En uno de los pasillos del Beyestadio mundial de Bradford, Inglaterra, dos jóvenes caminaban pasivamente. Camarógrafos apurados, que se dirigían al campo de juego, los esquivaban mientras estos hablaban con expresión seria pero en total tranquilidad. Parecía que uno, el más alto, estaba aconsejando al otro, mientras éste último agachaba un poco la cabeza, escuchaba y asentía. Luego de que se detuvieron, ambos se estrecharon la mano. Eran Alvin y Ray. Ray tomó su camino hacia el campo de juego, mientras Alvin continuó por el pasillo hasta llegar a la puerta de un camerino que decía "DJ Jazzman".

El reconocido dj se encontraba acomodando su atuendo frente al espejo. Practicaba sus ademanes y dejaba salir frases como "Y con ustedes… el mejor locutor de la zona en el mejor torneo de Beyblade… jaja… así es chicos…", luego continuaba retocando su cabello. Alguien llamó a la puerta, de inmediato el dj volteó y vio que Alvin había abierto la puerta un poco.

Disculpa la interrupción…

Ah… no se preocupe señor Schitz. ¿En qué lo puedo ayudar?

Sólo quería informarle que Ray será el competidor de la siguiente batalla, así sabrá que anunciar…

Oh… claro – le respondió Jazzman con una mano detrás de su cabeza.

Bien, gracias. – Alvin cerró la puerta. Miró al espejo mientras señalaba con su dedo índice y figuraba sostener un micrófono.- Y departe del equipo Tiger X, tendremos al gran Ray!

Las mismas palabras repitió para dar inicio a la competencia. Ray se aproximó al campo de juego. Observó que Tyson no había llegado, le preocupó un poco pero luego recordó que su antiguo compañero solía ser un poco impuntual.

Hilary ¿qué sucedió con Tyson, aún sigue dormido? – preguntó Judy por teléfono.

No te preocupes Judy, ya vamos directo para el campo de juego…

Dile que el presentador acaba de anunciar a Ray como su oponente.- Judy pensó que a lo mejor eso lo haría correr más, y así fue.

¡¿Qué?- exclamó Tyson al escuchar la noticia. Corrió a toda velocidad.

Tyson se había dormido en el baño dos horas antes de que iniciara el torneo. Hilary se había encargado de despertarlo tras golpear una y otra vez la puerta del baño.

Ray- lo llamó Mariah, él se detuvo a escucharla – Por favor gana esta batalla. Sé que puedes hacerlo.

Sí, Mariah.- Ray miró al lugar de los Bladebrakers. Tyson aún no estaba con ellos. -"Apresúrate, Tyson"- pensó

Bien… y esperamos ansiosos saber cual será el oponente de Ray… - inquirió indirectamente Jazzman.

¡Aquí estoy! – se escuchó a lo lejos.

Bien Tyson… - dijo Ray.

¡Oye Tyson!- le reclamó Judy – procura ser más puntual.

Perdóname, Judy…

Y miren que sorpresa: Tyson, el campeón mundial se enfrentará finalmente en el campo de juego, y esta vez con el gran Ray. ¡Esto estará genial!

¡Ray! – exclamó Tyson jadeando – no sabes cuanto he deseado hablar contigo, viejo amigo… Quisiera que pudieras explicarme por qué no eres parte de la BBA ahora...

Será en otro momento, Tyson… es hora del combate. – Ray respondió seriamente.

De acuerdo… "Oh Ray supongo que debo aceptar lo que sea que haya sucedido…"- Tyson se sentía decepcionado, jamás esperó tanta indiferencia de parte de Ray, pero quiso olvidarse del sentimiento de amistad que sentía, sabía que era necesario si quería ganar.

Tyson, te advierto que esto no será como la última vez que batallamos.

Hmm, hay que ver…

La competencia inicio. Los nervios de los Bladebreakers eran más que evidentes. Kenny analizaba intensamente los movimientos de ambos chicos en su computadora junto con Judy. Roxie no podía mantenerse sentada, deseaba que su compañero ganara a toda costa. Por su parte, los Tiger X se mantenían atentos y callados, sólo Mariah de vez en cuando apretaba la mano de Daichi, el cual reaccionaba apartando su mano de Mariah. Kai había decidido observar la competencia desde el camerino, al igual que Ryan, quien lo acompañaba. Los demás, incluyendo al equipo de los HardShields, se mantuvieron en su respectiva banca del campo de juego.

Tyson sudaba mucho, no podía evitar sentirse ansioso. Ray era muy cuidadoso en los movimientos. La batalla, como era de imaginarse, fue bastante ardua. El campo virtual esta vez permitía que los jugadores programaran corrientes de viento contra sus oponentes. Así que los ataques especiales no tardaron en ser aplicados. Para sorpresa de Tyson, Ray sí se había vuelto muy resistente, no que Tyson no lo fuera, pero admitía no ser tan hábil como su oponente. Al final hizo su mejor esfuerzo, pero no logró vencer a Ray. El bey de Tyson se detuvo ante la potencia de golpes de Ray y por más que Tyson trató de contrarestar, no fue suficiente para evitar que Ray dañara parcialmente su bey.

Los Bladebreakers no dijeron nada, sólo miraban silenciosos, boquiabiertos. Mariah se unió a la celebración de miles de aficionados, brincó, gritó y abrazó a sus compañeros. Ray miró a Tyson.

Fue un buen combate, Tyson. Pero te lo advertí.

Ray… me confié demasiado… - Tyson miraba su bey y sus ojos se tornaban llorosos.

Tyson, quiero que sepas que aún los estimo como mis amigos, no puedo explicarte ahora lo que ha sucedido. Te pido que seas paciente…

¿Paciente?... ¡¿PACIENTE YOOO?

¡Tyson!- le exhortó Ray – ¡Tendrás que serlo! A su tiempo les podremos explicar lo ocurrido. Ahora debemos volver con nuestro equipo, fue bueno luchar contra ti, viejo amigo… - Ray dio media vuelta, volvió con su equipo, donde recibió un fuerte abrazo por parte de Mariah y un beso en la mejilla que lo sonrojó.

Wow, Ray ha mejorado mucho… - comentó Max a Hiro.

Definitivamente, Max. - respondió con sus brazos cruzados.

Kai, ¿esperabas estos resultados?

Kai volteó hacia Ryan, quien había comenzado a tocar su guitarra acústica.

La verdad no, Ryan. Ray se ha vuelto más fuerte. – respondió pensativo.

Chicos, lamento… lamento el resultado… - dijo Tyson a su equipo con la cabeza agachada.

Tyson… - se escuchó a Hilary.

Ese Ray… es realmente fuerte… - balbuceó Roxie.

No quiero que te sientas mal por esto, Tyson, recuerda que lo importante es que hayas dado lo mejor y disfrutaras del juego. – Judy calmó los ánimos de todos. – Y bien, nos toca elegir al siguiente participante…

Quiero ser el siguiente – dijo Er decididamente, y levantándose de la banca. – Si me permites, Jefe.

No tengo problema con eso, Er. – le respondió Kenny.

Adelante Er. – lo apoyó Tyson.

Tu turno, Daichi. – le dijo Lee.

Jeje… gracias… daré lo mejor… se los prometo…

Los dos chicos se acercaron al plato. Jazzman emocionaba a la multitud. Era la batalla decisiva. Alana presionaba fuertemente la tela de su blusa larga descargando su ansiedad ¿Quién ganaría la batalla? Hiro se encontraba igual de nervioso, aunque no lo hacia notar.

El combate inició muy parejo. Er golpeaba constantemente el bey de Daichi.

¡Hey! ¿por qué no me dejas golpear un poco también? – se quejó Daichi.

Hmm, deberías intentarlo…

Daichi aceleró y desde ese momento los dos beys rozaban sus anillos sin parar, era como si uno tratara de desgastar al otro. El mismo campo virtual que tuvieron los anteriores combatientes lo tenían ahora ellos. Sólo que los vientos huracanados eran más potentes. Todos se asombraron de notar lo rápido que Er resultaba al atacar a Daichi y luego aplicar la defensa. Lastimosamente para Er, Daichi esperó toparse con un huracanado viento para lanzar a Er dentro de él. Daichi aplicó un ataque especial, que detuvo súbitamente a Er. Sin otra esperanza más para los Bladebreakers, los Tiger X ganaron el combate.

Jazzman se tardó poco más de cinco segundos para anunciar al ganador, lo suficiente para que Er regresara a su banca con una mirada triste. Se sentía pésimo de no haber podido salvar la última ronda. Mientras que Daichi festejaba con su equipo, Daichi se tomaba de las manos con Mariah y ambos brincaban en ronda mientras reían felizmente. Lee y Ray no parecían tan excitados por el gane, ambos se miraron y voltearon hacia la banca de su equipo contrincante.

Chicos… estamos… descalificados… esto… esto no puede estar pasando – decía Tyson con coraje, frustración y cansancio.

Lo siento mucho, equipo. – se disculpó Er.

Muchachos, arriba ese ánimo, dieron lo mejor y eso es lo que cuenta. No estamos decepcionados de ustedes, sabemos que se prepararon bien…

Todo lo que dices es muy lindo Hilary, pero es inevitable el sentimiento de derrota… - se quejó Roxie.

Hiro y los que estaban con él se acercaron a la banca de los Bladebreakers, puso sus manos sobres los hombros de Er. Y les dijo:

Chicos, siéntanse retados a mejorar… Pero nunca a odiarse a sí mismos…

Creo que es hora de ir a casa… - dijo Kenny.

Ya oyeron a Kenny – replicó Judy.

Lentamente salieron del campo de juego.

Vamos Ryan, ya no tenemos nada que ver. – mandó Kai.

Es una lástima que perdieran… ¿no crees?

Hmm… tenemos mucho que entrenar Ryan… - Kai, después de observar como Tyson, quien antes se suponía era el mejor, y de cómo Er, uno de sus pupilos en Beyblade fueron derrotados, no podía evitar sentirse preocupado.

¡Qué lástima! No podré combatir contra la nueva chica…jaja - era la voz de Tala, que sarcásticamente se dirigió a Roxie, quien pasaba cabizbaja cerca de los Hardshields. Ésta no le respondió. – Vaya… cómo has cambiado pequeñita…

Y tu no has cambiado nada, Tala… - por más que mordió su lengua para evitar contestar no pudo evitar controlar su coraje. - …sigues siendo igual de odioso.

Jejeje… lo siento mucho, primita… - le dijo el pelirojo.

¿Tu primo?- le preguntó Hilary.

Aah… see…

En la noche, mientras Kenny caminaba lentamente por la acera frente a la casa de hospedaje, luego de un pequeño paseo para descansar de aquel ajetreado día, escuchó un suave "Pssssss" que provenía de los arbustos a su derecha. No quiso mirar y aceleró el paso. Otra vez escuchó "Pssss" pero esta vez "Jefe… detente… soy un amigo…" la voz la reconoció al instante…

¿Ra..ray… eres tú?

¡Hola Jefe! Me alegra tanto verte… - Ray se acercó a Kenny y le dio un pequeño abrazo.- Mira, no puedo permanecer mucho tiempo acá. Confió en tu discreción, necesito que guardes esto. – Ray le entregó a Kenny una pequeña tarjeta de memoria.

¿Qu..e es esto?

Es un archivo de audio, debes escucharlo con los demás después del torneo, hasta que algo inusual y peligroso acontezca. Antes no lo hagas, por favor. Y... Kenny… no lo comentes con nadie por favor… hasta que sepas que debes hacerlo. Otra vez ¿puedo confiar el ti?

Ray… supongo que debe ser algo muy serio, pero confía en mi, amigo.

Gracias Kenny, perdóname por no poder decirte todo lo que ocurre. Debo irme… no les digas que hablaste con migo…

De acuerdo, Ray. – Kenny guardó aquella tarjeta cuidadosamente en el bolsillo de la camisa. Ray volteó a Kenny y le dijo – Kenny ¿alguna vez has pedido a Dios ayuda?

Eeh… qué pregunta tan extraña Ray… creo que alguna vez… ¿por qué?

Hmm creo que la necesitaremos… así que hazlo… Hasta pronto Kenny. -Ray desapareció rapidamente de la vista de Kenny.

Si Ray quería inquietar a Kenny, lo había logrado, y si no, ya no podía remediarlo…