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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

Seiichi la miro mientras reía con Marui, su risa era demasiado bonita, era como una melodía que le alegraba el día pero lástima que no la mostraba con él sino con su amigo pelirrojo, era un tanto complicado que con él riera y él en verdad deseaba escuchar su risa pero no era correspondido, la observo desde donde se encontraba, incluso hasta ese lugar su risa llegaba, era hermosa en verdad que lo era... si definitivamente su risa era especial


Risa

Seiichi se econtraba sentado en una de las mesas del comedor de la academia Rikkai, sus amigos estaban tardando demasiado - Me parece que estas raro - comento Sanada tomando asiento a su lado, él tan solo lo miro extrañamente, su amigo ya ni le profesaba respeto, no podía quejarse era mejor ver a su amigo de toda la vida desenvuelto a verlo con esa postura de "ni siquiera me mires" así que tan solo soltó una suave risa para negar con la cabeza, trataba por todos los medios de esconder su alegría.

- Es tu imaginación Sanada - contesto como si nada observando a su equipo que caminaba con paso calmado a donde se encontraban y entonces la vio, la ayudante del equipo de tenis, Riuzaky Sakuno, la nieta de la entrenadora del Seigaku que se había cambiado de escuela y de todas las opciones había escogido esta lo cual lo hacía demasiado feliz si debía ser sincero - Nosotros nos sentamos aquí - señalo Marui la mesa de enfrente debido a que no había espacio suficiente para todos en la mesa donde él se encontraba.

- Dejen a la pareja juntos - los molesto Jackal con un tono de burla que hasta a Sanada le arranco una sonrisa pero a él no, no se le hizo gracioso porque Sakuno le gustaba, ni siquiera entendía como pero le gustaba, era tierna, linda, hermosa pero al parecer ella ni siquiera repasaba en su presencia porque solo lo saludaba y con demasiada timidez y ya, eso era todo, pero en cambio a los demás les sonreía abiertamente y eso dolía aunque no quisiera admitirlo, dolía porque en verdad la chica le gustaba y era la primera vez que no era correspondido.

De alguna manera entendía a las chicas cuando se confesaban y recibían un no por respuesta, dolía demasiado, se concentro en la comida observando a la chica que reía abiertamente con el pelirrojo, su risa podía ser escuchada en todo el comedor al menos eso le parecía a él, era como una melodía que inundaba por completo sus sentidos, era la risa más hermosa que había escuchado, sin embargo, dejo caer la cuchara cuando Marui se inclino para besar sus labios, solo quería salir de ahí corriendo como loco y gritar.

Sus amigos lo miraron para voltear la cabeza y ver la escena - Te dije que eran pareja, puri - Niou se unio a las risas de los demás y él tan solo se levanto causando que los demás los miraran - Tengo que llegar temprano a casa - sentencio molesto para tomar sus cosas - Aún faltan clases, ¿cómo esta eso de que tienes que llegar temprano a casa? - pregunto Jackal y él tan solo lo fulmino con la mirada - Me duele la cabeza - hablo para tomar sus cosas y salir de ahí dando trompicones, solo quería llegar cuanto antes a casa y dejarse caer en la cama hundido en su dolor.


Hace tres días que no iba a la escuela, al parecer alguien lo odiaba porque ese día que había dicho que le dolía la cabeza no era cierto pero termino siendo cierto tanto que termino en una fiebre de más de 80° grados, su madre no lo dejaba en ningun momento, cada cinco minutos preguntaba si necesitaba algo y él solo negaba con la cabeza aunque si la necesitaba a ella, extrañaba ese sonido salir de sus labios, extrañaba su risa, le dolía el cuerpo a horrores, quería regresar pronto a la escuela y lo haría porque no soportaba más estar en casa.

Aunque le dolía todo el cuerpo iría y sabía que su madre no se lo negaría - Seiichi, tus amigos estan aquí - hablo su madre detrás de la puerta, eran las personas a las que menos necesitaba ver, no quería ver a Marui, no quería ver a Sanada, a ninguno de los otros, solo quería descansar para mañana tener fuerzas - Me siento mal, diles que no puedo verlos - hablo dando media vuelta sobre la cama terminando más que enrrollado con los edredones de la misma, sin embargo, no pensaban hacerle caso porque la puerta se abrio por su madre dejando ver a su equipo y a ella.

Sakuno se veía preocupada, era normal porque era el capitán del equipo de tenis - Trajeron pastel, se bueno con ellos Seiichi, traere té - su madre le señalo con un gesto de molestia lo que lo molesto a él en verdad, su cerebro ya ni siquiera hilaba bien las ideas, su madre salio cerrando la puerta con cuidado y él suspiro - ¿Por qué no nos dijiste que no solo era un dolor de cabeza? - inquirio Yagyuu y él quizo reir, porque eso había sido una mentira que había terminado en una verdad demasiado dolorosa porque su cuerpo dolía mucho.

- Lo siento - se disculpo más por la mentira que por otra cosa, su madre llego con el té así que no le quedo de otra más que de sentarse sobre la cama con cuidado porque ni siquiera podía moverse demasiado - L-Le ayudo - Sakuno se dispuso a ayudar a su madre mientras los demás preguntaban cosas entre sí y luego lo miraban, no era capaz de mirar a otro lado que no fuera a la cobriza que hacía todo con calma, en cuestión de minutos todos comenzaron a comer contandose algunas bromas o acontecimientos del día pero él no prestaba atención.

De pronto noto que Sakuno reía, su risa entro en todo su cuerpo dandole una sensación de calma pero esta se fue cuando ovservo que Marui le hablaba al oído - ¡Seicihi! - grito Yukimura alarmado pero él no entendía porque gritaba - ¿Qué? - pregunto notando que le sangraba la nariz, en verdad que la vida lo odiaba - ¡Señora! - Yagyuu le grito a su madre que llego alarmada para ver que se cubría con un pañuelo la nariz, de inmediato todos se levantaron alarmados por lo que acababa de suceder, no se esperaban que estuviera de nueva cuenta enfermo.

No lo estaba, era solo una pequeña recaída de tantas, solo era eso y ellos lo sabían, escucho que su madre los despedía mientras llamaba al médico pero él solo quería descansar, solo quería dejar de sentir el dolor que sentía debido a que se había dado cuenta de que su risa no era para él sino para su amigo, eran para Marui.


Se encontraba peloteando en la cancha de tenis, después de una semana en cama debido a su recaída, quería dejar de pensar en ella cuanto antes, eso era lo único que quería - ¿C-Capitán? - volteo la cabeza observando a la chica cobriza que lo miraba con una leve sonrisa aunque estaba extrañada de verlo ya recuperado y entrenando - ¿Qué? - pregunto con calma notando que ella negaba con la cabeza - Me sorprende verlo aquí - contesto ella haciendo una leve reverencia para dar media vuelta.

¡Claro que le sorprendía!, era evidente porque ya no tendría tiempo para estar con Marui en su etapa de luna de miel - ¿Por qué te sorprende verme? ¿Por qué no podras estar con Marui? ¿Por qué he arruinado tu luna de miel? ¿Por qué me odias? ¿Por qué no te agrado? ¡¿Por qué te sorprende verme?! - pregunto subiendo el tono de su voz, Sakuno lo miraba no entendiendo de que hablaba lo que lo saco de quicio en verdad pero ella solo solto una risa que le erizo la piel por completo, ¿de que se reía?, eso era el colmo.

- N-No estoy con Marui-san... me gusta usted - hablo ella tratando de no reir pero al parecer no lo quería decir porque después de decirlo dejo de reir y abrio los ojos de la sorpresa, entonces fue su turno de reir completamente por la desgracia de ella, era divertido verla de esa manera - ¿Así qué te gusto yo? - pregunto con una suave risa provocando el sonrojo en ella más hermoso que sus ojos hubieran visto - N-No... s-si... digo no... quiza si... - antes de que dijera algo más la beso suavemente, no entendía como es que no estaba con Marui pero ahora solo quería besarla.

Jugo con sus labios un poco para separarse observandola sonrojada, sus manos estaban sobre su pecho - Si no estas con Marui, ¿por qué te beso? - pregunto pasando su dedo por sus labios quitando todo resto de saliva - Fue un accidente - señalo ella y él no quizo saber nada más, con esa información bastaba y estaba seguro de ello - No quiero que hables mucho con él - quiza estaba siendo infantil pero después de esa confesión y ese beso no pensaba permitir que su amigo pelirrojo estuviera tanto con su ahora novio.

- ¿Estas celoso? - pregunto Sakuno y él desvio la mirada mientras negaba con la cabeza, claro que no lo estaba pero ella no lo tomo así por lo que solto una suave risa que lo hizo volver la vista, era demasiado linda cuando reía... si definitivamente su risa era especial, la tomo de la mano para acallarla con un beso, ahora entendía porque le gustaba demasiado su risa... porque era ella quien reía.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.