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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

Estaba enojada con su amiga por obligarla a ir al super mercado a las doce de la noche porque tenía antojo de una manzana, ¡que fuera Ryoma!, él era el padre despues de todo, sin embargo, aquí estaba frente al supermercado con algo de frío y lo que menos esperaba era ver a su vecino tenista tratando de tomar la última manzana, iba a matar a su amiga... si definitivamente esa manzana era bendita


Manzana

Colgo el teléfono con gesto cansado, esa no era su responsabilidad pero bien sabía que si no iba alguien golpearía su puerta gritando como loca y realmente no le apetecía eso a medianoche en lo absoluto, tanteando su cama se estiro para tomar su celular, se levanto de la cama con pereza, era normal porque durante la mañana tenía clases y debería de estar durmiendo concentrandose para un día largo de estudios pero a su amiga al parecer no le importaba en lo absoluto eso y eso la sacaba de quicio en pocas palabras.

No le gustaba que le hablara para complacer sus antojos, ella no tenía porque cumplirlos, no entendía como es que se le antojaba una manzana, una mísera manzana a estas alturas de la noche, ¡que fuera Ryoma!, entonces se dio un golpe mental su esposo estaba de viaje en temporada de tenis, maldito, al menos así lo maldijo en su mente, se coloco las pantuflas, era media noche, era obvio que nadie andaba por las calles a esas horas, se coloco una sudadera de conejo además de un pants de pijama holgado de color blanco para tomar su cartera y salir con paso calmado de su departamento.

Odiaba los antojos de Tomoka en verdad, siempre iba donde ella cuando Ryoma no conseguía nada pero cuando este se tuvo que marchar acudía a ella siempre, claro que entendía que tenía que complacer todos sus antojos porque eso era lo básico del embarazo de lo contrario lo único que provocaría era que a su amiga le doliera demasiado el abdomen y eso no podía ser bueno, bajo las escaleras que la conducían hasta la puerta principal de su edificio, maldecía el día en que se había mudado ahí para estar más cerca de su amiga.

Aunque no todo estaba tan mal porque tenía un vecino muy lindo aunque no hubiera cruzado palabra alguna, ese chico era alguien muy atractivo porque era nada más y nada menos que el ex capitán del Rikkai, Yukimura Seiichi, alguien muy lindo pero eso ya lo había pensado, se sentía cansada, las clases en la universidad eran demasiado cansadas, además de que no soportaba a su querido profesor porque era demasiado estricto, no ni a eso llegaba era un mendigo porque les mandaba trabajos a mares, como si fueran esclavos.

Se detuvo delante del super mercado de 24 horas maldiciendo a su amiga aún pero no al bebé, solto un suspiro para abrir la puerta y entonces su mundo se congelo, alguien estaba tomando la última manzana de donde estas se encontraban, vio su vida pasar delante de sus ojos, no podía permitir eso si valoraba su vida - ¡No! - le grito a la pobre alma que se detuvo en seco en su lugar, la cobriza corrio hasta donde esta se encontraba y sentía que ya estaba cansada, de por si le dolía la cabeza y ahora esto.

- ¿P-Podría no llevarse esa manzana? - pregunto recuperando el aliento de poco a poco para alzar la vista y entonces si que se congelo, al parecer la cosas malas solo le pasaban a ella en verdad, frente a ella estaba su vecino lindo, no podía ser peor su noche definitivamente - Mmmm... claro - el chico se la entrego con una sonrisa que hizo que su corazón se acelerara demás, en verdad que tenía una linda sonrisa, desvio la mirada cuando sintio que sus mejillas se sonrojaban, debía de dejar de ser tan obvia, bien se lo decía su abuela pues tenía que hacerle caso más seguido.

- G-Gracias - agradecio mientras la tomaba con la mano casi temblando, el chico le sonrió para dar media vuelta y ella suspiro, era obvio que ni siquiera la conocía a pesar de haberse encontrado varias veces al salir del edificio, dio media vuelta con gesto cansado para caminar a la caja registradora pero entonces a ella se le antojo algo para pasar el mal momento por lo que regreso sobre sus pasos para comprar leche, pan, un helado de vainilla bien frío porque vaya que lo iba a necesitar después de lo sucedido.


Seiichi seguía sonriendo delante de donde se encontraban cosas para limpieza con una enorme sonrisa, se le había hecho gracioso que Sakuno le pidiera la manzana, se le había antojado pero si ella la quería pues se la iba a dar, de eso no había ninguna duda pero lo peor era que se había quedado tan embelesado viendola que solo se la había dado y había huído con el corazón acelerado, si lo viera Sanada diría que parecía un adolescente enamorado, claro que lo estaba pero era obvio que ella no le haría caso porque tenía novio y era el Príncipe del tenis, era tan sabido que esos dos terminarían juntos.

Dando un suspiro camino con paso calmado a la caja registradora y entonces la observo tomando tres botes de helado, vaya que tenía genes fuertes para tomar helado cuando era temporada de frío, se rió internamente cuando la vio más o menos vestida con una pijama, lucía demasiado tierna para su propio bien, le cedio el lugar para que ella pagara primero - G-Gracias - adoraba ese tartamudeo en verdad, le sonrió para verla caminar con paso calmado hasta que fue su turno, ella salio primero y le parecio que quería volar, algo le molestaba seguramente.

Pago lo suyo y salio con paso calmado observando que ella caminaba con paso lento mientras cargaba las dos bolsas de cosas que había adquirido - ¿Necesitas ayuda? - pregunto con calma notando el respingo de la cobriza que nego con la cabeza pero tan solo la despojo de las dos bolsas con sutileza ante la mirada de ella, continuaron con el camino en silencio - ¿Te incomoda mi presencia? - pregunto suavemente notando que ella quería huir de su lado cuanto antes y eso dolía aunque sabía que ella tenía novio.

- N-No - aseguro con calma la chica y sonrió ante su respuesta - ¿Para que querías la manzana? - pregunto con cautela mientras subían las escaleras del edificio a paso calmado - Mi amiga embarazada tiene antojos y quería una manzana - contesto con una leve sonrisa y él tan solo asintió con la cabeza - He oído que tu novio esta de viaje por cuestiones de tenis - Sakuno se detuvo por completo, ¿qué había dicho?, ¿novio?, ella no tenía novio - N-No tengo novio - aseguro viendolo fijamente lo cual le costaba demasiado porque la colocaba nerviosa.

- ¿Su relación termino? - pregunto de nueva cuenta y ella alzo una ceja, no tenía novio, es más ni siquiera había dado su primer beso y eso era de dar pena según sus amigas - N-Nunca he tenido novio, ¿de dónde dice eso? - pregunto con calma y él tan solo solto una suave risa, ella nunca había tenido novio pues eso le gustaba demasiado porque entonces él quería ser el primero en verdad - Pense que Echizen-kun y tú... - la cobriza solto una suave risa infantil - Él es el esposo de mi amiga embarazada - contesto mientras se detenían en la puerta de su departamento.

- Es bueno escucharlo... me gustaría invitarte a una cita - ella se sonrojo de inmediato, eso era rápido, al parecer Yukimura no perdía el tiempo pero estaba bien así siendo sincera - C-Claro - aseguro con una sonrisa tímida ella y antes de decir algo más este la jalo para quedar a centtímteros de sus labios, su primer beso... ¡e iba a ser con Seiichi!, no podía estar más feliz y todo por la mísera manzana de Tomoka, antes de decir algo más este poso sus labios sobre los de ella en un beso tímido que poco a poco se fue convirtiendo en más necesitado.

Con algunos movimientos torpes Sakuno le correspondio, para ser un primer beso era muy lindo y lleno de pasión - Nos vemos mañana Sakuno - Seiichi deposita un suave beso en sus labios para caminar hasta el departamento de al lado mientras la cobriza se queda un poco más de pie allí con el corazón acelerado... si definitivamente esa manzana era bendita porque ahora tenía una cita con Seiichi y quiza en un futuro no muy lejano un noviazgo... ¡amaba a las manzanas en definitiva!.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.