N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
A ella le encantaba ese collar que tenía en el cuello porque él se lo había dado diciendo que volvería pronto del torneo Wimbledon, ella lo esperaría porque ese collar era una promesa en silencio, lo amaba y él a ella así que esperaría su regreso porque no era solo Wimbledon eran más torneos, en total un año lejos de él, esperaría puesto que el collar le recordaría a él todo el día, jamás lo olvidaría, lo sabía de antemano... si definitivamente le gustaba ese collar
Collar
Entro en su casa con calma, la universidad en verdad que cansaba y su aspecto lo decía claramente, cerro la puerta de su casa despojandose de los zapatos de inmediato, le dolía la cabeza además de que sentía demasiado sueño, sus clases en verdad que eran agotadoras pero eso no le importaba porque ella en verdad deseaba ser abogada, era lo que más deseaba en el mundo, se recosto por unos instantes en el sófa mientras cerraba los ojos tratando de no dormirse porque aún le quedaban tareas que hacer para el día siguiente.
Escucho que el teléfono sonaba pero no quiso levantarse de la cama, lo único que deseaba en ese momento era descansar por completo, solo eso le importaba, solo eso quería, el aparato dejo de sonar y cerro los ojos de nueva cuenta, se sentía demasiado cansada, las clases eran demasiado desgastantes pero estaba bien porque era su sueño, ella también iba a seguir sus sueños como él, él se había marchado en busca del trofeo que había añorado desde que era niño, lo esperaría porque se lo había prometido.
Abrio los ojos, no podía quedarse dormida, necesitaba terminar algunas cosas de la universidad por lo que con todo el cansancio se levanto del sófa y camino a la sala para prepararse un aperitivo, estaría despierta hasta altas horas de la noche y como mínimo quería un refrigerio para poder con ello, caminaba por la casa descalza, sin embargo, se detuvo por unos momentos al pasar por el espejo de la sala, ¿qué clase de persona colocaba un espejo en esa parte de la casa?, la respuesta era simple:ella.
Lo había colocado porque desde que él se había marchado sentía la necesidad de ver ese preciado objeto, sentía la necesidad de ver ese collar que lucía en su cuello, este era de oro blanco, era la mitad de un corazón, la otra mitad la tenía él con la inscripción de la inicial de su nombre al igual que el de este, sonrió como niña pequeña puesto que estaba hermoso, le fascinaba verlo siempre y más que eso le encantaba tocarlo, aún tenía su esencia y eso por Dios que la mantenía viva cada día.
Tomo lo que había preparado en las manos para subir las escaleras no sin antes apagar la luz de la planta baja de la casa, abrio la puerta de su habitación y camino a su escritorio para prender la luz, dejo a un lado su cena por decirlo así puesto que no comería algo más hasta mañana en la mañana ya que a primera hora del día tenía un importante exámen que consistía ser la cuarta parte de la calificación, quiza sonara poco pero era demasiado, suspiro un poco mientras se despojaba de su vestimenta escolar y se colocaba algo más cómodo.
Su celular sonó y corrio donde este, lo tomo y sonrió al ver el número de él, se sento en el borde de la cama para contestar mientras jugaba con sus pies, parecía una niña pequeña pero no importaba - ¿Cómo has estado? - fue lo primero que pregunto Seiichi desde el otro lado de la línea - Más o menos, ¿cómo estas tú? - pregunto ella con una linda sonrisa en el rostro, aún sin verlo su voz era lo suficiente como para ponerla demasiado nerviosa - Te extraño demasiado, ¿tú también? - escucho el tono de burla en esa pregunta e hizo un leve mohín siendo conciente de que él sabía que lo había hecho.
- Demasiado pero solo faltan dos semanas más - contesto ella con una sonrisa enorme en el rostro - Lo sé, te amo - murmuro y ella rió suavemente, le encantaba cuando se lo decía - También te amo, te estare esperando - la brisa se escuchaba del otro lado de la línea, era momento de despedirse puesto que él tenía que volver a sus prácticas - Volvere pronto Sakuno - dicho esto le mando un beso y colgo, ella cerro el celular dispuesta a terminar los deberes del día, no podía quedarse mirando el teléfono el resto del día puesto que mañana sería demasiado pesado.
Seiichi dejo a un lado el celular y suspiro - ¿Le has dicho? - pregunto su amigo Sanada entrando en la misma habitación que compartían, el peliazul nego con la cabeza, no, no quería decirselo porque deseaba darle una sorpresa, llegaría en dos días a Japón, quería sorprenderla en su totalidad - No - contesto mientras jalaba las sábanas para entrar en la cama después de una ducha y de un día demasiado agitado en cuanto a tenis se refería, al dar la vuelta en la cama se golpeo con el collar en la cara.
Muchas personas dirían que eso era una cadena pero no, no lo era y si lo era pues no le gustaba llamarlo así, él prefería un término más decente, tomo el collar entre sus manos y sonrió como bobo, la otra mitad la tenía ella y era simplemente perfecto, solo esperaba que ella siguiera teniendo el suyo porque entonces si que se volvería loco, escucho el ruido de la ducha de la habitación, Sanada se estaba duchando, dio otra vuelta en la cama, los ojos le pesaban un poco, casi no había podido dormir durante los cinco años que había estado lejos de Japón.
Hace dos días había ganado Wimbledon con demasiado esfuerzo, para nada había sido sencillo, al contrario había sido demasiado difícil si era sincero, sin embargo, antes ya había ganado varias veces los cuatro Grand Slam del año, muchas personas creían que ya podría retirarse pero no lo haría, le enseñaría a su hijo a jugar tenis, tenía al fortuna de su familia, no había sido un capricho lo del tenis, era un sueño y este ya lo había cumplido, era momento de sentar cabeza como diría su madre, cerro los ojos con calma en verdad deseaba descansar porque su vuelo sería demasiado largo y antes de marcharse hacía donde ella se encontraba debía de arreglar unos asuntos demasiado urgentes.
Sakuno miro la boleta de calificaciones, había pasado cada asignatura con nota impecable, sus noches de insomnio habían valido la pena y lo mejor del asunto es que uno de sus profesores la aceptaría como pasante en la empresa donde laboraba, era lo mejor de todo el asunto sin duda alguna, tomo su enorme bolso para revisar su celular, hace dos días que Seiichi no la llamaba, sabía que no se olvidaría de ella porque era una promesa que habían hecho, así que no había problema alguno con ello, lo sabía de antemano.
La promesa que le había hecho era de que lo esperaría, se había ido hace cinco años, ya no era unos adolescentes enamorados y lo confirmaba su relación a distancia, no le molestaba comunicarse cuando él pudiera porque lo amaba y estaba dispuesta a soportarlo todo por él, ahora ella tenía 24 años y él 26 años, ya no eran aquellos niños o adolescentes que se tomaban de la mano por el parque, eran adultos a pesar de que su físico no lo demostraba pero aún así ya eran mañores.
Cuando él le había dicho que se marchaba se sintio morir pero comprendía que era por su sueño así que lo dejo ir y este antes de marcharse le entrego el collar que colgaba de su cuello, jamás se lo había quitado, había declinado todas las citas con chicos porque ella amaba a Seiichi con toda su alma, bajo las escaleras del edificio de la facultad con calma para volver a mirar su celular, no se sentía decepcionada pero solo quería saber de él a como de lugar, era lo único que necesitaba en este momento.
- Disculpe - alguien la llamo por detrás así que volteo por completo y fue su turno de quedarse petrificada, Seiichi estaba frente a ella con una enorme sonrisa, con sus ojos hermosos y con un enorme ramo de flores blancas en la mano izquierda, no le intereso nada más que abrazarlo efusivamente tanto que ambos cayeron al suelo, algunas personas curiosas miraban la escena pero continuaban con su camino - ¿C-Cómo? - pregunto con un hilo de voz pues vaya que estaba sorprendida de verlo allí frente a ella.
Seiichi sonrió como niño pequeño, el verla de nuevo, tan hermosa como siempre habían valido los cinco años separados de ella - Quería verte cuanto antes, mi mánager dice que no hay ningun problema - aseguro este mientras le acariciaba la mejilla con calma, se acerco levemente hasta rozar sus labios pero no la beso, su mirada bajo hacía el collar y sonrió - Jamás me lo quitaría - aseguro ella con las mejillas sonrojadas lo que siempre le había agradado a él - Lo sé, te extrañe demasiado - confeso mirandola fijamente.
Sakuno se mordio un poco el labio bajando la mirada - También te extrañe - aseguro en un murmullo mientras él la tomaba de la cintura para ayudarla a levantarse con calma, era momento de una plática lejos de todo el mundo.
Ambos se encontraban recostados en la cama de la casa que ambos habían comprado con sus ahorros, ella estaba debajo de él mientras que Seiichi se mantenía cerca de su pecho recostado, no con todo su peso pero más o menos si, ella le acariciaba el cabello con calma mientras él jugaba con su collar - Te amo demasiado, gracias por esperarme - murmuro este causando la risa de ella que se despojo del collar para tomar el suyo con suavida y juntarlo - Te amo - murmuro juntando ambas mitades mientras lo besaba suavemente.
Ambos habían cumplido sus sueños era momento de estar juntos para formar su más grande sueño... una familia juntos.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
