Capítulo 21 Calor en el juego
Las repentinas palabras de Kai habían dejado paralizado a Brooklyn, quien casi no podía creer lo que acababa de escuchar. Sintió que la sangre en sus venas se tornaba más caliente, lo cual se reflejó en el juego, ya que su bey tomó más potencia al subir el nivel de energía registrado en su banda de control.
- ¿Por qué no respondes, Brooklyn? – lo seguía retando Kai. - ¿Qué no oíste…? Si yo gano tú no te casas con Alana, ¿aceptas o no?...
Inesperadamente, la voz de Jazzman, quien se encontraba cerca de los competidores, se escuchó en medio de las porras de los fanáticos.
¡No creerán lo que acabo de escuchar! ¡Esto es inaudito! El luchador Kai Hiwatari ha desafiado a su oponente Brooklyn Masefield a que rompa su compromiso con Alana si él obtiene la victoria… ¡¿Quién iba a pensarlo? Ja Ja esto se ha convertido en un duelo un poco inusual… además de que acabo de descubrir que tenemos un posible futuro matrimonio entre los combatientes… ¡Pero qué emoción!
Kai pasó su mano por su rostro en señal de frustración mientras decía:
- ¡Jazzman, idiota! Se suponía que esto no lo sabría nadie más que Brooklyn y yo…- Kai no contaba con que Jazzman publicara su conversación a tooodos los que alrededor del mundo observaban la competencia.
La multitud de espectadores comenzó a cuchichear entre sí. Brooklyn trataba de controlar su enojo. Hilary se levantó inmediatamente de su asiento, pero al notar que todos los de su equipo la miraban extrañados volvió a tomar su lugar sintiendo su corazón palpitar rápidamente. Alana, quien ya se encontraba en la banca respectiva de su equipo, se llevó la mano a la boca mientras sus ojos estaban abiertos de asombro y coraje. Se sonrojó al notar que la gente la volvía ver y hablaban entre sí, no sabía que hacer ni que decir.
- Pe… pero que le ocurrió a Kai… - comentó Max mirando a Hiro para obtener una respuesta.
- Me parece que quiere provocar a Brooklyn…- dijo en voz baja para que apenas Max y Ryan pudieran escuchar.
- No sabía que Brooklyn se casaría con esa muchacha… ¿ustedes sabían algo? – preguntaba Mariah.
- Sabía que eran bastante cercanos pero nunca imaginé que ya estuvieran comprometidos… - respondió Ray.
- Vaya… ¿no les parece romántico? Es como un duelo de amor… - dijo Daichi en tono sarcástico.
El equipo de Brooklyn también estaba atónito. Tala comenzó a reír, los demás voltearon a mirarlo.
- ¿Y qué es tan gracioso?- preguntó Joseph.
- Kai es un impertinente… - decía entre risas – sólo a él se le ocurre fastidiar a Brooklyn de esa manera… es de las cosas más desquiciadas que lo he visto hacer…
El señor Dickenson parecía estar disfrutando del espectáculo, pues tenía una leve sonrisa en su rostro aunque constantemente secaba su sudor.
- Jeje… qué muchacho…
- Felicidades Kai… - le respondió Brooklyn irónicamente- acabas de darle una idea a la prensa de qué noticia publicar de primera en la sección de chismes…
Estamos pendientes de la respuesta de Brooklyn ante la demanda de…
- ¡¿Puedes callarte? – le gritó Brooklyn a Jazzman – ¡esto no es asunto tuyo!
Jazzman se asustó al ver la mirada de odio del chico.
- Estoy esperando tu respuesta Brooklyn…
- Mira Kai… - Brooklyn señaló a Kai mientras le respondía severamente- nuestra batalla no tiene nada que ver con mi vida ni la de Alana… Tú no eres quien para proponer esa condición… Pero para que sepas que no temo perder contra ti y que estoy seguro de que no podrás contra mí, por mucho que te esfuerces, acepto tu ridículo reto.- inmediatamente aceleró su bey que comenzó a golpear violentamente el de Kai.
Kai sonrió "Muy bien Brooklyn, caíste como esperé, ahora muéstrame que tan fuerte realmente puedes llegar a ser." Kai esquivaba algunos de los golpes de su oponente. Las paredes del campo virtual comenzaron a encerrarlos. La temperatura comenzó a subir gradualmente, mientras que alrededor del plato unas llamaradas azules se encendían una tras otra.
Bueno… ahora que ninguno de los dos me está viendo… debo decirles que Brooklyn aceptó el desafió de Kai… y por cierto… ¿ya vieron ese campo de fuego? ¡Está que arde!
"Brooklyn… no puedo creer que aceptaras tal propuesta… ¿Acaso estás tan seguro de que ganarás?" Alana estaba muy preocupada y tensa. Se sentía muy molesta con Kai.
- ¡¿Quéeee….? ¡¿Brooklyn aceptó? – exclamó Roxie casi levantándose de su asiento- ¡es... es increíble…!
Kenny sintió una desesperación que lo invadía "¿Será esto lo que Ray me mencionó? No lo creo… aún no termina el torneo… pero… ¿cómo lo sabré? ¡Aaah no puedo soportarlo más…!"
- Hilary, continúa tú con los análisis. – le dijo Jefe entregándole su computadora. Hilary, quien aún seguía perpleja, apenas alcanzó a preguntarle mientras éste se iba:
- ¿A dónde vas?
- Voy… voy al baño…
- Vaya… tanta emoción afectó el estómago de Kenny… jejeje – bromeó Tyson – me pregunto si Kai estará enamorado de Alana para que le haya hecho tal apuesta a Brooklyn – dijo Tyson pensativo.
- ¡Qué cosas dices! – le reclamó Hilary.
- Hey… es solo una suposición… - le dijo él – "Qué carácter…"
Kenny en realidad iba al baño, pero no precisamente para hacer lo que Tyson imaginó, sino a buscar algún traje con el que pudiera camuflarse para poder acercarse a Ray sin que supieran quien era. Una vez en el baño, sacó una libreta que llevaba en el bolsillo del pantalón y el lapicero que solía portar en la bolsa de su camisa. Escribió una nota apoyándose en una de las paredes.
Dentro de aquel campo virtual, Kai y Brooklyn golpeaban sus beyblades a más no poder. El calor se volvía cada vez más insoportable y el sudor se asomaba por sus frentes. Kai comenzó a crear un pequeño remolino de fuego que se iba agrandando mientras perseguía a Brooklyn Al intentar embestirlo, Brooklyn respondió con un ataque parecido para resistir la fuerza de Kai. Brooklyn comenzó a empujar fuertemente el bey de Kai hacia la orilla.
- ¿Sólo eso puedes hacer? – le dijo Kai jadeando
- ¿Y tú? Acaso has hecho algo mejor …
Brooklyn se notaba cansado, Kai era muy resistente y sabía esquivar bien sus ataques. Odiaba admitirlo pero Kai era muy difícil de vencer. Trataba de no desesperarse, sabía que si lo hacía podía perder el juego como la última vez. "Jamás permitiré que me venzas, Kai. Alguna debilidad debes mostrar pronto…"
- Dinos Hilary, ¿qué probabilidades tienen los dos? – preguntó Er.
- Es difícil saberlo… Pero Brooklyn está notablemente más desgastado que en sus batallas anteriores. – dijo con preocupación.
En un momento Kai empujó el bey de Brooklyn a la orilla, ambos se arrastraban alrededor del plato y de las llamaradas, presionaban para lograr que su oponente saliera. Las llamaradas se hacían más grandes obligándolos a retroceder un poco porque el calor casi les quemaba la cara. Kai sentía que le faltaba el aire, retrocedió y envió su bey al centro del plato.
- ¡A este ataque le suelo llamar el rayo…!- gritó Brooklyn, quien tomó impulso y rápidamente se abalanzó contra Kai.
- ¡No lo lograrás con mi beyblade! – Kai supo que era el mismo ataque que usó para romper el bey de Alana. Así que, con poca fuerza, programó un escudo rápidamente.
El bey de Brooklyn colisionó por arriba al de Kai, su bey se mantuvo girando sobre el de Kai, tratando de penetrar el escudo que apenas Kai lograba sostener. "Vamos…. Sólo un poco más y su miserable beyblade dejará de girar… " Se decía Brooklyn. Kai se empezó a agachar lentamente, sentía como su banda de control vibraba, eso solo pasaba cuando los sensores alertaban que se esforzaba más allá de lo que podía soportar. "No… no te saldrás con la tuya, Kai" pensaba Brooklyn, enormes gotas de sudor bajaban de su frente mientras presionaba más y más el bey de Kai. Los dos bey se comenzaron a notar ligeramente agrietados, uno por la presión que hacía sobre el otro, y otro por el esfuerzo de resistir. El bey de Kai comenzó a avanzar lentamente hacia adelante.
- ¡Miren parece que Kai hace que Brooklyn retroceda! – dijo Max.
Alana se puso de pie rápidamente. ¿Lograría Kai vencerlo y provocar que su matrimonio se cancelara? Brooklyn se alertó al notar que su bey retrocedía. Kai permanecía agachado, en un momento levantó la cabeza y le sonrió a Brooklyn, su ojos estaban cansados y se notaba muy débil… la sonrisa de Kai enfadó a Brooklyn. La energía que emitían los beyblades colisionando tanto en aquel refulgente campo de juego provocó una explosión en el plato. Unos chispasos impidieron ver a los espectadores lo que ocurría.
