Todos los personajes, le pertenecen a la maravillosa Suzanne Collins.
Después de un par de llamadas más a la señora Everdeen, tuvieron que ir al hospital del distrito, a sacar una cita con el doctor Sam.
Las hormonas de Katniss se salían de su control, no podía controlar su ira, si de por sí, tenía demasiado fuego en su interior, ahora ardía todo el tiempo en llamas, ya que muchas veces, se desquitaba con Peeta, no dejándolo dormir ni nada.
—No me gustan los hospitales —Murmuro Katniss con un poco de enfado.
Peeta solo rodo los ojos, suspirando.
—A mí tampoco, pero es por el bien del bebé. —Contesto tranquilamente.
—Mi bebé está muy bien —Contesto Katniss, mientras dejaba caer su cabeza en el asiento— ¿Cuánto tiempo más se van a tardar?
—Si lo supiera, te lo diría.
—Gracias.
Una enfermera salió, mientras que ellos estaban esperando, "pacientemente", la salida del doctor.
—Lamentamos haberlos hecho esperar. —Hablo la enfermera, tratando de controlar su emoción.
—Bueno, ya era hora —Contesto Katniss con enojo.
Peeta solo dio una leve sonrisa, mientras negaba con la cabeza la actitud de Katniss.
—¿Ya podemos pasar? —Pregunto educadamente.
—Por supuesto.
La enfermera los acompaño hasta la sala, en donde le harían a Katniss su primer ultrasonido. Para ver como era su primogénito.
A Katniss, la enfermera le pidió que se quitara la ropa y se pusiera una bata del hospital. En cuanto a Katniss le dieron la bata, ella al instante hizo una mueca, recordando un poco su pasado.
—Te odio —Le dijo a Peeta, antes de entrar al baño, para cambiarse.
Unos minutos más tarde salió, ahí ya estaba el Doctor Sam, conversando con Peeta, mientras ponía unas cosas en una mesita. Al lado de la mesita, había una pequeña pantalla.
—Señora Mellark —Saludo cortésmente. —¿Es la primera visita que hacen?
—Sí —Contesto Peeta.
—¿Por qué no habían venido antes? —Pregunto, Katniss se recostaba sobre la cama, que había ahí.
—No me gustan los hospitales —Contesto Katniss.
—Bueno, en los siguientes meses, tendrá que estar aquí, tiene que venir una vez al mes.
—¿Por qué tanto? —La idea no le gustaba para nada—. Puedo venir cada dos meses.
—Katnis…
—¿Qué hace en su casa? —Pregunto el doctor, mientras se ponía los guantes y prendía el aparato.
—Comer —Contesto Peeta.
Katniss lo fulmino con la mirada, y Peeta la guiñaba el ojo al doctor.
—Perfecto. ¿Quieren ver a su bebé¨?
—¡Sí! —Contesto Katniss con gran emoción.
El doctor sonrió, pidió a Katniss que se levantara un poco la bata, para que dejara al descubierto su pequeño vientre plano, que apenas comenzaba a formarse, el vientre estaba un poco duro y el doctor le puso, un poco de gel.
—Está frío —Le dijo Katniss a Peeta.
Peeta se puso a un lado de ella, entrelazando sus dedos, espero a que el doctor pusiera el aparatito.
En la pantalla se podía observar claramente, el pequeño bultito que aún no tenía forma clara.
Katniss y Peeta, estaban maravillados con la visión que tenían frente a ellos, Katniss no pudo evitarlo y sollozo un poco, mientras el doctor, seguía moviendo el aparato en su vientre.
—¿Cuánto tienes de embaraza? —Pregunto el doctor, mientras los miraba.
—Cuando me entere, tenía dos meses. Y ahora tengo, cerca de los cuatro meses.
—¿Hay algún problema? —Pregunto Peeta, un poco preocupado.
—Para nada —Contesto, mientras regresaba su vista al monitor—. Me sorprende, el bebé se ha reproducido muy rápido. Su feto, parece de unos seis meses.
—¿Puede haber problemas? —Pregunto Katniss exasperada.
Tenía miedo de que le dijera que el bebé estaba mal, que podía nacer con algún mal o algo. Peeta apretó su mano fuertemente, transmitiéndole seguridad de que todo estaba bien. Katniss sollozo un poco más.
La evidente preocupación en su rostro, era evidente para cualquier persona que los estuviera observando, era notorio que Katniss, amaba demasiado a la pequeña criatura que seguía desarrollándose en su vientre.
El doctor negó con la cabeza.
—Todo está bien —Les aseguro—. No tienen por qué preocuparse.
—¿Y porque se ha desarrollado demasiado rápido? —Pregunto Peeta, para que Katniss se calmara.
Peeta también estaba preocupado, pero tampoco veía que el bebé se encontrara en una mala posición, no podía estar seguro de nada, aún era pequeño, pero que se desarrollara rápido, eso sí que era sorprendente.
—Ven eso de ahí —Señalo una mancha oscura, que se veía un poco claro—, ahí se encuentran sus manitas.
—Es precioso —Dijo Peeta.
—¿Podre llevarme uno de esos a casa? —preguntó Katniss maravillada, refiriéndose a los ultrasonidos.
—Todas las que quiera —El doctor sonrió—. Su bebe está en perfecto estado, no hay nada de qué preocuparse, puede seguir cuidándose, alimentarse bien, tendrá que tomar las pastillas que le receta, será un buen bien para su hijo y usted.
—¿Seguro que no hay peligro? —Pregunto Katniss.
—Ninguno. ¿Quieren escuchar los latidos de su corazón?
Asintieron.
El doctor, volvió a pasar el aparato por el vientre de Katniss, escucharon los suaves latidos de su corazón, les mostro que otras cosas estaban formadas; las piernas les faltaba un poco más, para estar completamente transformaban, su corazón latía un poco más de lo normal, pero aseguraba que todo estaba bien.
Katniss se estaba cambiando, no podía creer que llevaba una pequeña criatura en su vientre, la amo desde que se enteró que ella estaba ahí, y ahora faltaban solo un par de meses más para poder sostenerla.
Después de que salieran del hospital y llevaran las ecografías en las manos, Peeta no podía despegar los ojos de la pequeña mancha oscura.
—Ya quiero tenerla en mis brazos —Hablo Peeta con demasiada emoción.
—Peeta, tengo hambre —Pidió Katniss.
—¿Quieres algo especial?
—Tengo ganas de espagueti, con un estofado de ardilla y leche
A Peeta el antojo le provoco un poco de malestar, pero entendía a Katniss, no le quedo de otra que hacerle lo que quería, a Katniss al parecer no le había molestado las combinaciones de la comida, puesto que se las comía y hasta le pregunto a Peeta que si quería.
En la noche, Haymitch se tomó la molestia de ir a visitarlos, iba totalmente sobrio.
—Hola chicos —Saludos cuando se sentó en el sillón, frente a ellos—. ¿Qué tal la cita?
—Maravilloso —Contesto Katniss con emoción.
—¿Ya saben que será? —Pregunto con una sonrisa, al ver el entusiasmo de Katniss.
—No preguntamos —Contesto Peeta.
—¿Quieres verlo? —Dijo Katniss, Haymitch asintió y Katniss sonrió, mientras se ponía de pie e iba por las ecografías al cuarto.
—Parece muy emocionada —Le comento Haymitch a Peeta.
—Lo estamos —Dijo con una sonrisa.
—¿Sigue teniendo miedo?
—Demasiado.
—Sabes que no tienen de que preocuparse.
—Lo tengo en claro, pero sabes cómo es de terca Katniss.
—Totalmente.
A los pocos segundos de haber terminado la pequeña conversación, Katniss regreso con las ecografías y le mostro a Haymitch y le explico todo lo que el doctor les había dicho.
La emoción de Katniss, sin duda era evidente.
—Espero a que no sea demasiado terca, como su madre.
¡Hola!
Muchas gracias por sus reviews, me hacen tan happy :D
Solo quiero aclarar algo es: "Ficción", puede que algunas cosas sean de mentiras ejejeje. Bien lo dice John Green en el libro de Bajo la misma estrella.
Espero que les guste y que me dejen un reviews. Comentarios y sugerencias son bienvenidos.
Saludos!
