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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

Por fin estaban libres de exámenes en la universidad, sería demasiado divertido el viaje a la playa que había estado planeando si él no llamara la atención en las chicas y si ella no fuera tan insegura, odiaba esa sensación de que no era suficiente para él, Seiichi no ayudaba mientras le sonreía a la dependienta, ese viaje era especial y él lo estaba arruinando... si definitivamente ese viaje era más que especial


Viaje

Seiichi suspiro un poco, estaba cansado después de todos los exámenes que había estado rendido, era simple y sencillamente agobiante, no había pensado que el ser médico o mejor dicho aspirar a ser uno causara tantos problemas, escapa de su entendimiento pero era lo que más deseaba ser, después de haber estado retirado de las canchas de tenis debido a su enfermedad había entendido lo que sufrían los deportistas por eso deseaba ayudarlos y vaya que lo haría pues su cerebro rebosaba información médica en toda la extensión de la palabra.

Bajo las escaleras con calma acomodando aún sus cosas cuando sintio el abrazo de su novia por delante, vaya que era rápida y para nada ruidosa como alguna de sus amigas - ¿Te fue bien? - pregunto porque Sakuno sabía del exámen que acababa de presentar, asintió con la cabeza tomando sus cosas con una mano para enlazar la otra con la de ella, se sentía bien el tacto de su piel con la suya, siguieron caminando ante la mirada de los demás alumnos, era demasiado inevitable el no ser visto por todos, él siempre decía que era porque tenía a la chica más hermosa como novia y era cierto.

- Eso quiere decir que, ¿haremos el viaje a la playa? - pregunto ella mirandolo directamente con un leve sonrojo en sus mejillas, Seiichi sonrió, claro que podían hacer el viaje porque sus padres tenían una casa cerca de la playa así que era más que evidente que todo estaba resuelto excepto por la parte de los permisos porque ahí si que sería complicado después de todo eran dos adolescentes y eso de alguna manera causaba la desconfianza en sus padres sobre todo en la abuela de la cobriza si tenía que ser honesto.

- Me encantaría pero tenemos que pedir permiso - aseguro mientras caminaban por el campus de la universidad, finalmente habían terminado de presentar los exámenes y en verdad deseaban festejar eso descansando uno al lado del otro aunque sabían que sus padres no pensaban lo mismo - Sera fácil - aseguro ella y él tan solo asintió con la cabeza aunque bien sabía que no sería para nada fácil pero no quería arruinar esa positividad en su novia así que lo dejaría por la paz, solo esperaba que su abuela no lo sacara a patadas de su casa o algo peor pues valoraba su vida.


Seiichi la estaba esperando en el auto, ya habían cargado todas las cosas que necesitarían para una semana de viaje en la playa, bajo las escaleras observando a su madre con una mirada de tristeza como si no fuera a volver, su padre parecía no estar en mejores condiciones pues hasta le parecía que estaba llorando por dentro, en verdad que la extrañarían pero solo sería una semana - Nos vemos en una semana, los quiero - se despidio de ellos cerrando la puerta antes de que se pusieran como locos y no la dejaran salir.

Camino con paso calmado hasta el auto donde este la estaba esperando recargado sobre el mismo - Te ves hermosa - aseguro con una leve risa y ella tan solo se sonrojo para besarlo suavemente en los labios, como un casto beso porque estaba segura de que su padre observaba y bien sabía que era capaz de salir y medio matar a su novio, francamente la idea no le apetecía, Seiichi la ayudo a subir con calma al auto para rodearlo y abordarlo él mismo, en menos de dos minutos emprendio la marcha con dirección a la playa, serían cuatro horas sentada con su novio.

Se acomodo en su asiento con suavidad relajando los músculos pues estaba un poco cansada y a penas era una hora de viaje - Puedes dormir - señalo su novio mientras conducía con calma, la autopista parecía ser solitaria, en ocasiones solo pasaban dos o tres autos, era más que obvio considerando que algunas escuelas terminaban clases hasta dentro de dos semanas por eso ellos amaban la suya, Sakuno cerro los ojos sintiendo como los rayos del sol se colaban en el auto, eran cálidos en verdad.

Tomo aire y decidio dormir un poco, estaba cansada porque el exámen de clase de deportes vaya que la había aniquilado y es que seguía sin entender que clase de escuela enseñaba defensa personal, aikido, judo, hapkido, wushu y una que otra arte marcial, claro que servían por aquello de los robos pero su cuerpo dolía demasiado y se sentía cansada, tomaría la palabra de su novio y dormiría un poco.


Se removio en su asiento y fue cuando se dio cuenta de que no estaba en el auto sino en una cama, escucho ruidos abajo así que se levanto estirando un poco su cuerpo, se sorprendio cuando noto que la mayoría de las cosas estaban organizadas ya por lo que salio de la habitación observando a Seiichi acomodando algunas cajas, era verdad que hace mucho que no visitaban la casa de su familia, bajo las escaleras con calma y este al verla le sonrió - Debiste seguir dormida, son las cuatro de la tarde, iba a preparar la comida - señalo él con un gesto de calma.

Eso era lo que más le gustaba que siempre se preocupara por ella y la mimara, claro que podía sonar raro pero le gustaba que la consintiera en todo, era como su niña, en ocasiones la llamaba así incluso - Debiste despertarme para ayudarte - señalo ella pero él nego con la cabeza, se acerco a donde estaba y la beso suavemente - ¿Quieres salir? - asintió emocionada, solo quería salir y ver el mar, pasear por ahí de su mano - Vamos - Seiichi la apremio tomando unas llaves que seguramente eran las de la casa para salir.

El sol dio de lleno en su rostro por lo que este le sonrió para colocar unos lentes sobre su rostro protegiendola del sol - Gracias - agradecio con una sonrisa para continuar con su camino, el mar se veía hermoso incluso desde lejos, quiza más tarde irían, lo importante ahora era conseguir algo de comida al menos para ella - ¿Quieres comprar algo? ¿Comer algo? Lo que te guste solo dimelo, lo compraremos - aseguro este con una leve sonrisa provocando un sonrojo en sus mejillas por completo, le gustaba el viaje a la playa porque sabía que se divertirían demasiado.


Era el segundo día en la mañana de su viaje por lo que tenían pensado pasar a desayunar y después a caminar por la playa, Sakuno caminaba colgada al brazo de Seiichi quien sonreía, las personas caminaban con calma disfrutando del hermoso sol del día que los iluminaba, se detuvieron en un pequeño restaurant para ordenar algo pues en verdad que tenían apetito, Sakuno tomo asiento con cuidado notando como la mesera miraba a su novio, como si quisiera comerselo, debía estar acostumbrada pero le era imposible.

- ¿Tu novia va a querer algo más? - pregunto ella y Seiichi nego con la cabeza ante la pregunta para entregarle el menú, la cobriza tan solo siguio mirando hacía afuera evitando empezar un tema de conversación, no le apetecía por el momento, no después de que su novio le sonriera a la chica como lo hacía con ella, se suponía que esas sonrisas eran solo para ella, la comida llego y ambos empezaron a comer pero noto que la mesera seguía sonriendo a su novio, se estaba molestando, de pronto Seiichi la llamo con una enorme sonrisa.

La mesera se acerco con una sonrisa enorme para colocarse a un lado de la mesa - ¿Fuiste a esa secundaria? - pregunto señalando el símbolo que se encontraba sobre su camisa, Sakuno apreto los puños por debajo de la mesa, se suponía que sería un viaje especial pero no lo era, su novio estaba coqueteando con la mesera y eso la estaba sacando de sus casillas, escucho las risas y no pudo más, se levanto de su asiento tomando su billetera para dar media vuelta ante la mirada de Seiichi, era más que claro que estaba sorprendido por su reacción.

- Quiero dormir - contesto en un murmullo saliendo de ahí a toda prisa, solo quería olvidar que se sentía hecha a un lado por la persona a la que amaba más en ese mundo.


Se encontraba recostada en la cama, la puerta se abrio y observo a Seiichi que camino hasta la misma para incarse a su lado viendola directamente a los ojos, este suspiro un poco para acariciar su cabello con un gesto de ternura - Debes confiar en mí, soy tu novio - hablo seriamente él y ella tan solo cerro los ojos, se suponía que era un viaje especial, al menos eso se suponía - No me gusta que le sonrías a otras - señalo y Seiichi tan solo sonrió, abrio los ojos y vio que él asentía con la cabeza, en verdad que la amaba pero no se lo había dicho y ella tampoco aunque quiza era el momento.

- Te amo - murmuro viendolo fijamente, él no contesto tan solo la siguio mirando - Te amo - volvio a decirle pero él seguía en el limbo, como si no le importaran esas palabras - Te escuche la primera vez - contesto él tomando asiento en la cama para tomar su mano con suavidad - Se supone que me digas lo mismo - aseguro ella sentadose sobre la cama para verlo directamente, su novio rió un poco para besarla y colocar las manos en forma de corazón sobre su pecho con una leve sonrisa.

Esa era su forma de decir que la amaba así que tan solo lo abrazo... si definitivamente ese viaje era más que especial porque Seiichi a su manera le había dicho que la amaba, quiza no con palabras pero si de una forma muy singular sin duda alguna.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.