Rachel se despertó temprano aquella mañana cuando los rayos del sol le dieron en su cara, había olvidado cerrar las cortinas la noche anterior, se encontraba abrazando a Quinn que le daba la espalda por lo que tuvo que moverse muy despacio para no despertarla, la rubia no lo hizo, pero si se movió para quedar bocaarriba. Rachel se separó un poco y en lugar de levantarse o seguir durmiendo simplemente decidió observar a Quinn dormir. No supo cuanto tiempo pasó mirándola, estudiándola y pensando en todo lo que debían hablar hasta que un mechón de pelo rubio tapó su cara y Rachel decidió apartarlo suavemente. No evitó acariciar la mejilla de la chica que seguía profundamente dormida y sin previo aviso se acercó para darle un beso rápido en los labios, esta vez Quinn se movió más y poco a poco abrió sus ojos. Se encontró a Rachel tumbada a su lado un poco incorporada mirándola y sonriendo tímidamente.

-Hola- dijo con apenas un hilo de voz.

-Buenos días- respondió Rachel sin dejar de mirarla- puedes seguir durmiendo- le sugirió Rachel cuando la vio bostezar varias veces seguidas.

-¿Llevas mucho rato despierta?- preguntó la rubia ignorando aquella sugerencia.

-Puede ser, he perdido la noción del tiempo- respondió Rachel.

-¿Tan interesante soy durmiendo?- dijo Quinn que intuía que la morena llevaba rato viéndola.

-Sí- la respuesta de la morena fue contundente lo que sorprendió a la rubia- eres adorable- esta vez Quinn se acercó para darle un beso de buenos días en condiciones- ¿podemos hablar?- preguntó la morena cuando se separaron.

-Claro- aceptó la rubia que vio la cara de seriedad de Rachel y entendió de que iba aquello- espera, ¿quieres hablar de eso ahora?

-Llevo bastante rato pensando y sí- afirmó la morena.

-Está bien- aceptó Quinn que se incorporó para quedar sentada delante de Rachel.

-¿Qué estamos haciendo? ¿Qué pasa cuando te vayas?- comenzó a preguntar la actriz.

-¿Qué te parece si empezamos por lo fácil?- propuso Quinn y la morena asintió- ¿Qué sientes sobre esto? Cuando estás conmigo.

-Me siento bien- la rubia se quedó en silencio esperando que Rachel se soltara y hablara más- quiero decir, me he pasado meses en esta ciudad sintiéndome… - hizo una pausa buscando la palabra adecuada- a pesar de lo del musical era como si faltara algo- consiguió decir- y en Lima me sentía tan mal, tan triste en todo momento…. Pero entonces llegaste tú, inesperadamente- no pudo contener una pequeña sonrisa en su rostro- y te has ido colando en mi vida paso a paso, con cada conversación, cada gesto o el hecho de aparecer aquí- Quinn agarró la mano de la morena, sabía lo que le estaba costando a Rachel reconocer todo aquello, lo notaba en su voz- y ahora… no me imagino un solo día sin llamarte, sin hablar contigo…- volvió a quedarse callada levantó la cabeza y vio a una sonriente Quinn mirándola.

-Yo no concibo mi vida sin tí Rach… sé que todo esto nos ha ocurrido de una forma extraña- comenzó a decir la rubia- pero me encanta lo que tenemos, no tengo ninguna duda de que quiero estar contigo.

-Entonces…- interrumpió Rachel- ¿Qué hacemos? quiero decir yo sigo estando aquí y tú en New Heaven, las cosas a distancia no son fáciles…

-Espera, vamos paso a paso- la frenó Quinn- ahora viene el verano- yo voy a estar en Lima en tiempo con mi madre pero también puedo estar aquí contigo… si quieres- añadió finalmente en aquella frase- y tú tendrás algún tiempo de vacaciones también que podemos organizar para estar juntas…

-¿Estás segura que eso es lo que quieres?- preguntó la morena dudosa por lo que oía.

-Yo te quiero a tí Rachel, ¿cuántas veces tengo que decírtelo?- Quinn se movió para quedar más cerca de ella- y quiero que si de verdad sientes todo eso que has dicho te dejes llevar- le pidió la rubia- que dejes de ser la Rachel controlador a un lado y te dejes llevar por una vez y experimentes todo esto conmigo.

-Dejarse llevar suena demasiado bien- dijo la actriz sonriendo lo que contagió a Quinn- ¿sin nadie más entonces? Solo nosotras- preguntó Rachel que necesitaba dejar aquello claro.

-No he estado con nadie desde que tuvimos nuestra conversación en Lima- confesó la rubia.

-Yo tampoco- negó la morena- que siga así entonces.

Después de soltar toda aquella tensión que habían mantenido desde la noche anterior Quinn agarró a Rachel con ambas manos y la atrajo hacia ella para darle un profundo beso que sellara todo lo prometido en aquella conversación, que se iban a dejar llevar y dar una oportunidad a todo lo que estaba ocurriendo, sin nadie más que ellas dos. Quinn empujó sutilmente a la morena para que se reclinara sobre la cama y quedar encima de ella, Rachel estaba haciendo lo que Quinn le había dicho se estaba dejando llevar, el beso se fue volviendo cada vez más pasional, y la rubia comenzó a deslizar su mano por la barriga de la chica, la morena atraía cada vez más a Quinn, no existía el espacio entre ellas pero una vez más aquel momento se interrumpió cuando el teléfono de Rachel comenzó a sonar.

-Tienes que estar de broma- dijo la rubia dejándose caer a un lado de la morena.

-¿Si?- preguntó respondiendo al teléfono- ¿En serio Kurt?- el nombre del chico dejó a quinn confusa que se giró para mirar a Rachel- puedes pasar.

-No quería interrumpir nada- dijo el muchacho cuando movió las cortinas para entrar en la habitación de Rachel.

-No pasa nada- afirmó la morena pero Quinn gruñó lo que hizo que se ganara una torta bajo las sábanas- ¿Qué pasa Kurt?

-Blaine y Sam llegan en un rato, ¿vamos a recogerlos juntos?- les informó el chico- les hace mucho ilusión ceros seguro

-Iremos- dijo la morena tras mirar a Quinn que se encogió de hombros

-Como negarnos a tal chantaje emocional- terminó por aceptar la rubia.

-Entonces vayan a vestirse que tenemos que irnos- dijo el chico abandonando la habitación y volviendo a dejarlas solas.

-Vamos- dijo la morena que fue a levantarse pero Quinn tiró de su brazo de nuevo a la cama.

-Preferiría quedarme aquí contigo- le susurró al oído lo que hizo que se le erizara la piel.

-Y yo- respondió Rachel dando un rápido beso a Quinn- pero ahora ve a darte una ducha mientras preparo el desayuno.

-Espero que funcione el agua fría- respondió a regañadientes la rubia cogiendo sus cosas y marchándose al baño y haciendo reír a Rachel por aquel comentario. Rachel preparó el desayuno mientras Quinn se duchaba y se tomó el café esperando que la chica saliera para ser ella la que entrara a ducharse. Kurt las siguió por todo el apartamento metiendo prisa porque iban a llegar tarde a la estación y Quinn no paraba de meterse con él, lo que le hacía a Rachel pensar que habían viajado atrás en el tiempo. Por fin salieron del apartamento para caminar hasta la estación de tren, Quinn y Rachel no tardaron ni cinco minutos en agarrar sus manos, Kurt sonrió al ver la cara de felicidad de su amiga tras aquel gesto romántico. Cuando llegaron a la estación aún tuvieron que esperar a que sus amigos llegaran, lo que volvió a provocar una guerra de bromas entre Quinn y Kurt por el hecho de que el chico les hubiese metido tanta prisa. La morena se resignó a escucharlos cuando otra voz conocida pronunció su nombre, Sam y Blaine estaban allí, se acercaron corriendo a dar una abrazo a sus amigos y Blaine tardó un rato en soltar a Kurt. Los dos chicos no tardaron en preguntar que hacía allí Quinn, ninguno de ellos se la esperaba, la rubia respondió que estaba de visita aprovechando su final de exámenes pero ver a Kurt girar sus ojos hizo dudar a Blaine que le conocía demasiado bien. Como no llevaban mucho equipaje decidieron ir a comer antes de soltar las cosas al apartamento, en lugar de ir a un restaurante prefirieron comprar varias cosas hechas y comérselas en un parque cercano a donde estaban, hacía un día soleado y nada mejor para aprovechar aquel domingo. Rachel y Quinn seguían hablando y sonriendo pero ahora mantenían un poco las distancias, no se habían cogido de la mano ni besado desde que sus amigos habían llegado, ninguna de las dos quería tener que lidiar con aquello ese día. Estaban finalizando ya la comida cuando empezaron a hacer planes para la tarde.

-Me encantaría acompañados chicos- intervino Rachel en la conversación- pero mañana ensayamos una nueva escena y aún no me la he estudiado.

-¿Nos abandonas?- dijo Blaine con cara de pena.

-Me temo que si- miró rápidamente a Quinn, no quería marcharse sin ella-

-Yo… estoy cansada y tengo que hacer algunas cosas de la residencia- dijo de repente Quinn como excusa para marcharse con ella- ¿Te importa que vaya al apartamento?

-Claro que no- dijo sonriente Rachel- ¿Queréis que os llevemos las mochilas y así podéis pasar la tarde tranquilos?- se ofreció la morena.

-Nos harías un gran favor- dijo Sam a modo de aceptación.

-Que paséis una buena tarde ensayando- soltó Kurt irónicamente a su amiga que le dio una mirada de reproche.

Quinn y Rachel volvieron a coger el tren de regreso al apartamento, la morena disfrutó de nuevo aquel trayecto al sentarse una vez más en las piernas de la rubia pero además esta vez le regaló un beso dulce en los labios. Al llegar al loft, Quinn fue a dejar las cosas de los chicos en la habitación de Kurt y cuando regresó al salón se encontró a Rachel con el guión en una mano y el subrayados en otra.

-¿En serio?- dijo Quinn al verla- ¿tienes que ensayar?

-¿Por qué piensas sino que quería volver?- le respondió la morena sin comprenderlo.

-Pues pensaba que era una clave para venir y pasar tiempo a solas- respondió Quinn sentándose junto a la chica y dejando suaves besos por su cuello hasta su oreja.

-Quinn… tengo que estudiar, de verdad- dijo Rachel girándose y quedando frente a Quinn lo que hizo que la rubia atacara sus labios- Quinn- volvió a pedir intentando resistirse.

-Shh…- le pidió mientras la acercaba más aún.

-Quinn, espera para- puso su mano entre ellas para separarlas.

-¿Qué pasa?- preguntó la rubia que quería alguna explicación.

-No quiero que esto pase así- la rubia comenzó a entender que pasaba- no quiero que nuestra primera vez sea en el sofá o con gente en el apartamento que nos escuche- Rachel podía llegar a ser muy romántica- quiero que sea especial.

-¿Es solo eso?- volvió a preguntar Quinn que imaginaba que había algo más.

-Sí- afirmó Rachel pero al ver el silencio de Quinn se vio obligada a seguir hablando- es que… solo me he acostado con Finn y Brody y ni siquiera con las luces encendidas- le daba vergüenza reconocer aquello pero por algún motivo no tenía miedo de confesárselo a Quinn- nunca se me ha dado bien esto del… sexo y menos aún con una chica- Rachel terminó de decir cual eran sus miedos.

-Lo entiendo- dijo Quinn acariciando su mejilla- no hay prisa Rach, esperaré hasta que estés lista te lo prometo y será especial.

-Quinn tú… - dudó antes de terminar aquella frase- ¿has estado con otras chicas?

-He experimentado un poco, nada importante- respondió tras un largo silencio, quería contarle lo de Santana pero ahora no era el momento, no quería crearle más dudas a Rachel ya tendría tiempo de decírselo- y nada parecido a esto.

-Gracias por ser tan comprensiva siempre conmigo- agradeció la morena.

-Con mucho gusto, ven aquí- Quinn la abrazó fuerte en aquel sofá hasta que Rachel comenzó a moverse- ¿qué pasa?

-Por mucho que me guste estar así, tengo que ensayar de verdad- le explicó la morena con cara de pena, quería seguir pasando tiempo con Quinn así que le hizo una propuesta- ¿Te importa ayudarme? La escena es con otro personaje podrías hacer de él.

-Me encantaría- aceptó la rubia robándole a Rachel el guión de sus manos.

Y así pasaron el resto de la tarde, entre bromas, lecturas del guión, alguna que otra canción por parte de Rachel y lo que más le gustaba a Quinn, los besos que Rachel le regalaba entre escena y escena. No imaginaba pasar una tarde en Nueva York haciendo aquello pero le gustaba, era divertido y diferente a lo que estaba acostumbrada, no entendía como Rachel decía que Kurt ya se negaba a ayudarla porque se cansaba. El chico llamó cuando se acercaba la noche para decirle a Rachel que cenarían todos juntos en el apartamento pero que no debía preocuparse porque pedirían pizzas para llevar, eran muchos como para ponerse a cocinar a esas horas. Cuando por fin los chicos entraron por la puerta con la cena se encontraron con Rachel y Quinn en el sofá riendo, estaban en puntas opuestas del sofá pero Rachel había dejado sus piernas sobre Quinn. Solo se movieron de aquella posición cuando la mesa estuvo puesta y los chicos se acercaron al sofá para sentarse ellos también a cenar allí. La cena fue divertida, Sam hizo algunas de sus imitaciones más famosas y más tarde por fin reveló que en Septiembre se mudaría a la ciudad porque quería encontrar trabajo como modelo, ya se estaba poniendo en forma para conseguirlo, Blaine por su parte contaba lo ilusionado que estaba por comenzar en NYADA y pasar más tiempo con Kurt, recuperando todo el que habían perdido aquel año. Rachel no fue consciente de la hora que era hasta que miro el reloj.

-Oh dios mío, es tardísimo- dijo la morena interrumpiendo la conversación.

-Rachel tiene razón Kurt, mañana tenemos que madrugar- le recordó Blaine a su novio.

-Pues todos a dormir, así despejan mi cama- bromeó Sam ya que el dormía en el sofá.

-Buenas noches chicos- dijo amablemente Quinn siguiente a Rachel a la habitación- ¿a qué hora te tienes que levantar?

-A las 7- respondió Rachel mientras bostezaba- día de ensayo hasta por la noche.

-¿En serio?¿Qué voy a hacer yo mientras tú no estás?- preguntó con cara de pena Quinn.

-Que te parece si pasas la mañana con los chicos- comenzó a decir Rachel mientras se acercaba a la rubia- comemos juntas- cogió la mejilla de Quinn- y te vienes conmigo al teatro para que te lo enseñe y veas mi mundo- finalizó aquella frase con un beso en los labios.

-Después de ese beso no podría negarme a nada- dijo la rubia al separarse.

-No quiero que te sientas obligada, ven solo si te apetece- le dijo Rachel.

-Me encantaría ver TU teatro- dijo siguiendo con la broma que siempre hacía a Rachel sobre el teatro- y estar contigo.

-Genial- Rachel volvió a besar a Quinn pero al separarse volvió a bostezar.

-Vamos a dormir anda, no quiero que te quedes dormida mañana- dijo Quinn mientras la arrastraba a la cama.

Cuando estuvieron bajo el calor de las sábanas, Rachel se desplazó hacia el lado de Quinn para abrazarla, lo que fue correspondido por la rubia, y en aquella posición se durmieron una noche más. Era muy temprano cuando el despertador de Rachel comenzó a sonar, lo apagó rápidamente porque no quería despertar a Quinn, la rubia se movió en la cama con el sonido pero no llegó a despertarse completamente. La morena cogió su ropa y todo lo que le hacía falta y se marchó a la ducha, le gustaba ducharse por la mañana para estar más despierta, eso y su gran taza de café mientras se vestía y se maquillaba era la clave para llegar despierta al teatro. Como siempre llegó puntual, nada más entrar fue a su camerino a cambiarse para más tarde seguir las órdenes de Rupert, que básicamente fueron ensayar un número de baile hasta que llegara Paolo e hicieran el ensayo de sus escenas juntos.

Quinn se despertó cuando escuchó ruido proveniente del salón, se vistió y salió a ver que pasaba, Sam estaba haciendo el desayuno al ver a la chica cogió una segunda taza para servirle algo de café. El chico le informó de que Kurt y Blaine estaban en NYADA haciendo cosas de papeleo y que había quedado con ellas en un rato en el centro, la rubia preguntó si podía unirse y Sam aceptó encantado. Aquella situación era un poco rara, Sam y Quinn habían sido pareja en el instituto y aunque habían terminado bien y eran algo así como amigos, no habían pasado tiempo a solas realmente desde aquello. Fueron juntos hasta el centro, hablando del futuro y de como habían cambiado, incluso recordando aquellos días en el insituto, finalmente aquello no estaba siendo tan malo como pensaba Quinn. Tuvieron que esperar un rato en el exterior de la gran escuela de NYADA porque Kurt y Blaine no habían terminado aún, Quinn sintió curiosidad de saber cómo sería por dentro pero veía más lógico que si algún día llegaba a entrar debía ser acompañada de Rachel y no de Sam. Por suerte para ellos los chicos no tardaron mucho más en salir de allí y proponer ir a tomar un café por Central Park, lo que hicieron inmediatamente después de ir al Starbucks. Comenzaron a hacer planes para el resto del día y Quinn debía de reconocer que eran entretenidos, se lo estaba pasando realmente bien con ellos, era una pena que hubiese pasado tantos días en el instituto odiándoles e insultándoles sin motivo. Al acercarse la hora del almuerzo Quinn les informó de que ella había quedado con Rachel en su descanso para comer y que probablemente estuviera con ella toda la tarde en el teatro, Kurt rió al oír aquello, Rachel no había llevado a nadie al interior de aquel teatro, si no fuera porque Santana consiguió aquel puesto de suplente la latina tampoco habría visto el interior del teatro hasta la inauguración, sin embargo, apenas había tardado dos días en llevarse allí a Quinn.

La rubia esperó en la puerta del teatro, le mandó un mensaje a Rachel para hacerle saber que estaba allí esperando, la morena aprovechó una parada de Rupert para hablar con Paolo para acercarse a su teléfono y ver que tenía un mensaje de la chica, Quinn la estaba esperando ya, miró su reloj y se preguntó cuanto tardarían en hacer la parada para comer, decidió esperar a que el director y su compañero terminaran su charla para preguntar si podían descansar ya que necesitaba comer algo, y sin dudar Rupert le concedió el deseo a su estrella. Rachel fue a su camerino a por la chaqueta y el bolso y corrió hacia el exterior del teatro, donde pudo ver a Quinn apoyada en la misma columna que el día de la sorpresa, sin dudar se acercó a ella y se lanzó a darle un abrazo.

-Hola Rach- dijo alegre Quinn al ver la reacción de Rachel al verla.

-Hola hola- le respondió Rachel separándose y dándole un rápido beso a Quinn- vamos me muero de hambre.

-Está bien- aceptó sin protestar la chica que ya era arrastrada por la mano de Rachel.

Rachel tiro de la mano de Quinn hacia un restaurante cercano al teatro, al entrar varios de los camareros la saludaron lo que indicaba que Rachel debía de frecuentar aquel lugar más de lo pensado. Quinn paso parte la comida contándole a la chica lo que había hecho aquella mañana con sus amigos y la morena no pudo evitar sentir un poco de envidia por no estar con ellos disfrutando en lugar de trabajando. Cuando terminaron Rachel sugirió ir al teatro y aprovecharía que aún tenían tiempo antes del ensayo para enseñarle el cameino y el teatro. Entraron en el lugar y Rachel se aseguró de que el hombre de seguridad supiera quien era Quinn para que la dejara pasar en cualquiera otro momento, lo que a la rubia le pareció muy dulce porque implicaba que Rachel quería que pudiera volver cuando quisiera.

La morena la guió en primer lugar al camerino, detrás del escenario, Quinn sonrió al ver el nombre de la chica escrito en la puerta y sobre el una gran estrella, había sido su sello y siempre lo iba a ser.

-¿De qué te ríes?- preguntó la morena cuando la vio mirando la puerta.

-Esto estaba destinado a pasar- dijo entrando por fin en la habitación- tu nombre en esa puerta, este teatro, tu siendo una estrella.

-¿Crees en el destino?- pregunto Rachel apoyada en la pared

-Creo que hay cosas van a pasar, que no se pueden evitar porque siempre han estado predestinadas- Quinn siguió observando aquella habitación, una mesa llena de maquillajes frente a un gran espejo con bombillas decorados con varias fotos de Bárbara en Funny Girl, Rachel con sus padres y una de todo el Glee club con el trofeo nacional- y esto sin duda iba a ocurrir antes o después.

-Quien iba a decir que la racional de Quinn creía en estas cosas- se burlo de ella y vio a la rubia sentarse en el pequeño sofá que tenía en aquella habitación

-¿Qué te toca ensayar esta tarde?-preguntó la rubia cambiando de tema

-Vas a tener suerte- se separó de la pared para ir a sentarse en el sofá juntó a la rubia- porque vas a verme cantar, bailar y actuar- la morena se desplazó para quedar más cerca de ella- me toca hacer de todo.

-Que suerte tengo- dijo Quinn riendo antes de coger a Rachel por la cintura y acercarla a ella para besarla dulcemente- por muchas cosas- añadió antes de volver a besarla mientras notaba la sonrisa de la chica

-Rachel- se escucho una voz al mismo tiempo que unos golpes en la puerta pero antes de que la morena pudiera responder Rupert entro- prepárate empe... Perdón, no quería interrumpir- Rachel había conseguido reaccionar lo suficientemente rápido para romper el beso y separarse un poco de Quinn- empezamos en cinco minutos- dijo elho mbre antes de marcharse.

-Rupert- grito la morena que había salido tras su director- me preguntaba si Quinn, mi amiga, podía quedarse a ver el ensayo- puso cara de pena para convencer al hombre- ha venido a visitarme este fin de semana.

-Esta bien- término por aceptar el hombre lo que provoco que Rachel saltara de alegría- pero nada de vídeos ni fotos, no quiero ninguna filtración- la morena se iba a girar cuando Rupert añadió- en cinco minutos en el escenario Rachel.

-Lo prometo- dijo la morena que corrió al interior de su camerino de nuevo sentándose esta vez sobre las piernas de Quinn- puedes quedarte sin problemas pero no hagas fotos ni vídeos

-¿y qué le voy a vender ahora a la prensa?- bromeo la rubia ganando se un pequeño golpe de Rachel seguido por un beso.

-Deberíamos bajar antes de que Rupert me vuelva a gritar- dijo la morena al separarse de ella- ven- Rachel volvió a coger su mano para guiarla a la primera fila de asientos y le señalo uno donde debía sentarse- ese es el mejor asiento del teatro y mi favorito- ella se sentó en el asiento al lado de Quinn.

-Se ve genial- dijo la rubia observando lo inmenso que era el teatro y haciendo una última parada en Rachel- eres genial- añadió sin venir a cuento

-Me encantaría... - comenzó a decir Rachel sonrojada

-Rachel vamos arriba- Rupert interrumpió aquel momento

-Ve- le ordeno Quinn sonriente que aún sostenía la mano de Rachel en la suya.

Rachel sonriente miro durante un minuto más a Quinn antes de darle un rapidísimo beso y soltar su mano para subir al escenario, detalle que no paso desapercibido para el director. El ensayo comenzó como Rachel había dicho con el recordatorio de la coreografía que iban a hacer minutos después en la escena. Hicieron unos cuantos números más antes de ensayar varias escenas entre Rachel y algunos de los compañeros que estaba sobre el escenario, Quinn observaba fascinada todo aquello, era increíble lo que había mejorado Rachel en aquello del baile, años atrás prácticamente hacía lo que quería por el escenario por no seguir la coreografía y ahora estaba allí con no se cuantos números memorizados en la cabeza y bien hechos. Cuando tenían un mini descanso entre cambios de personajes o para beber agua, Rachel bajaba las escaleras del escenario para sentarse sonriente junto a Quinn y preguntar que le parecía todo aquello, la rubia no dudaba en decir la verdad y decirle cumplidos a la morena, que no borraba aquella sonrisa de su cara cuando hablaba con ella hasta que Rupert la llamaba de regreso al escenario. Llegado un momento de la tarde Rupert de bajó del escenario durante el ensayo de una escena y una canción de Rachel y se sentó junto a la rubia, atento a la escena decidió hablar con ella

-¿Qué te parece la obra?- preguntó el director.

-Una genialidad- respondió la rubia- Rachel es magnífica.

-Lo es ¿verdad?- afirmó el hombre- ¿desde cuando os conoceis?

-Desde el instituto- respondió de nuevo la rubia que intenta seguir la escena a pesar de la distracción.

-Bastante tiempo- dijo Rupert que vio asentir a Quinn- entonces comprenderás lo importante que es este papel y esta oportunidad para ella.

-Por supuesto- dijo la rubia girándose para mirar al hombre sin entender nada.

-No estaría bien que nada pudiese distraerla del estreno de la obra y su debut- una vez más Quinn se quedó mirando al hombre dudosa pero terminó por asentir-Solo quería que lo tuvieras claro- Rupert se levantó para subir al escenario una vez más.

Y allí dejó a Quinn sin entender todo aquello, ¿a qué venía aquella conversación? a no ser que el hombre se hubiese dado cuenta de que algo pasaba entre ellas y eso podía ser una distracción para su estrella, despejó sus pensamientos y volvió a centrarse en la voz de Rachel. Los ensayos continuaron un largo rato más antes de que Rupert dijera a todo el mundo que podía marcharse, la morena le pidió a Quinn que esperara un momento mientras iba a recoger sus cosas del camerino y el director la siguió para hablar con ella en privado, llamó a la puerta del camerino y la morena pensando que era la rubia abrió alegremente.

-Quinn te dicho que tardaba un min…- no terminó la frase cuando vio a su director- hola Rupert.

-¿Puedo pasar un momento Rachel?- preguntó el hombre y la morena se hizo a un lado para dejarle pasar- Esa chica y tú…- comenzó a decir- ¿no es solo tu amiga verdad?

-Eh…. Quinn y yo….- Rachel no sabía que decirle, que explicaciones tenía que darle sobre su vida a él- ¿sería eso un problema para la obra?

-Podría repercutir en la obra si tener una relación te afecta a ti- dijo seriamente el director que vio la cara de enfado de la chica- tener una relación te puede distraer de tu concentración con nosotros, normalmente en los descansos sigues estudiando y tomando notas pero hoy…

-Quinn no estudia en Nueva York, nos vemos poco así que lo que tengamos no será un problema para la obra- sentenció la muchacha cogiendo su bolso y sus cosas-¿Puedo irme ya?

-Rachel no es solo porque te distraiga- volvió a hablar el director- es que no quiero que tu debut se centre en con quién estás saliendo en lugar de lo qué hagas sobre ese escenario…

-Así que se trata de eso- dijo la morena por fin comprendiendo que ocurría- lo voy a hacer tan bien en el debut y en todas las noches restantes que a nadie le va a importar con quien me acuesto- y con aquello Rachel daba por finalizada la discusión- hasta mañana Rupert.

-Mañana nos vemos Rachel- se despidió el hombre sabiendo que Rachel tenía auténtico carácter de estrella e iba a terminar haciendo lo que quisiera.

Rachel salió con cara de enfadada de su camerino, Quinn la vio llegar y antes de que pudiera preguntar que ocurría la morena la arrastró de la mano hacia el exterior, donde la rubia la frenó para preguntarle que ocurría pero la reacción de Rachel fue agarrarla de la cintura para dejarle un profundo beso que la rubia no negó, sin embargo tras separarse miró fijamente a Rachel interrogándola con la mirada, pero la única respuesta que encontró fue un 'luego hablamos'. Se dirigieron un silencio al tren, donde una vez más como empezaba a ser tradición la pequeña actriz se sentó sobre las piernas de Quinn para dejarse abrazar con ternura por ella, necesitaba sentirla, no le había sentado nada bien aquella conversación. Entraron al apartamento donde ya se encontraban en resto de sus amigos, la idea inicial era que cenarían con ellos pero apenas un rato después de estar en el sofá con ellos, la morena dijo que se encontraba mal y quería irse a la cama. Kurt interrogó con la mirada a Quinn intentando averiguar que sucedía pero todo lo que la rubia pudo hacer fue un gesto de incomprensión con los hombros antes de decidir ir a la habitación a buscarla.

-Rach…- dijo entrando despacio en la habitación, la vio tumbada en la cama de espaldas a ella- ¿Estás bien?

-Vete con los chicos- respondió Rachel y Quinn supo por el tono de su voz que estaba llorando.

-No voy a irme sabiendo que estás así- se subió a la cama para abrazar dulcemente a Rachel- no voy a preguntarte, cuando estés lista dime que pasa- la morena se giró para meter su cara en el pecho de Quinn y desahogarse llorando un rato más mientras seguía abrazándola.

-Gracias- dijo la morena cuando por fin estuvo calmada y se separó para mirarla.

-¿Me vas a decir ya que te pasa?- le rogó la rubia acariciando su mejilla- por favor…

-Es solo qué… Rupert ha venido después del ensayo….- la morena procedió a contarle su conversación con el director.

-Lo cierto es que a mi me dijo algo parecido durante el ensayo- ahora era el turno de la rubia de contarle lo ocurrido con el director.

-Es que no lo entiendo- dijo la morena ahora enfadándose- he dado el 200 % por esta obra, ensayo día y noche, bailo, canto, estoy más horas en ese teatro que en otro lugar- por fin Rachel se estaba desahogando- he dejado el trabajo en el dinner, casi no asisto a NYADA- exclamó en ese momento- la escuela de mis sueños por esto, me fastidia que después de todo esto, duden de mi compromiso con la obra, es que no lo entiendo- dijo volviendo a romper a llorar.

-Ven aquí pequeña- dijo Quinn volviendo a acercarla a ella para abrazarla pero en ese momento vio una tímida y pequeña sonrisa en su rostro-¿Qué es tan gracioso?

-Ese apodo- le respondió la chica- es… cariñoso y adorable.

-Al igual que tú- la rubia le retiró las lágrimas de su mejilla- Rachel, tú tienes razón, lo vas a hacer genial y eso es de lo único que se va a hablar el día de mañana.

-¿De verdad lo crees?- preguntó con un tono de duda en su voz.

-Creo en tí- aquella afirmación contundente hizo que Rachel sin previo aviso se lanzara sobre ella a darle un profundo beso, la rubia esperó a separarse para añadir- te he visto hoy sobre ese escenario y es tu sitio Rach, nada ni nadie lo va a impedir.

-Quinn Fabray no sé como lo has hecho- la rubia estaba atenta a lo que Rachel iba a decir- pero no se que haría si no te tuviera apoyándome.

-Tengo un encanto natural irremediable- dijo burlonamente la rubia contagiando su risa a Rachel que había olvidado por completo sus lágrimas- que te parece si volvemos un rato fuera con los chicos antes de dormir.

-Está bien- aceptó Rachel cogiendo la mano que Quinn le ofrecía y siguiéndola de regreso al sofá.

Ninguno de sus amigos preguntó que había ocurrido, no dejaba de ser un loft y habían oído que en un momento Rachel había gritado y su voz se había quebrado pero minutos después la escuchaban reirse y ahora estaba allí más calmada, volviendo a ser la Rachel de siempre. Pero con una diferencia a veces anteriores, se había sentado en el sofá pero se había recostado sobre Quinn que la seguía cogiendo de la mano, después de aquel día extraño solo quería estar con ella minuto tras minuto sin importarle quien la viera. Kurt sonrió al verlas en aquella posición pero Blaine y Sam compartieron una mirada intrigante solucionada al ver a la rubia dejar un beso dulce en la cabeza de la morena, algo pasó en la despedida del Glee Club por lo que ahora las chicas era sin duda algo más que amigas, incomprensible si pensaban en su pasado juntas en el instituto pero qué importaba si eran felices así ahora. Pasaron un rato más con sus amigos hasta que decidieron que era la hora de dormir, Rachel tenía que volver a madrugar la mañana siguiente y no podía acostarse tarde. Fueron juntas a la habitación donde se metieron cada una en su lado de la cama y como si llevaran haciéndolo toda la vida Rachel se acomodó una vez más en el cuerpo de Quinn abrazándola.

-¿No puedes quedarte más días?- preguntó al recordar que debía marcharse al día siguiente.

-Ojalá Rachel- suspiró Quinn- pero tengo que recoger todas las cosas de mi habitación y tener todo listo para cuando venga mi madre.

-¿Puedes al menos coger un tren al medio día? Así puedo acompañarte a la estación- pidió la morena con una voz infantil que Quinn fue incapaz de negar.

-De acuerdo- aceptó la rubia- preparo las cosas por la mañana y te recojo en el teatro.

Cuando a la mañana siguiente sonó el despertador Rachel volvió a alargarlo rápidamente para no despertar a la chica que dormía junto a ella, antes de ir a ducharse la miró dormir, no se creía que la próxima vez que se despertara en aquella cama la rubia no estaría. Apartó un mechón de pelo que vio que le molestaba para dormir y se marchó a seguir su rutina habitual. Quinn despertó horas más tarde de que Rachel se marchara de aquel apartamento para preparar sus cosas, recogió la ropa de aquellos días, el ordenador, el móvil y lo llevó todo el salón para cogerlo cuando se marchara. Entró de nuevo en la habitación antes de irse, iba a echar de menos aquello, tuvo una idea entonces, se acercó a la mesa de Rachel, le cogió su libreta y un boli y dejó una nota allí escrita que la chica encontraría cuando llegara a casa. Iba a despedirse de Blaine y Sam porque Kurt estaba en NYADA, pero los chicos insistieron en acompañarla al teatro, al fin y al cabo no tenían mucho más que hacer, cuando llegaron a su destino Quinn escribió a Rachel para hacerle saber que la estaba esperando ya. Los chicos no la dejaron allí sola hasta que la morena salió por las puertas del teatro y sin saber que sus amigos estaban allí plantó un beso en los labios de Quinn interrumpido por el ruido de Sam riendo. Se sonrojaron por aquella situación pero los chicos amablemente se decidieron dejándolas solas, ya tendrían tiempo de hablar aquella con Rachel. Se cogieron de la mano y caminaron hacia la estación, donde quinn compró su billete nada más llegar, aún tenían un rato más antes de que saliera el tren, por lo que fueron a sentarse en los bancos frente al andén.

-¿No vas a comer?- le preguntó Quinn a modo de regañina.

-Me comeré cualquier cosa de regreso al teatro- respondió Rachel.

-No puedes hacer esas cosas Rach- volvió a regañarle- te esfuerzas mucho y necesitas energía.

-Comeré de regreso, de verdad- le prometió- pero es que no quería perder ni un minuto contigo.

-No vale hacer chantaje emocional para que me ablande- dijo riendo la rubia.

-¿Puedo hacerlo para que te quedes?- volvió a pedir Rachel como la noche anterior.

-Rach… no empieces- le pidió la rubia que sabía el efecto que causaba la morena en ella.

-Es que no quiero que te vayas- protestó la morena.

-Ni yo irme- admitió por fin Quinn- pero te prometo que nos vamos a ver pronto ¿Vale?

-¿Me lo prometes de verdad?- dijo poniendo cara de pena Rachel.

-Te lo prometo de verdad- dijo la rubia acercándose para convencerla con una tierno beso que fue interrumpido minutos después por el ruido del tren que avisaba que saldría en cinco minutos- me tengo que ir pequeña.

-Buen viaje Quinn- dijo triste Rachel bajando la cabeza.

-No estés triste ¿Vale?- le pidió Quinn- cuando hable con mi madre me organizo el verano y hablo contigo para vernos.

-Gracias por estos días- fue lo último que dijo Rachel antes de darle un profundo beso que duró hasta que Quinn se separó para marcharse al interior del tren.

Aunque ya no veía a Quinn en el interior del tren se quedó en el andén esperando hasta que el tren se marchó y ella emprendió su camino hacia el teatro de nuevo, como había prometido se compró algo de comer antes de seguir con el ensayo de la tarde. Por alguna razón, el ensayo de aquella tarde se le hizo más pesado y cansino de lo habitual, y la verdadera razón era que sabía que no habría nadie esperándola cuando saliera de aquel ensayo o que esa noche dormiría sola. Ni siquiera el camino en el tren parecía el mismo sentada en el vagón y no en las piernas de Quinn, entró al apartamento cabizbaja, Sam y Blaine habían salido a por la cena pero Kurt se había quedado allí, nada más verla entrar supo lo que le pasaba a su amiga por lo que se acercó a ella para darle sin previo aviso un abrazo.

-Los chicos no están- la informó Kurt- ¿quieres que hablemos?

-Voy a echar de menos a Quinn- reconoció Rachel- ya la echo de menos, es raro.

-Cuando menos lo pienses está aquí otra vez de visita- dijo el muchacho para alegrarla pero vio que no funcionaba- se os ve muy bien juntas, me gusta- sabía que si aceptación era importante para Rachel y ahora la necesitaba porque sonrió al oirlo- que te parece si convenzo a los chicos para ver alguna comedia romántica.

-No tengo ganas Kurt de verdad- respondió Rachel separándose de él- voy a coger cualquier cosa de cenar y me voy a la cama.

Rachel aprovechó antes de que llegaran sus dos amigos para hacerse algo de cenar mientras hablaba un rato más con Kurt y se marchaba a su habitación a cenar y ver una película en su ordenador. Se sentó en la cama con un bol de ensalada, mientras su ordenador se encendía cogió el móvil y sonrió al encontrar un mensaje de Quinn horas antes.

Quinn: aunque sé que estás ensayando quería hacerte saber que he llegado bien :)

Rachel: ya estoy en el apartamento, en la cama fría y solitaria :(

Quinn: tú al menos tienes a Kurt y los chicos, está residencia está casi vacía :(

Rachel había olvidado el ordenador mientras hablaba con Quinn por aquellos mensajes, no quería salir de la habitación así que se levantó para dejar el bol en la mesa y entonces la vio, su libreta abierta con una hoja escrita, ella no había dejado eso así, solo había una explicación, Quinn la había dejado, cogió la libreta para leer que decía aquella hoja.

Probablemente cuando leas esto me estarás echando de menos tanto como yo a ti.

Ha sido un fin de semana increíble Rach, no lo cambiaría por nada del mundo, ni a ti, eres demasiado especial e importante e inigualable… No estés triste porque nos vamos a ver muy pronto, te lo he prometido ¿no? Todo va a salir bien =)

Un beso pequeña

Rachel sonrió por el detalle que Quinn había dejado allí y tras mucho pensar cogió su teléfono para mandarle un último mensaje a la chica antes de dormir.

Rachel: por detalles como este te has vuelto una gran parte de mi vida =)

Quinn: me alegra que te halla gustado, todo es cierto pero ahora deberías dormir, ya he comprobado lo duros que son tus ensayos, un beso pequeña

Rachel se acostó después de leer aquel último mensaje un poco más animada de lo que había llegado al apartamento, ahora solo quedaba ver como se presentaban las vacaciones.


Aquí les dejo un nuevo capítulo! Siento la tardanza pero estoy hasta arriba! Me encantan vuestros comentarios muchas gracias a todos ! Un gran saludo y nos vemos pronto =)