Hiro vaciló por un momento, no sabía si recurrir primero a Kai y a Tyson o devolverse a buscar a Max y a los demás. Al mismo tiempo, Kenny se apresuraba por los pasillos para encontrarse con Hiro o alguno de los otros muchachos. Hiro y Kenny corrían en direcciones opuestas buscando a sus compañeros cuando de repente colapsaron entre sí golpeándose fuertemente de frente.

¡Jefe!- exclamó Hiro.

¡Hiro! – le respondió.

Hiro tomó al Jefe de los hombros y lo sacudió por un momento mientras Kenny intentaba acomodarse sus lentes.

¡Jefe, Jefe! – lo sacudía- ¡¿Ya sabes lo que ha ocurrido?!

¡Sí…! - Kenny tartamudeaba – Hilary fue... a ella la…

Sí la secuestraron, lo sé…

Ajá… y Alana… Roxie…

¡Sí, Jefe, también lo sé!

Después de un suspiro amargo, Hiro soltó a Kenny y se apoyó de frente en una de las paredes del pasillo.

Debo calmarme… - luego golpeó la pared con su puño. – Kenny debemos reunir a los demás de inmediato. Diles que los esperaré en los sanitarios del ala oeste…

¿Por qué ahí?

Estamos en el estadio de BEGA, no me extrañaría que hayan cámaras espías en nuestros camerinos… Iré en busca de Kai y Tyson. Tú encárgate de buscar a Max y a los demás.

Entendido…

Después de la orden de Hiro, Kenny y él caminaron rápidamente para encontrarse con los demás. "¿Cómo rayos Hiro sabe lo del secuestro?" -era lo que Kenny se preguntaba. "¿Cómo habrá sabido Kenny que Alana y Roxie fueron secuestradas también?"- Hiro no entendía mucho de lo que estaba sucediendo.

¡Max, Er, Ryan!- jadeaba Kenny al llamarlos.

¡Jefe!- exclamó sonriente Ryan- Así que ya vinieron… nos estábamos preocupando. Se han perdido de la mitad de los torneos… hay grandes sorpresas entre esos pequeños novatos…

¡No hay tiempo para ver las competencias, deben venir con migo inmediatamente!

¿Qué dices Kenny?- Max mostró cara de confusión- ¿Para qué otra cosa quisiera estar acá sino para ver las competencias?

Lo sé… pero por favor vengan con migo… Hiro y yo tenemos algo importante que comunicarles.

Mientras Kenny aún hablaba, Judy se acercó cargando su minicomputadora.

¡Kenny! Hasta que por fin llegan… ¿Dónde está Hilary? La he estado llamando una y otra vez y no tengo respuesta…

Kenny no estaba seguro si sería prudente que Judy también se enterara de la situación, al menos no por el momento. "Ray me prohibió mencionarle algo al respecto al señor Dickenson pero no me dijo nada de Judy… oh Dios no sé que hacer…"

Eem… sí… ella está en el sanitario…tuvo… tuvo una emergencia femenina. – Kenny luego tosió.

¿De veras? – se preocupó Judy- ¿en cual sanitario está? Quizás necesita ayuda.

Yo… yo en realidad no lo sé… no la iba a seguir…- Kenny trataba de disimular su nerviosismo.

¡Pobre Hilary! Muchachos ¿por qué no buscan lugar en la gradería para sentarse? La siguiente competencia del bloque C está apunto de comenzar…

Mamá, Hiro necesita reunirse con nosotros.

Y ¿para qué será? No me ha comunicado nada.

Es que… es que es una emergencia que tenemos… una emergencia de hombres… - interrumpió Kenny con torpeza.

¿Emergencia de hombres? – Judy colocó una de sus manos en la cintura, Max reconoció ese ademán, la típica postura de su mamá cuando descubría que él mentía. - ¿Puedes explicarme eso Kenny?- inquirió con tono demandante.

Por suerte para Kenny, que ya comenzaba a sudar sin saber que más inventar para cubrir lo que ocurría, Ryan se adelantó a contestar con actitud desenfadada y una sonrisa picarona poniendo su mano sobre el hombro del Jefe.

Vamos Kenny, si lo hubieras mencionado antes lo hubiésemos comprendido mejor. – luego se dirigió a Judy bajando un poco la voz – Judy… pon atención a la escena: Hilary está en el baño y Hiro necesita a sus amigos, lo que ha sucedido acá es que estos dos han tenido una pelea, y Hilary está con el corazón roto… Hiro necesita el apoyo y consejo de sus amigos, deberías ir en busca de Hilary, tú como chica la entenderás mejor. ¿Tengo o no tengo razón, Jefe?

Eem… pues… jeje… no exactamente pero…

¡Oh, por favor! – Judy había perdido la paciencia, así que señalando al Jefe exclamó – Kenny tu no sabes mentir, y Ryan… ¿qué te hace pensar que Hilary y Hiro tengan una pelea amorosa? Y lo de Hiro ocupando ayuda moral… no me hagas reír. Kenny… - le dijo autoritaria – llévame donde Hiro.

¿Qué tiene de malo que ocupe ayuda moral?

Mejor camina, Ryan… - le dijo Er entre dientes mientras lo empujaba.

Hilary despertó de su sueño, no se percató en qué momento había quedado dormida cuando de repente se sintió atorada en una especie de silla con cinturones que le apretaban las muñecas, sus brazos y las piernas. Asustada, miró alrededor de lo que parecía un laboratorio cuya iluminación era baja. De pronto recordó lo sucedido en el parqueo del BEGA estadio.

¡¿Qué está sucediendo?!- intentó buscar respuesta mientras forcejeaba y se aterró al darse cuenta que estaba dentro de una cámara con paredes de vidrio al escuchar su voz resonar de vuelta. - ¡Oh, esto no puede estar pasándome!- se quejó llorosa.

Una luz sobre ella se encendió y así dos más que estaban a los lados, casi a dos metros de distancia, inmediatamente dos hombres entraron al laboratorio sosteniendo con fuerza a dos chicas que Hilary no tardó en reconocer. Ambas tenían la boca y los ojos tapados, los hombres abrieron la puerta de las cámaras al lado de Hilary, otros dos hombres se acercaron para apresarlas con los cinturones al mismo tiempo que las chicas se resistían. Roxie era quien más pataleaba, pero mientras la ataban a la silla, una mujer con chaqueta negra se acercó y le dio un golpe en su mejilla.

No te sirve de nada resistirte, terminarás perdiendo. – le dijo.

Mientras ataban a Alana, quien respiraba nerviosamente, un hombre con gabacha de doctor se acercó con una jeringa que introdujo en el brazo de la chica y extrajo una muestra de su sangre que colocó cuidadosamente en un recipiente especial, en seguida hizo lo mismo con Roxie. Hilary volteó a ver sus brazos pero no había señal que lo mismo hubiera pasado con ella, temió que pronto se acercaran para extraer muestras de su sangre. Antes de cerrar las puertas de las cámaras donde se encontraban Alana y Roxie, la mujer se encargó de quitar las vendas de los ojos de ellas así como las de sus bocas. Ambas se sintieron encandiladas por el recién iluminado laboratorio, cuando despertaron de su sueño ya tenían sus ojos vendados por tanto no tenían idea de lo que ocurría con ellas.

¡Talaaa!- gritó Roxie con rabia - ¿¡De qué se trata todo esto, dónde estás!?

La mujer, carcajeando, cerró las puertas de las cámaras de vidrio ahogando la voz de Roxie.

Enciendan los altavoces. – ordenó.

La voz de Roxie se escuchó de nuevo por todo el laboratorio.

¡¿Qué está pasando?!¿En dónde estamos?! ¡Alana! ¿Estás bien?

¡Aquí estoy, Roxie!

¡Roxie, Alana, soy Hilary, también me secuestraron!

¡Hilary!- gritaron al unísono.

Su atención por favor… - escucharon aquella voz femenina.

¡¿Quién es usted y qué hacemos acá?!- reclamó Hilary.

Escuchen bien, señoritas, me llamo Mónica y de ahora en adelante pueden reconocerme como su jefe o autoridad, el punto es que están a mi cargo. Lo de las cámaras y la silla es solo para asegurarme que no irán a ninguna parte si yo no lo quiero… ¿entendido?

¡Tala fue quien nos trajo acá! ¿cierto? ¿Dónde está él y qué clase de lugar es este?

Tala sólo es un simple ayudante... Y no desesperes niña… pronto sabrás para quien trabajarás. Pero antes, hay una pregunta que debo hacerte, Hilary.- Mónica se dirigió frente a la cámara de Hilary, ésta la miró cuidadosamente tratando de reconocerla, había un parecido extraño en ella que se le hacía familiar pero no lograba deducir de quién se trataba.

¿Qué quiere…?

Dime algo, querida, ¿cómo fue que tu amigo Kenny logró escapar?

No lo sé… ¡estaba muy oscuro no logré ver nada!

Mmm… - Mónica se alejó mirándola de reojo. – No importa, me traerán a Kenny tarde o temprano y él mismo me lo dirá. Activen las cámaras de video.

Tres cámaras de video se colocaron automáticamente frente a cada cámara, las chicas las miraron con desconfianza.

"No puedo creer que Tala haya hecho esto… nunca pensé que fuera tan infeliz… "- pensaba con ira Roxie.

Bien. Grabando en 1, 2, 3… acción. – La luz roja en cada cámara se encendió.- Mi querido Hiro Granger, aquí tienes a tus pequeñitas…

¿Hiro? – interrumpió Roxie ansiosamente - ¡Hiro sácanos de acá y te prometo nunca volver a causarte problemas!

¡Coorteee!- ordenó Mónica ofuscada - ¡Ush… eres tan molesta! ¡Tonta, esta es una grabación! Debí haber explicado antes las reglas… Ustedes hablarán sólo cuando yo se los pida. ¿De acuerdo? Enciendan las cámaras de agua.

A la orden de Mónica, justo a los pies de las tres chicas, lo que parecían ser unos pequeños agujeros surgieron del piso y agua comenzó a salir de los mismos.

¡Oh no! – exclamó Alana por lo bajo.

Las chicas se conmocionaron aún más en tanto Mónica volvió a carcajearse.

Muchachas, no quiero asustarlas… bueno en realidad sí… - rió de nuevo – escuchen, ustedes me sirven de carnada para dos suculentos pescados que siempre he querido tener en mis manos, si sus amigos responden amablemente a mis peticiones yo las dejaré vivir ¿entendido? Si ellos no llegan a tiempo lo lamentarán mucho…- luego se dirigió a su personal - Por favor apaguen sus micrófonos, los encenderán nuevamente cuando se los pida.

Hiro abrió la puerta del camerino donde se encontraba Kai observando las competencias desde una pantalla. Hiro miró hacia las esquinas del cielorraso pensando en si alguna cámara de video lo estaría grabando.

Kai… - llamó al chico que reclinado en un cómodo sofá bebía una lata de soda.

Tenías que ser hermano de Tyson… quiero estar solo…

Lo sé, y créeme que no te incomodaría si no te necesitara pronto. Hay una emergencia debes venir con migo.

Kai se levantó se de su asiento mirando a Hiro, quien estaba detrás de su sofá, no le respondió y se dirigió a la puerta.

¿Dónde está Tyson?

No lo sé… supongo que está en el baño… le dije que podía quedarse acá siempre y cuando no me hablara, y creo que resolvió que la única forma de permanecer callado era manteniendo su boca ocupada.

Hiro vió que habían unas cinco o seis latas de soda en el piso frente al asiento donde probablemente Tyson había estado.

Sí… probablemente… - se dijo el entrenador.

Y… ¿adónde quieres que vaya?- preguntó el serio beyluchador.

Sólo sígueme.

Kai no esperaba que Hiro lo llevara tan apresuradamente a los sanitarios del ala oeste.

Sabes, no tengo tiempo para perderlo Hiro, ¿qué hacemos acá?

Solo pasa. – Hiro abrió la puerta dejando que Kai ingresara primero.

Tyson estaba acomodándose frente al orinal cuando escuchó la voz de su hermano.

¡Tyson! ¿Estás acá, hermano?

Sí… En un momento iré…

Hiro y Kai se colocaron justo detrás de Tyson, cuando éste se percató volteó su rostro para reclamar.

¡Oye! ¿Qué no puedes esperar?

Kai puso su mano sobre el rostro en señal de frustración.

Kenny y los demás no deben de tardar, tengo algo muy urgente que decirles chicos.

Efectivamente, Kenny venía delante de Ryan, Er y Max seguidos de Judy. El pobre Kenny estaba más preocupado por la reacción que tendría Judy al ver que los llevaba a los baños que de la reacción de los chicos al enterarse de lo sucedido.

¿A dónde vamos exactamente, Jefe? – preguntó Judy.

Acá… - señaló el Jefe la puerta del sanitario.

Kenny abrió la puerta. Kai estaba con sus brazos cruzados y apoyando su pie en la pared al lado de los lavatorios. Los demás comenzaron a pasar mientras Judy miraba con sorpresa lo sin saber si pasar o no.

¿Jefe, Ryan, Er… ¡Max!? Oigan ¿qué no puedo tener un poco de privacidad…?- reclamó Tyson cuando vio como uno por uno entraban.

Judy… ¿Vas a pasar o te quedarás afuera? – inquirió Kenny.

Judy, tratando de disimular frente a unas cuantas personas que pasaban en frente de la puerta del sanitario que parecían reírse de ella, ingresó rápidamente con su rostro agachado. El Jefe cerró con llave inmediatamente. Por fin Tyson terminó su deber cuando se acercó al grupo.

Jamás me había sentido tan invadido en mi vida… ¿eh, Judy no te equivocaste de baño?

¡No! – le respondió – ¡y más te vale Jefe que esta reunión valga la pena!

Por favor Judy cálmate. La razón de esta reunión es para informarles una terrible noticia. Quiero que escuchen por ustedes mismos.

Hiro les dejó escuchar la grabación que Mónica había hecho en su teléfono. En ella le anunciaba que Hilary, Alana y Roxie habían sido secuestradas por ella, que el precio del rescate consistía en hacer llegar a Tyson y Kai en el lugar que le indicaba a más tardar tres horas antes de que iniciara el siguiente torneo. Ambos chicos se miraron sorprendidos ante la noticia. La condición sería que nadie más excepto Kenny y él podían saber del trato, de lo contrario la vida de sus compañeras estaría en riesgo, y no dudaría en tomar medidas drásticas. Además le aseguró que en cuestión de media hora le haría llegar un video a su correo electrónico donde podría observar que realmente tenía a las chicas secuestradas "… ¡ah!... y se me olvidaba… Kenny debe venir con Kai y Tyson también." La grabación terminó y la última frase hizo tragar grueso al Jefe.

¡Oh por Dios! – Judy se comenzó a sentir mareada, Max la sostuvo del brazo.

Los demás no lo podían creer.

Debe ser una broma ¿cierto? – Tyson estaba estupefacto - ¿Dónde tienen la cámara escondida? Es uno de esos programas ¿no? Tu lo pagaste, Hiro, ¿no es así?

Siento decepcionarte, Tyson, pero tengo más pruebas… - Kenny abrió su laptop y corrió un poco del audio que Ray le envió, lo suficiente como para que todos creyeran y él se encargó de explicar el resto.

Hiro utilizó la laptop de Kenny para revisar su correo, ya el video que Mónica le prometió estaba ahí. No se tardó en reproducirlo para que él y los demás fueran testigos del peligro en que se encontraban.