Durante los siguientes días de su descubrimiento sobre Santana y Quinn no había visto a la latina ni una vez, estaba trabajando el doble el la cafetería sobre todo en los turnos de noche, lo que hacía que el poco tiempo que Rachel pasaba en el apartamento no coincidiera con ella. Realmente quería hablar con su compañera, si con Quinn todo estaba bien debía de hacer las paces con su amiga también y disculparse por la bofetada que le había dado sin motivo aparente. No fue hasta casi el fin de semana cuando consiguió coincidir durante la hora de la cena en el apartamento con la chica.

-Santana, ¿podemos hablar?- dijo acercándose sigilosamente a la chica.

-Depende, ¿vas a volverte loca de nuevo?- le dijo la chica aún sin mirarla.

-Lo siento Santana- se disculpó para llamar su atención- no sabía nada sobre ese asunto y sobre reaccioné un poco.

-Creía que Quinn te lo había contado, os pasáis horas hablando de cualquier cosa- se defendió la latina.

-No lo hizo- aquella frase dejo un rastro de pena en su voz- fui a hablar con ella.

-¿Esa noche?- preguntó Santana sorprendida.

-Si…- reconoció la morena- necesitaba hablar las cosas con ella en persona.

-¿Todo fue bien?- se preocupó la chica, llevaba días sin hablar con Rachel y no sabía como estaban las cosas con la rubia.

-Después de un rato hablando, lo solucionamos- a Rachel se le escapó una sonrisa pensando en Quinn- no estábamos juntas, no puedo reprocharle nada… ni a ti- terminó añadiendo.

-Tienes razón- dijo inflando su ego- pero yo también me pasé un poco hablando de esa forma de Quinn.

-Si, tu actitud no ayudó- le reprochó Rachel- pero mi bofetada tampoco ayudó.

-Sabes pegar bien para ser tan pequeña- se burló Santana contagiando la risa a Rachel.

-Santana siento todo esto- comenzó a decir- pero es que después de lo del musical y de que también te acostaras con Finn en su momento… esto me dolió mucho.

-Creía que eso ya estaba hablado y olvidado- soltó Santana seria.

-Y lo estaba… es solo que lo de Quinn me lo recordó y…- no sabía como terminar aquella frase.

-¿Y qué? Venga di lo que piensas- la retó Santana.

-Que no entiendo el porqué lo haces, porque esa necesidad de querer lo que yo tengo- por fin estaba diciendo lo que realmente pensara.

-No es eso…¿La verdad?- Rachel asintió con la cabeza con miedo de lo que fuera a escuchar- me acosté con Finn porque era demasiado cobarde para decirle a Britt que quería estar con ella…

-Pero…- intentó interrumpir Rachel.

-Intenté lo del musical porque me daba envidia ver como todos estabais triunfando a mi alrededor y yo no tenía nada- Siguió la latina.

-Santana- intentó volver a hablar la morena pero una vez más no le dejó.

-Y me acosté con Quinn en aquella boda porque Britt estaba con Sam y necesitaba olvidarme de ella y darle celos- terminó de decir- además hace poco me enteré que ella me usó para olvidarse de ti.

-No sabía que te sentías así- dijo Rachel casi en un susurro.

-No me gusta hablar de mis sentimientos- explicó la latina- es más fácil ser una fría zorra sin sentimientos… o al menos fingir serlo.

-Santana, quiero que sepas que me tienes aquí para hablar todo lo que necesites, de verdad- Rachel cogió la manos de su compañera

-Gracias Rachel… aunque no creo que eso pase- añadió riendo- ya sabes como soy.

-Lo sé- reconoció Rachel- pero aún así me preocupo por ti y te quiero.

-No se lo digas a nadie pero yo también me preocupo por ti- susurro Santana riendo.

-No lo haré tranquila- prometió Rachel.

Después de aquella tierna conversación las chicas decidieron sentarse a cenar juntas en el loft, Kurt llegó un rato más tarde y al ver el ambiente divertido y tranquilo que había en el apartamento decidió unirse a sus amigas, alegre por ver que toda aquella estúpida situación ya estaba más que arreglada. Tras aquella noche todo había vuelto a la normalidad en sus vidas, sobre todo a la de Rachel que seguía estando hasta arriba de cosas por hacer, y más ahora que había empezado a tener ya algunos exámenes en NYADA, es más se acercaba el peor que podía tener aquellos meses, la crítica de invierno, que consistía en una actuación/examen, delante del resto de profesores y alumnos invitados al acto.

-¿No vas a estar aquí para mi crítica de invierno?- preguntó Rachel triste a aquel teléfono.

-Lo siento cariño pero entre semana no puedo faltar a clases- le explicó Quinn por décima vez- me encantaría pero tengo un monólogo que hacer en interpretación- a la rubia le apenaba no poder estar- ¿no existe posibilidad de cambiarlo al viernes?

-Imposible- negó la morena- Sidney ya me ha hecho un favor posponiendo el ensayo para que pueda ir.

-No te preocupes Rach, lo vas a hacer bien aunque yo no esté ahí- dijo Quinn para animarla.

-Gracias- agradeció la morena en su habitación- hoy en la cena hemos estado hablando de hacer un dueto, Blaine y yo.

-Espera, ¿un dueto?- preguntó la rubia- pensaba que era un solo delante del resto de la escuela y profesores.

-Sí, pero es que hemos tenido una gran idea y Blaine ya ha encontrado un vestido para mí ideal- se justificó la cantante- va a ser genial.

-Pero Rach… Si es un solo… ¿estás segura de lo que vas a hacer?- por la fama que tenía Carmen, Quinn no estaba muy segura de que aquello fuera lo correcto.

-Si, la vamos a dejar con la boca abierta- la respuesta de la morena fue rotunda.

Siguieron hablando largo rato más aquella noche y todas las noches precedentes a la actuación de Blaine y Rachel en la crítica de Invierno de NYADA. Estaban ya en el Radio City Hall, donde se realizaban ese tipo de exámenes frente al resto de la escuela, Rachel fue una de las primeras en actuar aquella noche, con su elegante vestido de princesa se subió el piano y esperó las primeras notas de la canción 'Broadway Baby' para comenzar a cantar, podía ver la cara de todos a su alrededor sonrientes por el talento de la morena pero apenas unas estrofas después daba la entrada a Blaine, que se levantaba de su asiento vestido con un traje y se unía a Rachel en la canción. La actuación fue fantásticas y se reflejó en los aplausos de todos, de todos menos de Carmen que seguía de brazos cruzados mirando fijamente a los chicos, una de las peores frases que podía pronunciar salieron de su boca 'estáis suspendidos' con su carácter habitual les dijo que el examen era individual y aunque Rachel intentó protestar la mujer no la dejó alegando que nadie estaba por encima de las normas, ni siquiera ella por estar en Broadway. Tras un largo silencio de tensión en la sala, la mujer cedió un poco, reconociendo que había sido una gran actuación y que les daba una segunda oportunidad, realizarían sus exámenes de nuevo la semana siguiente pero esta vez individualmente. Rachel y Blaine suspiraron aliviados al saber que tenían una segunda oportunidad y fueron a ocupar de nuevo sus asientos junto a Kurt.

El regreso a casa fue un poco amargo, aunque Blaine estaba contento de haber conseguido una segunda oportunidad, Rachel estaba sautrada, ¿como iba a conseguir que volvieran a posponer un ensayo por NYADA? Tendría que intentar que Carmen se lo posponiera pero aquello tampoco sería tarea fácil, al llegar a casa hizo lo único que le apetecía, llamar a Quinn para contarle lo ocurrido pero aquello tampoco resultó como esperaba,

-Te lo dije Rachel, te dije que no era una buena idea- le regañó la rubia cuando oyó toda la historia.

-Pero es que no lo entiendo, la actuación le gustó- protestó de nuevo Rachel- ¿por qué no le sirve eso para la nota?

-Rachel, un examen es individual, como te exigieron, bastante que te han dado otra oportunidad- Quinn estaba siendo dura y lo sabía pero quería que Rachel entendiera que ella no tenía razón.

-Pero…- intentó volver a protestar Rachel.

-Nada de peros Rachel, no tienes razón, has incumplido las normas- Quinn tenía una voz muy seria- céntrate en preparar la nueva actuación y olvida esto.

-Tengo muchos ensayos no se de dónde sacar el tiempo- se quejó Rachel esta vez con pena.

-Tendrás que hablar con Sidney y con Carmen para intentar arreglarlo- Quinn había relajado el tono de su voz- y la próxima vez … ¿me vas a hacer más caso?

-Si…- dijo en apenas un susurro- tenías razón- para Rachel reconocer aquellas palabras era muy duro.

-Lo sé- dijo Quinn contagiandose del habitual ego de Rachel.

-Eh… no te regodees- dijo Rachel, si Quinn la hubiese visto en aquel momento con el puchero en su cara se abría lanzado a abrazarla.

-Lo siento amor-se disculpó la rubia riendo.

Desde ese momento la conversación no fue tan seria, Quinn sabía que había sido dura y ahora Rachel estaba más triste aún por todo lo ocurrido por lo que decidió distraerla y animarla un poco contándole cosas de sus clases pero a pesar de eso cuando la morena colgó el teléfono seguía con el pensamiento en su cabeza de no tener ni idea de que hacer.

El lunes cuando llegó al teatro intentó hablar con Sidney para hacer un pequeño hueco para su examen de nuevo, pero el productor le dijo que era imposible que estrenaban dentro de poco y no podían permitirse perder ni un solo minuto por lo que ahora le tocaba ir a NYADA para intentar solucionar desde allí las cosas. Al día siguiente se levantó más temprano de lo habitual para ir a la escuela, caminó decidida al despacho de Carmen Tibideux, llamó a la puerta y la mujer la invitó a entrar.

-Si estás aquí para re-programar tu examen adelante- dijo la mujer sin levantar la cabeza de su escritorio.

-Esperaba que pudiéramos llegar a un acuerdo y posponerlo para después del estreno de mi obra- Rachel fue decidida y se sentó frente a la directora.

-Creo que he sido bastante clara, o esta semana o suspendes- por primera vez levantó la cabeza de lo que estaba haciendo para mirar a la chica.

-Pensaba que el uno de los fines de NYADA era que pudiéramos explorar otras cosas aparte de las clases- Rachel estaba comenzando a enfadarse.

-Sí, siempre y cuando te mantengas al día con tus estudios pero he hablado con tus profesores y dicen que te estas esforzando mucho menos- la situación se estaba volviendo tensa.

-¿Quién dice eso?- preguntó Rachel realmente seria.

-Todos- la respuesta fue clara y concisa.

-He superado todo lo que está escuela me ha puesto por delante- comenzó a decir Rachel en un tono elevado- incluso a una profesora loca como Cassandra July.

-Señorita Berry, apenas apruebas y tienes el valor de venir aquí y pedir un trato especial que no te has ganado- Carmen se había puesto de pie y había rodeado a la chica mientras Rachel la seguía con la mirada.

-Es que no entiendo porqué estás siendo tan dura, es solo una crítica- se defendió la morena.

-No es solo una crítica, eres tu decidiendo- el tono de la directora era duro- ¿eres parte de esta comunidad? ¿te importa el trabajo o es solo la fama? Tienes que decidir.

-Decidí hace mucho que quería ser una estrella de Broadway y y por eso trabaje tan duro por entrar en esta escuela- siguió defendiendo Rachel manteniendo su postura-estoy en el espectáculo de mis sueño y con el papel de mis sueños.

-No eres la primera superestrella que ha pasado por aquí, tienes talento, tienes impulso pero no tienes fundamento, no escuchas y no sigues ordenes. necesitas NYADA- fue clara, llevaba muchos años en aquel negocio y sabía como funcionaban las cosas.

-Te equivocas, y voy a demostrartelo- Rachel se puso de pie para enfrentar a la directora- no necesito NYADA y menos si me va a retener atrás.

-Piensa bien lo que vas a decir ahora- advirtió la mujer antes de que Rachel continuara.

-Ya lo he hecho, renuncio- y sin esperar una respuesta más se marchó de aquel despacho.

Salió de la escuela y caminó al teatro, al fin y al cabo tenía ensayo aquella mañana, ya quedaba nada para el estreno del musical y para demostrarle a aquella mujer lo equivocada que estaba. En apenas unos minutos estaba en el escenario antes de ir a su camerino informando a Rupert y Sidney de que había dejado la escuela y ahora ya tendría tiempo completo y absoluto para el musical, lo que provocó gran alegría para aquellos hombres. El día como era habitual fue intenso, ya estaban con las pruebas de sonido, lo que era un mundo nuevo para Rachel. Cuando salió de allí se dirigió de regreso a su apartamento, lo único que le apetecía después de aquel fatídico día era contarle lo de NYADA a Quinn, cenar y dormir. El problema fue que conforme se acercaba al loft más pensaba en si dejar la escuela había sido un error o no, y cuanto más lo pensaba más indecisa estaba pero había tomado una decisión y debía ser consecuente con ella, tenía demasiado orgullo como para volver ahora avergonzada a hablar con Carmen. Encontró su apartamento vacío, Kurt debía estar ensayando para su crítica que era ese misma semana, por lo que se tiró en el sofá y sacó su teléfono y marcó el que ahora era su número favorito.

-Hola amor- dijo inmediatamente Quinn cuando cogió el teléfono.

-Hola- el tono de voz de Rachel era serio.

-¿Qué tal estás? ¿Qué tal el día?- le preguntó impaciente Quinn que no había tenido ni un minuto en todo el día para hablar con su chica.

-Pues… intenso y raro- fue la respuesta final que consiguió dar Rachel.

-¿Raro? ¿Ha pasado algo Rach?- preguntó la rubia que ya había notado que la voz de Rachel tenía un tono raro.

-Esta mañana he ido a hablar con Carmen y… he dejado NYADA- por fin lo había dicho en voz alta.

-¿QUÉ?- el grito de Quinn al otro lado de teléfono dejó a Rachel casi sorda-¿qué estás diciendo?

-Tuvimos un enfrentamiento- comenzó a explicar la morena- y me dijo que apenas estaba aprobando y que no me iba a aplazar la crítica y luego me empezó a decir no era disciplinada y… y…

-Espera, espera- Quinn la frenó porque estaba frenética- ¿de verdad has dejado la escuela?

-Sí- su respuesta fue breve.

-¿Y estás segura de ello?- preguntó la rubia pero se hizo el silencio en el otro lado de la línea- ¿Rachel?

-Yo…-siguió dudando antes de contestar- Si…No… No lo sé Quinn.

-Rachel, piénsalo bien antes de que sea algo oficial- le advirtió la rubia.

-No puedo seguir haciendo las dos cosas, es imposible con los horarios y no voy a renunciar a mi musical soñado en Broadway- fue la respuesta de la actriz.

-Entonces lo has decidido ya- dijo la rubia.

-No tengo otra opción- se resignó Rachel.

-Rachel, claro que la tienes- a Quinn empezaba a desesperarle esa actitud.

-No Quinn- negó la rubia.

-Es la escuela de tus sueños- dijo Quinn sin dejarla hablar- te pasaste todo el último curso haciendo méritos para entrar en esa escuela- le recordó la rubia- te recorriste kilómetros para conseguir una segunda audición para entrar en NYADA Rachel.

-Y también me he pasado toda la vida diciendo que quería ser Fanny Brice y triunfar en Broadway- se defendió Rachel- y prefiero eso a la escuela.

-Está bien- aceptó Quinn que sabía que no iba a convencer a la chica de otra cosa- espero que no te arrepientas de tú decisión.

-No lo haré- la respuesta de la morena fue segura y rápida.

-Me alegro- estaban en un momento de tensión en la conversación y ninguna parecía saber solucionarlo.

-Oye Quinn estoy cansada- le dijo Rachel que no quería seguir hablando.

-Claro… mañana hablamos entonces- se despidió la rubia fríamente colgando el teléfono.

No había sido una pelea pero por alguna razón después de aquella conversación sobre NYADA y Broadway a ninguna le apeteció seguir hablando. Quinn estaba molesta por la actitud de Rachel, seguía sin entender que la chica hubiera dejado en la escuela, ahora sus horarios eran casi incompatibles porque la morena estaba en el momento más intenso de los ensayos y se había matriculado de todas las asignaturas de ese curso en la escuela, podría matricularse de menos asignaturas y seguir con la obra normalmente y así podría compaginarla. Quinn sabía que la decisión de Rachel había sido cuestión de orgullo, nadie le decía que ella no tenía disciplina o que necesitaba la ayuda de otros y conseguía que Rachel lo reconociera, le molestaba que su novia fuera tan orgullosa. Por otro lado, Rachel estaba molesta porque Quinn no la hubiera apoyado en su decisión, la rubia había intentado convencerla de que no se rindiera de hacer las dos cosas pero se negaba, no podía con todo y por eso elegía quedarse con el musical. Ahora solo quería dormir, no quería seguir hablando con su chica, ya hablarían al día siguiente cuando todo aquello se les hubiera pasado.

Sin embargo Rachel se equivocó, las noticias sobre su abandono en la escuela se habían extendido como la pólvora en la escuela y Kurt no había tardado en llamarla para pedirle explicaciones y había terminado teniendo otra discusión con él que le llevó a otra medio discusión con la rubia cuando le contó lo que había ocurrido con su amigo, una vez más Quinn no le dio la razón y le dijo que la pelea con Kurt era absurda y debía arreglar las cosas con él. Después de una semana manteniendo aquella tensión con Quinn decidió hacer algo, la echaba de menos y echaba de menos tener aquellas largas conversaciones por la noche con ella y lo único que quería era volver a estar bien así que decidió aprovechar su último día libre para ir a pasarlo a New Heaven con Quinn, esta vez si que había avisado a la chica de su intención de ir allí.

Era domingo y Quinn se encontraba en su cama leyendo un libro cuando escuchó llamar a la puerta, Rachel ya estaba allí, tenía muchas ganas de verla, llevaban una semana extraña y quería arreglar cuanto antes las cosas.

-Hola- dijo Quinn tímidamente cuando abrió la puerta.

-Dios mío, cuanto te he echado de menos- fue la respuesta de Rachel que sin esperar más se acercó a darle un profundo beso a su chica.

-Y yo a ti- correspondió Quinn cuando finalizaron el beso- mucho.

-Quiero que estemos bien, no quiero…- no pudo seguir hablando porque Quinn le dio otro beso para callarla.

-Ven, entremos y hablemos- Quinn cogió la mano de Rachel y la guió hacia el interior.

-No quiero seguir peleándome contigo ni esas cosas- dijo infantilmente la morena.

-Ni yo contigo Rach- Quinn se sentó frente a su chica- yo solo me preocupo por ti Rachel, por eso me puse así cuando pasó lo de NYADA o te peleaste con Kurt…

-Lo siento- interrumpió Rachel- sé que te has preocupado por mí y yo me lo he tomado como un ataque- había tenido tiempo para pensar desde que decidió ir a pasar el día allí- sé que soy muy orgullosa Quinn y a veces eso me impide ceder o reconocer las cosas.

-Está bien- dijo aceptando la disculpa de su chica- vamos a dejarlo pasar y aprender de esto para la próxima vez.

-No quiero que haya una próxima pelea- la actitud infantil de Rachel había regresado, abrazó a la rubia por sorpresa y escondió su rostro en el cuello de la rubia.

-Yo tampoco amor- acarició dulcemente la espalda de Rachel mientras correspondía el abrazo- pero es inevitable, somos una pareja y tampoco podemos estar siempre de acuerdo en todo- Rachel seguía con su cabeza escondida en el cuello de Quinn- gracia por venir para hablar mejor las cosas y vernos.

-Me alegra haber venido- esta vez Rachel se separó para mirarla a los ojos- mi estreno es en una semana, ¿vendrás?

-La duda me ofende amor- su sonrisa se contagió inmediatamente a la morena- estaré allí la primera apoyándote.

Rachel sonrió aún más ante aquella respuesta y se apresuró a besar a Quinn durante largo rato y habría seguido así si no hubiesen sido interrumpidas por la compañera de habitación de la rubia entrando en ese momento. Después de saludarla, las chicas decidieron salir de la habitación y salir a dar un paseo tranquilamente, caminaron largo rato hasta que llegaron a un restaurante en el que Quinn insistió en invitar a Rachel a comer, para más tarde volver a la residencia, la rubia tenía unas pruebas en la clase de interpretación esa semana y la morena insirió en que volviera para practicar y ella le ayudaría. Quinn pensó que en el fondo aparte de preocuparse por ella lo hacía porque echaba de menos hacer otra cosa aparte del musical como eran sus clases pero prefirió no volver a sacar aquel tema y disfrutar de la compañía de su novia el resto de la tarde aunque fuese ensayando o estudiando un poco. En el momento en que se hizo de noche la cara de Rachel cambió, había disfrutado mucho aquel día y ahora tenía que aguantar una hora de coche para volver de regreso a la ciudad y dejar allí a Quinn, lo único bueno era que el estreno era en una semana y tendría a la rubia allí todo el fin de semana para ella.

-No estés triste mi amor- le dijo Quinn cuando la acompañó hacia el coche con Dimitri esperando- nos vamos a ver en apenas una semana.

-Pero es que es justo la peor semana de todo este asunto- se quejó la morena- todo sería más fácil si estuvieras tú…

-Cariño, me encantaría estar contigo, lo sabes, pero no puedo- la respuesta de Quinn era clara, no iba a perder las clases por Rachel, no podía darle todos los caprichos a su chica- estaré allí cuanto antes el viernes, ¿de acuerdo?

Rachel asintió infantilmente resignada por no haber conseguido lo que deseaba y con la misma cara de pena que llevaba desde hace varios minutos, besó a Quinn antes de marcharse de regreso al coche. El viaje como siempre fue aburrido, tenía que empezar a buscarse un entretenimiento para pasar el rato si aquellos viajes iban a seguir sucediendo durante más tiempo. Cuando llegó a su apartamento largo rato después encontró a Kurt en el sofá con Blaine viendo una película, tras ver que su compañero apenas le había mirado al entrar le llamó para que fuera a su habitación, quería hablar con él.

-¿Qué pasa?- preguntó el muchacho cuando entró.

-Quería pedirte perdón por mi actitud estos últimos días- se disculpó la morena.

-Vaya, esto no me lo esperaba- reconoció sorprendido Kurt.

-Digamos que Quinn me ha hecho darme cuenta de que solo os estabais preocupando por mí- reconoció avergonzada la morena.

-Me alegra que al menos alguien te haga ser una persona normal- la atacó Kurt.

-Yo venía en son de paz pero veo que tú no- dijo Rachel dolida.

-Lo siento, no pretendía que sonora así- se disculpó Kurt ya en un tono más relajado- pero sí, solo me preocupo por tí.

-He estado muy tensa últimamente y no me tomo las cosas muy bien- reconoció Rachel.

-Tienes que relajarte Rachel, el mundo no está contra ti- le dijo su amigo aconsejándola.

-Lo sé- volvió a reconocer la morena- gracias por aguantarme Kurt, aunque no me porte bien.

-No me queda más remedio- dijo riendo el chico- eres mi mejor amiga y además… Si todo sale según lo previsto la semana que viene serás una estrella y podrás meterme en alguna obra de Broadway.

-Que morro tienes- dijo Rachel contagiada por la risa de aquel comentario de Kurt. Ojalá todo saliera según lo previsto en la noche del estreno.


Les dejo un nuevo capítulo, disfrútenlo! El próximo capítulo es el estreno del musical =) ¿Saldrá todo bien? Un saludo! Gracias por sus opiniones =)