Los personajes le pertenecen a la Maravillosa, Suzanne Collins
6 meses de embarazo.
La cita con el doctor era a las nueve y media de la mañana, Katniss estaba tocando su barriga, que se había hecho un poco más grande.
—Será igual a ti —Peeta le da un beso en la frente.
—Quiero que se parezca a ti —Murmuro Katniss—. Quiero que ambos criemos a una persona que sea como tú, bueno, amable y tierno.
—¿Son tus expectativas sobre mí? —Dijo Peeta sonriendo, mientras la abrazaba.
—Umm —Katniss sonrió—, si dijera tus expectativas, jamás voy a terminar por mencionártelas, son muchas las que tengo sobre ti.
Katniss lo beso tiernamente.
A los pocos segundos de haber iniciado el beso, una enfermera entro, disculpándose con ellos por haber interrumpido el beso, ambos solamente sonrieron, y entraron con el doctor que los había atendido desde un principio.
—Bueno me alegra verlos —Les dijo el doctor sonriendo.
—Buenos días —Le saludo Peeta.
—¿Cómo está la señora?
—Embarazada —Dijo Katniss rodando los ojos.
—Ya lo note —Dijo el doctor con ánimo.
—Si, bueno pues me alegro que lo haya notado, puesto que si no me dice, no me hubiera dado cuenta, ya que llevo una gran barriga.
Peeta solo sonrió ante lo que había dicho su esposa, solo esperaba a que Katniss no insultara al doctor o algo, o que lo agarre a golpes.
Eso le recordó una semana atrás, Peeta estaba cocinando, estaba cumpliéndole otro de sus bellos caprichos.
Esa misma tarde, la mamá de Katniss había llamado, para saber cómo se encontraba ella, Peeta le había contestado, que el bebé ya se movía y que estaban muy felices. Katniss había bajado de las escaleras y al verlo hablar por teléfono, se enojó tanto que se lo arrebato.
Grito que Peeta era de ella, y que no estuviera llamando a su casa, claro que Katniss no sabía que era su mamá, Peeta quiso aguantarse la risa, pero viendo el humor que llevaba su esposa no dijo nada. Katniss le había reclamada y Peeta trato de hablar, ella se lo impidió y lo abofeteo.
Ese recuerdo lo hizo sonreír.
A los dos días, Peeta le dijo que era su mamá y que había estado preguntando por ella, Katniss se agarró a llorar y a pedirle disculpas.
Peeta solamente la beso, puesto que sus hormonas no estaban bien.
Le llamo a su mamá y le pidió también disculpas, solamente se escuchaba que su mamá se reía.
El doctor comenzó con su práctica y aplico un poco de gel en su vientre.
—El bebé está en perfecto estado —Les dijo con una sonrisa.
—¿Se sigue desarrollando bien? —Pregunto Katniss, quien no quitaba la mirada de la pantalla.
—Muy bien. —Les dijo con una sonrisa—. De hecho ya está casi listo.
—¿Podemos saber su sexo? —Peeta menciono.
—Será un niño —Le dijo Katniss, una vez más
Peeta solamente negó con la cabeza.
—¿Están seguros? —Les pregunto el doctor, al ver que Katniss tenía una voz con decisión.
—Ella —Peeta se apresuró a contestar—, yo estoy muy seguro que es una niña.
—Le doy la razón Señor Mellark, ustedes serán padres de una niña.
La emoción fue muy grande.
—No le creo —Contesto Katniss, quien había comenzado a llorar.
—Ves, mi amor, tendremos una hermosa niña y espero que se parezca a ti —Peeta estaba que no cabía de la emoción.
—Entonces hagamos una prueba, si es que la señora Mellark, tiene dudas.
El doctor salió dejándolos solos.
—¿No quieres una hija? —Ahora los ojos de Peeta mostraban tristeza.
—¡NO! —Se apresuró a contestar—. Claro que quiero una niña, pero yo quería que fuera un niño, como te lo había dicho, yo quería que fuera como tú, un ser humano con un hermoso corazón como el tuyo.
—¿No eras de pocas palabras? —Se burló Peeta.
—Tonto –Dijo.
—La educaremos, la querremos, la mimaremos.
—Todo
—Todo.
Unos minutos después, el doctor regreso con la prueba, ahí tenía la respuesta, era niña lo que iba a tener.
Nuevamente, se llevaron más de diez ecografías.
No eran a que estaban obsesionados, pero Peeta aprovechaba y aunque la imagen estaba a oscuras, trataba de visualizarla, y lo dibujaba.
La tarde la pasaron con Haymitch.
Peeta había sacado una mesa, el cielo estaba nublado y el viento estaba muy fresco.
—Bueno Preciosa —Comenzó a hablar—, parece que la estas llevando muy bien.
—Digamos que sí —Contesto.
—¿Y tus hormonas?
—¡Terrible! —Grito Peeta, quien llevaba una jarra con jugo.
—¿Tan mal lo tratas? —Haymitch se estaba riendo.
—¡Claro que no! —Contesto Katniss.
—Cuéntale, cuando me viste con mi amiga Delly.
Inmediatamente, Katniss lo fulmino con la mirada.
Esa era otra historia, después de lo que paso con la llamada del teléfono, sentía pena, pero todos comprendían lo que pasaba.
—¿Qué hiciste, preciosa? —Haymitch ya se estaba burlando.
—Tenía que quitar a esa idiota de mi camino —Le dijo Katniss quien estaba que echaba humo.
—¿Qué hiciste? —Pregunto de nuevo Haymitch.
-Peeta se fue al quemador, dijo que faltaba comida pero menciono que primero iba a pasar por la panadería que iria a checar que las cosas estuvieran marchando bien por los días en los que no se había presentado, note que se había tardado mucho, eso me molesto y Salí buscarlo.
Guardo silencio.
—Continua —Dijo Peeta.
—Fui a buscarlo a la panadería, sus empleados me dijeron que ahí no estaba, que hacía unos diez minutos que se había ido al quemador, en el camino —Miro a Peeta, fulminándolo con la mirada-. Note que estaba muy abrazado de Zorrelly.
—Katniss… -Protesto Peeta.
—¡Cállate! —Le grito—. Querías que le contara, ¿no? Así que cállate.
—No le hagas caso al chico Haymitch se estaba riendo.
—Le tome de los cabellos, los separe y la abofetee. Le dije que no se volviera a acercar a Peeta, que la próxima le iba a ir muy mal, trato de explicarse, pero le rasguñe el rostro.
—Eres toda una chica en llamas.
Para la noche, Katniss estaba esperando a Peeta, quien se había metido a bañar,
Estaba feliz de que iba a tener una niña.
Sus pensamientos vagaron a años atrás, cuando le mencionaba a su amigo Gale, que jamás iba a tener hijos, que nunca se casaría. Recordó esos días en el bosque, ese lugar del que nunca quería salir. Pensó los besos que le había dado y para nada, se comparaban con los de su chico del pan.
Peeta era el que estaba con ella en todos momentos y lo amaba más que nada, su vida acabaría si Peeta algún día llegara a faltarle, lo amaba tanto, que lo necesitaba para respirar.
Se hacia mucho la pregunta: ¿Cómo había sido tan ciega? Y siempre se daba la misma respuesta: Estaba confundida.
El nombre de otro de su ser amado llego a su mente.
Prim…
El nombre de su hermana llego de la nada, Prim la visitaba en sus sueños y le decía lo feliz que estaba, que no quería que la felicidad de su hermana acabara que ella se merecía seguir siendo feliz.
Prim era su ángel guardián.
Esa misma mañana cuando se enteró que iba a ser una niña, quiso que su hija llevara su nombre, sintió el dolor ante la perdida y decidió que buscaría un lindo nombre, el de su hermana, no era una buena elección.
Mencionarla, seria tan fuerte que no podría mirarla a los ojos.
—¿Recordaste algo? —Le pregunto Peeta—. ¿Te sientes mal?
Mirando que Katniss tenía lágrimas en sus ojos.
—Nada —Contesto ella. Se limpio las pequeñas lágrimas que caían de su pálido rostro.
—¿Por qué lloras? —Peeta se acercó hasta ella y la abrazo.
—Solo recordé, cuando decía que jamás iba a tener un hijo. Y mírame —Sonrío—. Ahora cada vez falta menos para que nazca.
—Son lo mejor que me ha pasado en la vida.
—Jamás me dejaras. ¿Verdad?
—¡Jamás!
Inicio con un beso, y la ropa estorbo un poco, Peeta la deseaba, le atraía demasiado Katniss embarazada. Con temor a hacerle daño, se separó de ella.
Katniss no lo dejo escapar fácilmente.
Lo tomo con fuerza de la camisa, Peeta estaba por comenzar a desatarle la bata, pero antes de eso Katniss le dijo:
—Tengo hambre, después de que me des de cenar, seguimos con esto.
Peeta negó con la cabeza y se encamino a la cocina.
Hola. Ahora eh tardado mucho menos. Jeejejje.
En parte, me ha gustado escribir este capitulo, fue muy similar a lo que pasó mi hermana con mi cuñado, entonces me base en Katniss ejejeje.
Andru1998: Hola, si verdad, esa Katniss, todo lo que le pasa. Ejejje. Me alegra que te gustara. Saludos!
Gpe 77: ¡Hola! No tengo mucho que decir, solo que me alegra que te gustara ejejej. No sé si este te parecerá gracioso, pero a mí me gusto escribirlo Saludos!
Karito: Él lo sabe. Ejejje. Si, ya no me ire mucho tiempo. Saludos!
Ady Mellark87 : Jajaja, espero que tu esposo no se la haya pasado muy mal, eh visto los cambios de mi hermana y vaya, estaba segura que mi cuñado deseaba morirse en ese instante. Saludos.
valeria luis: Si, muy hermosa, es lo que me gusta. Nada de drama. Saludos!
Sui-chan Hitachiin: Oh sí, jejeje. Ahí esta Peeta, siempre aguantando de todo. Ajaja. Saludos!
samantha136: Jjajaja lo sé. Me encanto escribir esa parte del sillón. xD Nos leemos!
Cami: No dejare la historia. Saludos!
Guest: Yo también la amo. Saludos!
Nos leemos, espero sus comentarios.
Saludos!
