Capítulo 5 La prueba de Hiro
Los Stormbladers seguían avanzando para encontrar la salida de aquel túnel. El camino se había vuelto pesado para todos, debían esforzar la vista para evitar tropezar en el camino resbaloso e irregular. Pudieron haber transcurrido unos quince minutos desde que se encontraron los cuatro. Alana estaba bastante cansada, pero quería disimularlo, no quería mostrar debilidad ante sus compañeros, especialmente a Kai, a quien consideraba duro. Caminaban en fila, Kai iba adelante, seguido por Ryan, Max y de último Alana.
- Ryan y Max, ¿tienen alguna idea de cual es la salida?- preguntó Kai con cierta exigencia.
- Escucho el goteo de agua, nosotros entramos siguiendo una especie de riachuelo que luego se perdía entre las rocas. Sólo avancemos un poco más.
Alana tropezó del cansancio.
- Ah…- gimió por lo bajo.
- Alana ¿estás bien? – se preocupó Max.
- Sí Max solo me resbalé un poco…
Hasta que por fin llegaron y se encontraron con unos peldaños que daban a la salida. De repente escucharon un estruendo de agua que empezó a golpear las paredes de al lado, y de entre las rocas comenzaron a salir chorros de agua cada vez más potentes. Se apresuraron a subir los peldaños pero para su sorpresa, la presión del agua provocó que las rocas empezaran a obstruir la salida, Ryan y Max corrieron a intentar mover las piedras con sus manos.
- ¡Es inútil, si siguen intentando sólo conseguirán lastimarse, debemos encontrar otra salida! Rayos, no puedo creer que Hiro nos enviara acá…
El agua empezaba a empozarse, llenando el lugar donde se encontraban como si fuera un recipiente. Pronto sintieron que le agua les llegaba a la cintura. No podían devolverse, las rocas obstruían el paso. Estaban muy asustados, Kai sentía la responsabilidad de actuar pronto.
- ¡Miren! – señaló Max hacia arriba, débiles rayos de luz se infiltraban por encima de ellos, parecía que la capa de tierra que estaba sobre ellos se estaba desmoronando.
- Genial… la tierra nos caerá encima… ¿Qué clase de lugar es este? ¿Hiro nos quiere matar antes de que compitamos o qué…? – se quejó Ryan.
- Escuchen – dijo Kai en tono autoritario – debemos dejar que el agua suba para que podamos alcanzar la superficie, conforme subamos con el nivel del agua podremos empujar la capa de tierra hacia afuera y saldremos, estamos en una fuente de agua, Hiro lo sabía y espera que salgamos de esta forma.
El agua ya los empezaba a cubrir por completo, sus pies se empezaron a despegar del suelo. Kai miró a Alana, quien hacía esfuerzos por respirar.
- ¡Respiren profundo y empujen con sus manos!- les gritó Kai.
Todos tomaron una gran bocanada de aire, y con dificultad comenzaron a golpear la superficie. El primero en salir fue Ryan, quien con dificultad se sostuvo de una especie de ramas y le tendió la mano a Max. Seguido de él Alana salió, estaban cubiertos de musgo y de tierra. Kai fue el último en salir mientras el agua seguía corriendo, ahora esparciéndose por la suave superficie de tierra. Se movieron hacia una superficie firme, mientras observaban como el agua ahora subía y bajaba constantemente de aquella especie de poza que se había formado. Max se tendió en una roca cercana y suspiró. Alana se dejó caer al lado de él mientras Ryan y Kai jadeaban contemplado el lugar de donde recién habían salido.
- Muy bien muchachos. Eso fue sólo el calentamiento. Creo que necesitan limpiarse también...
- Hiro… ¡Casi nos matas!- reclamó Alana mientras retorcía su blusa y su cabello en un intento por secarse.
- Jaja – rió con sus manos en las bolsas – no exageres. Ahora nos dirigiremos al centro de entrenamiento. Esto fue solo una prueba de equipo.
El lugar adonde se dirigieron luego tenía apariencia de laboratorio abandonado. En el centro, se encontraba un Bey estadio bastante amplio.
- Ajusten sus controles de realidad virtual. – Ordenó Hiro. Los chicos activaron las bandas que llevaban en su brazo izquierdo. – Preparen sus lanzadores y rodeen todos el Beyestadio, todos serán rivales, hasta el último que quede. Listos… ¡Let it rip!
- ¡Aaa! – gritaron a una.
- Vamos… no me hagan creer que eso es todo lo que tienen… sean más agresivos, intenten detener a sus compañeros.
Ninguno estaba dispuesto a ceder un instante para salir. Todos calculaban los movimientos de sus manos tan estratégicamente. La habilidad y rapidez de todos era notoria, Hiro estaba sorprendido, hacia tiempo no presenciaba una batalla así, los cuatro eran muy buenos.
- Bien, hagámoslo más emocionante. – Hiro activó los sensores de realidad virtual y los muchachos empezaron a aplicar sus técnicas especiales. Max esperó el momento adecuado en que su bey estuviera cerca del de Alana, cuando ésta pensó tenerlo acorralado, él aplicó su ataque defensivo. Pero Alana inmediatamente lo contrarrestó al devolver un golpe especial en el cual agotó gran parte de su energía para ataques especiales.
El primer bey en salir por los aires y detenerse luego de una reñida lucha fue el de Max, casi seguido por el de Ryan, quien no había tenido suerte con Kai. La técnica de Kai era casi impredecible para los chicos. Sólo quedaban Alana y Kai en el plato. Kai no perdió tiempo en atacarla; sin embargo, esta lo esquivó. "No puedo golpearlo, necesito recargar mi energía para activar mi ataque especial" pensaba.
- Así que ya no tienes energía… Ja… lo siento mucho por ti – Alana se sorprendió de que Kai se lo dijera, claro, él había notado que ella lo esquivaba. – pero no dejaré que huyas.
Alana estaba muy tensa y se sentía tan acorralada que hizo que su bey diera giros alrededor del plato lo más veloz mente que podía. Se empezaba a sentir agotada y eso se reflejaba en el equilibrio del bey.
- Acabemos con esto de una vez. ¡Ahora! – Kai aplicó uno de sus ataques de resplandor, su bey se elevó y cayó encima del de Alana, provocando que este se desbalanceara y callera. La batalla terminó, había un ganador.
- Wow, eso fue rápido…- admiró Max.
- Muy bien, con esto pude registrar sus debilidades. Se las diré y trabajaran en mejorar el resto de la semana. - Dijo Hiro desactivando el campo virtual.
Más tarde, Max tomaba una taza de café en un cómodo sillón. Alana se acercó con otra taza en su mano.
- Kai… es muy astuto – le dijo ella, sorbió un poco de té.
- Ya lo irás conociendo, es uno de los mejores bey luchadores, no por nada es el capitán del equipo. Pero tú también eres muy astuta Alana, no esperé tu defensiva.
- Jaja, gracias Max…
- Y dime… ¿conoces a alguno de los beyluchadores de Bega?
- Bueno… yo… en realidad...
Hiro interrumpió la conversación al abrir la puerta y pedirle a Alana que se acercara.
