Capítulo 10 Una victoria no olvida la derrota...
A pesar de las muestras de apoyo de parte de sus compañeros de equipo, Alana no podía evitar que su corazón se sintiera tan devastado por la manera en que había sido derrotada. El leve dolor que sentía en su cuerpo no era tan relevante como el que le provocaba ver su bey partido en dos pedazos, lo que significaba que a lo mejor no batallaría muy pronto. Era ella quien había decidido exponerse a esta penuria que ahora sentía, la cual se acrecentaba al suponer que Kai no estaría agradecido si conociera las razones de su decisión.
- Oh no Judy, ¿ya viste eso? ¡El bey de Alana se partió en dos! – exclamó Hilary con preocupación.
- Dile a Hiro que envíen el bey al laboratorio inmediatamente. – ordenó Judy.
- En seguida.- Hilary se apresuró a encontrarse con los Stormbladers.
- Alana, - le dijo Hilary compasiva – analizaremos tu bey, haremos lo posible para restaurarlo.
- Se los agradezco mucho… – respondió la chica con voz entrecortada, permanecía sentada en la banca, cabizbaja, tratando inútilmente de ser fuerte.
Kai esperaba tener la oportunidad de enfrentarse a Brooklyn en otro momento, luego de haber presenciado la batalla de su compañera, no estaba seguro de cual hubiera sido el resultado si él hubiera combatido contra Brooklyn, pues no ignoraba que él no se había desgastado por completo a pesar de haber sido una pelea bastante agotadora. Dentro de sí reconocía que Brooklyn se había hecho más fuerte desde la última vez que lucharon, de su propia capacidad no estaba tan seguro…
Al mismo instante, en aquel palco especial no se escuchaba conversación alguna. Silenciosamente, el señor Dickenson y el joven de al lado observaban las escenas reposadamente, una que otra gota de sudor descendía de la frente de Dickenson, la cual limpiaba con su fino pañuelo de seda.
- Chicos es nuestro turno. – Apremió Jefe a su equipo.
- Estoy lista, Jefe. No estoy de humor para perder. – Roxie aún estaba indignada por lo sucedido al Beyblade de su amiga. Se adelantó al campo de juego antes de ser anunciada por Jassman, el cual se sorprendió al verla.
Bueno… y parece que los Bladebreakers ya tienen quien los represente en esta batalla…Reciban con un aplauso a Roxie Kale, una nueva competidora de la BBA. Y su contrincante, la ya conocida Mariah Wong, ¿qué se traerán estás dos chicas para el combate? ¡No lo sabrás si te mantienes en sintonía!
Roxie caminaba segura, ajustando su banda de control virtual y al llegar frente al plato, apuntó con su lanzador.
- ¡Acaba con ella, Mariah! – la incitó Diachi, dando un brinco y manteniendo su puño en alto.
"Ray, amigo, no sé por qué razón tu y los demás hayan cambiado tanto, o tal vez sean solo mis ideas y tu sigas siendo el mismo, lo sabré cuando pueda hablar contigo…" Tyson meditaba.
- Hola, así que tu eres la nueva… un placer conocerte… espero que para ti sea lo mismo.
- Quizás lo sea en otra ocasión…
- Vaya… que poco amigable eres…
Al gritar de un "Let it rip!" las dos chicas emprendieron una competencia muy pareja. Ambos equipos tenían altas expectativas. En el momento que Mariah parecía tener el control, Roxie se asomaba con una ventaja, y así sucesivamente. El campo virtual provocó que el plato se volviera rocoso y resquebrajado. Los dos beyblades destellaban al chocar.
- Para ser nueva eres bastante resistente, Roxie.
- Huh, lo tomaré como un cumplido…
- Roxie está dando una buena batalla, ¿no creen?- inquirió Kenny – según mis cálculos, ha sabido aprovechar su energía, si sigue así pronto tendremos una victoria asegurada.
- ¡Vamos Roxie! ¿Qué esperas para ganar la batalla? – gritó Tyson, quien ya se sentía acalorado de no saber cual de las dos muchachas podría ganar…
Luego de un juego que se compararía a una cacería mutua, debía haber una ganadora, y esta sería Roxie, quien logró mantener el ritmo de la batalla bajo su control a pesar de que el cansancio ya era notorio. El bey de Mariah dejó de girar luego de una rápida embestida de Roxie, que lanzó el bey de Mariah contra una roca.
- ¡Yujuu! – brincó Roxie de felicidad.
- Rayos… supongo que pude haber sido más cuidadosa… - se lamentó Mariah mientras recogía su bey.
- Sabes Mariah, eres una buena combatiente, Kenny y Tyson tenían razón al alabarlos tanto como sus amigos, y me alegra haber tenido la oportunidad de vencer a una veterana como tu. – le dijo Roxie en un tono más amistoso que él anterior.
- Oh… bueno… debo admitir que me confié bastante y te subestime, Roxie, pero eres muy buena…
El joven que estaba sentado junto a Dickenson recibió una llamada, se puso en pie y salió. Su rostro se veía preocupado. "Con su permiso" le dijo al señor Dickenson mientras se levantaba. El señor Dickenson lo siguió con la mirada, hasta que el joven se alejó lo suficiente de tal manera que no lo podía divisar.
- Joven Alvin, supongo que usted está consiente de lo que sucede con los equipos, ¿o me equivoco?- una voz femenina se escuchaba por el auricular.
- Estoy muy consiente de ello, señorita Balkov, pero creo que usted estará consiente también de que no puedo controlar las batallas de los muchachos…
- Lo sé… - respondió la voz con una falsa serenidad – solo quería expresarle mi preocupación… Que tenga buen día. - de inmediato sólo se escuchó como bruscamente el teléfono fue colgado.
Alvin, que era el nombre de aquel misterioso joven, pareció molestarse más por la inoportuna llamada que por el resultado de Mariah.
- Muchachos… perdón por no haber ganado el combate…
- Mariah…- dijo Lee casi en un susurro- no te culpamos por eso.
- Debes entrenar más, eso es un hecho, pero fue una buena competencia… - la consoló Ray, posando su mano en el hombro de Mariah.
Tyson quiso aprovechar la oportunidad para saludar a Ray, pero antes de que pudiera llegar a donde estaba, los Tiger X se fueron a sus camerinos, llevados por Alvin, junto con el equipo HardShields. Tyson se detuvo. Hiro lo miró y, conociendo la intención de su hermano, se acercó y le dijo:
- Tyson, ten paciencia, pronto podrás preguntarle lo que quieras… Pero debes concentrarte en el torneo…
- De acuerdo Hiro… - cerró sus puños, sentía coraje de no poder hablar en ese momento con su amigo, o por lo menos así lo consideraba él aún, pero desistió. – supongo que tendré que… esperar…
En uno de los camerinos de Bega, Alvin y los equipos estaban preocupados, no podían permitirse perder. Alvin, sin perder la calma, los instaba a no desenfocarse. Les recordaba que tenían el potencial que necesitaban. En otro camerino, los representantes de la BBA tenían sentimientos encontrados, felices de haber ganado el primer combate contra los Tiger X, pero angustiados por el resultado del enfrentamiento contra Brooklyn.
- Tengo noticias – dijo Hilary con cara de preocupación, ingresando al camerino – el beyblade de Alana sufrió daños en su chip de memoria…
- No puede ser… - Max se levantó de su asiento, Alana se inmovilizó.
- Lastimosamente necesitarás un nuevo beyblade, con el chip de memoria roto no podemos recuperar la información que caracteriza a tu bey… Está completamente inservible…- le explicó Hilary.
La mala noticia dejó a todos perplejos.
