Al día siguiente Rachel se levantó temprano y se dirigió en su coche hacia el instituto, fue directa al auditorio con su libreto del guión de la obra, estaba de permiso pero eso no impedía que tuviera que memorizar el guión completo y su representación, así que dedicaría su mañana a eso. Estaba ensayando una de las escenas cuando alguien la interrumpió.

-Le pones mucha dedicación- era Santana la que aparecía en el auditorio.

-Bajo normales circunstancias me tomaría estos días de relajación- respondió Rachel poniéndose seria- pero teniendo en cuenta que me tengo que preocupar por si me tiras del escenario en algún momento, no puedo despistarme ni por un segundo

-Bueno eso no me gusta- reconoció la latina agachando la cabeza- has estado soñando con este papel desde que estabas en el gay útero y has trabajado muchísimo para conseguirlo y yo he venido para arruinar esa celebración

-¿Por qué? De verdad, ¿Qué te he hecho?- le preguntó Rachel acercándose a ella.

-Nada, simplemente no soy una persona agradable- admitió la chica- a veces tomo decisiones que parecen correctas en el momento pero cuando pasa el tiempo parecen crueles- se quedó callada pero aquello no parecía suficiente explicación para Rachel- Escucha no quiero ser una estrella de Broadway. Soy demasiado vaga para hacer ocho espectáculos a la semana

-Espera, ¿significa esto que estás renunciando?- dijo sin comprender la actriz.

-Le mandé un mensaje al director hace diez minutos diciendo que renunciaba a la obra- dijo monstrándole a Rachel el móvil y viera que era cierto -Escucha no te pongas sentimental conmigo, estoy muy feliz por ti de verdad pero no lo he hecho por ti, lo hice por mi.

-Lo sé y eso fue muy valiente por tu parte- Rachel estaba conteniéndose de saltar de alegría por haber solucionado aquello.

-Siento todo lo que ha pasado de verdad- por fin la morena oía lo que quería- pero si le reconoces a alguien que te he pedido perdón te mato.

-Y ahí vuelve la Santana de siempre- Rachel no pudo evitar reír- crees que podríamos…

-¿Cantar una canción?- dijo Santana completando la frase de la chica.

Y así ocurrió, las chicas se dirigieron a la sala de ensayo donde ya estaban el resto de sus compañeros a los que no tardaron en informar que habían hecho las paces. Para Rachel había significado mucho que Santana le pidiera perdón y renunciara a la obra, la había echado de menos a pesar de lo que cualquier pudiera pensar conociéndolas desde el instituto eran amigas y el hecho de recuperar a su amiga le hacía sentir feliz, sin duda su estancia en Lima mejoraba por momentos. Quinn le regaló una enorme sonrisa cuando anunciaron que cantarían una canción como son de paz, no iba a contarle a Rachel que había participado en aquel plan para que Santana cambiara de opinión, prefería que pensara que todo había sido cosa de la latina, así las cosas irían mejor. La canción elegido por las chicas fue 'Be Okay', dada la situación previa aquella canción era perfecta, la letra, la música, todos estaban pasándoselo bien durante aquella actuación, se notaba la relajación en el ambiente. Kurt y Mercedes se abrazaron orgullosos por haber logrado su objetivo de reconciliación de sus amigas, el resto bailaba, incluso Mr Shue estaba saltando y disfrutando. La actuación finalizó como mejor podía, con un gran abrazo entre las chicas. El resto de sus compañeros se acercaron a ellas para abrazarlas y decirle cuanto se alegraban de que todo estuviera mejor, Quinn se quedó rezagada, quería ser la última en acercarse para poder tener a Rachel a solas, pero no lo consiguió, todos estaban allí hablando y nadie pensaba moverse.

Will se marchó con Holly y April al despacho de Sue que les había llamado para hablar con ellos. La directora les anunció oficialmente que el Glee Club no tenía salvación, su plan de introducir la música en otros Clubes no había dado resultado por lo que era el fin. Mr Shue avanzaba por el pasillo devastado, era el momento de decirle a los chicos que era verdad, se acababa. Entró en la sala de ensayo y los vio a todos tan felices y hablando que decidió que no era el momento de arruinarles ese día, les dejaría pasar el día y antes de irse a casa se lo contaría por si querían preparar algo para el día siguiente.

Cuando todos se fueron marchando, Rachel cogió de nuevo su libreto y volvió al auditorio a seguir ensayando, buscó a Quinn con la mirada en la sala del coro pero no la vio, debía de haberse marchado hacía rato. Sin embargo se equivocó, se encontró a la rubia en el auditorio sentada frente al piano.

-Hola- dijo Rachel acercándose a ella- creí que te habías marchado.

-¿Sin despedirme? No soy tan desconsiderada- bromeó la rubia.

-¿Qué haces aquí?-preguntó entonces Rachel sin entender que hacía Quinn allí.

-Mañana quería cantar algo en el Glee Club y he venido a ensayar, no canto desde la graduación- le explicó-¿y tú?

-Iba a ensayar y memorizar el guión de la obra- le respondió Rachel que se quedó mirando a Quinn en silencio hasta que tuvo una idea- y si…. ¿no quieres convertir ese solo en un dueto?

-¿Quieres cantar conmigo?- preguntó sorprendida Quinn.

-Sería bonito despedirse del Glee cantando una canción contigo- dijo tontamente la morena sentándose en el banco del piano junto a la rubia- pero entendería que no quisieras.

-¿Alguna idea de que canción haremos?- respondió una sonriente Quinn haciéndole ver que si quería cantar junto a ella.

Se quedaron unas horas en aquel auditorio hablando sobre que canción era la perfecta para ellas, que parte cantaría cada una y ensayarla un poco antes de tener que marcharse a casa. Esta vez cada una tuvo que irse en su propio coche, Quinn maldijo no haberse ido andando esa mañana, le habría gustado tener otro rato más junto a Rachel en el coche, además sus despedidas siempre eran bonitas pero esta vez al estar en el parking del instituto todo lo que Quinn consiguió fue un dulce beso en la mejilla por parte de Rachel.

La mañana siguiente no se hizo de esperar, en un abrir y cerrar de ojos Rachel y Quinn se situaron frente al resto de sus compañeros para anunciar que habían decidido cantar una canción juntas a modo de despedida y la elegida fue 'Just Give me a Reason' lo que hizo que Kurt mantuviera sus sospechas sobre las chicas, estaba deseando poder hablar con Rachel, con suerte en el vuelo de regreso tendrían tiempo.

Quinn

Right from the start (Desde el principio)

You were a thief, you stole my heart, (fuiste un ladrón y robaste mi corazón)

And I your willing victim. (y yo tu víctima voluntaria)

I let you see the parts of me (te dejé ver partes de mi)

That weren't all that pretty (que no eran tan bonitas)

And with every touch You fixed them (y con cada caricia me curaste)

Now you've been talking in your sleep oh oh (Has estado hablando en sueños)

Things you never say to me oh oh (cosas que nunca me has dicho)

Tell me that you've had enough (dime que has tenido suficiente)

Of our love , Our love (de nuestro amor)

Just give me a reason, Just a little bit's enough (Solo dame una razón, una pequeña es suficiente)

Just a second we're not broken just bent (solo un segundo, no estamos rotos solo torcidos)

And we can learn to love again (podemos aprender a amar de nuevo)

It's in the stars , It's been written in the scars on our hearts (está en las estrellas, está escrito en las cicatrices de nuestros corazones)

We're not broken just bent and we can learn to love again (no estamos rotos solo torcidos)

Rachel

I'm sorry I don't understand (lo siento pero no entiendo)

Where all of this is coming from (de donde viene todo esto)

I thought that we were fine (oh we had everything) (pensaba que estábamos bien)

Your head is running wild again (tu cabeza se está volviendo salvaje de nuevo)

My dear we still have everythin' (querida, todavía lo tenemos todo)

And It's all in your mind (Yeah, but this is happenin') (y todo esto está en tu mente)

You've been havin real bad dreams oh oh (has estado teniendo pesadillas)

You used to lie so close to me oh oh (solías tumbarte cerca de mí)

There's nothing more than empty sheets (ahora no hay más que sábanas vacías)

Between our love, our love Oh, our love, our love... (entre nuestro amor)

Rachel y Quinn

Just give me a reason, Just a little bit's enough (Solo dame una razón, una pequeña es suficiente)

Just a second we're not broken just bent (solo un segundo, no estamos rotos solo torcidos)

And we can learn to love again (podemos aprender a amar de nuevo)

It's in the stars , It's been written in the scars on our hearts (está en las estrellas, está escrito en las cicatrices de nuestros corazones)

We're not broken just bent and we can learn to love again (no estamos rotos solo torcidos)

Just give me a reason, Just a little bit's enough (Solo dame una razón, una pequeña es suficiente)

Just a second we're not broken just bent (solo un segundo, no estamos rotos solo torcidos)

And we can learn to love again (podemos aprender a amar de nuevo)

It's in the stars , It's been written in the scars on our hearts (está en las estrellas, está escrito en las cicatrices de nuestros corazones)

We're not broken just bent and we can learn to love again (no estamos rotos solo torcidos)

Rachel

Oh, we can learn to love again (podemos aprender a amar de nuevo)

Quinn

Oh, we can learn to love again (podemos aprender a amar de nuevo)

Rachel y Quinn

That we're not broken just bent (no estamos rotas, solo torcidas)

And we can learn to love again (y podemos aprender a amar de nuevo)

La actuación fue sencilla, ambas chicas estaban sentadas en taburetes altos, una al lado de la otra, cantando y regalándose dulces sonrisas durante la actuación, durante un momento no fueron consciente de que todos sus compañeros estaban allí mirándolas, Rachel siguió un impulso y agarró la mano de Quinn parar posarla sobre su rodilla mientras seguían sonriendo y mirándose. Cuando finalizó la actuación todos sus compañeros aplaudieron y las vitorearon pero fue Mr Shue el primero en hablar.

-Bueno, en muchas maneras esto cierra el círculo, lo que es perfecto porque esa era oficialmente la última canción que cantaremos en el Glee Club- por fin anunció que se acababa definitivamente- todos tenemos más canciones que cantar, solo que ya no podremos cantarlas aquí, el Glee club está oficialmente terminado- dijo mientras se le quebraba la voz- gracias chicos, ha sido todo un honor.

Todos se quedaron devastados al oir la noticia que Will les transmitía, finalmente aquella historia se acababa, Rachel no pudo evitar pensar que ella fue la primera en cantar en aquella sala de coro con Mr Shue y ahora era la última en volver a hacerlo, aunque esta vez acompañada por Quinn. Después de aquel anuncio la mayoría de los chicos se habían quedado en silencio, mirándose sin saber bien que decir, ahora era de verdad y todos se les hacía más duro de lo que pensaban.

A pesar de que habían vuelto a sentarse de regreso en sus sillas, Rachel y Quinn seguían cogidas de las manos, aunque esta vez no se regalaban miradas dulces y sonrisas, sino una mirada de pena, de saber que aquello terminaba y que no sabían que pasaría después. Mr Shue abandonó la sala cuando April acudió a buscarle, lo que aprovechó Holly para entrar allí y hablar con los chicos. La profesora sustituta había ideado un plan sorpresa para despedir a Will, todos se grabarían diciendo lo importante que había sido el Glee Club para ellos y cuando Will les había ayudado en su vida y al día siguiente prepararían una sorpresa en el auditorio para él.

Aquella tarea les llevó el resto del día, todos se grabaron hablando a la cámara directamente, a veces solos, otras tomas acompañados de algunos compañeros, siendo sentimentales y siendo bromistas, todo lo necesario para que aquel video fuera perfecto y memorable. Durante las grabaciones los chicos decidieron que querían hacer algo más, querían rememorar como había comenzado todo aquello, el que siempre fue y será el himno del Glee Club, recrearían el famoso 'Don't Stop Believing' todos juntos, todas las generaciones allí presentes.

Entre ensayos, grabaciones y montaje del video se les hizo de noche, aunque Rachel y Quinn habían pasado gran parte de la tarde juntas mientras hacían todo aquello pero junto al resto de sus compañeros, lo que contuvo a Quinn de decirle a la morena lo emotivo que había sido su discurso para su profesor y contuvo a Rachel de contarle cuanto le había gustado la canción que habían cantado horas antes. Quinn se quedó rezagada en la sala de montaje para salir al mismo tiempo que la morena de allí, lo que Rachel agradeció con una gran sonrisa caminando a su lado en silencio, quería decir tantas cosas que ninguna salía de su boca.

-Bueno… debería irme- dijo Quinn apenada por pensar el poco tiempo que les quedaba.

-Si.. es tarde y el día de mañana es importante- respondió Rachel.

-No puedo creerme que el Glee Club se termine- siguió hablando Quinn queriendo alargar aquella conversación.

-Lo sé, voy a echar de menos tener un sitio al que volver y que nos veamos todos- reconoció la morena- le debo tanto al glee club.

-Yo le debo darme gente en la que realmente confiar, gente especial que me hicieron ver quien era realmente- Quinn estaba haciendo una confesión realmente emocional y admitió algo más- le debo tenerte en mi vida, solo por eso todo a merecido la pena.

Rachel dio un paso adelante para quedar más cerca de la chica, estaban apenas a centímetros pero la morena no estaba nerviosa, Quinn tenía ese poder de hacerla sentir bien hiciera lo que hiciera, todo aquello parecía tan correcto que a veces no tenía sentido alguno. Quinn posó su mano en la cintura de la chica y cuando iba a hacer lo que más llevaba queriendo hacer todo el día, darle un dulce beso a la chica, una voz las alertó y les hizo separarse rápidamente, Kurt apreció corriendo para preguntarle a Rachel si podía llevarle a casa, a lo que la morena no pudo negarse.

Rachel se giró antes de montarse en su coche para regalar a Quinn un tímida sonrisa y bocalizar la palabra lo siento por aquella interrupción. Condujo hacia casa de Kurt, pero para su mala suerte, su mejor amigo no tardó en hacer la pregunta que sabía que llegaría en algún momento.

-¿Me vas a contar ya que te traes con Quinn?- le preguntó el chico.

-Nada- respondió secante Rachel- llevábamos tiempo sin vernos, nos hemos puesto al día.

-¿Eso implica cantar juntas y tantas miraditas y manitas?- Kurt estaba siendo directo, las había observado muy bien aquellos días.

-No sé de que hablas Kurt- volvió a negar la morena.

-Ha pasado algo, lo sé- afirmó rotundamente el chico- todas esas cosas que ha hecho por ti estos días- siguió diciendo- y tanto interés en convencerte para quedarte.

-Kurt, déjalo- le pidió a su amigo parando el coche frente a su casa.

-Si no me lo cuentas ahora lo harás en las 4 horas de avión hasta Nueva York- dijo el chico antes de salir de aquel coche para ir a su casa.

Rachel condujo de nuevo de regreso a casa, estaba cansada, había sido un día intenso y aún le quedaba la sorpresa del día siguiente, no quería lidiar con Kurt volviéndose loco por lo que Quinn le había contado en el baño cuando llegó a Lima. Ni ella misma tenía claro que estaba ocurriendo entre ellas o que le ocurría a ella misma cuando estaba en presencia de la rubia, así que lo último que quería hacer era pretender que Kurt entendiera algo si ni ella misma lo hacía. Llegó a casa y fue directa a su habitación, se tumbó en la cama para dormir pero antes cogió su teléfono para poner el despertador, cuando lo tubo en la mano se le ocurrió una idea.

Rachel: quiero seguir aprovechando el sol de Lima, que pena que en mi coche no pueda hacerlo.

La morena sabía que era una forma muy estúpida de pedirle a Quinn que acudiera a recogerla a la mañana siguiente pero no podía decirlo directamente, prefería insinuarlo y esperar a ver que le decía la chica. Su respuesta no se hizo esperar.

Quinn: Paso a buscarte por la mañana :)

Y gracias a aquella respuesta Rachel pudo dormirse con una sonrisa en la cara por conseguir su objetivo. Quinn se había quedado sorprendida por aquel mensaje de Rachel pero le pareció adorable su forma de insinuarle que quería que la recogiera aquella mañana por lo que se puso el despertador bien temprano para no llegar tarde.

Quinn tuvo que pedirle a su madre que le dejara llevarse el coche descapotable, intentó no dar motivos de porque quería ese coche y se dirigió a casa de la morena. Paró frente a la puerta principal y tocó el claxón para alertar a Rachel de su presencia allí, la chica no se hizo esperar, en dos minutos salía de la casa sonriente de camino al coche de Quinn.

-Buenos días- dijo sonriente cuando subió al vehículo.

-Buenos días- respondió Quinn cautivada de aquel buen humor- ¿Lista para el último día?

-Vamos a ello- dijo incitando a que la rubia condujera hacia el instituto- Quinn, ¿tú has tenido algo que ver con lo de Santana renunciando?- aquella pregunta le había intrigado desde el día anterior.

-No sé de que me hablas- respondió riendo la rubia e ignorando su mirada.

-Sabía que a Santana no se le había aparecido dios para cambiar de opinión- dijo Rachel al saciar su curiosidad.

-Yo soy más guapa que dios- dijo la rubia al parar el coche en el aparcamiento del instituto.

-Tu ego nunca cambiará- le dijo la morena rodando sus ojos e ignorándola porque sabía que Quinn estaba riéndose mientras la observaba aún sin salir del coche- pero sí, dios tendría suerte de ser tan guapa.

Al decir aquello Rachel se había puesto completamente roja, sobre todo al mirar a Quinn sonriendo dulcemente por lo que acababa de oír. La rubia olvidó donde estaban y se inclinó en el asiento para acercarse a la chica pero una vez más, una conocida voz las interrumpió.

-¿Desde cuando venís vosotras dos juntas al instituto?- esta vez era la voz de Mercedes- salgan de ahí que aún tenemos mucho que preparar.

Las chicas obedecieron y sin decir absolutamente nada salieron de aquel coche y se dirigieron al interior del instituto. Lo primero que hicieron fue preparar el proyector del auditorio y después prepararon las notas que le dejarían al señor Shue para que le llevaran hasta aquel lugar. Un par de horas después todo estaba listo, y estaban sentado tras la cortina del escenario esperando la llegara de su profesor a aquel lugar.

Estaban hablando cuando escucharon la puerta del auditorio lo que les hizo callarse y esperar, a los minutos la proyección se puso en marcha y el video grabado el día anterior se reprodujo. Will se emocionó realmente al oír lo que sus alumnos le estaban transmitiendo, al ver que que sus enseñanzas habían tenido futuro, que habían funcionado y sobre todo que grababan aquel video para que su hijo viera lo importante que había sido su padre para ellos.

Pero ese no fue el final de aquella sorpresa, cuando la pantalla su puso negra un foco iluminó el centro del escenario y Rachel salió y comenzó a cantar las primeras líneas de Don't stop believing. A ella poco a poco se le fueron uniendo el resto de los integrantes del Glee Club, desde los ya graduados hasta lo últimos miembros que se habían incorporado aquel mismo año, incluso a mitad de canción Will se unió a sus chicos para cantar por última vez con ellos como despedida. Juntos, como habían planeado la tarde anterior terminaron de cantar aquella última canción, recreando incluso la mítica coreografía que tantas veces habían hecho ya en aquel auditorio. La actuación terminó como debía, con un abrazo en grupo que se prolongó varios minutos mientras algunos de los miembros del Glee lloraban por aquella emotiva despedida.

Entre una cosa y otra no salieron del instituto hasta el medio día y aunque ya se habían despedido de Mr Shue y del resto de profesores, decidieron que ellos aún tenían tiempo y podían ir todos juntos a comer a algún sitio. El lugar elegido fue un bonito restaurante al que debían ir en coche, mientras se repartían en los coches que tenían Quinn agradeció que el suyo solo tuviera dos plazas, así tenía asegurado otro rato con Rachel sin interrupciones pero al girarse pudo ver a Santana sentada en lo alto de su coche.

-¿Se puede saber qué haces ahí?- preguntó Quinn enfadada

-¿Se puede saber porqué nunca me has dejado este cochazo?- fue la respuesta de la latina.

-Baja de ahí- le pidió a la chica.

-Ya he dicho que iba contigo así que arranca- le indicó Santana acomodándose en el asiento.

Quinn maldijo por lo bajo la inoportunidad de su amiga, antes de montarse en el coche buscó a Rachel con la mirada y la encontró junto a Kurt a punto de subirse al coche de Blaine, esta vez fue la rubia la que vocalizó un lo siento antes de subirse a su coche a lo que Rachel le respondió con un no pasa nada. Santana, al igual que Kurt, había notado la cercanía que las dos chicas habían tenido esos días, no había visto tantas cosas como el chico pero si que había notado gestos y más después de la canción del día anterior. La latina no tardó en preguntar a su amiga.

-Me siento orgullosa de saber que te cambié de bando- soltó la chica.

-¿De qué hablas?- preguntó mientras conducía sin entender nada.

-De ti y de Berry- se quedó mirando atenta la reacción de Quinn que se puso seria- ¿cuándo ha pasado?

-No ha pasado nada- negó la rubia.

-No me lo creo, ayer la cogiste de la mano cantando- dijo riendo Santana- te has vuelto una romántica.

-Rachel es mi amiga Santana- dijo cansinamente la rubia acelerando para llegar cuanto antes al restaurante.

-Y yo también, ¿Cuándo repetimos lo de San Valentín?- siguió riendo la chica.

-Eres inaguantable- dijo Quinn.

La rubia aparcó el coche de una maniobra y se bajó del coche dejando allí a la latina, no tenía ganas de seguir escuchando aquello así que entró en el local para ir pidiendo la mesa y que estuviera todo listo cuando llegaran el resto. A los minutos entraba la latina con ya el resto de los chicos, la mesa ya estaba lista y Quinn sentada en ella, esta vez Rachel fue más rápida que el resto y se sentó en un hábil movimiento en el asiento del centro de la mesa que quedaba junto a la rubia. Quinn agradeció aquel gesto con una sonrisa mientras los demás se sentaban. Pidieron la comida y disfrutaron de una larga tarde de anécdotas, risas, recuerdos y promesas de futuro para verse más a menudo a pesar de aquello.

Cuando llegó la hora debían regresar a casa, la mayoría se iba a la mañana siguiente y debían de preparar las maletas. Aprovechando la excusa de que debía pasar por casa de Rachel para ir a la suya, Quinn se ofreció a compartir el coche con la morena, Santana y Kurt miraron respectivamente a sus amigas, pero ambas ignoraron aquellas miradas y se marcharon juntas en el coche. El camino transcurrió en silencio, a pesar de llevar todo el día buscando algún momento para estar solas o tener una oportunidad de hablar ninguna lo hacía. Lo cierto era ninguna sabía como debía o tenía que empezar aquella conversación así que simplemente disfrutaron de su compañía mútua hasta que la rubia paró el coche de nuevo en casa de Rachel.

-Aquí estamos- dijo con pena Quinn.

-Si…- dijo Rachel antes de que el silencio volviera a invadirlas- ha sido una semana… intensa- decidió decir la morena después de mucho pensar.

-E interesante- admitió la rubia, por primera vez desde que había parado el coche ambas se giraron para mirarse- aunque estarás deseando volver a Nueva York.

-Lo echo de menos- comenzó a decir Rachel que vio la cara de pena de Quinn al oír aquello- pero también voy a echar de menos esto… a ti- añadió finalmente.

-Rachel… ¿Qué va a pasar ahora?- preguntó por fin Quinn.

-¿Qué quieres decir?

-Esta semana ha sido genial, y nos hemos acercado- explicó la rubia- ha sido una semana genial pero ¿qué pasa ahora?- volvió a repetir- ¿Lo olvidamos y cada una vuelve a su vida?

-¿Eso es lo que quieres?- preguntó dolida Rachel.

-Yo te quiero a ti- aquellas palabras salieron de la boca de Quinn sin pensar, la rubia pudo ver como Rachel habría los ojos por lo que acaba de oír- no quiero olvidar el tacto de tu mano, ni tu sonrisa, ni los suaves que son tus labios.

-Quinn- dijo la morena asimilando lo que había oído un momento antes- no quiero olvidar nada de esta semana, ni a ti- dijo siendo precavida- pero yo estoy en Nueva York y tú en New Heaven…

-A dos horas en tren o hora y media en coche- interrumpió la rubia que sin duda ya había pensado aquello.

-Aún no entiendo lo que ocurre entre nosotras- siguió diciendo la morena ignorando aquella interrupción- no sé que nos pasa.

-Podemos averiguarlo- sugirió la rubia ilusionada- poco a poco

-¿Poco a poco?- preguntó con algo de miedo Rachel.

-Al ritmo que necesitemos- Quinn cogió la mano de la morena dulcemente- todo esto no tiene que significar que ocurra nada- quería calmar a Rachel- pero démonos una oportunidad de volver a conocernos, de ver que nos pasa, de interactuar en nuestras vidas de verdad y no en esta fantasía de semana de vacaciones.

-¿Estarías dispuesta a todo eso?- preguntó Rachel sorprendida por la decisión de la chica.

-¿Aún no lo tienes claro?- fue la respuesta de Quinn que respondió riendo lo que contagió a Rachel en aquel coche- no quiero agobiarte más, ni entretenerte, tendrás cosas que hacer y nosotras tendremos más tiempo para hablar.

-Lo cierto es que….- comenzó a decir Rachel tímidamente- mi vuelo no sale hasta mañana por la tarde así que puedo preparar las cosas por la mañana- Quinn se quedó esperando a ver que quería insinuar Rachel- ¿quieres pasar y vemos una película o algo un rato?

-Me encantaría- aceptó sin dudar la rubia.

Quinn aparcó el coche y se bajó para caminar junto a Rachel hacia el interior de la casa, los padres de la chica no estaban allí, según la morena habían ido a algún sitio del que regresarían tarde. El plan fue el que Rachel había sugerido, ver una película, como no pudo ser de otra forma, Rachel eligió un musical y se sentó en el sofá junto a Quinn. Aunque le estaba encantado la película, la rubia no podía evitar distraerse mirando a Rachel de cuando en cuando, que a veces se sentía observada y se giraba a tiempo para pillar a la chica sonrojándose por pillarla in fraganti.

Rachel fue sutilmente inclinándose para quedar medio tumbada sobre Quinn, apoyada en ella más bien, lo que la rubia aceptó sin dudar pasando un brazo sobre ella para que estuviera más cómoda. Aquella posición fue tan cómoda que Rachel se fue quedando dormida poco a poco sobre ella, había sido un día intenso y en general una semana bastante completa, no había parado, en lugar de unas vacaciones iba a regresar a la ciudad más cansada de lo que se fue. Quinn afectada por aquello también terminó por quedarse dormida, no de despertaron hasta que Hiram y Leroy regresaron a la casa, los hombres se quedaron tremendamente sorprendidos por encontrar a Rachel y a Quinn en aquella posición pero prefirieron no preguntar nada, simplemente subieron a su habitación y dejaron a las chicas despedirse.

Rachel aún rascándose los ojos para despertarse acompañó a Quinn hacia la puerta, cuando la rubia estaba ya fuera se apoyó en el marco de la puerta y se quedaron mirándose, no habían hablado nada desde que se habían despertado en aquella posición.

-¿A qué hora sale tu avión?- preguntó Rachel para romper aquel silencio.

-Mi vuelo sale a media mañana- respondió mientras bostezaba.

-Deberías irte a dormir ya, tienes que descansar- le regañó Rachel.

-Lo sé- dijo sonriendo la rubia- descansa tu también y buen viaje mañana.

-¿Me escribes cuando llegues a Yale?- pidió tímidamente la morena.

-Por supuesto- respondió sin dudar la rubia- ahora debo irme.

-Buenas noches Quinn- dijo la morena que no se había movido, seguía apoyada en aquel marco de la puerta.

-Buenas noches Rach- esta vez fue la rubia la que dio un paso adelante y depositó un suave beso en la mejilla pero inesperadamente Rachel giró la cabeza levemente y el beso terminó en sus labios.

Ambas chicas sonrieron ante aquel encuentro, aquel roce, y tras eso Quinn se giró de regreso a su coche, sonriendo por todo lo que había pasado aquella semana pero triste porque lo que venía ahora podía salir bien o podía salir mal. Vivían en ciudades separaras y ambas tenían una vida ocupada, ella estudiaba a tiempo completo en Yale mientras Rachel trabajada, ensayaba para el musical y estudiaba en NYADA. No iba a ser algo fácil, pero debían conseguir que de alguna manera u otra sus caminos se siguieran cruzando una y otra vez hasta que se convirtiera en una vida juntas.


Aquí les dejo una nueva actualización, espero que les haya gustado! En el proximo capítulo la historia ya es en Nueva York! Veremos como evolucionan las cosas :)
Un saludo a todos!