N/a

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

Odiaba las seciones de fotos, por Dios era verano y no le apetecía ir a la playa sobretodo si era motivo de trabajo pero entonces la vio sentada sobre la arena leyendo algo mientras degustaba un helado, era hermosa, no mucho más que eso era una Diosa, sintio unas increíbles ganas de ir donde ella y besarla aunque no la conociera, pensandolo bien le gusta la playa en todo sentido... si definitivamente no había sido tan malo ir a la playa por motivos de trabajo porque había encontrado algo más


Playa

Observo el enorme mar desde el balcón de su habitación de hotel, le costaba demasiado despegar la vista de este porque era simplemente hermoso sin duda alguna, sonrió al sentir la brisa que removía sus cabellos, se escucho el sonido de la puerta siendo tocada por alguien y maldijo por lo bajo, odiaba que lo interrumpieran cuando estaba pensando o no precisamente pensando pero estaba concentrado - Seiichi, es hora - dicho esto la persona se alejo y él tan solo camino donde sus lentes de sol, no quería que nadie lo viera a los ojos.

No podía creer como es que había terminado atrapado en las redes del modelaje pero estaba completamente atrapado, su sueño siempre había sido ser tenista pero por razones de fuerza mayor no lo había logrado y tenía que lidiar con ello, había estudiado en París cocina pero había desistido cuando varios de sus compañeros en un intento por arruinar un contrato con una pastelería famosa del país le habían golpeado hasta casi medio matarlo, no exageraba así que por eso había desistido de ser cocinero.

Al final había terminado siendo reclutado por una famosa agencia de modelaje y no se quejaba, era famoso, miles de chicas morían por estar en sus brazos pero entonces recordo lo que Sanada le había dicho aquella noche en que lo había invitado a una fiesta de la agencia "no eres el Seiichi que conocí" dicho esto se fue y perdio contacto con él hasta la fecha, claro que su amigo tenía razón, Sanada no decía nada si no sabía que tenía razón por eso le molestaba demasiado si era sincero.

Se acomodo mejor los lentes, odiaba que fuera del cuarto donde se había la sesión vieran sus ojos, lo odiaba con toda el alma, solo el grupo de personas que trabajaban con él podían verlos pero nadie más, la razón, era porque sus ojos no eran normales, debido a los golpes recibidos en París le habían reventado casi un ojo por lo que necesito una cirugía para que no quedara ciego del todo, la medicina en China había avanzado demasiado por lo que fue fácil hacerle una cirugía visual dando como resultado la heterocromía, dos ojos de diferentes color, él tenía uno azul y el otro lila.

Muchos decían que sus ojos eran hermosos pero él los odiaba, suspiro cuando se detuvo al sentir el aroma de la playa, deseaba llegar donde esta y pisar la arena pero primero tenía que cumplir con su deber quisiera o no - Vamos - le apremio su manager por lo que camino de prisa hasta el cuarto donde las personas necesarias estaban reunidas para empezar con la sesión.


Sakuno se acomodo el cabello con la pinza mientras dejaba el libro a un lado, no entendía como es que había terminado en la playa con su mejor amigo y el novio de la misma, Dios se sentía como alguien que sobraba, aunque ella tenía su propia habitación pero era un tanto molesto que su amiga la quisiera llevar a todos lados con ellos por lo que amablemente le había pedido que la dejara ir a la playa y esta viendola con sus ojos amenazantes le había advertido que no se dejara llevar por nadie, que ni siquiera hablara con nadie.

Dios parecía peor que su mamá pero más o menos la entendía, era demasiado inocente, al menos eso decía todo el mundo - Hace demasiado calor - murmuro mientras se abanicaba con sus manos para notar el sol que daba de lleno pero no era solo eso, había demasiadas personas y no era para menos si verano, vacaciones de verano, incluso ella recordaba haber gritado como loca cuando empezaron las mismas, los trabajos de su primer año de universidad podían esperar una semana en lo que regresaba a casa.

Acomodo sus piernas sobre la manta que se encontraba en la arena y continuo leyendo el libro mientras destapaba un bote de helado de su sabor favorito, chocolate, sonrió para si misma, sabía delicioso, al menos no hablaría con nadie y de esa manera Tomoka no la mataría.


- Listo - medio grito el fotográfo para que Seiichi tomara una toalla y se limpiara el poco sudor que tenía en la frente, una chica del staff se acerco a tenderle la ropa que traía antes de empezar con la sesión por lo que la tomo con calma para caminar hasta la ducha y cambiarse, necesitaba relajarse un poco, de verdad que quería pisar la arena y notar la brisa en sus cabellos, se acomodo los lentes y se coloco una gorra en el cabello para salir del baño observando que poco a poco las cosas empezaban a desaparecer, el trabajo había terminado.

- ¡Por Dios, luces demasiado sexy incluso con ropas normales! - le grito una maquillista y solo le sonrió, esta tan solo le devolvio la sonrisa mientras los demás reían por el comentario, se acerco hasta los editores y estos le sonrieron, si, todo había salido bien - Ve a divertirte un poco pero no demasiado - le advirtio su manager y él asintió para salir de ahí con paso calmado, le sorprendio no llamar demasiado la atención pero después de todo eran vacaciones familiares así que agradecía un tanto eso porque de esa manera podría descansar un poco.

En menos de cinco minutos estaba pisando la arena de la playa, se sentía demasiado bien, era como estar en la gloria, observo a unas chicas que reían en voz alta mientras jugaban un deporte raro, familias había demasiadas, camino hasta el mar observando como el agua corría por sus pies desnudos, era una sensación que no tenía explicación, cuando era niño siempre venía con su familia, al entrar al instituto obligo al Rikkai a entrenar aquí de vez en cuando, Seiichi amaba la playa, su reloj marco las cinco en punto, era hora de volver o de lo contrario preocuparía a su manager.

Dio vuelta sobre sus pasos y entonces se quedo de piedra, una chica de cabello cobrizo, con un traje de baño tierno pero que en ella lucía demasiado sensual estaba tomando asiento de nueva cuenta mientras tomaba un libro y se llevaba una cuchara de helado a los labios, Dios era una Diosa, no era mucho más que eso, era una musa esculpida por lo más bello del universo, era hermosa en simples palabras, no logro quitarle la mirada al verla ladear la cabeza cuando al parecer no entendía algo del libro, ese gesto se le antojo demasiado tierno.

Fijo su mirada en sus labios, Dios quería besarlos a la de ya, entonces se le ocurrio algo, se acomodo la gorra con calma y camino tambaleante hasta donde ella se encontraba, esa niña se veía demasiado inocente, a unos pasos de donde estaba ella se medio tambaleo más de lo que ya llevaba haciendolo para observar que ella lo miraba preocupada pero no se levanto por lo que cayo al suelo de rodilla con una mano en la cabeza, entonces ella si que se levanto de inmediato corriendo donde él por lo que escondio su sonrisa traviesa.

- ¿T-Te encuentras bien? - pregunto ella y él nego con la cabeza aunque estaba más que bien - Me duele demasiado la cabeza - conetsto observando que la chica cobriza tenía una piel de porcelana por lo que esta lo levanto para caminar con él hasta su sombrilla, se acomodo sobre ella y después con un movimiento algo tímido coloco su cabeza sobre sus piernas para que el sol no le diera, no se había equivocado, era demasiado inocente - Gracias - agradecio y ella nego con la cabeza mientras lo veía detenidamente.

- C-Creo que deberías... quitarte los lentes y... la gorra - comento ella mordiendose un poco el labio, esa niña lo iba a matar si seguía siento tan tierna - Podrías quitarmelos tú - señalo y ella asintió con la cabeza, no dejaría que nadie viera sus ojos pero con ella sentía que estaba bien, las manos de la chica lo despojaron de ambas cosas y sonrió, sus manos eran muy delicadas, dejo ambas cosas a un lado y miro sus ojos detenidamente - T-Tiene unos bonitos ojos - comento ella con calma para acariciar sus cabellos lo que le sorpendio demasiado.

- Gracias pero los tuyos son más hermosos - de inmediato se sonrojo la chica y sonrió, se sentía bien estar en sus piernas sintiendo su calor por lo que cerro los ojos y dejo que el sueño lo arrastara un poco.


Abrio un poco los ojos al sentir que alguien estornudaba, observo el cielo oscuro, al parecer era de noche - L-Lo siento te he despertado - observo a la chica que aún estaba en la misma posición, ¿lo había dejado dormir todo ese tiempo?, Dios cualquier persona lo hubiera golpeado hasta que despertara pero al parecer ella no, noto que esta temblaba del frío, era normal puesto que la playa ya no estaba caliente sino helada, se levanto con cuidado de sus piernas y noto que ella suspiraba de alivio, al parecer el estar en esa posición la había cansado pero no pensaba recriminarle o algo así.

- Siento haberme quedado dormido - se disculpo pero ella nego con la cabeza para hacer el intento de levantarse pero al parecer estaba entumecida por lo que la tomo de la mano pero no calculo bien y termino cayendo sobre ella provocando que sus labios chocaran en un suave beso, noto el sonrojo inmediato en el rostro de ella y le gusto más de lo que debería pero no dijo nada, se separo por unos instantes de sus labios para besarla de nueva cuenta, necesitaba besarla en serio, desde que la había visto necesitaba sentir sus labios.

Ella no hizo el intento de separarse por lo que aumento la intensidad del beso, se separo por unos instantes para besar su mejilla - Yukimura Seiichi - saludo en una sonrisa y ella se la devolvio - R-Riuzaky Sakuno - contesto mientras este se separaba para ayudarla a levantar, en menos de unos instantes este le estaba ayudando a acomodar sus cosas para regresar al hotel que da la casualidad es el mismo de él - Vamos Sakuno - la tomo de la mano comenzando con su andar, no dejaría que nadie más la viera, era suya aunque ella no estuviera enterada pero lo sabría dentro de nada.

Sakuno sonrió como niña pequeña, recibiría un sermón de Tomoka pero quiza no tan malo cuando la viera de la mano de alguien tan guapo como Seiichi, él sonrió, su novia aunque ella no lo supiera era demasiado linda... si definitivamente no había sido tan malo ir a la playa por motivos de trabajo porque había encontrado algo más, había encontrado a su alma gemela.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los reviews.