Después de muchos meses de trabajo por fin llegaba el momento que Rachel y todos los de su alrededor estaban esperando, era jueves, ya solo faltaban un par de día para el estreno del musical Funny Girl, del cual la morena era la protagonista absoluta. Cualquiera que conociera a la morena no se habría visto venir lo que ocurrió aquel día, en Broadway nunca se ensayaba el día antes de la obra ni el mismo día del estreno, se le daba descanso a los actores para que estuvieran descansados en el gran momento.
Por ello Rachel estaba en casa aquel día pero al contrario de lo que todos esperaban, la morena llevaba desde la noche anterior metida en la cama sin salir. No tardaron en descubrir que a la chica le estaba entrando el miedo escénico ante lo que le venía al día siguiente, se había dedicado a leer numerosos blogs en internet que la criticaban, por su aspecto, su físico, su forma de cantar y numerosas razones más.
Después de una larga conversación con Kurt en la que Rachel mostró alguna de sus inseguridades sobre lo que estaba ocurriendo, el chico decidió tomar medidas.
-Nos convertimos en actores porque queremos ser amados- le explicó Rachel a su amigo- somos como una taza sin fondo que necesita ser llenada de amor y aprobación.
-Dame tu teléfono- le ordenó Kurt- Vas a estar desconectada hasta el estreno.
-Pero…
-Todos los famosos lo hacen, no vas a ver las criticas, ni a leer twitter- siguió hablando el muchacho- vas a estar aislada en este apartamento con la gente que te quiere llenando tu copa de amor y admiración.
-Pero tengo que hablar con Quinn- volvió a protestar.
-Yo le diré lo que pasa- se ofreció el chico- además llegara pronto, no pasa nada si no habláis hoy.
Rachel aceptó resignada aquella propuesta de su compañero y amigo y aceptó irse a dormir para descansar. A la mañana siguiente cuando despertó ya se encontraban en su apartamento Mercedes, Sam, Blaine y Kurt desayunando, sus amigos le habían preparado varias bebidas que serían buenas para la garganta y el descanso. Estaban desayunando cuando la puerta sonó, Tina había venido desde Brown expresamente para ver el estreno de su amiga y apoyarla. Como siempre la chica tuvo algún que otro comentario desafortunado que hizo que la morena volviera sentirse insegura por lo que decidió irse a dormir un rato más para seguir descansado.
A la hora de la comida volvió a salir de aquella habitación para encontrarse que sus amigos aún estaban allí esperándola y apoyándola, se sintió bastante bien y se sentó con ellos a disfrutar de la maravillosa comida que Blaine había preparado. El resto de la tarde lo pasó en el salón, escuchando las conversaciones de sus amigos, sin apenas interrumpir porque quería descansar la voz todo lo que pudiera. Apenas habló unos minutos con Quinn aquel día, sus amigos no la dejaban marcharse con el teléfono a su habitación por temor de que la chica volviera a mirar las criticas o comentarios que circulaban en internet sobre ella, echaba de menos a la rubia, no entendía porqué no estaba allí con ella, no pasaba nada si se perdía un par de clases o eso pensaba ella, le había prometido que en cuanto saliera de clase al día siguiente iría a coger el tren de camino a Nueva York para pasar junto a ella la tarde antes del estreno.
Sin embargo todas las precauciones que estaban teniendo sus amigos se fueron al traste aquella misma noche, la morena sin poder resistir un minuto más, se había levantado en plena noche para coger el portátil de Kurt y empezar a buscar en internet las criticas de la obra y las opiniones sobre ella. No supo cuantas horas llevaba leyendo y mirando aquello hasta que Kurt se despertó por el ruido de un video que había puesto Rachel y salió corriendo al a habitación de la actriz a ver que ocurría, nada más entrar pudo a ver a la morena llorando, intentó consolarla pero estaba realmente nerviosa, no sabía que hacer por lo que terminó mandando un mensaje en cadena a todos sus amigos para saber que la situación estaba realmente mal. Un par de horas después la morena yacía en su cama dormida después de tanto llorar por los nervios y el estrés de toda aquella situación cuando sus amigos llegaron al loft todos juntos.
-Chicos, está mal, realmente mal- les explicó nada más abrir la puerta- Rachel ha estado toda la noche en internet, ha leido todos los comentarios negativos sobre ella que ha encontrado…
-No…
-Si- siguió explicando- está en la cama, dice que no va a ir esta noche al estreno y su confianza está realmente baja.
-Tenemos que llenarla de amor- sugirió Blaine.
-Tenemos que hacer todo lo posible por animarla- todos coincidían en que era lo correcto.
Pasaron varias horas intentando animarla y sacarla de aquella cama, Sam intentó cantarle una canción par animarla pero su guitarra terminó sufriendo un percance cuando la chica cortó las cuerdas de la guitarra de su amigo con tal de no escucharle. Por su lado Blaine intentó animarla con un masaje pero la morena se enterró más en su cama escondida e ignorando a su amigo hasta que se marchó de la habitación. El último intento desesperado vino por parte de Kurt y Tina que compraron una gran cesta con varios reglaos y falsificaron una nota como si fuera de la mismísima Barbra Streisand, por desgracia para ellos, Rachel era demasiado fan y se percató de que la nota era falsa en el momento en el que leyó Barbara en lugar de Barbra, la habían pifiado y se demostró cuando Rachel lanzó la cesta fuera de la habitación. Comenzaban a estar deseperados, nada ayudaba a mejorar ni un poco a Rachel, ni tampoco ayudó cuando Sue, la directora de su antiguo colegio, apareció en el apartamento diciendo que estaba allí para ver como Rachel la iba a fastidiar aquella noche, cosa que la morena escuchó y la hizo sumergirse más aún en su cama a oscuras, aislada del mundo. Santana fue la siguiente en llegar al apartamento, Kurt también se había encargado de avisarla a ella para ver si podía venir del trabajo a hablar con la chica, era la única que quedaba al fin y al cabo se suponía que Quinn no llegaría hasta unas horas después, Kurt le había mandado el mismo mensaje que a sus amigos explicando la situación pero la chica no le había contestado aún.
-¿Eres lo mejor que tienen?- preguntó Rachel cuando vio a su amiga entrar- ninguna charla va a funcionar ahora Santana- dijo sentándose en la cama- nunca me he sentido así antes en mi vida…
-Mira, escucha Rachel, 'es una friki' ' sus manos son aterradores' 'sus movimientos son horribles'- dijo leyendo varias críticas en su móvil
-Eso es horrible- dijo Rachel al oír lo que la gente pensaba de ella.
-Lo son, pero fueron escritas sobra Barbra la primera vez que se estrenó Funny Girl- acaparó la latina.
-Veo lo que hiciste- reconoció Rachel.
-Apestas en muchas cosas Rachel- dijo la latina- pero eres genial en esto, en cuanto te subas en ese escenario lo vas a clavar, ¿qué importa lo que piense el resto?- y con aquella última frase dejó a Rachel en la habitación completamente muda y salió a ver a sus amigos.
-¿Cómo ha ido? preguntó Kurt en cuanto la vio.
-Creo que he conseguido algo pero no sé si es suficiente- la latina sabía que había tocado una fibra en Rachel pero aún así la chica no parecía dispuesta a colaborar.
-¿Dónde está?- preguntó una voz abriendo la puerta del apartamento.
-¿Quinn?- dijeron todos al unísono
-¿Dónde está? ¿Cómo está?- volvió a preguntar soltando una maleta en el salón.
-Sigue en su habitación, no hemos conseguido mucho- le explicó Kurt y sin más dilación vio como la rubia ya corría a la habitación de Rachel.
-¿Se puede?- preguntó cuando ya estaba dentro.
-¿Quinn?- la morena se giró para mirar si había escuchado bien.
-Hola amor- se acercó y se sentó en la cama junto a Rachel sonriéndole.
-Se suponía que no llegabas hasta esta tarde- dijo la morena confusa.
-Kurt me escribió cuando te pilló de madrugada con el ordenador- le explicó Quinn- quería coger el primer tren pero hubo un problema y he tenido que esperar al siguiente.
-Yo…Yo…- Rachel no pudo más se acercó a Quinn y la abrazó para echarse a llorar una vez más.
-Tranquila amor, estoy aquí- dijo correspondiendo el abrazo y dándole un beso en la cabeza.
-No… No puedo hacerlo Quinn- le dijo cuando se hubo tranquilizado- es… todos esos comentarios han sacado hasta la última inseguridad que existía en mí y…
-Escúchame Rachel- dijo poniendo un dedo sobre los labios de la morena para callarla- te he visto actuar y eres maravillosa, perteneces a un escenario, es tu destino, ya te lo dije una vez y contra el destino no se lucha- fijó su vista en la de la morena antes de seguir hablando- no tienes que creerme si no quieres pero si subes al escenario y abres la boca, todo va a salir bien, porque no está en tu naturaleza hacerlo mal Rach…
-¿Tanto crees en mí?- preguntó casi en un susurro.
-Creo en ti más que en mi misma- le respondió la rubia sin pestañear.
-Pero….- intentó protestar Rachel pero la rubia no le dejó una vez más.
-No voy a obligarte a salir de esta cama ni a actuar- continuó hablando la rubia- te apoyaré en lo que decidas pero… en el fondo sabes perfectamente cuál es la decisión correcta para ti.
Y con aquella frase Quinn depositó un rápido beso en los besos de Rachel antes de salir de aquella habitación, todos sus amigos la esperaban expectante a qué hubiese convencido a Rachel para salir, todo lo que pudo hacer fue mover sus hombros en señal de duda, no sabía que haría Rachel pero esperaba verla pronto salir de aquella habitación. Los minutos se hacían eternos en aquel salón, ninguno sabía que más hacer o decir, Kurt intentó volver a entrar en la habitación pero Quinn se lo prohibió, conocía a su novia, después de aquella charla necesitaba un rato para tomar la decisión por si misma.
Parecía que había pasado toda una eternidad cuando se abrieron las cortinas y Rachel salía con su bata de la habitación, tenía los brazos cruzados y ninguno sabía que iba a decir, parecía abatida y triste.
-¿Por qué estáis todos tan abatidos?- preguntó cuando vio la actitud de sus amigos, ninguno se atrevió a responder- ES MI NOCHE DE ESTRENO- gritó emocionada y sonriente, en un segundo Quinn saltó del sofá a besarla.
-No sabes cuanto me alegro- dijo cuando por fin se separó de ella.
-Tenías razón- dijo sin soltarse de la cintura de Quinn- no se que haría sin ti- iba a volver a besar a su chica cuando se oyó un carraspeó de uno de sus amigos- y sin todos vosotros- cogió la mano de Quinn y se dirigió a sus amigos- gracias por todo lo que habéis hecho, no habría tomado la decisión sin vuestra ayuda.
-Nos alegra haber llenado tu copa de amor- se burló Sam riendo y contagiando al resto.
-¿Copa? ¿Amor? ¿Qué me he perdido?- preguntó Quinn confusa mientras el resto seguía riendo aún más fuerte por su comentario.
Había sido una mañana realmente dura para todos pero desde la decisión de Rachel todos fueron sonrisas, los chicos insistieron en preparar la cena y Quinn usó la excusa de querer mimar a su chica las pocas horas que quedaban para huir de la cocina y estar a solar con Rachel. Como si la morena le hubiera leído el pensamiento la esperaba en la cama ya tumbada, entró y fue directo hacia ella, sin esperar un minuto la besó, apenas hacía una semana que se habían visto en New Heaven pero un día no había sido suficiente para compensar todo lo que se echaban de menos. Los besos y caricias no habían tardado en volver bastante intensos y cargados de deseo, Quinn ya tenía su camisa abierta y la bata de Rachel había volado al otro lado de la habitación.
-Espera, espera- dijo por fin Rachel cuando recuperó la consciencia.
-¿Qué pasa?- dijo Quinn aún besando su cuello.
-Todos nuestro amigos están en la cocina y te recuerdo que esta casa no tiene paredes- dijo seriamente la actriz.
-Mierda- suspiró la rubia que se quitó de encima de su chica para tumbarse a su lado- ¿podemos echarles?
-Por muchas ganas que te tenga no puedo hacer eso después de como se han portado- justificó la morena- pero… - su visión se dirigió al cuarto de baño que tenía en su habitación-tengo que ducharme antes de ir al teatro y supongo que tú..
-Vamos- dijo Quinn sin dejarla terminar aquella frase arrastrando a Rachel al interior del baño y asegurándose de cerrar correctamente con pestillo.
El resto de sus amigos siguieron preparando la comida y cuando estuvo lista, Mercedes se acercó a la habitación de la morena pero al no verlas imaginó que debían estar en el baño, ninguno hizo ningún comentario sobre que debían estar haciendo pero todos lo imaginaban así que les dejaron dos platos con su comida para cuando terminaran, comieran juntas. Mientras tanto, Quinn salía exhausta de aquella ducha, el deseo que tenía hacía Rachel había sido demasiado fuerte y les había llevado a repetir varias veces en la ducha su sesión de sexo. Quinn fue la primera en salir de la ducha y sentarse con solo una toalla a esperar a Rachel, que siempre tardaba mucho más que ella en ducharse debido a las miles de cremas que se echaba en la cara. Estaba tumbada en la cama aún en toalla escuchando a sus amigos en el salón cuando la morena se acercó a ella para darle un tierno beso.
-No sé que haría sin ti, de verdad- dijo Rachel cuando se separaron, Quinn solo sonrió- gracias por haber venido antes de lo previsto.
-Kurt me dijo que estabas mal- explicó la rubia- ¿qué clase de novia sería si no venga a consolarte y animarte?- dijo riendo la chica.
-Una muy mala- respondió infantilmente la morena- y no lo eres, eres la mejor novia del mundo- esta vez el tono fue más serio.
-Soy muy buena en todo- se burló la rubia ganándose un pequeño golpe de su novia- me encantaría seguir aquí pero es tu gran día- se levantó para tirar de Rachel- vamos a comer, que es muy tarde.
Se vistieron rápidamente antes de salir al salón, sus amigos aguantaron la risa cuando ambas salieron sonrientes y con el pelo empapado, ninguno se había equivocado en lo que debían de estar haciendo las chicas. Calentaron su comida y se llevaron el plato al sofá para estar con el resto de los chicos, esta vez el tiempo voló más rápido de lo esperado porque sin darse cuenta era la hora de Rachel de marcharse al teatro para comenzar a prepararse, el día del estreno era el más importante y se tomaban más tiempo de lo habitual en maquillarse y prepararse. Se despidió de todos, a los que vería más tarde en el teatro y se montó en el coche, Dimitri había ido a recogerla, cuando el conductor paró delante del teatro, la chica necesitó respirar profundamente un par de veces para tranquilizarse y entrar definitivamente en aquel teatro.
Más tarde, Rachel estaba en su camerino, ya con la peluca puesta y comenzando a maquillarse cuando alguien llamó a la puerta, dio permiso para entrar y encontró a alguien que no esperaba, Mr Shue estaba allí para saludarla antes de la obra.
-He oído que es el estreno en Broadway de alguien esta noche- dijo el hombre cuando entró.
-Oh dios mio- Rachel se levantó para ir a abrazarle- ¿cómo estás? ¿qué haces aquí?
-Primero toma esto- y le dio un ramo de flores a su ex alumna antes de seguir- siempre supe que terminaríamos aquí, que tú estarías aquí.
-Parece que algunos sueños se hacen realidad- dijo la morena sonriente.
-Me alegro mucho que los tuyos lo estén haciendo- Mr Shue fijó la vista en el cuello de la chica y pudo ver como de él colgaba el colgante de Finn- has pasado por algo difícil, es genial que todo ahora vaya bien.
-Sí… se que es raro que lo lleve pero siempre me apoyó con todo esto de Broadway y era una manera de rendirle homenaje- explicó la morena.
-Es bonito y agradable Rachel- la morena sonrió y suspiró profundamente- estoy muy orgulloso de ti Rachel, esto es todo lo que un profesor quiere para su estudiante.
-Gracias Mr Shue, usted me ha ayudado mucho- agradeció la morena.
Se vieron interrumpidos por por unos golpes en la puerta, uno de los asistentes venía a avisarla que en diez minutos tenía que estar en el escenario, en ese mismo momento el teléfono de Will sonaba, inoportunamente era Emma, su mujer, se había puesto de parto por lo que finalmente el hombre tuvo que salir corriendo para coger un avión de regreso a Lima sin poder ver la actuación de su estudiante, pero no le hacía falta, sabía que lo iba a hacer fenomenal. Antes de terminar de cambiarse, volvieron a llamar a la puerta, uno de los ayudantes aparecía con otro ramo de flores, eran lirios y eran preciosos. Se apresuró a leer la tarjeta, eran de Quinn, se apresuró a coger su teléfono para asgurarse de que los chicos hubieran llegado ya al teatro pero como siempre la rubia se le había adelantado.
Quinn: me encanta mi asiento :) no puedo esperar para verte, mucha mierda amor.
Rachel: me encantan tus flores, en diez minutos estoy ahí arriba :)
Volvió a dejar a su teléfono a un lado y sonrió por el comentario de Quinn, era la única a la que le había conseguido una entrada en primera fila, había mucha gente importante para ver la obra y aunque fuera la protagonista no podía pedir casi 7 entradas en primera fila para ella por lo que consiguió una para Quinn y el resto para sus amigos estaban en tercera fila, que en su opinión eran igual de buenas. Se terminó de vestir con el atuendo con el que comenzaba la obra y se dirigió hacia el escenario, el camino se le hizo más largo de lo habitual, tan frenético, con todos observándola, tantas escaleras… pero por fin, cuando menos lo pensó, se plantó en el escenario y abrieron el telón. Un tremendo aplauso la recibió, lo primero que hizo fue mirar a Quinn, la encontró en primera fila, sonriente, sin pestañear y sin pensarlo un solo minuto más comenzó a cantar.
Como un rayo pasó el primer acto, solo falló que apenas empezada la obra Sue se marchó de allí pasando por delante de todo el público lo que causó algo de confusión, Rachel había salido corriendo a su camerino para cambiarse de vestuario y volver a maquillarse un poco, estaba caminando por el camerino algo preocupada cuando alguien llamó a la puerta y entró sin llamar.
-Eyy… lo estás haciendo fenomenal, la gran Fanny- dijo Kurt entrando.
-¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes?- preguntó Quinn entrando detrás de el chico, conocía lo suficiente a Rachel para saber que no era momento de halagarla sino de saber si estaba controlando la situación.
-No lo sé, no lo sé, no lo sé- repitió varias veces- quiero decir bien, pero… ¿pensaís que Sue levantándose en mitad del espectáculo ha influido en la crítica?
-No, no- negaron ambos a la vez.
-Bravo, estuviste genial en el primer acto- dijo Sidney entrando también al camerino- fue maravilloso pero lo importante es lo que haces en el segundo acto- siguió hablando- los críticos recuerdan principios y finales, pero sé que puedes hacerlo.
-Puedo hacerlo- dijo Rachel tras un largo silencio.
-Tienes que hacerlo porque si esto sale mal, no habrá más actuaciones, se acabó la obra, la noche de estreno s convierte en la noche de cierre- dijo Sidney antes de marcharse dejando a una preocupada Rachel.
-Rachel…- Kurt fue a avanzar hacia la chica pero Quinn le cogió del brazo y con una mirada de súplica le rogó que las dejara solas- mucha mierda para el segundo acto- en otra circunstancia habría protestado pero aquella mañana la rubia fue la única capaz de convencer a Rachel para ir a actuar y probablemente fuera la única que también fuera capaz de animarla con tan poco tiempo.
-Rach, amor- dijo cuando estuvieron solas y se acercó a su espalda- lo estás haciendo genial y lo vas a seguir haciendo, confía en mí, confía en tí.
-Es que nunca había tenido tanta presión sobre mí- se quejó la morena que se dio la vuelta para quedar frente a Quinn.
-Lo sé, pero tú puedes con esto y con más- fue entonces cuando la rubia vio el collar que llevaba la morena, decidió no decir nada al respecto pero Rachel se había dado cuenta de hacia donde se dirigía su mirada.
-Yo… sé que es tonto, pero quería teneros a todos aquí esta noche- explicó Rachel algo avergonzada.
-No pasa nada Rachel- dijo Quinn quitándole importancia.
-Si te molesta puedo quitármelo en el segundo acto- Rachel no quería discutir con Quinn y menos aquella noche y en aquel momento.
-Rachel, no me importa, de verdad, es lógico que lo quieras tener puesto- dijo comprensivamente la rubia- él te apoyó mucho con esto y se merece estar aquí- acarició suavemente la mejilla de su chica.
-Gracias Quinn, eres tan increíble- consiguió decir la morena al sentir el roce de su mano- ven aquí- la morena la acercó para besarla pero fueron interrumpidas cuando alguien entró a decir que debía salir en cinco minutos y aún estaba sin vestir.
-Me voy, no quiero ser la culpable de que todo el teatro te esté esperando- bromeó la rubia antes de volver a besarla a modo de despedida- vendré en cuanto caiga el telón.
La rubia salió de regreso a su asiento mientras Rachel se cambiaba corriendo porque sino no iba a darle tiempo, todas las inseguridades que habían vuelto tras la conversación con Sidney se habían marchado una vez más gracias a Quinn, la rubia apenas necesitaba palabras para hacerle calmarse y darse cuenta de lo que realmente quería, si no fuera por ella en todo esos meses probablemente no estaría ahí, caminando de nuevo al escenario para el segundo acto del estreno de su obra en Broadway. Una vez más la rubia tuvo razón, todo salió según lo previsto, Rachel estuvo fantástica, ni un fallo, y la obra era genial, cuando la obra finalizó, todos los participantes salieron a saludar al público ganándose un sonoro y largo aplauso por parte del público. En cuanto los actores se marcharon a sus camerinos y parte del público comenzó a salir, Quinn indicó a sus amigos que la siguieran y después de hablar con uno de los ayudantes para recordarle quien era les dejó pasar detrás del escenario para ir al camerino de su amiga. Botella de champán en mano entraron al camerino a celebrarlo y abrazar a Rachel por la gran actuación que había realizado.
-Quiero daros las gracias a todos de verdad, no podría haber hecho esto sin todos vosotros- dijo la morena cuando estuvieron todos en el interior del camerino y antes de que pudiese decir nada más Sidney entró al camerino.
-Esta noche eres una estrella- gritó el hombre bailando y celebrando la noche.
-Gracias, de verdad pero ahorremos los elogios hasta que salga la crítica del New York Times- pidió Rachel aún sonriente.
-Tienes razón- reconoció el productor- nos quedan seis horas de inocencia y cuando las críticas estés descubriremos como de buenos somos- siguió hablando el hombre- pero ahora lo vamos a celebrar, puedes traer a todos tus amigos, vamos todos a la fiesta de apertura- y con ello se despidió de todos.
-No puedo creer que vayamos a ir a una fiesta de verdad de Broadway- dijo Blaine aún alucinando.
-No tengo ganas de ir a la fiesta- todos la miraron sin comprender- todos van a estar hablando de la obra y previeron celebrarlo con vosotros en otro sitio
-Conozco el sitio perfecto, te van a adorar allí- volvió a hablar Blaine.
-Perfecto- aceptó la morena- me visto, cenamos algo y vamos- dijo la morena que aún estaba con su bata.
-Te esperamos fuera, en la puerta del callejón- dijo Kurt mientras todos iban saliendo.
-Quinn- la llamó la morena antes de que saliera- tú puedes quedarte conmigo mientras.
-Claro- aceptó encantada la rubia que cerró la puerta y se encaminó hacia su chica- no he podido felicitarte en condiciones- la besó en cuanto la alcanzó.
-Es la mejor felicitación de la noche- dijo tontamente la morena cuando la rubia se separó de ella.
-No será la última, vístete que el resto nos espera- la rubia volvió a besarla antes de sentarse en el pequeño sofá a esperarla y la morena obedeció, cuando vio caer la bata de Rachel y estaba en ropa interior se arrepintió de haberle pedido eso y tiró de ella hasta el sofá- creo que prefiero que esperen- y la besó profundamente.
-Eres adorable- dijo Rachel riendo por el comentario de su novia- no me voy a separar de tu en los próximos tres días.
-¿Me lo prometes?- por una vez era Quinn la que lo pedía infantilmente.
-Te lo prometo- Rachel quitó el mechón de pelo rubio que caía sobre la cara de Quinn y pudo ver como la miraba, le estaba transmitiendo amor, deseo, tranquilidad, confianza y mil emociones más, nunca la había visto mirándola así y en ese momento después de todo lo que había hecho aquel día lo supo- Te quiero- dijo tras aquel largo silencio pillando desprevenida a la rubia- te quiero Quinn Fabray- repitió antes de darle un beso que demostrara lo que estaba diciendo.
-Eres lo mejor de todo mi vida Rachel- se apresuró a decir la rubia cuando Rachel la dejó respirar- yo también te quiero amor- fue a besarla cuando su móvil sonó interrumpiendo, lo sacó del bolsillo para mirarlo y se rió- es Kurt y dice literalmente 'les recuerdo que estamos todos esperándolas fuera, guarden sus ganas para cuando estén solas'
-Está bien, voy a vestirme- dijo entre risas Rachel levantándose de las piernas de Quinn para cambiarse, no sin darle antes un rápido beso.
Salieron deprisa del camerino cogidas de la mano, a Quinn le costó resistirse cuando vio a Rachel en aquel vestido rojo espectacular que había elegido, cuando llegaron a la salida tuvieron que soltarse inmediatamente, una manada de gente esperaba la salida de Rachel del teatro para conseguir una foto o una firma de la nueva estrella, Quinn le sonrió antes de dejarla allí y acercarse al resto de sus amigos para esperar a su chica. Fueron a un restaurante cercano a la zona donde estaba el sitio al que quería llevarles Blaine, estaban pasando una gran cena entre comidas y cervezas y no se marcharon de aquel restaurante casi hasta que iban a cerrar. Blaine les guió al local que llevaba toda la noche mencionando, era un club gay pero a ninguno les importaba y menos aún a Rachel cuando entró y todos la reconocieron y le pedían autógrafos y canciones. Era la estrella del lugar y Quinn presentía que iba a tener que acostumbrarse a compartir a Rachel más menudo ahora que era una estrella pero a pesar de todo la morena cumplió su promesa, no se separaba de su chica, si Quinn iba al baño ella la acompañaba, si quería sentarse un rato lo hacía y si tenía ganas de bailar sin duda la arrastraba al centro de la pista para provocarla un poco más. La morena continuaba bebiendo ya que no paraban de invitarla a copas y sus amigos también se aprovechaban de ello, Blaine tenía razón, estaba siendo un gran sitio y una gran noche.
Cuando por fin pararon la música en el local como indicación de que debían marcharse se dieron cuenta de la hora que era, como eran muchos se repartieron en dos taxis para llegar más rápido al apartamento, tal y como entraron Rachel se dirigió a la cocina para preparar algo de café, el Times salía en apenas media hora y no iba a irse a dormir sin saber que habían dicho sobre ella. Fue quizás la media hora más tensa de la noche, más que la tarde anterior cuando ni sabían si Rachel iría al estreno o no pero cuando Rachel por fin se cansó de dar vueltas por el apartamento miró el reloj y salió disparado al exterior con los demás siguiendola.
-¿Señor tiene el New York Times?- preguntó en cuanto llegó al kiosko.
-Toma, aquí teneis- el hombre le dio el periódico a Rachel.
-Ábrelo, venga va- le pedían todos a la morena- estamos esperando, venga, leelo.
-No puedo hacerlo, vais a tener que leerlo vosotros- dijo la morena
-No pienso hacerlo yo- dijo Kurt.
-¿Sabéis qué?- interrumpió la latina- dámelo- dijo quitando el periódico de sus manos- no me importa ser la mensajera de malas noticias- todos se hicieron a una lado y quedaron frente a Rachel mientras Santana leía- ' Algunos podrían preguntarse, ¿por qué revivir Funny Girl? Una famosa obra con una gran estrella famosa, ¿por qué cuando ha tantos nuevos y maravillosos autores decidiría Sidney Green sacar del cajón esta vieja y usada obra?- Rachel caminaba nerviosa de un lado a otro y Quinn se acercó a ella para coger su mano y calmarla quedando frente a sus amigos- bueno francamente, solo se me ocurre una respuesta y es Rachel Berry'
-Hace falta audacia para atreverse a calzarse y amarrarse esos zapatos y hacer Fanny tuya- Kurt ahora sí le había quitado el periódico a Santana- Y Rachel tiene, claramente, todo eso, pero tiene algo más en la manga, talento'
-Talento, montañas de él- ahora era Blaine quien estaba leyendo, la mano de Rachel cada vez apretaba más la de la rubia- no estoy hablando de los Apalaches, Berry es como los Alpes'
-Estoy seguro de que podría encontrar fallos en la actuación de esta actriz novata- Tina había cogido el papel ahora- pero debería avergonzarse cualquiera que se atreviera a criticar esos errores de una supernova que está explotando ante nuestros ojos.
-Solo rezo para que nadie viera como me secaba secretamente las lágrimas mientras cantaba Who are you Know?- era el turno de Mercedes para leer- No sé a qué parte de dentro de esa armadura fue Berry para encontrar la emoción que expresó con esa canción pero logró derretir el gélido corazón de este espectador'
-Oh dios mío, déjame ver- por fin Rachel se atrevía a leer la crítica, soltó la mano de Quinn pero la rubia no tardó en agarrarla de la cintura para hacerle saber que seguía ahí- 'espero que este espectáculo esté en cartel mucho tiempo, no solo porque cualquiera necesita volver a ver Dont rain on my parare sino porque quiero tener algo de tiempo para disfrutar de Rachel Berry tal y como es ahora. Sé que volveré a por un segundo tazón de Rachel Berry'
-Enhorabuena Rachel, es incríeble- felicitaron todos inmediatamente cuando el móvil de Rachel sonó, era Mr Shue- Mr Shue lo pongo en altavoz.
-Llegué justo a tiempo para el final del parto- explicó su ex profesor- Emma esta genial y el bebé también.
-Ohhh- dijeron todos al mismo tiempo pero Mercedes interrumpió- dinos lo que queremos saber, ¿niño o niña?
-Es un niño- dijo el hombre volviendo a escuchar un profundo oh de sus alumnos- si, lo vamos a llamar Daniel, estoy deseando que le conozcais- todos compartieron una tierna mirada por lo que acaban de oír - ¿cómo estuvo la obra?- preguntó cambiando de tema.
-Fue realmente incréible- fue Rachel la que respondió-¿Cómo te sientes?
-Por primera vez en mi vida me siento realmente feliz- respondió emocionado el profesor- ¿qué hay de ti?
-Igual, me siento exactamente igual- repondió una sonriente Rachel después de recorrer con la mirada el rostro de sus amigos y parar un lago rato más en los ojos de Quinn que le sonreía dulcemente aún sin soltar su cintura- no podría pedir más.
-Me alegro muchísimo chicos pero tengo que irme- se despidió el hombre- nos vemos pronto.
-Está bien, cuidaros, te queremos- dijeron casi todos al unísono.
Rachel colgó el teléfono y sonriente se dieron una abrazo de grupos todos allí en la calle, era la culminación de un día loco, tenso y emocionante. Se despidieron de Sam y Mercedes que se marchaban de regreso a su apartamento, Blaine se quedaba a dormir con Kurt, Santana en su habitación con Tina y Quinn con Rachel. Subieron de regreso al loft y apenas un minuto después se despedían e iban cada uno a su habitación.
-Ha sido un día de locos- dijo por fin la morena cuando se puso su pijama y se tumbó en la cama.
-Ha sido un día precioso- contestó la rubia cuando se tumbó a su lado.
-No voy a olvidar nunca este día- Rachel se giró para abrazar a Quinn..
-Ya eres oficialmente una estrella- bromeó la rubia- soy la novia de una estrella- siguió hablando y riendo- ¿no me irás a abandonar por alguna otra estrella no?
-Tú eres la única estrella que necesito Quinn- la rubia se enterneció por aquella respuesta- te quiero.
-Y yo a ti amor- Quinn nunca se iba a cansar de oír esas palabras de la boca de Rachel, que muerta de sueño bostezó- vamos a dormir, tenemos más días juntas por delante.
El estreno, la amistad, el amor y el primer te quiero y y y... me encantó escribir este capítulo *-*
Espero que lo disfrutarán, volveré pronto! Un saludo, gracias a todos por sus comentarios y lecturas! (En el próximo capítulo aparece un trato muy jugoso para el futuro de las chiacs)
