La bocina de un lujoso auto se escuchó frente a la casa provisional de los Stormbladers. La chica rubia salió de la puerta principal, se dirigió rápidamente al auto azul oscuro que la esperaba mientras se acomodaba su abrigo largo. Un hombre bien vestido le abrió una de las puertas traseras del auto y le hizo una seña para que ingresara, ella le respondió gentilmente. Ya había oscurecido, el chofer arrancó.

Abuelo, pensé que no vendrías ya…

Perdona la tardanza, hija, ¿cómo estuvo tu entrenamiento?...

El abuelo había prometido llevarla a un restaurante cercano, notaba la luz apagada en sus ojos.

Ambos se encontraban en una elegante mesa para dos. Charlaron un poco de los viajes de abuelo y del torneo de beyblade, de vez en cuando comentaban acerca de lo exquisita que estaba la cena. Alana aprovechó para enseñarle su nuevo beyblade, el cual el señor Damian analizó con cuidado colocándose sus lentes. El abuelo sabía que no podía dejar pasar la oportunidad para tratar con el comportamiento de su nieta.

Estuve conversando con tu capitán… - decía mientras le devolvía el bey.

Ah… te refieres a Kai… - Alana guardó su bey en uno de sus bolsillos y se llevó el tenedor con comida a la boca. Mostrando poca importancia al tema. Pero luego preguntó: - ¿Y de qué hablaron?

Mmm… alguna que otra cosa interesante… pero sabes…- el abuelo tomó una servilleta de tela y limpió su boca –…creo que no está de acuerdo en que te cases con Brooklyn…- el abuelo lo dijo mirando a Alana despistadamente queriendo ver su reacción y bajando un poco el tono de la voz. Ella no alzó sus ojos para evitar encontrarse con los de su abuelo.

Abuelo, Kai es un egoísta… sólo piensa en él…

Pues a mi me pareció que pensaba en ti… Pero bueno… a ti no te importa, supongo.

Por supuesto que no… - luego tomó un poco de refresco – Me interesa más saber si tú quieres que me case…

Hijita… - le dijo mirándola fijamente – yo sólo quiero que seas muy feliz.

Alana lo miró con sus ojos bien abiertos, él le sonrió y continuó con su comida. Ella no quería llorar frente a su abuelo, no quería preocuparlo con el sentimentalismo con el que había estado batallando últimamente, por eso escondía sus ganas de llorar detrás de un maquillaje de sonrisas e indiferencia. De vuelta a casa, después de despedirse del abuelo con un cálido abrazo y un beso en la mejilla, corrió a su habitación, lanzó su bolso al suelo, abrazó su almohada y dejó salir muchas lágrimas en silencio. "Abuelo desearía decirte lo que me ocurre…" – decía en sollozos – "pero ni yo misma me logro entender… ¡Kai eres un tonto, sólo quieres ganarle a Brooklyn a toda costa, no te interesa nada más…!" Sin darse cuenta se fue quedando dormida.

Kai también estaba dormido, pero no en una cómoda cama, sino en un suelo frío de una licorera abandonada. Había estado practicando tanto que en un instante que se sentó y se arrecostó a una pared se durmió instantáneamente; sin embargo, el congelado viento lo despertó. Se exaltó un poco de ver que todo estaba oscuro y de sentirse solo. Decidió irse de ahí. Mientras caminaba por las calles solitarias de la ciudad con solo los faroles de luz brillando y uno que otro ruido sordo, meditaba en la conversación con el señor Stróganov. "Entonces él conoció a mis padres… hubiera querido saber un poco más… aunque no estoy seguro de soportar escuchar todo lo que tenga que decir…"

La noche pronto concluyó para dar paso a un radiante sol que se comenzó a asomar sobre el firmamento inglés. Esta vez el bey estadio estaba abarrotado, la algarabía era más que evidente. A pesar de que su equipo directo no participaría, Kenny no podía estar más nervioso, recordaba que Ray le dijo que debía ver aquel video luego del torneo, cuando pasara algo inusual o peligroso, pues bien, ese era el último día del torneo y en cualquier momento podía ocurrir. En el camerino del equipo Hardshields, Mariam inquiría con Tala y Joseph:

¿Creen que Brooklyn dude si le puede ganar a Kai en caso de que tuviera que enfrentarlo?

No lo sé hermana, pero ayer tomó su tiempo para entrenar… cosa que no es muy normal en él… a lo mejor no está tan seguro de sí esta vez…

Ustedes saben que en el último combate contra Kai Brooklyn perdió… - interrumpió Tala- la victoria no está del todo garantizada…

Antes de que pudiera seguir opinando, Brooklyn apareció abriendo la puerta.

Es hora de irnos- dijo seria pero serenamente.

Y bien… ¿cómo estuvo tu entrenamiento? – preguntó Mariam levantando una ceja.

Bastante bien… sí se que ganaré… ya verás Mariam…

Todos tomaron sus lugares, los dos equipos estaban ansiosos de combatir. De repente escucharon la sorpresa de que todos batallarían contra todos. El último que quedara girando sería el ganador, sólo los dos últimos beyluchadores podrían utilizar el campo virtual, así que al inicio debían derrotar a su oponente sin ataques especiales, sólo se permitiría las embestidas para sacar al beyblade del plato, así que irían sobreviviendo los más potentes.

¡¿Escucharon eso? – Tyson sobresaltó de su asiento – quieren que la batalla sea más rápida de lo que pensábamos…

Ninguno se esperaba la modalidad de juego, se sentían aún más nerviosos.

Muy bien beyluchadores, todos deben estar con su respectivo equipo en el campo de juego. Esto será una muerte súbita, así que preparen sus beyblades que la multitud no puede esperar ver el espectáculo.

Jazzman estaba más alocado de lo normal, se acercó lo más que pudo al plato para observar con cuidado cada movimiento e irlo narrando minuciosamente. Los equipos se acomodaron en sus respectivas posiciones. Ninguno hablaba.

¡VAMOS CHICOS SABEMOS QUE PUEDEN GANAR! – Hilary y Tyson gritaban con todas sus fuerzas.

Los Tiger X estaban en uno de los balcones superiores del estadio. No querían perderse tan histórico momento.

Y bien, a la cuenta de tres quiero escuchar a todo el estadio gritar junto con sus beyluchadores favoritos Let it Rip! Pero antes quiero recordarles que la federación que representa el equipo que resulte ganador será la encargada de organizar el siguiente torneo mundial donde muchachos y muchachas de todas las edades y categorías de batalla podrán participar… pero sin más demora… ¿listos lanzadores? Contamos… tres… dos… los combatientes alistaban sus beylanzadores, todos serios y enfocados, en medio de la cuenta hubo un silencio lleno de suspenso en el estadio, éste fue atropellado por el la potente voz de Jazzman… uno y….

LET IT RIP!- todos en el estadio gritaron a todo pulmón.

Y miren como sin compasión ni remordimiento Max ha acudido en busca de Joseph quien no deja de golpear el bey de Ryan. ¡Pero oigan! Mariam ha decidido detener a Max atravesándose en su camino, pero antes de que ella lo alcance Alana se ha adelantado a impedir que Max sea embestido, pero… ¡esto será una masacre! Sólo observen como Kai ha decidido atacar a Tala y a su vez Brooklyn y Joseph castigan al bey de Kai con una ola de golpes, pero aquí viene su equipo a salvar a su capitán, Ryan ha decidido agarrarla contra Tala… que mala suerte tiene Kai… ahora Mariam y Brooklyn no dejan de perseguirlo… Oh… Alana y Joseph no parecen estar pasando un rato muy ameno, ambos luchan desesperadamente por sacar al otro del plato…

Ahora que lo recuerdo… tú me debes una Ryan…

Oh mira… la niñita caprichosa quiere una revancha… se la daremos… - Ryan y Mariam no dejaban de golpearse.

El primer beyblade en salir por los aires fue Joseph, a quien finalmente Alana logró vencer.

Y fuera Joseph… ¿Quién será el próximo ahora? ¿Qué es eso que veo? Kai ataca otra vez a Tala, quien ha decidido embestir a Alana, pero Brooklyn se adelanta a bloquear a Alana mientras aún Ryan y Mariam no deciden quien será el perdedor…

Con un poco de ayuda de Brooklyn, Mariam logró expulsar a Ryan…

Oye Brooklyn, no tenías por qué impulsarme con tu bey… yo pude haberlo sacado por mi misma… - le reprochó.

No seas orgullosa… es trabajo en equipo ¿lo recuerdas?- le dijo él.

Ryan y Joseph fuera…

Bah… esa mocosa me venció cuando apenas comenzaba a calentar…

Solo Alana, Kai, Max, Brooklyn, Tala y Mariam debaten por esta competencia, pero miren que violencia… Alana ha dejado a Mariam sin espacio para respirar… pero atrás viene Tala en cacería de la presa…

Eres mía… jaja… día adiós Alana… - amenazó.

No si yo lo impido. – Le dijo Max a Tala.

Max salvó a Alana de salir aún. Ella seguía persiguiendo a Mariam, mientras Max evitaba que Tala se saliera con la suya, y Kai perseguía a Brooklyn que a su vez intentaba detener a Max.

Será mejor que desistas, querida, no puedes atraparme… - le decía Mariam sarcásticamente.

Max y Alana lograron coordinarse para que Tala y Mariam chocaran de frente en vez de golpearlos a ellos, Mariam se desestabilizó, lo que Kai aprovechó para enviarla fuera.

Lo siento, querida… creo que no era tu día. – le dijo sonriente Alana.

Max está siendo ferozmente atacado por Brooklyn mientras Tala bloquea a Kai, pero Alana viene en ayuda de Max, lastimosamente para ella Brooklyn la ha detenido, rebotando con Tala. Oh no… el bey de Alana se ha desbalanceado… Parece que ya hemos perdido a ambas chicas… Miren a Kai, dándole una paliza extrema a Tala... Chao chao Tala… este no fue tu día… Kai parece no haberse levantado con mucho humor…

El bey de Tala salió disparado del plato luego de que Kai tomara impulso y lo golpeara rápidamente. Max, por su parte, no estaba teniendo un buen rato con Brooklyn, y antes de que Kai pudiera hacer algo para ayudarle, Brooklyn aceleró la potencia de sus golpes los cuales detuvieron al bey de Max dentro del plato, y luego casi sin misericordia lo golpeo para enviarlo a volar…

¡Max! – gritó Kai.

Oh por favor Kai… no te hagas el salvavidas que ya estamos solo tu y yo y eso era lo que querías… ¿no es así?

Tienes fama de destruir beyblades y no quería que no hicieras con el de Max…

Solo dos chicos en el plato, amigos, se trata de ambos capitanes. Ya quiero saber quien ganará este combate… esta es la tercera vez que ambos se encuentran ¡Es como una revancha! ¿Podrá Brooklyn ganar esta vez?

-Vamos muchacho, haz tu mejor esfuerzo… - decía el señor Dickenson desde su palco. Sudaba intensamente.

Kai y Brooklyn se miraban retadoramente. Ambos sabían que no sería nada fácil ganar. Kai no podía ser hipócrita, quería vencer a Brooklyn y probar que era mejor que cualquier chico superdotado si se lo proponía. Una leve sonrisa se asomó en el rostro de Kai.

Oye Brooklyn… que te parece si hacemos un reto…

¿A qué te refieres Kai?

Hmm… - Kai lo miró ahora con un rostro serio y le dijo – si yo gano tú romperás tu compromiso con Alana… y si pierdo tu te casas con ella… ¿Qué dices?