Autoras: NoOnis & Kattharina


Capítulo 2

"Bienvenidos"

Se dirigieron al cuarto compartido donde pasarían la mayor parte de su vida estudiantil. Al abrir la puerta, un amplio espacio con cuatro paredes blancas se impuso ante ellas; una ventada relativamente grande se incrustaba en una de las paredes ―para ser más específicos la frontal―, era un ambiente estéril, con solo dos camas con sábanas blancas.

Sayuri se dirigió hasta la ventana y sonrió. Al menos la vista era buena, un panorama hacia el jardín del Instituto. Los grandes árboles que seguramente tenían varios años ahí, algunas flores se cernían por el jardín recién cortado.

―Hay que desempacar, no quiero que nos vuelvan a castigar por llegar tarde al discurso de bienvenida de la Directora ―comentó Sakura.

―¡Que fastidio! ―se acercó hasta el colchón y se dejó caer―. Maldito emo-zombi ¿Quién se cree que es? Me las va a pagar

De pronto Sakura estalló en risa y Sayuri la miró con el rostro de pocos amigos.

―¿Emo-zombi? ―preguntó divertida la de cabellos rosas.

―Sí, ¿No has visto ese carácter y esas ojeras tan prominentes? Parece un zombi y un emo

―Sí, sí, muy emo, muy zombi y muy maldito pero… ¡está buenísimo!

Sayuri se cruzó de brazos al escuchar a su prima decir tal estupidez.

―¿Desde cuándo te volviste tan fastidiosa?

―Desde siempre

―Sí, lo olvidaba

Después de su pequeña plática, las primas comenzaron a desempacar las maletas, que resultaba haber sido todo un desafío.

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Para Ino Yamanaka, asistir con sus amigos de la infancia al Instituto Konoha era una tortura. Los dos hombres solo pensaban en dos cosas: comida y descansar. No podía hacer nada interesante con ellos en esa escuela maldita. Shikamaru solo dejaba de ver las nubes para jugar shogi como un anciano y Chouji solo paraba de comer para hablar. ¡Qué año le iba a esperar a Ino Yamanaka!

Se dirigía hacia el Auditorio junto con sus amigos, aunque ellos iban mucho más atrás divagando como siempre.

El camino de piedra serpenteaba por el amplio jardín del Instituto, a unos metros más adelante comenzaba un espacio de cemento en donde se encontraba de pie, la estructura del Auditorio. Con unas columnas romanas sosteniendo el techo del atrio al final de los anchos escalones. Ahí podían verse la pululación de los alumnos vestidos con el uniforme a pesar de ser domingo. Pero a causa de ser una orden oficial de la Directora, estaban obligados a ir uniformados.

Aún, pensando en la ruina de su año escolar; entre sus cavilaciones mentales, la chica rubia no se percató de la persona frente a ella hasta que chocó contra alguien, lo que provocó que saliera de sus pensamientos y retrocediera unos pasos.

―Empezamos el año y ya hay accidentes ¡Hum!―dijo alguien con un toque de drama.

Ino observó a dos chicos con capas negras que eran adornadas por nubes rojas. Ya había oído hablar de los Akatsuki, el grupo que se encargaba del orden y la disciplina del lugar, quienes eran estudiantes del mismo Instituto.

Mientras el rubio de cola alta hablaba sobre la irresponsabilidad del alumnado hoy en día. El otro chico a su lado con un aspecto frío y desalmado, de ojos color miel y cabello rojizo revuelto le entregó una hoja de color amarillento, y con la misma indiferencia se fue.

―¿Sasori-danna? ―volteó hacia todos los lugares posibles hasta que miró fijamente a Ino―. ¡¿Qué hiciste con Sasori-danna?!

―Se fue por allá ―señaló a su izquierda―, y me dejó esto ―enseñó el papel amarillo de castigo.

―Oh, ya veo… no te metas en más problemas chica rubia ―sentenció señalándola con su dedo índice antes de ir rápidamente hacia donde se encontraba su compañero― ¡Espere Sasori-danna!

Ino los miró sorprendida, el extraño compartimiento del buscador del orden y la disciplina, parecía ser él quien rompía las reglas con su escandaloso griterío.

―¿Qué fue todo eso Ino? ―preguntó el chico con una coleta sobre su cabeza. Shikamaru alzó una ceja.

―Me dieron un reporte

―¡Qué problemático! Mejor vamos al Auditorio Chouji, no quiero meterme en problemas como Ino

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Dentro del Auditorio, los murmullos del alumnado parecían lúgubres cánticos que resonaban en un eco por todo el atrio. La araña que colgaba desde el centro del techo inclinado, iluminaba toda la sala con una luz esplendorosa y en el escenario, varias luces apuntaban hacia el micrófono desde el bajo techo.

Para algunos como: Neji Hyuuga, primo de Hinata, su mejor amigo Lee y su novia TenTen ya era familiar aquel espectáculo.

Sin embargo, para los de nuevo ingreso. La "bienvenida" era algo sumamente reciente, en ninguna escuela presentaban a los maestros en una junta como esa; al menos en ninguna en la que hayan estado.

Por otro lado Sasuke Uchiha mantenía distancia con todo el alumnado. Estando de pie en una de las esquinas del Atrio, observando a sus compañeros en esa infernal Escuela. Si fuese por él nunca hubiera entrado ahí, sin embargo su padre lo obligó a asistir para seguir los pasos de su hermano mayor y miembro de Akatsuki: Itachi Uchiha.

Konan y Pain cuidaban junto con el Equipo 5 ―conformado por Kakuzu y Hidan― la entrada del Auditorio, manteniendo el orden mientras entraban todos los alumnos al lugar, siendo otros equipos quienes vigilaban por dentro. Cerca de ahí, Itachi y Kisame hacían un recorrido rutinario por los dormitorios. Dos chicas bastante escandalosas salieron del edificio.

―¡Te dije que te apuraras Sayuri! ―gritó una chica de cabellos rosados.

―Ya lo sé Sakura pero mi maleta era un desastre, lo siento

―Discúlpate después, hay que apresurarnos, no quiero otro reporte ―Sakura se adelantó unos pasos, cuando no notó la presencia de Sayuri volteó―. ¿Sayuri?, ¿Sayuri?

―¡Aquí estoy! ―salió del jardín con una carretilla― Te compensaré la tardanza ―le guiñó el ojo a su prima y la sentó casi a la fuerza en su transporte.

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―¿Oh? ¿No son las chicas que reportaste esta mañana? ―preguntó Hoshigaki mostrando su puntiaguda dentadura―, Sí que son revoltosas Itachi-san ¿Qué piensas hacer?

―Castigarlas por supuesto, sin embargo esperaré al momento adecuado

Kisame sonrió complacido.

―Itachi-san quiere dejar que su presa piense que esquivó las garras de su cazador, solo para que caiga en su trampa… Interesante

Sakura incrustaba sus dedos al borde de la carretilla roja, implorando a Sayuri que parara; pero conociendo a su prima: mientras más rogara, más se ensañaría con continuar.

Podía divisar el Auditorio, a solo unos metros de distancia detrás de la biblioteca, por el camino serpenteado de cemento cuando un empujón a la carreta provocó que se tambaleara, casi cayendo al suelo. El quejido de Sayuri era casi imperceptible para cualquiera, pero ella conocía ese sonido de su prima la cabeza hueca.

―¿Qué haces en el suelo? ―puso ambas manos en su cintura e inclinó su cuerpo.

―Eso no es justo, copiona

Sakura carcajeó tanto que le comenzó a doler el estómago.

―¿Te lastimaste?

―Noup, estoy bien ―se incorporó sacudiendo su falda.

―Tu rodilla dice lo contrario ―señaló el lugar―, está sangrando bastante

―No es nada, vámonos que sino la señorita "no quiero otro reporte" tendrá otro reporte

Sakura bufó.

―Que chiste tan malo

―¡Cierra la boca Sakura!

―¡Vaya, vaya! ―una voz burlona se escuchó al lado de ellas e instintivamente ambas voltearon.

Inspeccionaron al hombre robusto y fornido de pies a cabeza; su estatura era bastante alta, midiendo casi un metro noventa. Cabello azulado en forma de punta, ojos pequeños y saltones, con una sonrisa llena de mofa en donde unos dientes pequeños y afilados se mostraban.

―¿Qué hace un tiburón aquí? ¿Te perdiste? El Mar está hacia esa dirección, aunque debo decirte que para cuando llegues, quizás y hayas muerto de deshidratación

―Tienes razón Sayuri, parece un tiburón ―dijo corroborando el parecido, la de cabellos castaños asintió la cabeza repetidamente, satisfecha por su comentario.

―Que niñitas tan irritantes ―apretó su puño Kisame―, parece que deberé darles una lección de modales

―Calma Kisame

Un hombre con capa negra adornada por nubes rojas hizo su aparición al lado del robusto hombre.

―¡Es el emo-zombi! ―chilló Sayuri señalando al chico.

―¿Oh? ¿Emo-zombie? Creo que esta chiquilla le pone apodo a todo lo que ve ―Kisame decidió hacer un experimento―. ¿Y a ella? ―señaló a Sakura.

―¿Sakura? ―meditó un segundo― Ella es la señorita pelos de chicle

―¡Cállate machorra!

―¿A quién le dices machorra? ―la encaró.

―A ti, a quien más… ni modos que al Chico tiburón o al emo-zombi

―Cállate tú, señorita pelos de chicle

―¿De nuevo pelos de chicle? ¿No tienes un apodo más original?

Mientras Kisame se deleitaba con la discusión por cual apodo era más original, a Itachi le estaba colmando la paciencia esas dos chiquillas ¡Y apenas comenzaba el año! ¿Cómo iba a soportar todo un año de ese escándalo? Esas dos no podían ser solamente castigadas, tenían que adiestrarlas completamente.

―¡Silencio! ―tanto Sakura como Sayuri cerraron la boca.

Kisame miró extrañado al Uchiha, nunca en su vida lo había escuchado gritar, ni en las situaciones más desesperantes, esas dos de a poco le estaban comenzando a caer bien. Itachi sacó su libreta de sanciones y bolígrafo. Escribió rápidamente y se los entregó respectivamente a las chicas.

―No quiero protestas ―sentenció― Señorita Haruno, Señorita Murasaki fue nuevamente un gusto

Y de esa forma los miembros de Akatsuki desaparecieron, ambas se miraron estupefactas ¿un gusto? Se preguntaron mentalmente y las primas leyeron en voz alta el papel que les fue entregado.

"Castigadas hasta nuevo aviso, detención total. Después de clases presentarse en el salón de castigos en el aula A-0. Si se les ocurre escapar serán severamente sancionadas"

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En el Auditorio todo sonido había sido acallado al avistar como los profesores que desfilaban por el escenario hasta los asientos preparados para ellos.

Finalmente la Directora se dirigió al pódium con el logo del Instituto y comenzó el discurso de Bienvenida a los alumnos, presentando a los profesores, dando indicaciones sobre las clases y las aulas; sobre las reglas del Instituto y las represalias, así como la función de Akatsuki.

―Está prohibido el acceso a la zona roja del Instituto ―dijo la Directora en forma de sentencia―, cualquiera que sea emboscado husmeando o en los alrededores en los alrededores, será severamente castigado

Más que por los relatos sobre aquella zona, el rostro desfigurado de la Directora así como su voz tétrica asustó a más de uno. De un momento a otro volvió a suavizarse para decir:

―Sin más preámbulos, sean bienvenidos al Instituto Konoha

Cuando la Directora Tsunade se alejó del micrófono en el escenario, un sonido cristalino comenzó a azorar algunos de los jóvenes presentes. Ino, Shikaru y Chouji se preguntaban entre sí, de dónde provenía ese sonido tan chillón; mientras que Sasuke miraban a su alrededor disimuladamente desde su asiento.

Naruto se rascaba la cabeza distraídamente preguntándose que era ese sonido mientras que Hinata jugaba nerviosamente con sus pulgares. Kiba olfateó con su desarrollado sentido y Shino parecía saber la causa de ese sonar.

Algunos otros miraban a sus alrededores sin notar algún cambio en el ambiente, sin embargo, el sonido se hacía más penetrante. Sakura dirigió su mirada hacia el techo del Auditorio y se sobresaltó, haló la manga de la camisa a Sayuri, cosa que a la misma Sayuri le extrañó pues Sakura había estado tan enojada por el castigo que la ignoraba completamente.

―¿Sakura? ¿Qué sucede? ―preguntó, frunció el entrecejo y dirigió su mirada hacia donde estaba clavada la de Sakura.

Sayuri ahogó un gritito al percatarse de dónde provenía ese molesto sonido. La gran araña que seguramente pesaría casi una tonelada, se balanceaba de un lado a otro despavoridamente, azotando los hilos de cristales cortados que colgaban de la estructura.

Lo más espeluznante era que no había ventanas en el Atrio y las grandes compuertas del Auditorio estaban completamente cerradas.

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Continuará.


¡Hola a todos! Bueno aquí estamos de nuevo con un nuevo capítulo de "KHSOT" Kattharina y yo estamos agradecidas por la buena recepción de esta historia y esperamos que siga siendo de su agrado.

genesis.- ¡Hola! Sí, es una historia diferente a las demás, pues es lo que Kattharina y yo queríamos hacer, algo fuera de lo común, pero te puedo asegurar que esta historia va a tener de todo, así que esperamos seguir leyéndote. Muchos saludos!

Queremos agradecer por sus hermosos comentarios a ... Tendo-Pain6, Adrit126, genesis... lo apreciamos mucho.

También queremos agradecer a aquellos que han agregado a sus favoritos/follow a esta historia y a quienes leen en anónimo.

Les mandamos muchos besos, abrazos y apapachos.

Nos leemos en la próxima.

¡Adiosin!

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