N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Iba a matar a su equipo, eso iba a hacer, malditos era poco para lo que le habían hecho, agradecía que no había nadie en la escuela excepto el equipo de tenis que lo más seguro es que ya hubiera salido corriendo dejando la llave en un lugar visible pero que su mente no podía procesar cual era, estaba odiando los sanitario en verdad, sus hormonas estaban desatadas y sus amigos lo sabían, los iba a matar lenta y dolorosamente, hablaba en serio... si definitivamente los sanitarios eran únicos
Sanitarios
Tomo aire de nueva cuenta mientras intentaba no golpear la puerta de los sanitarios y abrirla porque era más que obvio que eso no se vería bien en el historial de Yukimura Seiichi, mira a Sakuno que esta peor que él, no es para nada bueno porque siente que en cualquier momento puede desmayarse, esta odiando con todo a sus amigos en estos momentos pero lo que más le resulto raro es que Sanada se haya unido al plan, eso si que es demasiado raro pero al menos no se tocara el corazón cuando mañana por la mañana no puedan ni siquiera moverse.
Suspira un poco mientras siente que el calor se esta apoderando de su persona y del lugar donde se encuentran, es media tarde, se supone que solo el equipo de tenis este en la escuela, aprieta un poco los puños y se contiene de golpear la pared con los mismos, lo menos que necesita en estos momentos es alguna herida que no le permita jugar los partidos siguientes - ¿Te sientes bien? - le pregunto a Sakuno con calma notando que ella alzaba la vista y asentía, mentía, ella no estaba bien y se le notaba.
Maldecía el momento en que Marui lo había convencido de ir a los sanitarios con la excusa de que la cobriza se sentía mal y no podía levantarse del suelo, era su deber como capitán ir donde ella porque era la asistente del equipo pero jamás había pensado que después de entrar gritando el nombre de la chica esos malditos cerraran la puerta con llave, estaba bien que le gustara la cobriza pero jamás ni en sus amás remotos sueños se había imaginado que terminaría con ella encerrada en los sanitarios de la escuela, eso jamás había cruzado por su mente.
- ¿Segura qué te sientes bien? - pregunto con calma virando la cabeza para ver la puerta, su mente bien podría hacerse una idea de donde habían dejado la llave porque las canchas de tenis estaban del otro extremo de la escuela así que esos malditos debieron haber dejado la llave fuera de los sanitarios pero no podía saber donde exactamente la habían dejado porque su cerebro estaba en otro lado, no procesaba de verdad otra cosa en esos momentos, la cobriza asintió de nueva cuenta mientras se recargaba en la pared de azulejos cerrando los ojos.
Cuando saliera vaya que les iba a hacer cosas feas a esos infelices, que se prepararan porque toda su ira iba a caer sobre sus pobres cuerpos.
Media hora y el calor era más que sofocante, lo único que deseaba en esos momentos era salir y terminar con los que lo habían encerrado, Sakuno estaba más o menos sudando lo que le preocupaba porque notaba que su frente estaba perlada de sudor, se acerco con calma para sentarse a su lado intentando por todos los medios no rozar su piel contra la de ella porque sus hormonas estaban demasiado alteradas, es que la niña que ya no era tan niña lo colocaba así, con tan solo caminar podía jurar que sus instintos más primitivos despertaban.
Eso era demasiado raro porque él no era la clase de chico que se fijaban en chicas pero nada más conocerlas todo cambio - Estas sudando - le dijo con calma notando que ella negaba con la cabeza, coloco una mano sobre su frente notando el estremecimiento en su cuerpo, fiebre no tenía entonces no entendía porque estaba sudando, quiza solo era el calor aunque él no sudaba como ella - E-Estoy bien - concluyo ella como si nada para desviar la mirada y cerrar los ojos, se le hacía demasiado inocente la manera en que hablaba y aún más inocente el hecho de que se colocara más nerviosa de lo que acostumbraba.
- ¿Te molesta estar encerrada conmigo? Me refiero a que si te molesta demasiado por el hecho de que preferirías estar encerrada con alguien más - pregunto con calma aunque no la sentía en lo absoluto - N-No me gustaría estar con alguien más - aseguro ella tomando su bolso para extraer una botella de agua - ¿En serio te sientes bien? - pregunto tratando de que la sonrisa que se había instalado en sus labios no se notara demasiado, ella asintió con la cabeza pero él en verdad no pensaba lo mismo que ella por lo que se levanto de donde se encontraba para caminar a los lavabos.
Tomo una toalla y la medio mojo para incarse frente a Sakuno que lo miraba no entendiendo que hacía, coloco la toalla sobre su frente limpiando todo el sudor, quiza era fiebre pero los síntomas no se definían bien todavía - G-Gracias - murmuro con una sonrojo en sus mejillas mientras cerraba los ojos de nueva cuenta, quiza lo mejor era dejarla descansar y después buscar la llave tratando de no hacer ruido, miro su reloj, faltaban dos horas para que el equipo de tenis se marchara lo que quería decir que si en ese tiempo no encontraban la llave los tontos vendrían pero no le apetecía verlos al menos no ahora porque vaya que iba a pensar en un buen castigo para ellos.
Otra media hora que transcurría, Sakuno estaba dormida en sus piernas o al menos tratando de dormir, ya no sudaba demasiado pero en verdad le preocupaba que su respiración estaba entrecortada, era suficiente - Sakuno - la llamo para que ella se removiera pero no abriera los ojos - Sakuno - la volvio a llamar y ella abrio los ojos con cuidado - Abrire la puerta y te llevare a la enfermería - aviso mientras colocaba las manos sobre sus hombros para levantarla pero ella nego con la cabeza y tan solo se abrazo a su cuerpo.
Le sorprendio notar que ella se acomodaba en su pecho, jamás se hubiera esperado algo como eso - Un poco más... así - murmuro tomando aire, sabía que a ella no le gustaban los lugares cerrados, era más o menos claustrofóbica pero al parecer en verdad quería estar con él - ¿Por qué quieres estar conmigo? - pregunto con cautela notando que ella agarraba más fuerte su sudadera y se enterraba más en su pecho, era demasiado vergonzosa en serio, tras varios minutos de silencio sonrió, no eran necesarias las palabras porque el sonido de su corazón le había dado la respuesta.
- También te quiero pero es necesario salir ahora - le aseguro con una sonrisa, al menos eso tendría que agradecerlos a los idiotas esos aunque pensandolo bien se los gradecería pero con más ejercicios, beso sus cabellos notando que ella no quería soltarse, solto una suave risa para separarla un poco y besar suavemente sus labios, al menos era correspondido... si definitivamente los sanitarios eran únicos, degusto sus labios con calma, era notable que no podía respirar bien, si que tenía fiebre es por eso que se separo y se dio prisa en tomar sus cosas para encaminarse a la enfermería cuanto antes.
- Ven - se inco ante ella que estaba recargada en la pared de azulejos para tomarla de los muslos y que ella enredera sus piernas en su cintura al mismo tiempo que la impulsaba notando que Sakuno enredaba sus brazos en su cuello - Te quiero - murmuro sobre su cuello y sonrió para tomar su bolso y su maletín, estaba feliz porque al menos ya tenía una novia, pensaba darle patadas a la puerta pero esta milagrosamente se abrio, una venita resalto en su ojo derecho, había escuchado claramente que la cerraban entonces lo más seguro era que después de golpearla y calmarse esos amigos la habían abierto de nueva cuenta, bien ahora si que los iba a matar porque se la iban a pasar corriendo como locos pero lo importante ahora era su novia, después se encargaría de ellos por haberlos encerrados en los sanitarios, ya verían.
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Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
