AUTORAS: NoOnis & Kattharina
Capítulo 3
"El candelabro"
Las luces entonces empezaron a encenderse y apagarse. El ambiente empezó a bajar de temperatura casi instantáneamente y el público presente, así como los profesores y demás personal administrativo de la escuela miraban hacia el enorme candelabro en forma de araña que se mecía de un lado al otro, como si les estuviera haciendo señas de dónde provenían los molestos chillidos.
El auditorio del colegio de Konoha era sin duda uno de los más hermosos establecimientos del país. Sus estructuras de mármol talladas en el año 1825 quedaban relucientes e intactas como si recién hubieran sido hechas, el gran arco que se encontraba en la parte superior del escenario bordeadas con oro, era lo que más resaltaba, también se podía observar escenas de seres alados y santos, al centro de éste un ángel guardián custodiaba el recinto.
Deslumbraba la obra de arte hecha por el hombre, la modernidad y la elegancia envolvían el auditorio. Las butacas y pabellones todos limpios y relucientes, daban inicio a lo que sería un año escolar que podría ser…para muchos…terrorífico.
Al parecer Konoha High School tenía todo para ser la mejor institución educativa del país, pero hay cosas que inevitablemente ocurren, cosas… muy extrañas e inexplicables…
Una mancha negra de aproximadamente 1.20 de longitud se encontraba impregnada en el candelabro, cosa que les causó terror a las primas.
─¿Viste? ─Habló la joven peli rosa.
─Sí, pero no entiendo ¿qué demonios es eso? ─Murasaki estaba totalmente extrañada y qué decir de aterrorizada, esa extraña presencia al parecer era el causante de todas las situaciones paranormales que estaban ocurriendo en ese momento.
La sombra oscura no tenía forma, era como una mancha que había sido derramada en el suelo, en este caso: el techo. Se movía ágilmente en el candelabro y hacía un buen camuflaje en el objeto, pues casi nadie se había enterado de su presencia.
El candelabro era uno de los más codiciados tesoros que existían en aquella escuela, sus extensiones de cristal daban forma a una escalofriante y enorme araña que por lo menos pesaba una tonelada, también aparte de su escalofriante forma destacaba también su resplandor, ya que iluminaba casi a todo el auditorio por sí solo.
En el escenario, Kakashi Hatake seguía los movimientos del ente fantasmal. La cosa negra se mecía al compás del candelabro, como si de una pieza de tango estuvieran practicando ambos.
El semblante del hombre que poseía unos raros cabellos plateados, no se inmutaba para nada, sin embargo su colega de al lado empezaba a gritar y a desesperarse. Hatake miraba de soslayo al señor que poseía un peinado en forma de hongo, el tipo empezaba a colmarle la paciencia, ¿¡Es que nunca se iba a callar!?
─¡No! Dios mío, ¡la llama de mi juventud no debe apagarse! ¡Me falta mucho por vivir!
─¡Cierra la boca Gai! Se supone que debemos mantener la calma, ¡somos docentes y debemos dar el ejemplo! ─Una irritada Kurenai le daba algunos jalones y pellizcadas al escandaloso profesor, Kakashi meneó la cabeza sintiendo vergüenza ajena.
─No sé ustedes…─ambos maestros voltearon a verlo─. Pero hay otra presencia a parte de nosotros, que no es de este mundo…─Hatake se cruzó de brazos y su mirada fija al techo fue seguida por ambos adultos, y fue entonces que cayeron en la cuenta de que estaban siendo vigilados.
─Debemos decírselo a Tsunade-Sama ─corroboró Kurenai.
─Cuando se acabe este alboroto, por ahora debemos quedarnos aquí ─se expresó Kakashi.
Por otro lado Tsunade Senju y Shizune, su mano derecha, estaban atónitas observando el terrorífico vaivén del monumental iluminado.
─Ese candelabro…─murmuró Tsunade─. Mandaré a que le den mantenimiento.
─Tsu…Tsunade-sama ─dijo con temor su ayudante.
─¿Que sucede Shizune?
─Mire ahí arriba ─le señaló el lugar donde se encontraba el ente.
Lady Tsunade solo apartó la mirada y rápidamente intentó buscar con la vista a Pain y Konan, el susodicho también la observó y asintió con la cabeza dándole a entender que el controlaría la situación.
Los miembros de Akatsuki intentaban mantener la calma y así despreocupar al alumnado que corría despavorido de un lugar a otro, Tobi y Konan informaban a todos los miembros de Akatsuki que se pusieran en cada rincón del salón, dos en cada esquina, medio y centro, ya que los alumnos no podrían salir ante el "movimiento sísmico".
Un pergamino apareció en la mano de cada miembro, sabían que era un comunicado de sus superiores, esta situación se le había ido de las manos.
Para Azuma Sarutobi, era un problema que debería resolverlo Tsunade, solo atinó a revolverse en su asiento y calar uno de los diez cigarrillos que había consumido en todo el día.
Así como Sakura y Sayuri, también Ino, Shikamaru y Chouji se pusieron a salvo debajo de las butacas del esplendoroso auditorio.
─¡Esto es sumamente problemático! ─habló con cierta incomodidad Shikamaru.
─Ni que lo digas…─respondió Chouji.
─Esto me da miedo, no quiero morir
─No te preocupes Ino, todo saldrá bien, además estás con nosotros nada malo te pasará –trató de reconfortarla Chouji.
Tsunade Senju habló por el micrófono tratando de calmar a la turba estudiantil que trataba de salir despavoridamente del salón.
─¡Calma!...Todo está bien, quédense donde están…no va a pasar na…
El vaivén del candelabro cesó y fue entonces cuando los cristales que adornaban el objeto empezaron a temblar, así como las estructuras del establecimiento.
Tanto Sayuri como Sakura no se podían explicar que cosa ocurría, ambas se abrazaron y se pusieron a buen recaudo, así como los demás asistentes del auditorio.
─Es…Es un pequeño movimiento telúrico ─habló con un fingida serenidad la superior─, pasará, sólo mantengan la calma.
De pronto todo se oscureció.
Debajo de las butacas del salón ambas muchachas empezaron a temblar y a aferrarse mutuamente como si la vida dependiera de ello, la más afectada de ambas jóvenes era Sakura, la muchacha desde muy pequeña sufría de una fobia: la oscuridad. Empezó a sollozar y acurrucarse mucho más a su prima que no solamente debía mantenerse fuerte para transmitirle seguridad sino también agudizar al máximo sus sentidos, pues estaba muy segura que había divisado un espectro donde se encontraba el candelabro.
La directora, sin embargo se mantenía serena, sabía que tarde o temprano esto tenía que ocurrir, aunque era muy escéptica en ese aspecto, tenía conciencia de lo que ocurría y de lo que ocurrió hace varios años.
─¡Abre la maldita puerta! ─exclamaba el chico de la arcilla.
─¡Eso es lo que estoy intentando hacer Deidara! ─dijo Kisame intentando sacar el enorme seguro que salvaguardaba el establecimiento.
─¡Demonios te demoras un culo! Traiga para acá…─lo empujó y empezó a forzar la cerradura de fierro negro que atravesaba todo el portón.
─¡Como quieres que abra si no veo absolutamente nada!
─Uhm…
Tobi había ordenado a todos sus miembros distintas funciones, especialmente a Deidara y al joven tiburón, abrir la puerta es la acción más desesperada que se podría hacer, al menos para miles de alumnos que estaban en una oscuridad total.
Una amontonadora de chiquillos desesperados salieron atropelladamente, ni bien vieron la puerta abierta, empezaron a correr como si fueran almas que se las lleva el diablo.
Tanto Sayuri como Sakura no se habían enterado que el ochenta por ciento del alumnado había salido y ese mismo porcentaje tampoco se había dado cuenta que un espectro rondaba las instalaciones.
De igual forma Naruto Uzumaki y Hinata Hyuga abrazados entre sí debajo de los cuantiosos asientos tampoco se habían dado por enterados.
La plana docente estaba cegada por la oscuridad, la puerta se cerró; pensando ambos miembros de Akatsuki que todo la chiquillada había sido evacuada.
Pensarán ustedes que los docentes también querían salir despavoridos, pero estaban tan acostumbrados, que ni siquiera se tomaron la molestia de salir.
Esta situación era una de las muchas que estos maestros habían presenciado, tanto como Akatsuki y los demás, el temblor cesó, pero la oscuridad todavía no se iba, la tremolación de los cristales del candelabro seguían zumbando.
El grupo de Akatsuki se acercó hábilmente hasta el escenario donde se encontraban la planilla del colegio.
Itachi Uchiha ya había captado a la presencia, hizo un salto y ya se encontraba en el candelabro, ambos ojos del joven se volvieron rojos. Un trío de comas empezaron a girar circularmente al borde de ambas pupilas.
─Amateratsu ─dijo y el ojo izquierdo del muchacho empezó a sangrar, fue entonces que las luces volvieron. Definitivamente el ente se había ido.
Mientras tanto en el escenario, Tobi mostraba preocupación.
─Sabemos que esto ha pasado muchas veces, señores ─miraba a cada uno de los docentes.
El candelabro por la antigüedad empezó a desprenderse poco a poco del techo.
─Yuki espérate un segundo, no es tiempo de estar recogiendo cosas, estamos atrapadas aquí ─exclamó una muchacha de ojos color miel, cabello color rojizo, y como los tantos alumnos de Konoha High vestía el uniforme distintivo del instituto.
Los cristales poco a poco empezaron a caer por diversas partes del auditorio.
Tanto como los docentes y el Akatsuki eran ajenos de lo que ocurría hasta que un grito desgarrador azotó cada pared del Auditorio.
─¡Yuki! ─exclamó la joven que estaba al lado de la muchacha.
El candelabro sucumbió al no poder soportar el movimiento, el ente al parecer era poderoso.
Los años le pasaron factura al descomunal objeto y los cristales se desprendieron, regándose por todo el lugar, también había sangre impregnándose en la alfombra, tan roja y tan viva como la joven hacia unos minutos. Yuki estaba tirada en el suelo, una de las tantas punzas del candelabro se había incrustado a la altura del pulmón izquierdo de la joven.
Agonizante la joven en esos momentos dirigió su mirada suplicante a la de su mejor amiga.
─Kimi…─Apenas y se oía su voz.
─Yuki, no te preocupes, Akatsuki ya está aquí ─En un abrir y cerrar de ojos tanto como la plana docente y el grupo de "orden y disciplina" estaban en el lugar del accidente.
─¡Abran paso! ─Shizune se abría camino de entre los testigos para socorrer a la desafortunada muchacha─, sé medicina, eso la puedo salvar ─se agachó a la altura de la joven y de ambas manos empezaron a brotar un humo verdoso, como si fuera un aura pero este solo bordeaba sus manos.
Mientras tanto Itachi Uchiha se acercaba a Kakashi Hatake.
─Kakashi-sensei…─le habló con una voz ronca que lo caracterizaba.
El aludido sólo volteó e inconscientemente se tocó la gran cicatriz que trazaba casi toda la cara desde la ceja izquierda hasta el final de la mejilla.
─Tenemos que hablar…─el Uchiha miró con seriedad a su colega de trabajo, y se alejaron un poco del accidente.
─¡Yuki tienes que ser fuerte!... ─le decía Kurenai.
─¡Vamos Yuki! ¡No me dejes! ─hablaba Kimi sollozando.
Yuki respiraba con dificultad y de pronto su vista se empezó a nublar, agarró fuertemente la mano de su mejor amiga, mirándole con una paz y una calma que Kimi nunca había visto en la mirada de la joven. Yuki le sonrió y fue entonces que dejó de respirar.
El semblante de Shizune era de decepción, meneó la cabeza dándose por vencida, nada pudo hacer para salvarle la vida.
Kimi se aferró a Yuki y empezó a llorar desconsoladamente. Shizune y Kurenai solo observaban con tristeza cómo una vida había sido arrebatada.
El pedazo de cristal había rasgado su corazón destrozándole parte del órgano, no tuvo las herramientas necesarias para detener la hemorragia, era decepcionante.
Sakura y los demás jóvenes que todavía se encontraban en el salón observaban aterrorizados el círculo de profesores donde se encontraba el cadáver de la desafortunada muchacha y los llantos de la muchacha Kimi.
La pelirosa sin embargo, estaba dispuesta a levantarse y salir corriendo.
─¡¿Sakura que haces?! ─le hablaba bajo la joven de ojos violeta.
─Tenemos que irnos, ¡Debemos avisar a todos los chicos que este lugar está maldito! ─se levantó y empezó a correr…hasta que se chocó con un pecho fornido y de pronto unos fuertes brazos rodearon su pequeña cintura.
─De aquí no sales pequeña…─Una voz muy ronca y madura le susurraba por la oreja, acto que estremeció a la joven.
Tobi y los demás ya habían identificado a todos los alumnos que no habían podido salir del auditorio:
Sakura Haruno
Sayuri Murasaki
Naruto Uzumaki
Hinata Hyuga
Sasuke Uchiha
Neji Hyuga
Ino Yamanaka
Chouji Akimichi
Shikamaru Nara
Kimi Kaneda
Y la fallecida Yuki Suzuki
La Directora Tsunade Senju se acercó a Tobi y le susurró:
─Procura que esto quede en el anonimato
La reputación de la escuela una vez más estaba en juego. Tanto Tsunade Senju como los demás presentes estaban conscientes de lo que acaba de ocurrir. La muerte de esa chica no podría ser ocultada por mucho tiempo.
Lo que nadie en el Auditorio sabía, era que el responsable que aquella aparición pertenecía a uno de ellos y queen ese momento, estaría disfrutando de tan satisfactoria escena.
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Continuará...
¡Hola a todos y todas! Bueno, unos días atrasadita porque estuve ocupada a morir pero finalmente subí el capítulo. Kattharina y yo estamos super agradecidas por la recepción de esta historia y esperamos que siga creciendo y les siga gustando.
genesis.- Jajajaja si, son todo un chiste esos personajes. Y bueno, ya sabes como son las personas en general, si les dices que no hagan algo lo hacen, espero te haya gustado el capítulo, te mandamos muchos saludos!
Kattahrina y yo agradecemos a ...genesis, Adrit126, Tendo-Pain6... por sus lindos comentarios, mandamos un saludo y agradecimiento a aquellos que leen esta historia en anónimo así como aquellos que le dan follow/favorito.
Esperamos que esta historia siga siendo de su agrado.
Les mandamos muchos besos, abrazos y apapachos a todos ustedes.
Nos leemos en la próxima.
¡Adiosin!
