Capítulo 7 - Primeros resultados

Los chicos que entraron del equipo contrario eran nada más y menos que Mariam, Tala, Joseph, liderados por Brooklyn. Alana miró a Brooklyn por un instante, y dirigió su mirada al piso, "Brooklyn" susurró.

- Así que este es el equipo HardShields… - le dijo Kai a Hiro- esto estará muy interesante… - Kai recordó su última batalla con Brooklyn, era el capitán, pelearía contra él otra vez.

- Oh rayos… miren ese equipo, son muy fuertes. No puedo creerlo…- pensaba Tyson en voz alta.-

- Sólo reconozco a Tala y Brooklyn, al resto jamás los había visto. – comentó Er, que casi nunca hablaba, pero estaba sorprendido de observar a sus posibles nuevos contrincantes.

- Son Mariam y Joseph, los hermanos… ella es muy fuerte. – dijo Hillary.

- No te preocupes Hilary, no será más fuerte que yo…- dijo Roxie con seguridad.

- Mira quien habla de alarde… - dijo Tyson a Kenny.

- ¡Escuché eso Tyson!- le reclamó.

El nuevo equipo pasó frente a la banca de los Bladebreakers. Joseph guiñó un ojo a Hilary.

- ¿Qué le pasa a ese engreído? ¡Oye! ¿Por qué no me guiñas un ojo a mí? ¡Respeta a Hilary!- le gritó Tyson.

- Vamos Tyson… no te pongas celoso, no creo que Hilary esté interesada… - le dijo Kenny en un intento por calmar sus ansias…

- ¿Celoso yo? Es solo que fue un irrespetuoso…

- Ah sí… como digas…

El siguiente equipo anunciado por Jassman llevaba por nombre Tiger X, y así como Tyson lo dedujo, Ray era el capitán del equipo, Mariah, Lee y Daichi eran sus compañeros. "Amigos" pensó Tyson, "jamás imaginé que esto sucedería así". Kai y Max se miraron entre sí. Ray llevaba una cinta azul en su frente, además de un buzo negro con zapatos negros. Serios y enfocados, los Tiger X avanzaron a su lugar, pasando frente a los Stormbladers. Ninguno de los equipos volteó a saludarse.

El señor Dickenson miraba todo desde un balcón al lado de la cabina de los locutores. Al lado de él se encontraba un joven alto, delgado de apariencia tranquila, el cual vestía una playera sencilla color gris. Dickenson observaba la escena en silencio, al igual que Hiro y Judy, se sentía muy ansioso de que conocer quienes lucharían de primero.

Sin más demora, se procedió a realizar la escogencia automática de equipos oponentes. Los Stormbladers se enfrentarían a los HardShields. Ahora debían decidir quienes serían los oponentes. El primer equipo en escoger fueron los HardShields, estos eligieron a Tala, Max sería el primero en enfrentarse.

- No me hace falta animarte, Max, sabes que puedes lograrlo.- le dijo Hiro.

- Esto no será fácil, pero les prometo que daré lo mejor.

Tala no era un oponente sencillo, Max lo sabía. Judy deseaba ver a Max ganar, no sabía cuanto había mejorado Tala, pero le preocupaba que Max no diera la talla. Max, por su parte, sabía que la mayoría creía que Tala ganaría. Anteriormente Max no tenía el nivel de pelea de Tala. No quería permitir que le ganara esta vez.

- Hola Max, cuanto tiempo sin verte, espero que esta sea una batalla digna.

- Tala… ya no soy el mismo. Me he vuelto más fuerte, ya lo sabrás.

Todos los aficionados gritaron junto con los participantes ¡Let it rip! Kenny calculaba en la computadora los movimientos de ambos contrincantes.

- Max parece tener dominio de su energía al igual que Tala, pero Max no ha buscado atacarlo, si Tala ataca a Max primero, tendrá una ventaja.

- Vamos, Tala, acaba con ese chico tan pronto como puedas.- lo animaba Mariam. Brooklyn no se veía con prisa, confiaba en la capacidad de Tala para derrotar a Max. En medio del combate, él dirigía su mirada a la banca del equipo Stormbladers, sus ojos posaban sobre la chica de cabellera rubia trenzada. Hace mucho tiempo no la veía.

- Maxi… me comienzas a aburrir, ¿Cuándo piensas atacarme? – le decía Tala con su inigualable tono arrogante.

- Yo me preguntaba lo mismo.., ¡aaa! – Max embistió a Tala fuertemente al hacer un movimiento apresurado. Esto obligó a Tala a retroceder, sin embargo, aprovechó para contrarrestar con un golpe especial.

El campo virtual alrededor del plato se activó y unas paredes metálicas salieron del suelo y rodearon el lugar donde batallaban. Corrientes de viento alrededor amenazaban, que sólo los participantes en el campo de batalla que tenían sus controladores virtuales encendidos podían percibir. Los espectadores debían seguir toda la acción por pantallas gigantes. Los combatientes saldrían del campo virtual hasta que alguno fuera vencedor.

Ya en el campo virtual, cada movimiento de los luchadores sería manifestado en el beyblade. Max miró su nivelador de potencia en su brazo, debía esperar a que Tala atacara para poder realizar su ataque defensivo.

- Max… no seré tan tonto, sé que me estás esperando. No caeré en tu trampa.

Luego de varios golpes y esquivos, Max se atrevió a atacar con toda su potencia. El bey de Tala recibió un gran golpe, provocando un desbalance, cuando Max lo notó se apresuró a golpearlo más duro por segunda vez. Para sorpresa de ambos, una ráfaga de viento los hizo retroceder, así mismo a sus beyblades, los cuales salieron del plato instantáneamente, reluciendo así un empate.

- Oh no… Estuvo a punto de derrotarlo – se preocupó Joseph.

- No te preocupes… lo peor era que perdiera – le respondió Brooklyn.

- Es increíble, Max y Tala están al mismo nivel de pelea – comentó Judy.

El siguiente luchador del equipo Stormbladers sería Ryan, Brooklyn le ordenó a Mariam que lo enfrentara. Esta pelea fue un poco más extensa que la anterior, todos se admiraron de ver la habilidad de Ryan, actuaba muy rápido. Los ataques de Mariam eran constantes, desgastaban a Ryan, le costaba recuperarse. No obstante, el campo virtual no favoreció la energía de Mariam, quien no lograba sostener su bey por las fuertes ráfagas de viento. Ryan aprovechó para envolver al bey de Mariam en un remolino que poco a poco detuvo la velocidad de Mariam hasta que su bey dejó de girar.

- Bien hecho Ryan. – le dijo Kai.

Mariam ardía en ira, no podía creer que fuera tan fácilmente derrotada. Ryan le extendió la mano en un gesto por saludarla, ella no le correspondió.

- No hace falta que demuestres amabilidad… no la necesito…- dijo orgullosa.

- Como quieras… aprende a perder niña…- dio media vuelta y la dejó.

- Hermana…

- No trates de consolarme, Joseph…

Era el turno del equipo Hardshields para elegir al último contrincante que pelearía el día siguiente. Brooklyn sería el siguiente. "Bien" pensó Kai "No tendré que esperar mucho".

Las primeras batallas habían sido más rápidas de lo que pensaron.