Capítulo 42 La historia detrás de la historia II

El celular de Hiro resonaba una y otra vez, ya sumaban tres llamadas perdidas de las cuales el joven entrenador no se percataba en medio del bullicio del BEGA estadio repleto de aficionados que apoyaban a los chicos novatos durante las competencias. Cuando Kenny se dio por vencido, dejó el teléfono público desde donde estaba tratando de contactar a Hiro y se arriesgó a tomar un taxi para volver al estadio para hablar con Hiro en persona. Mientras corría a tomar el taxi y, una vez dentro de él, recapitulaba las palabras de Ray en aquella grabación…

"Alvin reunió a los beyluchadores. Todos, excepto Brooklyn y Tala, nos mirábamos expectantes de lo que Alvin con su semblante serio nos anunciaría.

- Se preguntarán cual es el motivo de esta reunión tan esporádica. Bien, antes de comenzar quiero que sepan que si alguno de ustedes revela lo que en seguida sabrán todo será un caso perdido, y sus esperanzas de ser libres de BEGA se habrán terminado.

Al decir Alvin esto, sentí que un temor me invadía al mismo tiempo que la mano de Mariah se aferraba a mi brazo. Estábamos de pie formando un semicírculo frente a Alvin, éste nos pidió que nos sentáramos en el suelo.

- Mónica confía en mí – continuó - cree que ustedes están en un entrenamiento muy riguroso, y así lo será, pero no con el propósito que ella espera…

- Alvin… quisiera que fuera al punto… - interrumpió Daichi- ¡es que no soporto esta tensión!

- ¡Relájate, niño! ¿Quieres? – exclamó Tala con cara de pocos amigos- solo logras alterar a los demás.

Alvin sonrió un poco y continuó con su diálogo.

- Hmm, entiendo que esto sea bastante difícil para ustedes, créanme para mí también lo es…

- ¿Por qué redunda tanto y no nos dice de una vez que pasa? – casi escuché el murmullo de Lee.

- Muchachos, - levantó la cabeza y nos miró fijamente – aparte de ser el presidente de BEGA y su entrenador, soy un agente policial encubierto. Mi misión consiste en desbaratar los planes de Mónica Balkov y reunir las pruebas suficientes para su encarcelamiento.

Un silencio sepulcral invadió el lugar, muchas preguntas pasaban por nuestras mentes pero nadie parecía tomar la iniciativa, tuve que hacerlo.

- ¡¿Cómo sabremos que no se trata de otra sucia trampa?!- admito que fui muy severo al preguntar, pero detestaba la idea de que siguieran jugando con nosotros.

- Tendrás que confiar en mí, Ray, no tienen otra salida. Y si no me crees a mí, al menos cree en lo que Brooklyn les tenga que decir.

Alvin le cedió la palabra a Masefield, quien se tomó el tiempo para explicar cómo había llegado a BEGA. Alvin conoció a Brooklyn por primera vez en Inglaterra mientras éste tenía una pequeña competencia con algunos chicos, le asombró su destreza para el deporte. Pronto se puso en contacto con sus padres, estos le explicaron como el señor Damian Stroganov se encargaría de llevarlo a Rusia por algún tiempo. Alvin quiso mantener el contacto con Brooklyn y su familia, ocasionalmente tenían ciertas competencias entre ellos, como encuentros amistosos donde cada uno se daba cuenta del potencial que tenían y pronto se hicieron grandes amigos, les resultaba entretenido contar con habilidades muy parecidas. Aunque Alvin nunca dejaba terminar una batalla, siempre retiraba su beyblade, así que hasta el día de hoy nunca comprobaron quien sería más fuerte.

- ¡Un momento!- volvió a interrumpir Daichi- ¿Qué tiene que ver Brooklyn en esto? No podemos confiar en sus palabras porque él fue parte de BEGA también…

- Será mejor que yo explique la otra parte – prosiguió Alvin – el beyblade siempre fue parte de mi vida, así como de mi familia. Sin embargo, después de una amarga experiencia con uno de los competidores de mi liga decidí no involucrarme mucho en el deporte. Uno de mis sueños siempre fue ayudar a los demás como policía, así que comencé a prepararme para ser de los mejores policías del mundo. Aún así, las noticias del beyblade siempre fueron como un descanso para mí, comencé a observar como rápidamente se propagó por el mundo, involucrando a jóvenes como ustedes. Y bueno… luego entró a escena BioVolt… - Alvin calló por un instante, tomó un respiro y luego prosiguió. Tala pareció agachar un poco la cabeza- Habían rumores de una escuela de entrenamiento del beyblade en Rusia, yo quise ir a averiguarme por mi cuenta, la carrera de agente policial nos vuelve curiosos… En fin, me mantuve al margen tratando de indagar lo más que pudiera con el menos movimiento posible, fue cuando conocí a Boris. Me codee con él como un aficionado del beyblade, fingiendo no interesarme más que en la suerte de los torneos y en las apuestas clandestinas. Alguno que otro trago servía para que Boris me relatara más de su trabajo, mientras arreglábamos apuestas por los muchachos competidores, claro, mi objetivo era saber qué ocurría dentro de esa escuela de entrenamiento. Aquí debo decirles que mi interés en la amistad con Boris trascendía el deporte, la familia Balkov tenía serias sospechas de crímenes en el pasado, el gobierno se había olvidado de ello, o al menos lo trataba de ignorar pero yo sabía que no debíamos dejarlo pasar…. – otra vez Alvin se detuvo, esta vez parecía un poco conmovido. - … cuando me ofrecí para ser entrenador de la escuela de la que Boris me hablaba recibí un rechazo pero no de su parte, sino de aquel competidor que les hablé al inicio…

- ¿Voltaire…?- inquirió tímidamente Mariah.

Alvin asintió con su cabeza suavemente y con su semblante serio.

- Digamos que nunca le agradé…cuando escuchó mi nombre le prohibió a Boris recibirme. Sentí que las puertas se cerraban, no tuve opción, tuve que esperar a ver lo que ocurría después del torneo ya que tampoco volví a comunicarme con Boris. Luego descubrí la compañía clandestina de Voltaire camuflada con el nombre de BioVolt, algunos policías quisieron incriminarle ante el juzgado por abusos a menores, pero Hiwatari fue más astuto y logró desmentir las pruebas… Lo lamenté mucho, pero aún mi identidad policial no era descubierta por ninguno de ellos, así que me aproveché de ello para mantener el contacto con Boris. Mis objetivos eran claros: probar la culpabilidad de él y la de Voltaire. – dijo apretando uno de sus puños.

A este punto del relato, quienes alguna vez dudamos en él mirábamos a Alvin diferente, la amenaza que solíamos presenciar en el ambiente se había ido. ¡Hasta Daichi guardaba silencio absoluto!

- Boris se volvió a comunicar con migo tiempo después, me pidió ayuda para su nuevo proyecto: BEGA. Sabía lo arriesgado que era entrar de lleno con él después de que BioVolt estuviera en la mira de la policía, no quería que sospechara en lo más mínimo de mi trabajo, además no sabía mucho de su nuevo proceder, así que busqué ganarme aún más su confianza, y fue cuando le recomendé a Brooklyn como uno de sus competidores.

- Brooklyn- pregunté con ansias- ¿Tú sabías lo que planeaba Alvin desde entonces?

- No… - me respondió- lo supe hasta hace poco, cuando Alvin me buscó para que le ayudara…

- ¿Cómo supiste que no te mentía?- Lee también inquirió.

- Las pruebas de La Abadía… - contestó Brooklyn, quien al mismo tiempo sacó unas fotografías de su chaqueta y las tiró al piso mostrándolas a todos.

- ¿La Abadía? – Mariam no entendió a lo que se refería.

- Pensé que La Abadía no existía más… - dije al mirar las imágenes de chicos y chicas que parecían seguir una rutina severa de entrenamiento y otras que mostraban los laboratorios donde realizaban experimentos químicos.

- Esta no es la Abadía que conociste en Rusia, Ray. – me aclaró Alvin. – Esta es la escuela de entrenamiento base que se encuentra en Japón. Mónica recluta niños y niñas pobres o abandonados y se encarga de lavarles el cerebro para luego transferirlos a la escuela de entrenamiento de Rusia, la cual no es más que una mera fachada, cuando los chicos llegan a Rusia ya tienen todo el bagaje de odio y manipulación dentro de sí. En Rusia solo los exponen al público para que crean que es un buen lugar de entrenamiento e inscriban a otros chicos a las competencias.

Tala ya sabía el plan de Alvin, Brooklyn se había encargado de hacérselo saber durante el viaje. Tala se mantenía callado y pensativo, las memorias de la Abadía debieron habérsele mezclado en sus pensamientos.

- ¿Dónde está Boris?- preguntó Joseph.

- No lo sé… - Alvin respondió con un poco de frustración. – Mónica me buscó luego de que la anterior BEGA fracasara, me dijo que su padre estaba fuera de esto. Una vez que me aseguré de que Voltaire no tuviera nada que ver al respecto y accedí a su propuesta. Ella, como ya lo han sabido, quería que yo fuera su careta. Ella piensa que soy en apostador y beyluchador ambicioso que su padre conoció, al menos eso es lo que he tratado de seguirle haciendo creer. – Alvin rió un poco- Creo que merezco un premio por mi actuación… Pero, con respecto a Boris… creo que aún vive, sospecho que asesora a su hija todavía. Hay muchas cosas que Mónica no pudo haber logrado sola.

- ¿Cuál es el objetivo de Mónica?

- Verás, Daichi, Mónica tiene varios intereses de por medio: dinero, venganza, poder… Pero su siguiente blanco son Tyson y Kai, y luego la BBA entera… quiere que desaparezca, y eso es lo que nosotros vamos a evitar. Sé que hay una gran pregunta en sus mentes en este momento ¿cómo lo haremos? Lo primero que necesitaran es muuuucha paciencia… - irónicamente se dirigió a Daichi y tocó su hombro, luego caminó hasta mi y me entregó un revolver- …destreza….- se dirigió a Lee y le entregó otro a él - … esfuerzo… - caminó hacia Joseph y tocó su cabeza - … y discreción…. "

Kenny llegó al beyestadio, respiró profundamente después de pagar al chofer. Le asustaba entrar a ese lugar de nuevo pero debía hacerlo. Tenía que comunicarle a Hiro cuanto antes lo que ocurría. Ray también había narrado al Jefe el plan de rescate que habían ideado cuidadosamente junto con Alvin, sin embargo, había un problema: tal como Joseph se lo indicó cuando evitó que fuera secuestrado, Mónica había cambiado los planes, por tanto la idea que Ray le comunicó a Kenny en el audio no serviría del todo. Necesitarían otra estrategia.

Mientras tanto, dentro del estadio, Max y Er se acercaron a Hiro que se hallaba cerca de las graderías observando las beybatallas masivas.

- Hiro, ¿has visto a Alana y a Roxie? Fuimos a su camerino pero no estaban allí, no tenemos idea de donde están y no responden a su teléfono.

- ¿Buscaste en el baño, Max?

- Pues… no…

- Es el primer lugar donde debieron ir… - dijo un poco sarcástico, luego tomó su celular y notó las llamadas que tenía sin contestar- tengo algunas llamadas perdidas, tal vez hayan sido ellas. Iré a buscarlas de todos modos. Kenny y Hilary tampoco han llegado y ya debieron de estar acá. Saldré a buscarlos un momento, no se muevan ustedes de acá.

Dicho esto, Hiro se apresuró por el pasillo. Revisó su casillero de voz, tenía un mensaje.

"Hola entrenador Hiro…"- escuchó por el auricular -"te preguntarás quien soy...bueno… mi nombre no interesa ahora... quizás hallas notado que algunos de los miembros de tu equipo se han ausentado, y si no lo has notado debes prestar atención porque… no aparecerán hasta que sigas mis indicaciones… " – Hiro abrió los ojos de par en par y se inmovilizó por el pasillo mientras la bulla del estadio se escuchaba a lo lejos. La mujer del mensaje le dictó las instrucciones a seguir para la liberación de las tres chicas, el entrenador no lo podía creer.