Capítulo 18 Esta victoria es mía...
¡Wow, fanáticos del Beyblade! ¿Están viendo lo mismo que yo? ¡Kai sencillamente ha desafiado a Ray Kon para que sea su contrincante! Todos estábamos ansiosos por ver a Kai batallar, de eso no hay duda, pero no contamos con que fuera tan rápido… Será mejor que amarren sus cinturones si quieren mantenerse en un solo lugar…
- ¡Oh mira mira miraaaa! Kai luce tan apuesto… - le decía una chica a otra.
- En realidad ambos chicos son bastante bien parecidos ¿no crees?…
Hilary, que se encontraba cerca de ellas, escuchó el comentario y con una mirada fulminante calló a las dos alocadas muchachas…
- ¿Escuchaste Ray?- Kai lo señaló con mirada penetrante – seré el combatiente de mi equipo y quiero enfrentarme contigo.
- Hmm… - Ray se levantó de su asiento bastante relajado, mientras sus compañeros lo miraban, a la expectativa de escuchar alguna respuesta ante la demanda de Kai. – esto será interesante…
El chico se dirigió a encontrarse con Kai. Se miraron serios por unos segundos, el bullicio en todo el estadio parecía no interrumpirlos. Kai levantó una sonrisa, Ray le respondió con una igual.
- Kai… será un honor enfrentarte después de tanto tiempo.
- Lo mismo digo. Aunque no estoy seguro de que me agrade tu bando… - dijo Kai preparando su lanzador.
- Eso lo discutiremos después… creo que cambiarás de opinión. Pero eso no importa ahora… ¿Listo?
Kai solo frunció su ceño, "Te ganaré Ray, no me interesa cuan bueno seas ahora, no acepté venir acá para perder…".
El ansiado combate había iniciado. Ambos competidores se golpeaban sin remordimiento.
- ¡Vamos Ray, no tengas compasión!- gritaba Daichi.
Alvin se acomodó hacia adelante en su silla, poniendo sus codos en la mesa de enfrente y tomándose el mentón con sus manos, parecía estar analizando bien los movimientos de ambos chicos. El señor Dickenson se ajustó sus lentes, estaba algo nervioso. Quería mucho a Kai y a Ray, y al igual que los otros, quería saber por qué ahora era parte de BEGA. Era extraño, Alvin no le parecía un mal hombre, sí se notaba bastante inteligente acompañado de una mediana musculatura, parecía tener leves cicatrices de golpes en su rostro, pero su presencia no le causaba incomodidad, como lo era con aquel malvado Boris, o el ambicioso abuelo de Kai.
Hilary miraba nerviosa el espectáculo de beyblades embistiéndose el uno al otro. "Kai… sé que puedes ganar…" Los demás Bladebreakers no se atrevían a hacer predicciones aún del final.
Los compañeros de Kai aguardaban las esperanzas de que su capitán venciera a Ray. Alana deseaba con todo su corazón que Kai ganara, pero tenía una pregunta rondando en su mente desde que conoció a Kai y no la retuvo más.
- Max… tu conoces a Kai desde hace tiempo… dime ¿por qué… por qué él es tan…?
- ¿Reservado, frio, obstinado, hábil, decidido, fuerte? Je… sí lo conocemos bastante…
Max había robado las palabras de su boca, Alana escuchó atenta la dramática historia que Max sabía de Kai en tanto la batalla continuaba. Poco a poco iba comprendiendo más a Kai, y sus actitudes comenzaban a tener un poco de sentido para ella.
Un campo agrietado y rocoso los estorbaba de aplicar las técnicas, pero los dos eran tan hábiles que lograban sobreponerse rápidamente. Manejaban tanta fortaleza que podían programar ataques especiales casi que seguidos. Destruían rocas al paso de su beyblade, destellos de luz provocados por los diferentes ataques cegaban a los dos por instantes. El cansancio empezó a intervenir. Gotas de sudor caían de la frente de ambos. Kai pretendía disfrutar ese combate pero el deseo intenso de ganar cambió los planes, ya no se trataba de divertirse, ese era un pensamiento muy idealista, debía ganar. Por última vez activó un ataque especial contra Ray, su cuerpo no respondía ya con tanta fortaleza, Ray lo contrarrestó, Kai tuvo que agacharse un poco para no perder el equilibrio.
-¿Te rindes Kai? ¡No permitiré que me venzas!
-En tus sueños, quizás… este combate es mío… no podrás impedirlo.
Kai sacó fuerzas de lo más profundo de su ser. Su beyblade recargó un poco más de energía. Con un escudo apenas potente, una técnica precisa y el último respiro, Kai se encontró con el bey de Ray que venía con toda fuerza en su contra. Ray no pudo controlar su bey cuando éste rebotó, su bey salió del plato dos segundos antes que el de Kai se detuviera en seco. Ray lucía sumamente agotado.
"Estuvo cerca... pero aún no soy lo suficientemente fuerte para derrotar a Brooklyn… si Ray ha mejorado tanto Brooklyn no será la excepción… " Kai tomaba su beyblade, mientras el campo virtual era desactivado, los aficionados no podían dejar de aclamar a Kai. Éste no parecía sentirse aludido con aquellos aplausos.
- Kai, excelente combate. – Ray dio media vuelta y regresó con su equipo, quienes no le dijeron nada, no sabían como romper el silencio de aquella derrota no tan esperada.
Según lo que tenían planeado Daichi sería el siguiente en batallar, así que él nada más tomó su bey y dio varios pasos adelante, esperaría a quien sería su oponente.
Un suspiro general se escuchó en la gradería, los bladebreakers se enorgullecían del triunfo de Kai. "Kai… veo que me has superado… pero no será así siempre… " Tyson estaba feliz de que Kai pudiera vencer, pero se sentía retado a mejorar a toda costa. Alvin agachó la mirada, pensativo.
Hiro felicitó a Kai con una palmada en su hombro. Al instante, que Kai alzó su rostro Alana estaba frente a él con expresión seria, los ojos de ambos se encontraron. Ella fue la primera en apartar su mirada.
- Kai… gracias por la victoria… - le dijo.
Él la siguió mirando. Luego alzó sus ojos para observar a los Hardshields en el balcón del estadio. "Brooklyn… falta poco para que nos encontremos de nuevo…". Luego dio una orden.
- Max, tu podrás contra Daichi, ve y gana.
- Como digas…
La victoria de Kai reafirmó la confianza en todos, Max sabía que ese encuentro era suyo.
- Hola Maxi… mi gran amigo… ¿listo para perder?-
- Daichi… sigues siendo igual de hablador… lo lamento mucho por ti…- Max replicó con su gran sonrisa.
La batalla no le costó mucho trabajo al rubio. Daichi tenía una debilidad ya conocida por su viejo amigo Max, sólo tenía que ser paciente y aprovecharse de los pequeños descuidos del hiperactivo muchacho. Al contrario de Kai y Ray, Max y Daichi disfrutaron su combate como los amigos que solían ser. Pero alguno debía ganar, y debido a la constancia de Max en su ataque y defensiva, logró expulsar a Daichi del plato, él chico apenas y se dio cuenta de que su beyblade ya no estaba girando.
- Oh no… muchachos… estamos descalificados… - los ojos de Mariah se pusieron llorosos mientras lo decía con voz entrecortada.
Lee sentía un poco de coraje, Ray solo miraba al piso callado, hasta que supo que decir:
- No debemos sentirnos mal… Miren a Daichi, es la primera vez en estos cinco años que beybatalla fuera de presión. Reencontrase con Max ha sido saludable para él. – Ray decía esto al mirar a Max saludar a Daichi y levantarle los ánimos con algunos chistes malos acerca de la batalla. – Eso es más valioso que ganar…
- Tienes razón Ray… pero me da tanto coraje… - Lee golpeó con su puño la banca en señal de frustración.
- Calma, Lee, todo nuestro esfuerzo dará un buen fruto pronto, ya lo verás… - lo consoló Mariah.
Bien… tenemos un equipo ganador. Los Stormbladers avanzan a la final contra los Hardshields. Mañana tendremos un feroz combate que ninguno se puede perder…
Mientras Jazzman despedía con su alocada voz a la multitud, los beyluchadores de la BBA felicitaban a Max. Kenny miró de largo a los Tiger X, siempre con aquel enigma sin resolver en su ingeniosa mente. El señor Damian estaba gustoso de presenciar aquellos combates tan emocionantes.
- Damian Stróganov, que gusto verlo por acá.
- Dickenson, ¡siento que he rejuvenecido hoy! Jaja- le decía estrechando su mano amigablemente – estos chicos son muy buenos…
Los Hardshields se miraron entre sí. Ya sabían contra quienes jugarían.
- ¿Te sientes preocupado por algo, Brooklyn? – inquirió Mariam.
- Huh… no del todo… - Brooklyn observó por última vez a Kai, no con una mirada amistosa, la cual cambió cuando la dirigió a Alana. "Kai ya veremos lo que tienes para mañana… Espero que las cosas no cambien entre tu y yo Alana…"
- Bien, vámonos de aquí – Tala ignoraba los pensamientos de Brooklyn por tanto no se percató que los detuvo.
Estando en la casa, luego de un delicioso almuerzo de celebración. Kai se acercó a Hiro.
- Hiro… quiero entrenar solo… - Hiro no respondió, solo lo miró fijamente – no quiero que se moleste en buscarme. Llegaré tarde…
- Bien… ¿al menos puedo saber donde estarás?
- La fábrica de licores abandonada…
Kai salió rápidamente sin despedirse. Los demás conversaban animosamente que ni siquiera notaron que él se retiraba. Sólo Alana, unos instantes después supo que ya no estaba, notó que la puerta trasera estaba abierta. Salió corriendo, miró a todos lados pero no lo encontró. Continuó hacia la acera, antes que se devolviera a casa una voz la sobresaltó.
- ¿Buscabas a alguien?
Alana volteó, era Kai arrecostado a la cerca. Como ella imaginó que Kai quería concentrarse sólo en su entrenamiento por causa de Brooklyn, se despojó de su timidez y lo confrontó
- Sí, a ti. Supongo que no entrenaras con nosotros… creo que no está bien, somos un equipo.- Kai no le respondía, solo mantenía sus ojos cerrados, lo cual a ella le parecía arrogante, la señorita continuó cada vez más en forma de reclamo. - ¿Acaso te interesa solo que tu ganes tu enfrentamiento? Tú eres más fuerte que nosotros, no está bien que nos dejes solos… - Aún no le respondía. - A veces siento que crees que la gente no merece una respuesta de tu parte…
Con estas últimas palabras Alana calló, un poco molesta de sentirse ignorada, se quedó parada frente a Kai con su semblante más serio que nunca. Kai abrió sus ojos, comenzó a alejarse lentamente mientras le decía tranquilamente:
- Alana… que bueno que al menos hoy pudiste sonreír… no me agrada para nada tu tristeza…
Alana no podía creer lo que acababa de escuchar.
