N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
La vio salir de la escuela como un zombie, al menos daba esa impresión, estaba así desde hace dos días, le resultaba un tanto gracioso puesto que hace exactamente dos días estaba feliz, lo último que le había dicho que es que era feliz pero ahora daba otra imágen, miro el cielo dandose cuenta de que pronto comenzaría a llover no sería bueno si ella se enfermara después de todo era la responsable de cuidar a su hermana pequeña, tomo su paraguas y camino detrás de ella cubriendola de la lluvia con una sonrisa... si definitivamente tenía que agradecerle a su perqueña hermana por el paraguas
Paraguas
Ambos caminaban con calma hacía la casa de ella, como cada noche desde hace dos meses era el encargado de llevarla a la parada del autobús puesto que era ella quien cuidaba a su pequeña hermana dado que él debido al entrenamiento siempre estaba ocupado, su madre trabajaba al igual que su padre puesto que habían decidido contratar una niñera por decirlo así - ¿Te sientes bien? - pregunto después de que tosiera por sexta ocasión en lo que llevaban de camino, quiza es que no se sintiera bien pero temía decirselo.
- Si - susurro en voz baja y él tan solo suspiro, siempre que estaban juntos ella era demasiado callada, daba miedo según Marui, sonrió al recordar esas palabras, miro a la pequeña chica que caminaba a su lado con calma con la cabeza ligeramente agachada, sabía que Sakuno no era después de todo la clase de chica que hablaba demasiado por lo que le resultaba cómodo estar a su lado, él tampoco hablaba mucho, solo lo necesario, solo lo justo decía Sanada, su mejor amigo desde el jardín de niños.
- Si te sucede algo puedes... - guardo silencio cuando ella lo miro con una sonrisa hermosa en su rostro lo que provoco que sus pies no supieran como responder y por ende termino en el suelo de cara, de inmediato se llevo una mano a su labio que sangraba, ella asustada corrio donde se encontraba - ¿S-Se encuentra bien? - pregunto de inmediato mientras extraía un pequeño pañuelo para colocarselo sobre el labio tratando de que la sangre no resbalara por su mentón, se levanto con calma tomando el pañuel además apartar con cuidado su mano.
- No me sucedio nada - le comento comenzando a caminar, no entendía porque su corazón latía demasiado rápido después de verla sonreir de esa manera, es que era algo estupendo porque cuando sonreía su rostro se iluminaba, todo su rostro cambiaba, se veía demasiado tierna, daba un instinto de querer protegerla de todo a su alrededor - Gracias por preocuparse de mi pero estoy bien... soy feliz - le dijo en un murmullo que de alguna manera lo tranquilizo por lo que continuo con el camino a paso un poco más de prisa puesto que quiza perdería el autobús aunque no era demasiado tarde.
Se detuvieron al llegar a su destino y este estaba esperando a que abordara más gente - N-Nos vemos después Y-Yukimura-san - se despidio con una reverencia mientras este le revolvía un poco el cabello y le sonreía - Te dije que me llamaras por mi nombre Sakuno - le contesto dando media vuelta no sin antes asegurarse de que ella estaba en el autobús que la llevaría a casa, miro que este emprendía la marcha y se encontro sonriendo, era un tanto raro que sonriera sinceramente pero desde que conocía a esa niña lo hacía con más facilidad que antes.
Sakuno bajo del autobús con calma caminando a su casa, aún no era tarde y sabía de ante mano que no habría nadie en su casa así que no pasaba nada, su abuela lo más seguro es que estuviera trabajando aún con Tezuka-san, sus padres en sus trabajos así que estaba sola de nueva cuenta, abrio la puerta para prender las luces de la sala dandose cuenta de que no estaba nadie en casa, aún sentía el roce de la mano de su superior revolviendole el cabello por lo que instintivamente se llevo una mano a esta tratando de sentir el calor de esa caricia.
Su celular sono y lo abrio un tanto temerosa "Te lo buscaste, mañana te hare lo mismo de hoy", sus piernas le fallaron y cayo al suelo, sentía un nudo en la garganta, es que simplemente no entendía como es que las niñas de su edad se comportaban así con ella que ni siquiera les hablaba, sabía bien la razón pero se negaba a hacer algo al respecto porque le gustaba Seiichi, lo amaba desde el primer día de clases cuando él amablemente la llevo a su salón temiendo que se perdiera o algo por el estilo.
No entendía como es que sus compañeras la odiaban desde allí, suspiro mientras se sujetaba de un sófa para levantarse con calma, instintivamente se llevo una mano a su muñeca derecha donde tenía una venda puesto que la broma del día de hoy consistía en tirarla de las escaleras, gracias al cielo se había sujetado del barandal y no había terminado con algo más roto, suspiro mientras caminaba a la cocina, ya vería mañana como no caer en esa broma pero por el momento solo quería comer algo puesto que en verdad tenía apetito.
Abrio la puerta de su casa dandose cuenta de que algo le faltaba, habían pasado dos días desde que veía a Sakuno, no entendía porque se preocupaba por ella pero lo hacía y punto, ni siquiera había ido a su casa, su madre le había dicho que eran cosas de mujeres por lo que se hizo una idea pero su madre le dijo que no era lo que se imaginaba mientras lo golpeaba en la cabeza con el batidor, tomo su maletín de deportes para mirar el cielo, al parecer llovería más tarde, sin embargo, no penso que llovería en serio.
- ¡Hermano! - dio media vuelta observando a su pequeña hermana que lo abrazaba antes de irse al colegio, la amaba demasiado, de alguna manera era como Sakuno, se reprendio un poco por pensar todo el tiempo en esta desde la última vez que la había dejado en la parada del autobús - Nos vemos más tarde - le dijo mientras besaba su mejilla pero ella lo detuvo por la mano colocando un paraguas en esta, miro el objeto negando con la cabeza - No es necesario, no llovera demasiado - señalo pero la niña nego con la cabeza.
- Llevalo y dale saludos de mi parte a Sakuno-san - le señalo dando media vuelta, sonrió puesto que no tenía una relación con Sakuno dentro de la escuela, pocas veces la veía de hecho puesto que esta siempre pasaba desapercibida por decirlo de alguna manera, dio media vuelta comenzando el camino a la escuela puesto que no deseaba llegar tarde.
Entro en la escuela con calma, le dolía un poco la espalda puesto que nuevamente le habían jugado una broma pero esta vez en verdad se habían pasado, se le dificultaba algo el respirar, sin embargo, nuevamente no le había dicho nada a sus padres porque no quería que la cambiaran de colegio, quería estar en el Rikkai, desde que Tomoka y Ryoma eran pareja se había sentido como muerta pero las sonrisas que veía desde lejos de Yukimura le alegraban el día, le hacían recordar que no estaba sola, le hacían pensar que ella podía ser algo de este.
Nego con la cabeza mientras subía las escaleras, no debía de pensar en cosas como esas después de todo nunca hablaban dentro del colegio, ella lo veía a lo lejos pero solo era eso, no podía acercarse más de ese límite y lo sabía y estaba bien para ella, entro a su aula descubriendo como siempre algún insulto en la pizarra con su nombre, se detuvo al llegar a su banca y vio el típico chocolate derramado sobre esta, por eso llegaba temprano, por eso siempre llegaba temprano.
Detuvo sus pasos al ver a Sakuno saliendo de su aula con un trapeador, una cubeta y uno que otro utensilio de limpieza, además de su maletín en mano, era raro que hiciera la limpieza del aula sola por lo que se adelanto unos pasos para mirar dentro de la misma dandose cuenta de que no había absolutamente nadie dentro, se escucho un golpe seco por lo que corrio en dirección a las escaleras y observo a Sakuno en el suelo al parecer desmayada, salto los escalones de prisa para verla, estaba algo pálida y parecía que tenía fiebre.
La cargo entre sus brazos notando que alguien venía por lo que tomo su maletín puesto que no quería que pensaran mal pero se llevo una sorpresa al ver a sus compañeros de equipo llegando juntos - Necesito ayuda - les dijo de inmediato mientras Marui tomaba ambos maletines mirando la escena no procesando que pasaba, Jackal tomo su bolso de deportes mientras los demás se hacían a un lado dejando que pasara con la chica entre sus brazos, por alguna extraña razón se le hacía lindo el tenerla en sus brazos, era cómodo por decirlo así.
La enfermera de inmediato le órdeno que la recostara en la cama, después de unos minutos se movio un poco lo que quería decir que se encontraba bien - ¿Alguien podría decirme como es que se lastimo la espalda? Tiene dos costillas rotas - les comento la enfermera y todos se miraron entre si negando con la cabeza, los demás la conocían como la niñera de Seiichi, era una manera de llamarla para molestar a su capitán y a este por muy loco que sonara no parecía molestarle cuando esperarían que los hiciera correr durante horas pero en cuanto le hablaban de ella de esa manera solo reía un poco.
- Pueden ir a sus aulas, me encargare de ella - dijo la enfermera después de no recibir respuesta alguna de los chicos, todos tomaron sus cosas para salir con calma tratando de no hacer ningun ruido, fuera de la estancia comenzaron con el camino a sus aulas correspondientes - Es raro que te preocupes por alguien - miro a Sanada no entendiendo de que hablaba pero después de procesar nego con la cabeza - No es lo que crees, es la niñera de mi hermana - le contesto y este tan solo continuo con su camino dejandolo con sus pensamientos.
Tal y como había previsto estaba lloviendo a mares, no había visto a Sakuno de nueva cuenta y eso le molestaba pues quería saber si estaba bien pero ella al parecer no deseaba verlo y eso lo frustraba, tomo su paraguas con calma y entonces un aroma reconocido inundo sus fosas nasales, miro a su derecha la observo caminar con la cabeza agachada como siempre, sin embargo, se veía mal, en verdad mal, odiaba verla así y no entendía porque, noto que esta salía de la escuela como si nada, ni siquiera corriendo tratando de cubrirse de la lluvia, solo caminaba a paso lento.
Abrio el paraguas para caminar por detrás de ella, lo raro es que hace dos días le había dicho que estaba feliz y ahora le decía que estaba triste, no entendía eso de ella, dieron la vuelta en la primer esquina y ella se detuvo por unos segundos, noto que se llevaba una mano al costado, se preguntaba como es que se había hecho esas heridas, esta volvio a caminar y se adelanto, no penso en nada más que en cubrirla de la lluvia, Sakuno se sobresalto al no notar que las gotas cayeran sobre su cuerpo, alzo la vista observando un paraguas.
Dio media vuelta observando a Seiichi delante de ella con un semblante un tanto serio - ¿Cómo te rompiste dos costillas? - pregunto esperando una respuesta pero ella tan solo se adelanto sujetando su chamarra de titular, no se esperaba que llorara pero comenzo a hacerlo y eso le dolía, le dolía verla llorar entonces se dio cuenta de algo... ¡estaba enamorado de Sakuno!, no importaba que no hablara con ella, los ratos en que la acompañaba a casa o al menos a tomar el autobús le gustaban porque estaba con ella, se había enamorado de ella y vaya que había tomado su tiempo en darse cuenta.
Se adelanto colocando una mano en su espalda abrazandola mientras ella dejaba de llorar, sonrió al darse cuenta de que estaba más calmada - M-Mis compañeras me hacen bromas - le contesto en un murmullo, de repente quizo matarlas a todas ella y mañana lo haría - Debiste decirmelo, me preocupo por ti - le señalo algo molesto mientras ella posaba su mirada sobre su persona no creyendo lo que decía - Me gustas Sakuno - comento en un murmullo antes de juntar sus labios con los de ella notando que esta se estremecía por el contacto.
Intensifico un poco más el beso degustando del sabor a fresa de ella, al separarse la abrazo con calma, de alguna manera sabía que ella también lo quería así que no necesitaba una respuesta - Eres mi novia, no me ocultes otra cosa de nuevo - le pidio notando que el paraguas los cubría a los dos perfectamente... si definitivamente tenía que agradecerle a su perqueña hermana por el paraguas porque quiza él si no hubiera tenido uno no hubiera ido detrás de ella como lo había hecho, estaba feliz de que ahora fueran algo.
Por su parte ella estaba feliz porque Seichii le correspondia y se sentía feliz por ello - Di mi nombre - le pidio él en un susurro - S-Seichii - dijo esta antes de que él juntara sus labios de nueva cuenta, en verdad que le gustaba ese paraguas porque al menos las gotas no caerían más sobre su novia ya que vaya que no quería dejar de verla en ningun día por lo que no podría verla enfermarse y el paraguas la protegía de cualquier enfermedad al igual que él la protegería de todo a partir de ahora.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
