiento, pero extrañamente había retomado el nombre de la mal afamada organización. Ambas organizaciones se ocuparon en pulir lo mejor de los Bey luchadores durante el periodo de inactividad pública. La brecha entre ambas federaciones era evidente, sin embargo; la rivalidad no impedía mezclarse en nuevos campeonatos, al contrario, los volvía más emocionantes. A pesar de ello, los muchachos resentían la escogencia de sus amigos.

- Es hora de que conozcan los equipos. – les anunció Dickenson.

Los ánimos de los muchachos habían disminuido, habían soñado volver a batallar en compañía de Ray y Daichi, sin duda ya no sería lo mismo para ellos. Aún Kai se sentía extrañado por la noticia. Pero el sentimiento dio un pequeño giro al escuchar…

- Tyson, Kenny, Er y Roxie conformarán los BladeBreakers. – al decir esto, Roxie y Tyson se miraron simultáneamente con una expresión de asombro. Al parecer Roxie no parecía estar muy satisfecha con la personalidad de él, minutos atrás le había comentado a Alana lo egocéntrico que pensaba que era - "es un tipo hablador…"- pensaba. – Y por supuesto- continuó Dickenson – el resto conformarán el equipo Stormbladers. Los capitanes serán Tyson y Kai.

- Roxie… no era lo que esperaba – se acercó y le murmuró un poco confundida.

- Lo sé… es… es extraño.

- Tenemos la esperanza que tendremos muy buenos resultados. – agregó Hilary, quien no tardó en percibir la tensión entre sus amigos, quienes esperaban que el grupo original fuera conformado – les dijimos que sería una sorpresa… ¿o no?

- Aw… sí claro, claro que lo es… - dijo Max, quien miró a Kai, que estaba con la cabeza agachada y sus brazos cruzados.- pero es genial.

- Bueno muchachos, será un placer ser su contrincante, Kai, creo que nos volveremos a encontrar en el campo de batalla.

- Así es Tyson… - levantó la cabeza, con una sonrisa de lado.

Alana miró a Kai, le intrigaba su frialdad. No estaba segura de querer mantener una conversación con él. Ryan se acercó a ella.

- Será un placer entrenar con usted señorita Stróganov. – dijo tratando de ser formal con la dama.

- Gracias, puedes llamarme Alana… - dijo en tono gentil. Miró de nuevo a Kai, ahora él la miraba. Alana volvió su mirada y bajó la cabeza. Suspiró. Todo esto sería nuevo para ella.

- Saben, no puedo esperar para nuestro primer entrenamiento como equipo…- Tyson tenían un revuelo de emociones dentro. Sintió como la adrenalina le recorría por su cuerpo, de nuevo experimentaría aquella sensación…pero al mismo tiempo no sabría como reaccionaría al encontrarse en el futuro con Ray y Daichi. Y por supuesto, tendría la posibilidad de combatir con Kai. Por un momento imaginó una batalla con él, como a aquellas que solía tener…

- Bien, supongo que no tengo otra opción pequeñito… - interrumpió Roxie su imaginación mientras le frotaba la cabeza a Tyson como si fuera un niño.

- ¡Oye!...

- Jaja, después de todo no creo que el ex campeón mundial pueda ser tan insoportable…

- Por supuesto que no… a menos que quieras ser mi oponente. – Alardeó Tyson.

La noche caía, cada uno se dirigió a su habitación. Sus mentes no podían dejar de inquirir el nuevo reto que se asomaba. "Capitán otra vez" pensó Tyson arre costado en su cama, sosteniendo su BeyBlade. Mientras tanto, una gabardina negra se ondeaba por el viento solano, Kai observó su Beyblade por unos instantes. Una chica lo había estado viendo desde la ventana de su habitación sin que él pudiera notarlo, "Kai…" susurró ella.