Séptimo y Octavo mes.

Katniss usualmente en su última etapa del embarazado, no la estaba pasando del todo bien.

Puesto que las pesadillas le parecían demasiado reales, y siempre era el mismo sueño.

Snow y Coin.

Siempre estaban ellos en sus principales pesadillas. Siempre trataban de quitarle a su bebé recién nacida. Llorando y agitadamente se despertaba.

-Que grande está –Dijo Haymitch riéndose.

-Cierra la boca –Dijo Katniss, mientras ponía su mano en su vientre.

-¿Dónde está Peeta? –Pregunto al notar la ausencia del chico.

-Fue al centro. Fue a comprar un par de pinturas –Contesto, mientras tomaba algo de jugo.

-¿Ya tienen la habitación de la mocosa?

-Deja de insultar a mi bebé… -Dijo al borde de las lágrimas.

-Vaya, Peeta tenía razón –Se lamentó un poco. Se acercó hasta a Katniss y le paso un brazo por los hombros-. Lo siento preciosa, pero en verdad, estas demasiado sensible.

-Lo siento –Dijo.

No hicieron nada durante el resto de la tarde. Katniss se había quedado profundamente dormida para cuando Peeta llego a la casa.

Traía consigo unos botes de pintura.

Aprovechando que Katniss se encontraba dormida, aprovecho y subió al cuarto que sería del bebé. Aún estaba solo, y no tenían la más mínima que podía hacer. Quizás podía hacer algo relacionado con el bosque.

El bosque era verde. Y la apuesta de sol, anaranjada.

Los dos colores favoritos de los dos. Podía encajar y meter un color más.

Tardo bastante tiempo.

-Ya deja eso –Comento Katniss, quien estaba recargada en el marco de la puerta. Se fijó por la ventana y vio que ya estaba oscurecido.

-¿Cuánto tiempo llevas ahí? –Dijo dejando el pincel aun lado.

-Acabo de llegar, la cena está lista.

Asintiendo, Peeta tomo la idea de ella, que se daría una buena ducha, por el olor que había en toda la habitación. En cuanto Peeta dejo sola a Katniss en el cuarto del bebé. Pudo observar lo que Peeta estaba haciendo.

Apenas llevaba un par de dibujos.

Pero había dos árboles muy hermosos, aun le faltaban un poco de color pero pronto estarían listos, tras los árboles, apenas estaba iniciando a pintar el atardecer.

Decidió dejar el cuarto e ir a servir la cena.

-Te está quedando muy bonito –Le comento Katniss mientras cenaban.

-Es poco lo que llevo –Dijo con una sonrisa.

-Lo note –Sonrió-. Tenemos que ir comprando la ropa del bebé, apenas tenemos muy poquita.

-Eh llamado al Capitolio –Le confeso Peeta-. Aquí no hay mucha variedad de muebles. Por lo que le llame a Johanna y Annie.

-¿Hablaste con ellas? –La última vez que hablo con ellas, fue para darles la noticia de que su bebé sería una niña.

-Sí –Peeta le dedico una sonrisa ante su entusiasmo-. Y como Annie, ya es mamá, le eh pedido que si me buscaban muebles. Ya los tienen. Vendrán la próxima semana.

El cuarto termino estando con un gran fondo del atardecer, algunos animales en otro extremo de la pared. E incluso también dibujo un pequeño rio, en donde también pudo dibujar un par de pescados.

-Jamás eh dudado de tu talento –Había comentado Haymitch.

-Gracias Haymitch –Contesto Peeta.

-¿Qué dijo Katniss al verlo?

-Se puso a llorar y me halago toda la noche.

En cuanto Katniss, recibió a Johanna y Annie en su casa, de inmediato se abrazaron.

-Pero que panza –Dijo Johanna sonriendo.

-Gracias –Dijo Katniss sarcástica.

-Seguro que será un bebé hermoso –Dijo Annie con entusiamo-. Recuerdo cuando llevaba a mi pequeño Finn.

-¿Dónde está?

La última vez que había visto a Annie, fue cuatro años atrás, cuando fueron al cumpleaños de Finn Junior, ya que cumplía su sexto año. Y por supuesto, el pequeño Finnick estaba emocionado de volver a ver a sus tíos.

-Paso al quemador –Le dijo Annie-, dijo que primero quería algo de tomar.

-Bueno lo estaremos esperando –Dijo Katniss.

-Quien iba a decirlo, ¡Katniss Everdeen, Casada y pronto con Hijos!

Ellas sabían de su "promesa", una promesa que no había cumplido.

-¿Se quedaran está noche?

-No descerebrada –Contesto Johanna.

-Quiera o no, Finnick tiene escuela mañana.

-Le eh dicho a Annie que lo deje faltar un día, pero no, su hijo no falta a la escuela –Dijo Johanna con desagrado, y Annie ponía los ojos en blanco.

-¿Pasas mucho tiempo en el cuatro? –Se extrañó Katniss.

-Anda de coqueta –Dijo Annie con una sonrisa.

Cuando llamaron a la puerta, entro el hijo de Annie. Era demasiado alto y en realidad era demasiado parecido a Finnick, Katniss lo recibió con los brazos abiertos y Finn, también estaba muy emocionado, durante las horas que compartieron juntos, no dejo de acariciar el vientre de Katniss.

-Mamá –Susurro-, deberías tener otro bebé.

No hubo sonrisas o algo por el estilo.

Debido a que Peeta había llegado con un par de hombres quienes estaban pasando los muebles que había traído del Capitolio. Y con la ayuda que le tendieron a Peeta, solo les había quedado tiempo para cenar.

-¿Qué color te gusta más? –Le pregunto Peeta a Katniss, mientras que estaban buscando ropa para el bebé.

-Un amarillo –Dijo mientras buscaba pequeños suéteres.

-Muy bien.

Katniss hizo una mueca de dolor, inmediato Peeta se dio cuenta de ello.

-¿Te sucede algo? ¿Ya viene el bebé? ¿Katniss?

-¡Cállate! –Le dijo con enojo-. Solo que está dando patadas más fuertes. No es nada. Recuerda que el doctor nos dijo que aún faltaban unas semanas más.

-Podemos irnos.

-¡No! Eh caminado medio distrito, me duelen los pies y se me han hinchado, solo tenemos pocas cosas. Y no nos vamos a ir hasta comprar todo lo necesario.

Peeta sonrió.

-Como usted ordena señora Mellark.

Tal y como Katniss le dijo, compraron lo que les sería necesario, lo básico y todo lo que tenían que llevar para el hospital. Llevaban tantas bolsas que fue una suerte que se encontraran con uno de los trabajadores de Peeta, quienes les ayudo con todas las cosas que habían comprado.

-¿Te duelen los pies? –Le pregunto Peeta, mientras le quitaba las zapatillas.

-Me ofende tu pregunta –Dijo, mientras comía algo de fruta.

-¿Así? –Dijo mientras le masajeaba.

-Sí –Dijo, disfrutando del masaje que Peeta la estaba dando.

-Vaya, están más hinchados de lo normal.

-Se me han hinchado mucho.

-Bueno, como dijiste en la tarde, solo unas semanas más y dejaras de sufrir todos estos cambios.

Se acercó hasta ella y le dio un suave beso.

Que pronto, Katniss lo convirtió en uno demasiado apasionado para su propio bien. Peeta le correspondió su beso, la tomo en brazos y la llevo hasta el cuarto.

En donde tuvo el mayor cuidado con tal de no dañar a su bebé.

-Peeta… -Le llamo en un susurro.

-¿Qué paso? –Dijo al verla levantada tan temprano.

-No vayas a trabajar ahora –Lo miro fijamente.

-¿Te sientes mal?

-No… pero toda la semana no hemos tenido mucho tiempo juntos…

-Perdóname mi amor –Le dio un beso en la frente-. Pero estuve…

Un gemido salió de los labios de Katniss…, Katniss hizo una mueca por el dolor.

-Peeta… -Sollozo-. El bebé ya viene.


Hola, pues como ya vieron, ya solo falta un capítulo para que la historia termine.

Muchas gracias por todos sus reviews y apoyo. Siento no contestarlos, prometo contestarlos a través de un PM.

Espero que les guste y me den sus opiniones. Y una gran disculpa por la tardanza.

Nos leemos!