N/a

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

Odiaba hacer trabajos en la universidad, es que de verdad no entendía porque los maestros no tenían piedad de su cerebro pero no podía quejarse ya estaba en la biblioteca con el libro en sus manos y sentado en una mesa, solo tenía que leerlo y listo pero era complicado porque esa niña a la que había rechazado hace tan solo dos meses no lo dejaba concentrarse, estaba más bonita... si definitivamente le encantaba la biblioteca


Biblioteca

Se acomodo en el asiento de su clase de nueva cuenta, no podía ni siquiera concentrarse, odiaba el día no precisamente porque era pésimo, no al contrario si era simplemente perfecto porque estaba soleado pero a él le parecía negro porque su profesor de literatura había decidido que leyeran un libro en una semana para que hicieran una exposición sobre el mismo, es que de verdad que no entendía porque les hacían leer libros, claro que sabía que eran necesarios pero no era la única materia con libros que leer.

De pronto sintio curiosidad por saber que estaban haciendo los de otras clases puesto que se escuchaban demasiadas risas en el patio principal de la universidad, observo a todo un salón de clases jugando al futbol al menos los hombres, a pesar de ser casi adultos se estaban divirtiendo como niños, su mirada se poso en una chica cobriza que estaba sentada algo apartada de los demás leyendo un libro, de pronto esta dejo el libro al lado cuando tres de sus compañeras la abrazaron con cariño mientras le decían algo.

Seiichi sonrió al reconocer a la chica, esta se le había declarado hace dos meses, pero no quería una relación, no es que no le gustara si la chica era linda, tierna y se veía inocente pero no quería nada serio, solo cosa de una noche, eso hasta sus amigos lo sabían y no entendía como es que esos rumores verdaderos no hubieran llegado a oídos de la chica, la miro tratando de sonreir pero tan solo asintió con la cabeza a sus amigos quienes la tomaron de la mano para arrastrarla a quien sabe que lugar.

- La clase termino, ¿te vas a quedar ahí? - pregunto alguien a su lado por lo que desvío la mirada y miro a Marui con una goma de mascar en la boca, de nueva cuenta su amigo con los dulces, se levanto de su asiento tomando sus cosas con calma para hacerle una seña de que caminaran hacía la salida del aula - A qué no imaginas a quién vi - comento su amigo pelirrojo bajando las escaleras - ¿A quién? - pregunto con una pizca de curiosidad para dar la vuelta en las escaleras cuando alguien choco con él, el golpe dolio un poco por lo que solo sujeto a la otra persona para que no cayera.

- Lo siento mucho - se disculpo notando que era una chica pero no solo era eso, era Riuzaky, la chica que se le había declarado, de inmediato la solto notando que esta se equilibraba, al parecer no se había percatado de que había chocado con él - L-Lo s-siento - se disculpo ella haciendo una reverencia para alzar la mirada que fue de sorpresa cuando lo vio, sus amigas llegaron instantes después observando la escena, Marui lo miraba con un poco de burla - ¡Lo siento! - se disculpo de nueva cuenta saliendo corriendo de allí casi tropezando con los escalones.

Las amigas de ella la siguieron corriendo, escucho la risa de Marui desde atrás - No es gracioso - aseguro mientras caminaba de nueva cuenta seguido de su amigo pelirrojo que tan solo caminaba a su lado - Los sentimientos de ella eran verdaderos - comento este como si nada y él tan solo suspiro - No me interesa salir con ella - ataco mientras caminaban con los pasillos - ¡Esperen! - se detuvieron al escuchar el grito de sus otros amigos por lo que se detuvieron para esperarlos, alzo la vista al observar a alguien que venía atrás de estos observando que era la cobriza por lo que los apresuro para caminar, no le apetecía verla después de ese encuentro.


Tomo asiento en la biblioteca con calma, por Dios ni siquiera había pisado ese lugar desde su entrada a la universidad, extrajo lo necesario para concentrarse y alejarse de su mundo, alzo la vista cuando escucho unos pasos y observo a la cobriza sentada en la mesa de enfrente con un libro en las manos mientras hacía unos apuntes con calma, se veía demasiado concentrada, desvio la mirada para comenzar donde había dejado la lectura, la biblioteca estaba en total calma y era obvio porque no había ni una alma, ni siquiera estaba la bibliotecaria pero era el único lugar donde sus amigos no lo molestarían por leer en su tiempo libre de ese día.

Se escucharon algunos pasos para observar a tres figuras pasar por su lado sonriendo - ¡Sakuno deja eso, vamos a comer! - le dijo una chica rubia deteniendose a su lado mientras la despojaba del libro - P-Pero aún no t-termino - contesto esta y su amiga pelirroja nego con la cabeza - Dejalo para después, odiamos la biblioteca y tú también deberías hacerlo, estas aquí todos los días desde hace dos meses, vamos - la jalo la misma chica pelirroja para que se levantara, la cobriza tomo sus cosas con calma, al parecer aún no se había dado cuenta de su presencia.

- Has estado así desde hace dos meses, te escondes, no sonríes, me estas preocupando Saku, que ese imbécil de Yukimura se muera, mira que rechazarte, ¿acaso esta ciego?, ¡si yo fuera hombre querría salir contigo! - aseguro una chica de rizos castaños sacandole una sonrisa, no creía ser un imbécil pero no podía negar que la cobriza era linda - N-No es su culpa, n-no soy como las chicas con las que sale... s-seguro que no me encontro atractiva, n-no es mala persona - aseguro ella mientras las demás negaban con la cabeza para salir por completo de la biblioteca.

Él se quedo allí meditando un poco, debía ser broma que ella lo estuviera defendiendo después de que la rechazara, es decir, por lo general de otras chicas escucharía un "es un idiota" o miles de cosas más feas que esa pero que Sakuno lo defendiera, eso era nuevo, además no había evitado preguntarse porque su amiga de rizos había asegurado que no sonreía y se escondía desde hace dos mese nombrandolo a él en el proceso, acaso... ¿desde qué la había rechazado se había vuelto así?... eso quería decir... que sus sentimientos eran verdaderos tal y como había dicho Marui.


Se encontraba sentado en una banca junto a sus amigos - Te lo dije - aseguro Marui con una risa juguetona que lo único que le provocaba era golpearlo en la cara pero se contuvo como siempre - Cierra la boca - le dijo como si nada mientras el pelirrojo reía, observo a la cobriza que estaba almorzando con sus amigas en el césped del campus, las demás reían pero ella no, una punzada en el pecho le llamo la atención, observo que un balón rodaba a donde ellas se encontraban pero las otras tres estaban concentradas en sus cosas por lo que Sakuno lo tomo para levantarse además de sus cosas escolares, con su almuerzo o lo que quedaba de él en sus manos, salio al encuentro de un chico.

Casi se va de espaldas cuando observo a Kirihara sonriendole como tonto mientras ella se sonrojaba, ¿qué demonios?, penso en ese momento pero se obligo a calmarse, ella no era nada de él y tenía que entenderlo, ambos chicos intercambiaron unas palabras y su kohai rió suavemente mientras se inclinaba hacía donde ella, ni siquiera se había dado cuenta de que estaba caminando donde ellos se encontraban, sentía furia de verlos tan cercanos - ¡En serio eres linda! - aseguro su kohai con una enorme sonrisa.

Este al verlo sonrió haciendo una reverencia pero solo tomo a la chica de la mano arrastrandola ante miradas ajenas de muchas partes porque era demasiado raro que Yukimura Seiichi caminara hacía donde una chica y menos era común ver que la tomaba de la mano alejandola de otro hombre, caminaba con dirección a la biblioteca, ahí nadie iba a molestar, la chica tan solo se dejo llevar, cerro la puerta de la misma para tomar sus cosas y aventarlas a una mesa al igual que las suyas, después la acorralo entre la pared y su cuerpo.

- Mírame - pidio lo más amable que pudo observando que ella negaba con la cabeza por lo que la tomo del mentón para que lo mirara, ella tan solo clavo su mirada en sus ojos - Eres mía, ahora, siempre, mía, solo mía, no quiero que otro hombre se te acerque, eres mía, tus ojos, tu nariz, tus mejillas, tus labios, toda eres mía - le aseguro antes de juntar sus labios con los de ella, Sakuno como podía le seguía el ritmo, le gustaba porque al parecer nadie más la había besado y le encantaba eso, se concentro en sus deliciosos labios para separarse unos instantes después.

La tomo de la mano para jalarla de la mano y abrazarla... si definitivamente le encantaba la biblioteca porque apartir de ahora ese sería el lugar que visitaría siempre con su novia pero con otras intenciones porque después de todo nadie nunca iba.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.