Rachel agradeció la llegada de Quinn a la ciudad, no había dormido bien en los últimos días por lo ocurrido y tener la presencia de la rubia allí sabía que la calmaría, aún no le había dado las noticias sobre la serie ya que quería hacerlo en persona. Desde el momento en que Quinn cruzó la puerta del apartamento se lanzó a sus brazos, la rubia la recibió con los brazos abiertos, conocía a su novia y había hablado con ella lo suficiente los últimos días como para saber que Rachel llevaba anhelando ese momento desde que regresó de los ángeles.
-Ya estoy aquí, tranquila- le dijo cuando notó a la morena temblar en sus brazos.
-Yo…- intentó decir pero la rubia la silenció.
-Ven- le ordenó tirando de su brazo, Kurt estaba en el salón y no quería hablar con su novia delante de él- tranquilízate por favor- le pidió la rubia sentándose en la cama y poniendo a Rachel sobre sus piernas.
-Yo… he tenido una semana horrible- consiguió decirle la morena cuando respiró profundo.
-Lo sé Rachel- la rubia acarició su espalda- y te quiero pero tengo algo que decirte y quiero que me escuches sin enfadarte.
-Está bien- aceptó la morena mirándola seriamente.
-Rachel, yo odio verte así- comenzó a decir la rubia- odio que lo pases mal pero debes reconocer que no has hecho las cosas bien- ahí empezaba lo duro- has mentido a tus amigos, a tus jefes, a mi, has volado a la otra punta del país a por una prueba y Kurt y Santana te han sacado las castañas del fuego para que no te despidieran- continuó- y no me gusta que hagas esas cosas.
-Yo… Lo siento Quinn- fue lo único que pudo decir- tienes razón, he hecho mal las cosas pero…
-¿Pero qué Rachel? No hay excusa- la interrumpió Quinn.
-No iba a darte ninguna excusa, tienes razón en todo eso- reconoció una vez más- pero hay algo más que quería contarte en persona.
-¿Qué pasa ahora?- dijo la rubia que ya no sabía que esperarse.
-Ayer me llamaron de la prueba, no conseguí el papel porque quieren crear una serie sobre mí, que yo sea la protagonista- explicó la morena.
-Espera, ¿qué?- dijo flipando por lo que oía- ¿En serio?
-Si, quieren mandar una guionista a hablar conmigo para ver cómo sería- siguió explicando Rachel.
-Espera, ¿quieres renunciar a la obra?- le preguntó Quinn.
-No voy a renunciar a la obra- negó la morena- al menos no aún, de momento solo quieren que quede con esa mujer y hablemos, no sé ni cuando vendrá y de ahí a tener una serie pueden pasar años.
-Vaya… - Quinn se había quedado sorprendida por lo que oía.
-¿Qué opinas?- preguntó Rachel ya más ilusionada.
-No sé, todo esto es un poco repentino- dijo la rubia aún sorprendida vio que la cara de Rachel cambiaba al escucharla decir aquello- yo solo quiero que tú estés bien, no quiero verte seguir llorando.
-Ahora que estás aquí no tengo motivo para llorar- dijo una sonriente Rachel abrazándose a su novia.
-Te echaba de menos- dijo dulcemente Quinn, a pesar de todos los problemas, echaba de menos a su novia y para dos días que iban a estar juntas no tenía más ganas de pelearse.
El fin de semana fue mejor de lo que ninguna de ella hubiera esperado, daba igual lo que ocurriera durante la semana o si se peleaban, cuando se tenían delante eran incapaces de no estar la una sobre la otra demostrándose lo mucho que se querían y lo que se echaban de menos.
Lo mejor de todo fue cuando Rachel se enteró que esa semana el día libre en lugar del lunes sería el domingo lo que le permitía pasar más tiempo aún a la morena con su chica. Quinn tenía que estudiar y preparar varias actuaciones para sus clases y le encantó ensayarlas con Rachel, la morena era una gran actriz y lo demostraba en cada frase. Quinn sentía admiración por su novia y le encantaba ensayar con ella porque le hacía ser mejor.
Un par de semanas después de aquellos días se había extendido por todos los blogs la noticia de Rachel perdiéndose aquel show por mentir a los productores y varios rumores más, de hecho esa misma semana no había espectáculos y Rachel aún no tenía claro el motivo de porque esa situación, sin embargo no le importó cuando al hablar con Quinn se enteró de que la rubia por cosas del destino esa semana solo tenía una clase lo que le permitía ir a Nueva york y pasar tiempo con su novia.
Aprovechando el rato libre que tenían todos, estaban en la cafetería para comer esperando a que Quinn llegara del tren. Rachel estaba atenta al móvil desde hacía buen rato, todos pensaban que debía estar hablando con Quinn pero descubrieron unos minutos después que no era así y estaba mirando otras cosas.
-Esto es terrible… Mirad lo que acabo de encontrar en - dijo Rachel leyendo su móvil.
-Yo lo cojo- dijo Santana quitándole el móvil y leyendo la noticia -La mentirosa de Fanny en llamas- leyó el titular- ¿Qué joven estrella fingió estar enferma mientras perseguía en secreto otras oportunidades de trabajo? Fuentes cercanas dicen que los productores no están felices con las travesuras de la floreciente diva, y apuesta q que estar estrella se consumirá rápido.
-Me perdí un show- se defendió Rachel.
-Rachel deberías estar contenta de que no despidieran ni sepan nada más sobre tu serie- interrumpió Blaine.
-Esto es horrible- volvió a quejarse la morena -No puedo ser etiquetada como una niña problemática tan pronto en mi carrera, soy ambiciosa pero no mala persona.
-No puedes esperar que los extraños sepan como eres realmente-le aconsejó Santana.
-¿Y cómo consigo que vean lo que soy?- preguntó al resto de sus amigos.
-Dos cosas, un publicista y una causa- dijo my segura Santana.
-No puede permitirse un publicista- le recordó Blaine.
-Es cierto- reconoció Rachel- tuve que pagarle a mi equipo por despedirlos tan rápido.
-Pero me tienes a mí, te recuerdo que en el instituto era la reina de las apariencias- sugirió Santana pero antes de que pudieran seguir hablando cierta rubia entró en el local.
-Mi amor- Rachel se levantó para salir a abrazarla en cuanto la vio.
-Hola Rach- Quinn la recibió encantada y le dio un beso en cuanto rompieron el abrazo.
-Les recuerdo que estamos aquí- la voz de Santana se escuchó en todo el dinner.
-Hola chicos- dijo la rubia acercándose de la mano de su novia- ¿qué tal estáis? ¿Interrumpo?
-De hecho estábamos hablando de la vida pública de tu novia- intervino Kurt.
-¿Sí? ¿De que hablaban?- preguntó curiosa la rubia cogiendo a Rachel y sentándola en sus piernas.
-Los rumores de lo que tu querida novia hizo se están extendiendo- explicó Santana.
-Ajam…- Quinn prefería seguir sin hablar de ese tema.
-Tenemos que limpiar mi nombre, hacer algo para que la gente vea que soy buena persona- dijo Rachel pasando sus brazos alrededor de Quinn-¿se te ocurre algo?
-Pues….- Quinn se quedó pensativa en silencio mientras el resto de sus amigos la observaban- debes hacer algo que le guste a todo el mundo… como quizás… ¿cachorros?¿perros?- sugirió.
-Oh dios mío- dijo una emocionada Rachel- lo has clavado amor- se giró para mirar al resto- haremos un acto benéfico para que adopten a perros abandonados.
Se pasaron el resto de la comida hablando de que iban a organizar y cómo iban a hacerlo, aprovecharon que estaban en el dinner para preguntar al encargado si existía la posibilidad de que parte del acto se llevara a cabo allí, cosa que el hombre aceptó encantado ya que atraería a bastante gente ese día. El siguiente paso era encontrar a los perritos, por lo que decidieron que al día siguiente irían a varias de las perreras para informarles de su intención y que les dejaran llevarse lo perros unas horas. Las horas se les sucedieron en la cafetería y no se marcharon al apartamento hasta la hora de cenar, Rachel había notado que Quinn estaba un poco seria pero no quiso preguntarle nada delante del resto de sus amigos pero en cuanto la tuvo en su habitación sació su duda.
-Amor, ¿te pasa algo? has estado algo seria- dijo Rachel.
-No Rach…- intentó negar pero no pudo- es solo que… creía que iba a pasar casi una semana contigo a solas haciendo cosas- confesó- y ahora me encuentro con todo esto del acto y las entrevistas y los perros y Santana…
-Quinn, necesito hacer esto- dijo una seria Rachel- no puedo dejar que mi carrera se venga abajo por un error, no quiero que me despidan del musical por esto.
-Lo entiendo Rachel- dijo tras un largo silencio Quinn- es solo que me ha pillado de sorpresa.
-Yo…te echo de menos a diario y lo último que quiero es que estemos mal por esto- le dijo la morena sentándose a su lado- podría posponerlo…
-No, no puedo dejar que hagas eso por mí…- dijo la rubia después de otro silencio- pero…¿Puedo ayudarte?- dijo inocentemente la rubia.
-¿Quieres ayudarme?- dijo Rachel sorprendida.
-Si me dejas sí, así podremos pasar más tiempo juntas- miró a Rachel con una dulce sonrisa en los labios.
-Por supuesto que quiero que me ayudes amor- Rachel le dio un profundo beso a su novia.
Después de aquella conversación la rubia no había borrado la sonrisa de su cara, pasó el resto de la noche orbitando alrededor de Rachel mientras cenaban y veían una película con Blaine y Kurt en el apartamento antes de irse a dormir. Pero mejor aún fue la mañana siguiente, cuando sonó el despertador Rachel no se inmutó pero Quinn si por lo que aprovechó la ventaja de que su novia estuviera tan dormida para comenzar a acariciarla y besarla por el cuello, quería despertarla de una manera sensual, Rachel no tardó en girarse para corresponder a aquellos besos tiernos pero de una manera mucho mas atrevida, sin duda alguien se había levantado de buen humor.
-Como echaba de menos hacerte esto- dijo la rubia tras quitarle la camiseta a Rachel y atacar sus pechos.
-Y yo tenerte así para mí- Rachel volvió a girar para quedar sobre Quinn, se disponía a bajar por su ombligo cuando el timbre de la puerta sonó- tienes que estar bromeando.
-Odio tu apartamento- se quejó la rubia cuando vio a Rachel cogiendo su bata para ir a abrir la puerta.
-Hola chicos- dijo Rachel cuando abrió y se encontró con Mercedes y Sam.
-Vemos que se te había olvidado que habíamos quedado- dijo la cantante entrando en el apartamento riendo.
-No pero habíamos quedado a las…- Rachel miró su reloj mientras hablaba- OH DIOS MÍO, no sabía que hora era.
-Venga que tenemos muchos sitios a los que ir- dijo Sam entonces.
-Nos duchamos rápido y salimos, esperarnos aquí por favor- pidió la morena mientras corría a su habitación.
-No se entretengan ahí dentro o nos iremos- le gritó riendo el rubio.
-Amor se nos ha pasado la hora, tenemos cosas que hacer- dijo triste Rachel entrando en la habitación.
-Está bien- aceptó refunfuñando en la cama.
-Pero… si me sigues- dijo mientras iba hacia el baño- podemos terminar lo que empezamos y ahorrar tiempo duchándonos juntas.
-Trato hecho- la rubia salió corriendo tras su novia ya más sonriente.
Un rato después salían duchadas y vestidas de la habitación con una sonrisa pícara en sus caras, Sam y Mercedes se abstuvieron de hacer ningún comentario al respecto y se marcharon de camino a la perrera más grande de Nueva York. Tardaron en llegar bastante rato porque estaba en las afueras de la ciudad, cuando llegaron el encargado con el que habían hablado días antes les estaba esperando allí.
-¿Entonces están en jaulas todos los días?- dijo Rachel mientras caminaban por un gran pasillo con numerosas jaulas a su alrededor
-Le damos cinco paseos al día y bastante comida pero tenemos recursos limitados- explicó el hombre- tenemos demasiados perros.
-Es por eso que queremos organizar un gran evento para que adopten los animales- dijo la morena mientras caminaba con Quinn a su lado.
-Solo queremos hacer algo benéfico- intervino la rubia- para ayudar a estos pequeños.
-Sería genial que lo consiguierais- dijo contento el encargado- Me apunto.
-Solo una cosa- volvió a intervenir Quinn- ¿sería posible que los llevarais vosotros hasta el lugar del evento? Es que esto está bastante lejos…
-Claro, tenemos bastantes furgonetas que podemos usar para eso- aceptó el hombre- os dejo para que le echéis un vistazo a los perros para que os familiaricéis con ellos.
-Claro, ahora nos vemos- se despidió la morena.
-Mercedes mira este pequeño- la llamó Sam para que se acercara a una de las jaulas.
-Ven, vamos a ver a los perritos- le dijo dulcemente Quinn tirando de su mano- ¿crees que funcionará?
-Eso espero- respondió Rachel- Santana me ha escrito que tiene un nuevo plan nos lo contará en el apartamento cuando lleguemos.
-A saber que se le ha ocurrido ahora- rió la rubia mientras seguían caminando.
-Oh dios Quinn- pegó un tirón y salió corriendo hacia una de las jaulas- mira este cachorro, es adorable.
-Es muy mono- dijo la rubia cuando lo vio más de cerca.
-Ya que estamos haciendo buenas obras… ¿Crees que podríamos…?- no llegó a terminar la frase.
-No Rachel, ni lo digas- la interrumpió Quinn.
-Pero es tan adorable- insistió intentando hacer ceder a la rubia- y sería nuestro pequeño.
-Yo no puedo tener animales en la residencia, tendrías que tenerlo tú en el apartamento- le dijo la rubia.
-Pues el pequeño y yo esperaremos a mami Quinn impacientes- abrió la jaula para coger al cachorro en brazos.
-Rachel no puedes tener al perro en el apartamento con tus horarios locos y los viajes y Santana y Kurt- intentó hacerle comprender que no podía tener un perro.
-Gracias por tu apoyo- dijo irónicamente sin soltar al cachorro.
-Vamos Rachel, no te enfades- se acercó más a ellos y acarició al perro suavemente- es adorable y tú lo eres más aún cuando lo tienes en brazos- le dijo dulcemente- pero no es el momento de tener un perro mi amor, vamos a hacer una cosa- dijo cuando tuvo una idea- dijimos que al final de curso tendríamos cierta conversación sobre nuestro futuro- Rachel asintió con la cabeza más atenta a aquello- si finalmente decidimos que nos mudamos juntas podremos compaginar los horarios para tener un cachorro.
-¿Lo dices en serio?- preguntó Rachel.
-Muy en serio- dijo la rubia que sintió como Rachel se lanzaba a besarla.
-Chicas ¿todo listo?- preguntó Sam interrumpiendo el momento y la conversación.
-En serio, todos nuestros amigos tienen un don para interrumpir que no es normal- protestó la rubia haciendo reír a Rachel que dejó el cachorro de nuevo en su jaula antes de marcharse.
Entre ida, el tiempo en el refugio y la vuelta se había pasado toda la mañana, por lo que decidieron ir a comer a algún sitio con sus amigos antes de regresar al apartamento donde la latina debía estar esperándolas. Aquella situación era agradable, a Rachel le gustaba aquello de tener a Quinn allí y poder salir con sus otros amigos como pareja, estaba harta de ser la soltera del grupo junto a Artie cada vez que hacían algo en la ciudad. Blaine y Kurt no se separaban, Mercedes y Sam no eran una excepción y Santana recibía las visitas de Brittany bastante a menudo, la bailarina había decidió pasar un tiempo con sus padres antes de volver a centrarse en el mundo de la danza que era lo que realmente quería hacer. Al llegar al apartamento efectivamente la latina estaba allí esperando y sin más dilación les explicó su genial plan.
-Lo tengo, tengo el plan perfecto- dijo sentándolas en el sofá- Vas a llevar a unos perros de paseo por la manzana donde los paparais estarán casualmente esperando, dices una frase y ¡BAM!, Broadway Bitches está despegando y funcionando- explicó sonriente antes de marcharse a la habitación y volver con una percha en la mano- También tengo este vestido de una diseñador muy conocido y si lo llevas y te fotografían con él te lo quedaras.
-¿Como sabremos que estarán ahí para hacer las fotos?- preguntó Quinn.
-Me he encargado de hacer un par de llamadas- respondió Santana.
-¿Cuándo tengo que hacerlo?- ahora era Rachel la que preguntaba.
-Mañana por la mañana- dijo la latina.
-Está bien- aceptó Rachel cogiendo el vestido de sus manos.
-Espera, ¿quién ha decidido el nombre de la fundación?- preguntó confusa Quinn.
-He sido yo- contestó orgullosa Santana- Es genial ¿verdad?
-Pues lo cierto es que…
-Sí, es genial Santana- dijo Rachel sonriente interrumpiendo la posible protesta de Quinn.
El resto de la tarde Quinn si consiguió su objetivo, estar a solas con Rachel, al parecer la latina tenía que trabajar en la cafetería, Kurt estaba en NYADA en unos ensayos y había obligado a la morena a apagar su móvil, no estaba dispuesta a que nada volviera a interrumpirlas. Rachel tuvo que reconocer que obedecería las órdenes de Quinn a diario si eso implicaba que la mimaran de esa manera, que le hicieran la cena, tomar un baño relajan juntas, tener sexo cada vez que una de ellas tenía la mirada durante más tiempo del indicado sobre la otra…
El día siguiente fue más complicado, Rachel se había pasado toda la mañana con Santana planeando como sucederían los acontecimientos de aquella tarde y eligiendo a los perros con los que quería que la fotografiaran. Quinn por lo tanto se pasó media mañana sumergida en sus libros en el sofá, apoyaba a Rachel pero no podía ayudarla a decidir si paseaba con un labrador o con un chihuahua ya que la morena tenía sus gustos en perros y era muy cabezota al respecto. La tarde no fue mucho mejor que la mañana, entre la ducha, arreglarse, peinarse y maquillarse la morena se había pasado horas en la habitación encerrada. Por fin llegó el momento que había planeado Santana por lo que salieron a la calle donde ya las esperaba un hombre con los perros elegidos y se los dio a la morena. Caminaron un par de manzanas hasta llegar al punto que había establecido Santana como encuentro. Casualmente allí esperando estaban Blaine y Artie para empezar toda aquella situación.
-Ms Berry ¿qué está haciendo paseando a estos perros?- preguntó Blaine como si no la conociera.
-Bueno, alguien tiene que hacerlo- contestó Rachel sonriente en cuanto vio a los fotógrafos- ¿sabías que los refugios de Nueva York son los más sobrepoblados en el estado?
-No no lo sabia, es una vergüenza- dijo entonces Artie entrando en escena.
-Es por eso que estoy empezando mi propia organización benéfica de perros: Broadway bitches- anunció por fin la morena.
Quinn y Santana estaban más atrás observando toda la situación sin intervenir por ello fueron las primeras en darse cuenta de lo que iba a ocurrir. Al lado de Rachel pasó un muchacho comiendo un gran bocadillo de bacon bastante oloroso lo que puso nerviosos a los perros y en el momento menos pensado salieron corriendo detrás del chico. Lo que pasó en ese momento fue un poco ridículo, Rachel había elegido como cinco perros, tres de ellos bastantes grandes y teniendo en cuenta lo pequeña que era ella no fue raro que cuando los perros echaran a correr tiraran también de ella y la arrastraran por todo el suelo de la carretera mientras ellos seguían corriendo tras el bocata. Rachel consiguió soltarse de las correas bastante lejos de donde había partido, por suerte para ella sus amigos no habían tardado en correr tras ella para ayudarla, Quinn fue la primera en llegar, preocupada por su estado, se la llevó al apartamento acompañada por la latina en cuanto se aseguraron de que Blaine llevaría a los perros de regreso a su refugio.
-Al menos llevabas ropa interior- dijo la latina cuando la tumbaron en la cama.
-Me arrastraron tres manzanas Santana y además ahora tengo que pagar por este vestido- se quejó mientras cogía la bolsa de hielo que le ofrecía Quinn aunque no sabía donde ponérsela porque le dolía todo- ¿esto es una buena idea? Porque siento que estoy peor ahora…
-Si es una buena idea, ¿de acuerdo? - respondió la latina- Todos están hablando de tu fundación y tienes más de 500 amigos en la asociación y quieren hacer un articulo sobre esto.
-Parece que entonces no ha ido mal- intervino Quinn que se ganó una mala mirada de una malherida Rachel- en lo que a la fundación se refiere amor…
-Y aún queda más publicidad que hacer- anunció Santana antes de salir de la habitación.
-Espera creía que después de esto ya teníamos tiempo para nosotras- se quejó Quinn.
-No Quinn, Santana me tiene haciendo sesiones de fotos y entrevistas mañana para el acto del domingo- le informó Rachel viendo como cambiaba la cara de su novia- necesito arreglar esto, estoy haciendo algo bueno por esos animales….
-No, lo estas haciendo por ti- dijo duramente Quinn.
-¿De qué hablas Quinn?- dijo Rachel enfadada.
-No lo estás haciendo por los perros, lo estás haciendo por ti, por tu reputación, para limpiar tu nombre- le respondió Quinn- dime una cosa, ¿habrías hecho esto si no la hubieras cagado en primer lugar con todo eso de mentir?
-Probablemente no- fue la respuesta de Rachel que no tardó en defenderse- pero eso no quita que ahora que lo hago no sea algo bueno.
-Rachel, si es algo bueno- reconoció la rubia- pero no lo estás haciendo porque sea bueno como acción, sino porque es bueno para tu carrera.
-No tienes ni idea de lo que hablas- le dijo Rachel de mala gana.
Quinn decidió que aquella pelea no iba a ir a ningún sitio y por eso decidió salir de aquella habitación y más aún, salir del apartamento, necesitaba caminar un rato. Estaba realmente enfadada con Rachel, no entendía como la morena podía pasar de ser adorable y querer hablar de su futuro a ignorarla durante un día y media estando en el mismo apartamento o no contar con ella para sus planes encima que iba a visitarla a la ciudad. Le fastidiaba esa actitud, le fastidiaba ser ella la que siempre se adaptaba y cedía para que todos los planes de Rachel siguieran funcionando pero lo que más le seguía fastidiando era que aguantaba esas cosas, lo hacía porque la quería y en cuanto la miraba fijamente Rachel conseguía que olvidara todas esas cosas que la fastidiaban. Sin embargo todo esta pelea venía por culpa del acto y la necesidad de Rachel de limpiar su imagen, imagen que no habría tenido que limpiar si no hubiera mentido en primer lugar y haber realizado aquella maldita prueba como pensaba Quinn.
Cuando la rubia regresó al apartamento vio a Kurt en el sofá, tenía pensamiento de irse a dormir directamente pero cuando vio al muchacho allí sintió necesidad de hablar con él. Kurt era el mejor amigo de Rachel pero sobre todo era sincero y le diría que pensaba de todo aquello. Se sintió mejor cuando el muchacho le dijo que entendía todos sus enfados y que tenía razón en la mayoría pero también se sintió culpable cuando le recordó que todos sabían desde hace años como era Rachel y que había que saber tratarla. Resultaba que Kurt también estaba enfadado con Rachel por organizar el acto benéfico el mismo día que el tenía la representación del musical de Peter Pan para novatos con varios de los grandes actores de Broadway, sin duda la morena no estaba acertando ese fin de semana con sus ideas. Quinn estaba hecha un lío, no quería pelearse con su novia y menos cuando estaban juntas pero por alguna razón al enterarse de lo de Kurt se molestó más aún. El chico la había apoyado en todo lo que había hecho ella y ahora Rachel no era capaz de ceder ni una vez por apoyar a su amigo. Aunque Kurt le dijo que si quería podía quedarse con él a dormir la rubia decidió ir con Rachel, no quería empeorar las cosas. La morena ya estaba profundamente dormida cuando entró, se metió en la cama junto a ella y a pesar de su enfado, no lo resistió, se abrazó a ella para dormir.
Rachel fue la primera en despertar aquella mañana para encontrarse unos brazos rodeándola, no había escuchado a Quinn llegar pero se alegraba de que hubiese dormido con ella en esa postura. Después de ducharse y vestirse vio que la rubia seguía plácidamente dormida, la observó largo rato mientras decidía sin la despertaba o no, había quedado con Santana para empezar el tema de las entrevistas con varias revistas y demás y no podía llegar tarde por lo que al final decidió no despertar a Quinn porque sabía que tenían que tener una gran conversación antes que nada.
Lo que a Rachel le pareció un buen gesto por dejar descansando a su novia, Quinn no se lo tomó muy bien, más que nada porque no supo nada de Rachel hasta la tarde cuando la morena le escribió para decirle que se verían todos en el dinner para cenar juntos. Cuando Quinn llegó, la mayoría de sus amigos ya se encontraban allí por lo que no era el momento de hablar con Rachel así que la saludó son una media sonrisa y un rápido beso, estaría enfadada pero no iba a desperdiciar ese tipo de oportunidades de besar y tener contacto con su chica. La cena fue agradable, Rachel y Santana se encargaron de informarles de cómo había ido todo y de la hora a la que el día siguiente empezaría el acto y demás cosas útiles. Como si la pelea nunca hubiera existido Rachel se había sentado junto a Quinn y no había dudado en coger su mano durante la cena o acariciar dulcemente la pierna. La rubia había disfrutado la cena, la presencia de sus amigos, las bromas y las caricias de Rachel habían hecho que fuera agradable y olvidara lo ocurrido el día anterior. La llegada al apartamento fue más silenciosa, Kurt y Santana se fueron a dormir, lo que dejaba a las dos chicas solas por fin después de la pelea que habían tenido el día anterior. Se fueron a la habitación y el silencio no se rompió hasta que estuvieron en la cama.
-Rach…- intentó decir la rubia.
-Quinn yo…- Rachel decidió intervenir antes de que la rubia lo hiciera- sé que tenemos que hablar de lo de ayer pero no ahora por favor- le pidió la morena- estoy realmente cansada después de este día y solo quiero dormir.
-Está bien- aceptó tras un largo suspiro, quería hablar con su novia pero si Rachel no estaba por la labor no serviría de nada.
-¿Puedo abrazarte?- preguntó inocentemente mirando con pena a Quinn.
-Claro- Quinn se acomodó al cuerpo de Rachel, no podía negarse a ello a pesar de su enfado.
-Te quiero Quinn- le dijo la morena cuando se abrazó a ella.
-Lo sé- fue lo único que pudo contestar la rubia.
-Quinn, te quiero mucho de verdad- repitió la morena- y quiero que hablemos pero no ahora, te prometo que mañana, quiero arreglar esto.
-Está bien- terminó por aceptar y ceder un poco después de aquello- te quiero Rach.
El enfado de Quinn había descendido notablemente después de aquel te quiero y había conseguido dormir bastante mejor que la noche anterior. La mañana siguiente fue frenética, levantarse, prepararse para el evento, ir a asegurarse que los perritos llegaban y que todos tenían un sitio en el que estar, montar varios toldos para que a los perros no les diera el sol en plena calle, colocar los carteles promocionales…
-Es mejor de lo que habría imaginado, acabamos de empezar y ya han adoptado a una docena de perros- dijo una emocionada Rachel caminando con Santana a su lado.
-Varios reporteros van a estar aquí dentro de un rato y tengo el perfecto perro para que poses con el, ¿quien no lo amaría?- le informó su amiga.
-Santana eres muy buena en esto- dijo Rachel siendo sincera.
La latina le dio a la actriz un pequeño perro adorable y con algo de cara de pena para que lo cogiera en brazos y se paseara por los diferentes puestos para que la vieran con él. Todo estaba yendo muy bien hasta que Rachel tuvo un enfrentamiento con una mujer y su hijo. La morena estaba elevando el tono lo que provocó que Santana y Quinn que estaban por los alrededores se acercaran corriendo hasta ellas.
-Es el perro que quiere mi hijo- dijo la mujer una vez más.
-Pero lo necesito para hacerme unas fotos con el- protestó Rachel seriamente.
-Se supone que este evento es para adoptar a los perros- defendió la muchacha.
-Y lo es, podrá llevarse a su perro cuando termine de posar con él- informó la morena.
-Se quien eres- dijo cayendo en la cuenta la mujer- leo los blogs de broadway, no puedes tapar una mentira con mas mentiras, no te preocupan estos perros, no creo que te importe alguien más que tu misma- dijo duramente antes de girarse para seguir caminando con su hijo.
Por algún aquellas palabras hirieron a Rachel como cuchillos en su corazón, habían sido casi las mismas palabras que su novia le había dicho días antes y que habían provocado un ambiente raro entre ellas. Casi sin poder impedirlo, empezaron a rodar lágrimas por sus mejillas, Quinn y Santana que habían permanecido unos pasos alejados de Rachel y la mujer presenciaron como la actriz se derrumbaba. Rachel se giró y entró en el dinner, fue entonces cuando Santana intentó caminar hacia delante pero Quinn la agarró del brazo para frenarla, era ella quien debía hablar con su novia. Entró a la cafetería y le costó encontrar a Rachel, estaba sentada en una de las mesas de la esquina aún llorando con el pequeño perro encima.
-Rach…- le dijo cuando se acercó- ¿estás bien?
-¿Acaso te lo parece?- preguntó de mala forma.
-Tranquilízate por favor- le rogó cuando se sentó en frente de ella.
-Lo siento- dijo obedeciendo a su novia y respirando profundo para calmarse.
-¿Mejor?- preguntó la rubia cuando vio que había parado de llorar.
-Si- respondió Rachel-¿Has visto…. mi pelea con esa mujer?- preguntó temerosa de su respuesta.
-Si- afirmó Quinn, la rubia decidió no hablar más, era el turno de Rachel.
-Es solo que…- intentó explicarse pero no podía, no le salían las palabras- yo no soy mala persona Quinn- dijo tristemente.
-Lo sé Rachel- la rubia le dio la razón- te aseguro que si creyera que tienes mínimamente algo de mala persona no estaría contigo- cogió la mano de su novia- pero no estás haciendo las cosas bien- le regañó- has organizado todo esto por tu reputación, no por los perros y no es solo eso Rachel, lo has hecho el día que tu mejor amigo tiene un papel el una obra y te ha pedido que vayas.
-Pero lo de Kurt surgió después y esto ya estaba organizado y….- intentó decir la morena.
-Rachel, puedes darme todas las escusas que quieras pero no te voy a dar la razón- la rubia estaba siendo dura pero sabía que necesitaba que su novia despertara de su mundo- te quiero con locura pero tienes que aprender que el universo no gira a tu alrededor.
Rachel se quedó en silencio dolida después de aquella última frase por parte de la rubia. La miró fijamente y lo único que pudo hacer Quinn fue regalarle media sonrisa mientras se levantaba y depositaba un tierno beso sobre su cabeza para más tarde girarse con intención de marcharse.
-¿Dónde vas?- preguntó tristemente la morena.
-Uno de mis mejores amigos tiene una función hoy y no me la puedo volver- informó la rubia- cuando termine vuelvo no te preocupes.
Al ver la cara de tristeza de Rachel se acercó para darle otro beso, esta vez en los labios y ahora sí, marcharse al sitio donde tendría lugar el musical donde el muchacho era el protagonista. Sam la había acompañado y Blaine ya se encontraba allí sentado esperándoles, Mercedes y Santana se habían quedado con Rachel en el acto de los perros. Estaban hablando los tres mientras esperaban que empezara aquello cuando alguien posó su mano sobre el hombro de Quinn, la rubia levantó la vista para encontrarse con aquellos ojos marrones que tanto le gustaban.
-Rachel- dijo sorprendida.
-Hola- la morena se sentó a su lado y antes de que Quinn pudiese hablar sacó su teléfono e hizo un gesto a su novia para que esperara.
-Ey Rachel- saludó Kurt cuando descolgó su teléfono- ¿qué tal el evento?
-Bastante bien- respondió Rachel- espero que siga habiendo adopciones en mi ausencia.
-¿Tu ausencia? ¿dónde estás?- preguntó sin entender pero en ese momento se asomó en el escenario para encontrar a sus amigos entre el público y Rachel con ellos- Estás aquí.
-No podía perderme algo importante para mi mejor amigo- dijo la morena dulcemente.
-Gracias por venir Rach- agradeció el muchacho- ahora hablamos cuando termine esto.
-Mucha suerte Kurt- se aseguró de decir antes de colgar el teléfono y encontrarse a Quinn mirándola enternecida- ¿qué pasa?- preguntó riendo.
-Estás aquí- fue todo lo que le dijo Quinn y Rachel lo entendió a la perfección.
-Gracias a ti- Rachel posó su mano sobre la rodilla de la rubia- quiero decirte algo y me tienes que escuchar atentamente ¿vale?- Quinn asintió con la cabeza y la dejó continuar hablando- tenías razón, en todo- reconoció- he sido una egoísta, no pensé en esos perros ni en Kurt ni en ti, me he equivocado en todo…
-Tampoco es eso Rachel- intentó decirle Quinn.
-Te he dicho que no me interrumpas- le recordó la morena- He sido egoísta, cabezota y orgullosa y no me siento orgullosa de lo que he hecho- Rachel se estaba sincerando por fin- pero si me siento orgullosa de ti, de tenerte en mi vida y que me hagas ver todas estas cosas que a mí a veces me cuesta tanto- acarició la mejilla de la rubia- gracias Quinn, gracias por hacerme mejor persona, por enseñarme lo que está bien y lo que no, pero sobre todo por aguantarme y no mandarme a paseo en momento como el del otro día.
-Rach…- Quinn no sabía que decirle a su novia en ese momento.
-Lo siento amor- se disculpó la chica- siento haberte hecho pasar estos días y como me he comportado- apartó la mirada avergonzada.
-Mírame- le ordenó Quinn y Rachel obedeció- cualquiera puede equivocarse amor, pero no todos saben reconocerlo- la rubia agarró a su novia por la cara para besarla
Rachel intentó volver a hablar una vez que se separaron pero en ese momento las luces de la sala se apagaron lo que indicaba el comienzo de la obra por lo que se limitó a coger la mano de Quinn y disfrutar de aquel momento. Kurt era el protagonista de aquella representación moderna musical de Peter Pan que incluía acrobacias por los aires. Tras una hora y algo de actuación las luces de la sala volvieron a encenderse y los actores salieron a saludar. Kurt no dudó en lanzarse a sus amigos a darles un gran abrazo con el disfraz incluido.
-Me ha encantado- le dijo Rachel cuanto se separó de él- has estado genial.
-Gracias por venir Rachel- dijo tiernamente el chico-no habría sido lo mismo sin ti.
Rachel y Quinn compartieron una mirada cómplice después de aquella frase de Kurt. Debían volver al evento de la morena antes de que se terminara o de que en su defecto, Santana la matara por desaparecer. Sin embargo, antes de irse la chica tuvo una idea, decidió invitar a todos los que habían participado en el musical de Kurt a que se unieran a ellos en el acto benéfico para una pequeña representación. Quinn agarró de nuevo la mano de Rachel y se dirigieron de nuevo a su destino, donde al llegar se ganaron unos cuantos gritos se Santana. Desde su regreso la morena había estado haciendo las entrevistas y cosas que le pedía la latina pero siempre orbitando alrededor de Quinn o asegurándose de que la rubia estuviera cerca. Nada más llegar la morena había buscado intensamente a la mujer con su hijo con la que se había peleado un par de horas antes para darle el perro que ellos querían, acompañado de una gran disculpa por parte de la diva, Quinn se sintió orgullosa de ver a Rachel cambiar y hacer eso. La guinda final al acto la ponía una canción que se suponía cantarían Rachel, Mercedes, Santana y Kurt pero a la que terminaron uniéndose Sam y Blaine junto a los actores del musical de Kurt. La morena había intentado que Quinn se uniera también pero la rubia ya le había dicho a Rachel que los de un programa estaban allí para grabarlo y ella no quería salir tan directamente en televisión, al menos no en ese momento de su vida.
-Hola a todos, muchas gracias por venir y apoyarnos, ya sabéis como neoyorquinos estamos tan sumergidos en nuestras carreras que olvidamos lo importante de crear un legado del que sentirnos orgullosos, y que mejor manera y mas gratificante que devolviéndolo al mejor amigo del hombre y atoros nuestros amigos, disfruten la canción- dijo la morena para presentar lo que iba a ocurrir después.
La actuación fue perfecta, animada y consiguió que los últimos perritos fueran adoptados, si la llegan a preparar probablemente no hubiese sido tan buena porque era todo natural. Cuando terminó la morena salió corriendo a abrazar a Quinn antes de que Santana tirara de ella de nuevo de regreso al punto de mira.
-Rachel esto fue inspirador- dijo la reportera- el nuevo broadway y esta gran causa, ¿dónde encontraste la inspiración para un evento como este?
-Es gracioso porque en realidad tengo una gran publicista- comenzó a decir la morena antes de verse interrumpida.
-Santana López, mi lema es si puedo hacer que Berry funcione puedo hacer cualquier cosa- dijo ante la cámara para presentarse.
-En realidad una persona muy especial tuvo esta gran idea- tuvo que contenerse para no girarse a mirar a su novia- y me pareció genial ayudar a los perros.
-Vamos a subir el video en nuestra pagina y apuesto a que tendrá numerosas visitas- informó la reportera que seguía grabando.
-Gracias - ahora era Kurt el que interrumpía- pero Rachel no se ha dado a si misma suficiente crédito, quiero decir este es una colaboración real y estaríamos muy felices de volver a hacer algo.
La reportera agradeció una vez más su colaboración antes de apagar la cámara y que los tres compañeros de piso se fundieran en un profundo abrazo al que se unieron el resto de amigos en aquella cafetería. Aprovecharon su estancia allí para quedarse a cenar algo antes de despedirse y marcharse de regreso cada uno a su apartamento. Rachel se había asegurado de que nadie se diera cuenta de que se escabullía con Quinn antes de que el resto para llegar antes al apartamento. Entraron directas a la habitación porque sabían que allí nadie las molestaría pero si se quedaban fuera era probable que Santana o Kurt quisieran comentar como había ido todo. Rachel se sentó en la cama y observó todos los movimientos que hizo Quinn desde su entrada hasta que se puso el pijama.
-¿En qué piensas?- le preguntó la rubia sentándose sobre sus rodillas.
-En tí- la respuesta fue corta y sincera- en la suerte que tengo de tenerte conmigo.
-Sin duda, muy afortunada- la rubia dio un corto beso en sus labios.
-Hablo en serio Quinn- dijo la morena- no me quiero imaginar que clase de persona sería si no te hubiera tenido junto a mi para enseñarme la verdad y las cosas correctas- hizo una pausa para apartar el pelo que caía sobre la cara de la rubia- siento como soy a veces.
-Todos tenemos nuestros momentos malos Rachel, ¿te recuerdo como era en el instituto? - dijo riendo la rubia- te lanzaba granizados día tras días.
-No era agradable- protestó la morena cuando recordó aquellos días.
-Lo sé- reconoció la rubia- pero he cambiado, he aprendido a ser mejor persona, todos tenemos nuestros momentos malos ¿de acuerdo?- la morena asintió tímidamente.
-Gracias- volvió a repetir Rachel.
-No tienes por qué amor- dijo Quinn dulcemente- somos una pareja, y así se solucionan las cosas cuando pasa algo, hablando y compartiendo opiniones hasta que tenemos lo mejor para las dos.
-Te quiero mucho- dio un beso en los labios a su novia- mucho- volvió a dar otro beso- mucho- nuevo beso.
-Eres adorable así- dijo entre risas la rubia antes de tumbarse en la cama y contemplar a la preciosidad que tenía por novia.
Siento la tardanza enormemente pero estoy terminando ya mis examene finales en la universidad! De esta parte de la historia solo queda un capítulo más... presiento que me odiarán por lo que ocurrirá pero les prometo una gran segunda parte de la historia!
Un saludo, disfrutes este capítulo =)
