Hola y gracias a todos los que siguen la historia, espero que les guste.

Capitulo 2: El baño de chicos.

-Granger te ha mirado con curiosidad-miro a Theo alzando una ceja divertido

-Habrá visto el notable cambio en mi, después de todo es una chica-desvío la vista hasta un par de chicas sentadas un poco mas atrás y les doy mi mejor sonrisa. Las estúpidas se ríen y cuchichean sin imaginarse que puedo escuchar cada una de las palabras, a pesar de la longitud a la que están.

-Granger no me parece del tipo que va babeando por el fisico de un chico-siento un peso en el estomago, vuelvo a mirar a Theo, esta pensativo.

-¿Y desde cuando eres experto en Granger?-una rabia burbujea del estomago hasta mi garganta, tengo que tener cuidado, debo controlar la ira sino quiero tener a todos los prefectos gritando por un gran tigre en el compartimento.

Theo me mira con curiosidad, quizás por la nota de ira que no he podido evitar en mi voz.

-¿Estas enfadado?-veo la preocupacion en su cara-¿Necesitas cambiar?-es un simple susurro, imposible de escuchar para oidos humanos.

-No-siseo con dificultad-Estoy bien, solo dejame un segundo-es muy fácil dejar salir el enfado, pero apaciguarlo es mas complicado. Es como una de esas malditas latas de broma, solo necesitas abrir un poco la tapa para que salga todo el contenido disparado, pero muy difícil y cansado volver a meterlo todo en su lugar.

Desde que conseguí transformarme se han desarrollado increíblemente mis sentidos. Puedo ver en la total oscuridad como si nada, oír hasta la caída de las hojas en el jardín y oler cada maldita cosa que hay a mi alrededor, mi cerebro lo asimila y hace un mapa detallado de cada posición sin haber visto siquiera la sala. Por no hablar del desarrollo muscular. En pocas semanas conseguí tonificar cada musculo de mi cuerpo con cada sesión de entrenamiento los músculos se ensanchan a necesidad, sospecho que podría conseguir mayor nivel de musculacion a ser necesario.

Necesito comer unas cinco veces mas de lo normal, en grandes cantidades. Sobre todo carne, cuanto menos hecha mejor.

Y desde esta mañana parece haberse despertado también mi apetito sexual. Cuando me tope esta mañana con Granger, su olor, ese maldito olor dulce a vainilla. Y a algo mas que no puedo reconocer y que hace que mi polla se apriete contra los pantalones.

Las demás chicas no huelen así, a maquillaje y a perfumes demasiado molestos para mi sensible nariz, pero ninguna a postre recién hecho que hace que me den ganas de lamer para comprobar si sabe igual de bien de lo que huele.

Gracias a Merlín que desde donde estoy su olor queda enmascarado por unos cuantos perfumes agobiantes, pero no paro de intentar captarlo por mucho que me fustigo después de cada intento.

Necesito una gran sesión de sexo para olvidarme de esta tontería, después de todo llevo todo el verano a dos velas. Ese debe ser el problema, igual que mi apetito de comida ha aumentado también lo ha hecho mi necesidad sexual y la primera chica que he tenido cerca a sido Granger, esa debe ser la razón. Después de todo Granger nunca ha sido de mi gusto. Tengo que reconocer que estos últimos años viste mejor y el nido de pájaros que tenia por pelo se ha suavizado bastante, y vale, en el baile de el torneo de los tres magos, no estaba mal. Pero por Morgana, es una sangre sucia. Voldemort me despellejaría y me pondría de alfombra bajo su chimenea.

Paso por mi lado Macmillan, tuve que poner ambas manos sobre mi nariz. El olor de su colonia había conseguido quemarme la garganta. Macmillan me miro rojo de la furia, pero su amigo consiguió que terminara de salir por la puerta. Nunca me he sentido tan agradecido con un Ravenclaw.

-Parece que has olido algo podrido, Draco-Theo parecía divertido.

-Desde lejos ya era insoportable, ya te puedes imaginar una brisa con su olor a dos centímetros de mi cara-todavía me quemaba la garganta y me lagrimeaba un poco los ojos.

-¿Quieres que te cambie el sitio?-Theo empezaba a levantarse para cederme su sitio, pero lo pare con la mano.

-No serviría de nada-volvio a sentarse-Me ha pillado de sorpresa, la próxima vez aguantare la respiración.

O no, había captado su olor. La colonia de Macmillan era la que cubría su aroma y ahora que la mofeta de Macmillan se había ido nada me impedía olerla. Por la barba de Merlín, que bien olía y que cachondo me estaba poniendo. Iba a explotar los pantalones como siguiera así, necesitaba salir ahora mismo, o no seria responsable de mis actos.

Me levante como un rayo y salí disparado por la puerta, seguí unos cuantos pasos por el pasillo. Todavía podía olerla, quería dar la vuelta, arrancarle la ropa y follármela hasta el agotamiento. Apreté los dientes y seguí hasta el baño, ahueque las manos y las llene de agua para estamparla contra mi cara. Estaba sudando y tenia la respiración como si hubiera corrido veinte kilómetros.

Oí la puerta cerrarse tras de mi y me gire pensando encontrarme a Theo, era una chica de Ravenclaw. No la había visto nunca, rubia, ojos verdes, bastante guapa.

-Es el baño de chicos-le dije con total frialdad, no me encontraba en todos mis sentidos.

-Ya lo se-hizo un puchero que intento ser encantador, para mi aburrido-Te he visto entrar y he pensado en presentarme-se recostó contra la puerta y con un movimiento de varita la sello.

-¿No sabes que no se puede usar magia aquí?-mostré mi mejor sonrisa juguetona, por qué no aprovechar la oportunidad, ella estaba dispuesta y yo mas caliente que el infierno.

Se acerco a mi sensualmente, al menos lo intenta, y con el dedo indice me acaricia el pecho.

-¿por que no me castiga? Señor prefecto-tira de mi corbata y yo me acerco hasta capturar su boca.

Su olor no es tan fuerte, podre soportarlo.

-No voy a ser suave-casi le gruño mientras la agarro de la cintura y la coloco sobre mi erección.

Ella grita sorprendida, la callo con un beso y la subo sobre el mostrador de los lavabos.

Le arranco las bragas de un tirón, ella empieza a besarme el cuello y acariciame el pelo.

Me bajo la bragueta y mi pene salta como un resorte, le subo la falda y la acerco al filo.

Esta tan húmeda que entro en ella casi deslizándome, me clava las uñas y gime en mi oído.

Empiezo a bombear sin compasión, con movimientos bruscos y rápidos. A ella parece encantarle, echa la cabeza para atrás y empieza a gemir como una loca.

Vuelva a besarme desesperada, la agarro del pelo y le echo la cabeza para atrás, no quiero mas besos, ni siquiera quiero verle la cara.

Salgo de ella con rapidez, ella me mira disgustada, quizás se piensa que ya he terminado y que la he dejado a medias.

La agarro de la cintura y la bajo al suelo, le ordeno que se ponga a cuatro patas, yo mientras tanto y con rapidez me deshago de los pantalones y de los calzoncillos.

Me agacho sobre ella y la penetro con fuerza desde atrás, ella recuesta la cabeza contra el suelo, alzando mas el culo hacia mi dándome mas accesibilidad para profundizar.

Esta es la postura que parece apaciguar a la fiera que llevo dentro, la penetro con mas agresividad, como la bestia que llevo dentro.

Miro su pelo, ojala fuera castaño, y casi puedo imaginarme que es Granger la que esta aquí, con su pelo desordenado y es su voz la que gime mi nombre. Cierro los ojos y me corro de una forma bestial, pensando en la cara de Granger gimiendo de placer.

Abro los ojos y salgo de ella. Me siento asqueado al verla ahí tirada luchando por recuperar la respiración, la cara invadida por la mayor de las satisfacciones y el cuerpo sudado y lleno de mi semen.

Localizo mi ropa y no tardo en ponérmela de nuevo, me miro al espejo. A pesar del movido momento mi ropa y pelo están perfectos. Con un golpe de varita abro la puerta y salgo al pasillo, vuelvo directo al compartimento, me paro en el marco de la puerta y huelo con satisfacción que Macmillan a vuelto a su sitio junto a Granger.

Theo me mira con curiosidad cuando vuelvo tan tranquilo después de una salida tan arrebatadora.

-¿Todo bien?, hermano-le respondo con una sonrisa burlona.

Minutos después entra la chica rubia de Ravenclaw, parece furiosa. ¿Que esperaba un beso de despedida?

La ignoro por completo y me pongo a hablar con Theo sobre los nuevos integrantes de este año del equipo de Quidditch.

La chica parece dada por enterada y con indignación vuelve a su asiento.

-Ya se con que te relajaste-Theo me guiña el ojo y sonríe.

El cabrón es siempre un maldito Holmes de percatarse de todas las situaciones.

-No se a que te refieres-Theo sonríe pero no insiste en el tema, seré un cabrón elitista pero después de todo un caballero, no hablo de esos temas. Eso se lo dejo a las chicas.

Tengo que pensar una solución a lo de Granger, que por muy grande que sea el castillo, no podre evitarla para siempre y sobre todo si tenemos clases en común y las horas en el comedor.

Mierda, que sera de mi si me lanzo sobre ella en mitad de una clase o en el gran comedor. Estaría muerto antes de terminar el día.

Quizás una poción que inutilice mi olfato, estaré perdiendo una gran ventaja, pero tendré que confiar en mis otros sentidos. Necesitare los ingredientes, ¿debería hablar con Snape?. Me ayudaría sin pedirme demasiadas explicaciones pero estaría mas pendiente de mi y eso no me conviene. Tendré que robarlos de su despacho. E intentar evitar a Granger lo máximo posible hasta que la poción este preparada.

También cabe la posibilidad de que si libero tensión sexual, Granger no me afecte igual. Ahora mismo estoy tranquilo, pero tampoco puedo olerla. Debería comprobar la hipótesis, cuando salga por mi lado, puedo olerla y confirmarlo.

De pronto aparece por la puerta la pequeña Weasley, pasa por mi lado. Por qué no me sorprende que huela a perfume barato, por lo menos no lleva una cantidad agobiante.

Parece que le ha dado un buen susto a la sabelotodo. Escucho la conversación y me preparo para olerla de nuevo.

Su olor me golpea como un mazo, desde esta distancia es casi doloroso. Consigue hacerme la boca agua, la quiero bajo mi gimiendo mi nombre. A penas puedo controlarme de lanzarme encima suya, Theo parece darse cuenta de la situación y me sostiene el brazo con fuerza.

En un segundo esta fuera del compartimento y de mi alcance. Una parte de mi se siente aliviada, otra pequeña y sádica, se siente ansiosa por correr tras ella.

Miro a Theo y muevo la cabeza, se que es suficiente para que él lo entienda. Me suelta despacio no demasiado seguro de mi reacción.

-Eso es peligroso, hermano-noto su preocupación.

-Todo es mas intenso, solo tengo que acostumbrarme.-le disparo una sonrisa, intentando tranquilizarlo.

-Si pero mientras tanto, intenta no matar a Granger.-lo miro incrédulo y enseguida lo entiendo, se piensa que he querido matarla.

Solo asiento, no voy a sacarlo de su error. Si solo supiera que de la única forma que la mataría seria de agotamiento post sexo. Prefiero que piense eso, aunque sea para mi como un hermano este secreto si que podría costarme la vida, cuantos menos lo sepan mejor.

-Y si te pones así con Granger, mejor no te acerques a Potter o Weasley-tuve que aguantarme una mueca de asco al imaginarme la misma reacción con Potter y Weasley.

-No te preocupes, no pienso acercarme para nada a esos tres-me levante del asiento-vamos o puede que para cuando lleguemos, Weasley haya acabado con toda la comida del castillo.

Theo sonrió mas tranquilo y me palmeo la espalda, para que fuera delante.

Desde la ventana pude ver a Granger subir en el carruaje que nos llevaría a Hogwarts, parecía triste.

Y por primera vez, desde que vi en persona a Voldermort, se me encogió el estomago y se me hizo un nudo en la garganta.

¿Que diablos esta pasando conmigo?

Gracias por leer y espero sus comentarios, opiniones y predicciones, un saludo.