N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Estaba cansado, le dolían los ojos de tanto ver a las cámara durante su sesión de fotos, le dolía el cuello por las posiciones que pedía el fotografo y lo que menos le apetecía en ese momento era estar en un avión al lado de una modelo al igual que él, bien quiza eso no le molestaba pero si le molestaba que el celular de ella sonara mil veces por segundo, que tecleara cosas como loca en una laptop, que no lo dejara dormir por leer un molesto libro, el viaje en avión lo estaba volviendo loco... si definitivamente ese avión era muy especial
Avión
- ¿Desea algo más? - pregunto la azafata con una enorme sonrisa que a él le parecio de lo más coqueta, odiaba esas sonrisas - No, gracias - rodeo a la rubia mientras se acomodaba los lentes y pasaba los dedos por su cabello, estaba cansado, solo quería dormir lo que constaba de viaje, había terminado hace tan solo unas horas una sesión de fotos rodeado de dos modelos que solo intentaba tocarlo por todos lados, lo que le molestaba demasiado pero como todo un caballero trato de no darse cuenta de ello, lo más seguro era que estas pensaran que lo estaba disfrutando cuando no era así.
Busco con la vista su asiento en primera clase y cuando lo encontro camino a este, lo bueno de los vuelos nocturnos era que casi no había pasajeros, menos en un dpia festivo como ese cuando todo mundo estaba en las playas de la ciudad o saliendo de viaje en otros medio de transportes excepto en un avión, dejo su bolso a un lado para tomar asiento, solo habían como cinco pasajeros más en primera clase, su trabajo como modelo lo tenía aturdido, era demasiado cansado tener que trabajar para marcas tan famosas.
No se quejaba porque podía costearse las cosas necesarias para vivir desde que sus padres hubieran decidido hacerle a un lado cuando decidio que quería ser médico en vez de estudiar leyes, pues ni estudio medicina ni leyes debido a que sus tres trabajos no pagaban ni siquiera la renta como era debido, agradecía al cielo que un hombre de una agencia de modelaje lo hubiera descubierto mientras dejaba una entrega de pollo en su oficina, fue como un tino de suerte, de inmediato lo contrataron.
Gano popularidad de inmediato entre las chicas, las empresas se peleaban por firmar un contrato con él pero de eso su manager se encargaba así que no se preocupaba - Por aquí señorita Riuzaky - alzo la vista de su ipod mirando una azafata que se detenía en el asiento de al lado, le sonreía a alguien para hacer una reverencia y marcharse, penso que quiza le señalaba otro asiento hasta que un perfume a vainilla inundo por completo sus sentidos, alzo por completo la vista y observo a una chica sonreirle abiertamente.
Su sonrisa era deslumbrante y el sonrojo que inundaba sus mejillas era perfecto - C-Con permiso - la observo tomar asiento mientras acomodaba su bolso sobre sus piernas, él tan solo volvio a mirar su ipod para colocarse los auriculares y recargar la cabeza en el respaldo sintiendo la suave tela de este, cerro los ojos y suspiro, esperaba que el viaje en avión no fuera tedioso y sobre todo esperaba que nadie lo molestara de su descanso porque no estaba de humor para nada en lo absoluto.
Alguien golpeo quedamente su codo, solo se removio cuando escucho un sonido lejano, abrio poco a poco los ojos ladeando la cabeza observando a su compañera de asiento tecleando muy rápido en su laptop, era demasiado rápida, se quito los auriculares para observarla mejor pero sin que ella se diera cuenta, estaba usando unos lentes que estaba seguro no traía mientras que su hermoso cabello cobrizo estaba atado en un moño del cual resbalaban algunos cabellos lo que le daba sin duda alguna un aspecto escolar.
Miro sus facciones delicadas, sus labios se veían apetitosos, su nariz era pequeña pero la hacía lucir muy bien, sus ojos eran caoba, sin duda alguna llamativos y muy expresivos, entonces recordo su apellido, ¿Riuzaky?, de algo le sonaba pero no sabía muy bien de donde, su celular sonó por lo que ella se apresuro a contestar aún con la vista en la pantalla - Bien, si, de acuerdo - solo esas palabras para acortar mientras tomaba otro celular, sin duda alguna una mujer muy ocupada, se veía frágil pero al parecer no lo era tanto.
- Necesito que canceles la cita con mi familia y abras un espacio para Marco - dicho esto colgo, ni un gracias ni un hola, la miro de nueva cuenta y casi se atraganto con la saliva, ¡era una modelo!, pero no cualquier modelo, ella era una famosa modelo en todos los sentidos, era su igual en pocas palabras, incluso marcas empresariales la deseaban como modelo para sus comerciales, las marcas más exclusivas de moda tenían contratos con ellos, según sabía era una especialista en manejar su propia agencia de modejale bueno después de todo era la dueña.
- ¿Algo de beber Yukimura-sama? - ladeo la cabeza observando a la azafata, asintió tomando un refresco para llevarselo a la boca de inmediato, la observo seguir tecleando algunas cosas mientras murmuraba algo que no entendía y que no se escuchaba tanto, después de unos minutos más cerro su laptop para extraer una tablet de su bolso, no quería imaginar cuantas cosas más cabían en eso, dejo sobre la pequeña mesa su refresco y se recargo de nueva cuenta en el respaldo cerrando los ojos de nueva cuenta.
Un golpe seco lo desperto por completo, espantado abrio los ojos pensando que el avión se había caído, no peor que eso que se estaba cayendo, ¡nadie lo iba salvar!, ¡iba a morir joven y sin haber amado!, se levanto del asiento como loco llamando la atención de la chica cobriza que lo miraba con una ceja encarnada y un un sonrojo en sus mejillas - ¿S-Se encuentra bien? - pregunto con calma y él se dio cuenta de que los demás pasajeros estaban durmiendo - Si - contesto observando que ella había sido quien había dado el golpe sobre la mesa donde tenía algunos documentos.
- Odio tener compañeros de asiento así que le pediría que deje de hacer ruido - señalo furioso mientras tomaba asiento de nueva cuenta, la cobriza tan solo asintió cohibida para seguir en lo suyo, él suspiro y tan solo volvio a cerrar los ojos pero fue cuando se dio cuenta de que tres chicos caminaban hacía ellos, ¡eran secuestradores!, miro en todas direcciones, los demás dormían sin saber que iban a ser secuestrados, ¡Dios, quería a su mamá! - ¡Les dije que era Sakuno-san! - hablo uno sacandolo de sus cavilaciones.
Quiza era buena idea dejar de ver películas donde los aviones eran secuestrados cuando viajaba en ellos, con un suspiro cerro los ojos pero los abrio de golpe cuando escucho la risa de la chica que sonreía a los tres chicos quienes se tomaban fotos con ellas - Esperaría que aceptaras un café de mi parte en cuanto aterrize el vuelo - hablo un chico rubio y la cobriza sonrió más no contesto, ¿estaba pensado en la propuesta?, no, no podía porque ella era suya, se quedo pasmado cuando repaso en su mente lo que había pensado.
¿Suya? ¡No la conocía!, se golpeo con la mano en la frente notando como seguía con los chicos que le tomaban más fotos - ¿Aceptas la propuesta? - pregunto de nueva cuenta el rubio y él se levanto no sin antes apartar la pequeña mesa para tomarla de la mano y provocar que se levantara cuidando el no tirar sus documentos, los tres chicos lo miraron con un poco de miedo y ella con sorpresa - Agradecería que no molesten a mi prometida - dicho esto la jalo para caminar hacía le baño de la primera clase que era demasiado espacioso, no entendía como es que tanto espacio podía existir en un avión pero no pensaba preguntar.
Cerro la puerta para estrellarla contra la pared - ¿D-Disculpe? - ella lo llamo tímidamente y él la miro fijamente, no entendía, jamás se dejaba llevar por sus instintos pero aquí estaba en el baño de un avión encerrado con una modelo como él - Jamás en mi vida he sido posesivo, no me he dejado llevar por nada, siempre tengo el control de todo pero he perdido la razón, te quiero tener, te quiero solo para mí, no quiero que sonrías a alguien más, no quiero que mires a nadie más... Sakuno - murmuro contra sus labios con suavidad aunque con posesividad.
- ¿E-Eh? - ella al parecer no entendía del todo, sonrió levemente para tomarla del mentón provocando que ella lo mirara por completo, su aliento chocaba con el de ella, no dudo en devorar sus labios que tal y como había pensado eran suaves, la sujeto de la cadera estrellandola más con la pared para tomarla de la misma y alzarla un poco, sin darse cuenta la cobriza rodeo con sus piernas su cintura, bien podía reclamarla en ese mismo momento pero no era un sitio muy bueno que digamos, con el pesar del mundo se separo de ella.
Junto sus frentes y le sonrió - Se mía - murmuro sobre sus labios, ella asintió y él sonrió, al menos le había quitado el aliento, la bajo para salir de ahí y caminar a sus asientos, la ayudo a tomar asiento para despues hacerlo él, la tomo de la mano y le sonrió de nueva cuenta, Sakuno recargo su cabeza sobre su hombro para cerrar los ojos... si definitivamente ese avión era muy especial porque había conocido a una modelo famosa que de una manera un tanto rara había terminado siendo su pareja porque vaya que lo era.
No pensaba dejar que nada ni nadie la mirara, quiza era precipitado pero la quería para él solo por lo que en cuanto el avión llegara a su destino le arrastraría a su casa donde la haría suya y de donde nunca la dejaría salir.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
